POEMA CIEGO
El Sol en el Este Canta nuevas horas
Motores tozudos
Frenos rechinantes
Hacer la diaria
Fiel despertador.
Aromada calle
Rocío reciente
Fragor apagado
Urbano ritual
Pasos vacilantes
Hola mi artrosis.
El bastón hurga
Ansioso repica
Izcuierdci derecha
Esquivar indemne
Arriba, abajo De cabeza a pies.
Brazo ofrecido Mano temblorosa Asida impaciente Diálogo fraterno No todo se pierde Esperar confiados.
Cuadras voy sorteando
Son nueve no más
Memoria repasa
Prolija y febril
Se cansa esta mano
La otra la suple.
Oídos con pereza
Son años, ¿sabes?
El viento nos juega
Manto todo igual
Tuerce nuestros pasos
Dolor en mi pierna,
No estaba en mis planes
Tampoco en los planos
Impotencia muda
Hastío que repite:
Chocar y chocar
Contra las costumbres.
Piedra en el camino
Anclada, brutal
Bandera triunfante
De egoísmo puro
Descuido infernal
Faltan los afectos.
¿Lo exagero yo? La gente minimiza. Tengo mis derechos Que suena risueño.
Seguir o dejar A nadie le importa.
El discurso halaga.
Expulsa lo real.
Y tantos que hablaron
Dan vuelta la cara
Letal condimento
Del tercer milenio.
¿Todo está perdido?
¡Yo quiero seguir!!
Gracias al amigo
Que presta su oreja
También a los nuevos
Que pronto actuarán.
Autor: Rubén Osvaldo Ruiz.
Resistencia, 13 de noviembre de 2003.
Tiflo Taller.
Ciudad de Resistencia, provincia del Chaco, Argentina.