|
Las
declaraciones de Oscar Malbernat abrieron más las llagas que hoy
trata de pasar Paolo Vivar, a raíz de los últimos problemas generados
en el club naranja. A pesar de que el técnico insistió en que sus
declaraciones trataban de buscar ayuda para el jugador, Vivar piensa
que se trata de una falta de respeto hacia él, los compañeros y
dirigentes.
"No
me parece nada bien, porque si bien es cierto nunca tuve un problema
con él, no sólo salgo perjudicado yo, sino también los dirigentes.
Me dolió bastante porque es una persona que nunca me trató mal y
tampoco estuvimos mal con él", explicó el "Loco".
El
ex seleccionado nacional dijo que lo más feo es que dejó a todos
mal parados, lo que habla de un doble estándar del técnico argentino,
"porque acá siempre conversaba de sus buenas relaciones con los
dirigentes y ahora los pone mal, es terrible lo que está haciendo,
está dando manotazos de ahogado, para ocupar la misma frase que
él utilizó con Julio (César Baldivieso), porque si se fue es porque
tuvo errores, no lo echamos nosotros. A
él no le fue bien, como a mí tampoco".
Paolo
Vivar está dolido, pero confía en que todo puede pasar luego, de
hecho, recuerda que ya está practicando con el plantel, aunque no
sabe muy bien si vuelva a pisar el césped del Municipal vestido
de naranja.
¿Había
hablado de esto contigo?
No sé, pero no va al caso que haya dicho eso, por qué no lo hizo
cuando estaba acá, si nos hubiera conversado a mitad de año quizá
estaríamos en otro lugar, quizá peleando la punta. No me duele que
me trate mal a mí, no me interesa, sino que agarró con todos, con
los dirigentes y mis compañeros, que los metió en el mismo saco
que a mí y yo no soy igual a ellos. Quizá se desahogó bastante tarde,
por eso decía que hubieran cambiado las cosas si lo dice a mitad
de temporada.
¿Conversaba
con el plantel?
No sé, nunca hizo charlas ni trabajo táctico, por ejemplo, que para
uno es importante y te ayuda en la cancha, porque si no, es como
que te pase la camiseta y te mande a la cancha.
¿Ya
te integraste al equipo?
Sí, y si puedo jugar voy a tratar de ayudar a Cobreloa, aunque no
jugaría, porque imagine, ahora sí que estoy mal, porque trato de
salir de lo que estaba pasando y me tiran esto encima, ¿ahora
de dónde me agarro?. Al final, nos faltó el respeto a mis compañeros
y a mí, porque imagine, si fuera alcohólico andaría botado en las
calles.
Texto:
Mercurio de Calama
|