Mi lente
SE BUSCA (WANTED)
“Se Busca” está basada en la explosiva
serie del cómic “Wanted”, del argumentista escocés Mark Millar y el dibujante norteamericano
J. G. Jones y dirigida por Timur Bekmambetov, creador de imágenes
espectaculares y realizador de la saga rusa cinematográfica de mayor éxito
económico en la historia de esta lejana y poco frecuente cinematografía:
“Guardianes de la noche” (2004) y “Guardianes del día” (2006).
Wanted, el cómic, vio la luz por primera
vez entre finales de 2003 y principios de 2004. Mark Millar es un afamado
guionista de cómic que comenzó su carrera en 2000 AD, en su país de origen. El
salto al mercado americano lo dio de manos de la DC, realizando algunos títulos
de Superman y renunciando furioso poco después, jurando nunca más volver a
Norteamérica tras la censura que sufrió su etapa en The Authority, debido a la
violencia y sexo con las que llenaba las páginas. La editorial Marvel lo acogió
con los brazos abiertos para que diera pie a la “Línea Ultimate”, una especie
de renovación de sus clásicos más exitosos, actualizados al siglo XXI. Las
líneas de X-Men, 4 fantásticos y en especial The Ultimates (Los vengadores)
dieron a la editorial un éxito increíble, lo que propició la expansión del
guionista a otros proyectos con personajes importantes, como Lobezno o
Spiderman. Hoy en día es uno de los guionistas estrella de la editorial, con
proyectos a futuro de Los 4 fantásticos y Lobezno.
El dibujante estadounidense, J. G.
Jones, actualmente inmerso en uno de los eventos más importantes en DC Cómics,
las “Final Crisis”, ha realizado trabajos tanto para esta editorial (Wonder
Woman, Catwoman) como para la competencia (Marvel Boy o Viuda negra). Gran
parte de su trabajo lo realiza como portadista, ya que su complicado estilo de
dibujo le impide entregar regularmente, lo que lo mantiene por el momento en
proyectos limitados.
Entre estos dos artistas han realizado
la exitosa serie de Wanted que narra las vicisitudes de Wesley Gibson: un
perdedor nato, quien tiene un trabajo que odia, una jefa a la que detesta, una
novia que le engaña con su mejor amigo y una filosofía de vida totalmente
pesimista y deprimente que soporta ayudado solamente por la cantidad de
pastillas que toma al día. Pero un buen día, una asesina implacable de apodo
Fox (Zorra) le introduce en una hermandad de asesinos, La Fraternidad, a la que
pertenecía su padre, el mayor asesino del mundo hasta que alguien lo eliminó.
La premisa más original de la historia
radica en que estamos en un mundo donde todos los superhéroes han sido
derrotados y aniquilados, por lo que son los supervillanos los que dominan el
cotarro. Y es ahí donde entra nuestro protagonista, al que se le revela que
posee todas las habilidades de su difunto padre, que no es más ni menos que
matar todo lo que se le ponga por delante. Y ahí entra de lleno Millar en su
parte más polémica, con una historia con multitud de giros espectaculares,
escenas de acción brutales con litros de sangre y sesos esparcidos, palabrotas,
referencias sexuales… mientras comienza la educación del joven Gibson y su
entrenamiento para convertirse en el mayor asesino de todos los tiempos.
El dibujante sigue fielmente a Millar
con unos trazos bastante realistas y con escenas de acción muy bien
coreografiadas, todo muy cinematográfico, abundan bastante las
viñetas-panorámicas tan de moda últimamente. The Fox, la asesina a quien da
vida Angelina Jolie, es en el cómic de Millar una especie de Catwoman
provocativa, con un cierto parecido físico a Halle Berry.
La película Pertenece al género de
acción con algunos actores de renombre, como Angelina Jolie –en quien se ha
centrado gran parte de la campaña publicitaria-, Morgan Freeman o el actor
joven y emergente James McAvoy. Aunque retiene algunas de las escenas más
graciosas del cómic, rápidamente se despega de este, teniendo como puntos en
común el comienzo y la educación de Wesley y dejando de lado por completo todo el
entramado superheroico –y sustituyéndolo por una paranoia con una especie de
telar místico o algo así muy raro-. Se entra rápido en una sucesión de
secuencias de acción, no muy bien llevadas, con demasiado uso de cámaras lentas
–no todo es Matrix en esta vida- y al final queda un regusto amargo, en
especial si se esperaba algo parecido al cómic. Incluso hay una vuelta de
tuerca en el guión que parece pensada para aquellos que ya saben cómo va a ser
la historia –aficionados al cómic que ya lo hayan leído- y sin embargo opta por
otra dirección, con un resultado menos pesimista que en la novela gráfica de
Millar. Y la sensación de que Angelina está un poco desaprovechada, casi todas
sus escenas son las que aparecen en los innumerables traileres que nos pasan en
el cine.
Donde el cómic era en cierto punto
rompedor y novedoso, con un sentido del humor negrísimo y en muchos puntos
simplemente provocador –en especial el final, provocar por provocar-
maravillosamente dibujado y lleno de referencias a otros aspectos de los
superhéroes; la película no deja de ser otra historia de acción que intenta
aprovechar el nombre del cómic escrito, pero que ni aporta nada ni aprovecha
los elementos que podrían ser más interesantes. Sobre todo la trilogía
sexo-violencia-política que se enlazan con un gran sentido estético en las seis
entregas de Wanted y que configuran la mejor visión del autor sobre el
pensamiento del tiempo y la época que le tocó vivir y testificar. Por sobre
todo la denuncia al cinismo de la política que “justifica” lo injustificable en
anatemas simplistas y simplificadores: "Mata a uno, salva a miles"
que es el lema con que la “Fraternidad” trabaja para mantener el equilibrio del
mundo.
Aunque siempre seré un ferviente
defensor de la adaptación antes que la traslación, este tipo de producciones no
acaban de convencerme, pareciendo que dejan de lado las mejores ideas plasmadas
en el papel por un cine más comercial, plagado de explosiones y de rostros
conocidos. (Mi querido hijo, a quien doblo la edad me hace notar lo
contradictorio de mi postura: “…defiendes la adaptación de la literatura al
cine, pero siempre estas inconforme con el resultado…)
Los cambios pueden resultar beneficiosos
en lo cinematográfico, inclusive suelen contar con la anuencia de los autores.
Se dice que a Millar no le gustó en absoluto el primer borrador del guión
–“…demasiado blando, demasiado complaciente…”- pronto accedió confiando en que
el director Timur Bekmambetov podría sacarlo adelante. “…Al llegar Timur
–declaró Millar– con esa locura suya, tan propia de Europa del Este, lo hizo
todo más sucio. Se acercó al espíritu del original…”. Otro aspecto que
convenció a Millar fue que la película está rodada con una nueva cámara
digital, la Red One, que permite angulaciones casi disparatadas. El detalle no
es menor, sobre todo si tenemos en cuenta que el estilo del cineasta ruso
admite adjetivos como desmedido y artificioso.
La clave dramática de Wanted es muy
atrevida: aquí los que cuentan de verdad son los supervillanos. Aliándose, han
acabado con los héroes y ahora dominan el mundo desde las sombras. En cierto
modo, ya habrán advertido que se deja notar en todo ello el rastro de cómics
como “Watchmen” y “Batman: The Dark Knight Returns”. Signos de nuestro tiempo.
Comentaremos sobre estas nuevas visiones “del bien y el mal” cinematográficas
en la próxima entrega.
Autor: Rafael Fernández Pineda. Cancún,
Quintana Roo. México.