MEXICANOS EN CANNES: Y SIGUE LA MATA DANDO

 

"Estamos haciendo del festival francés uno mundial sobre nuestro cine":

Marina Stavenhagen (directora del Instituto Mexicano de Cinematografía, Imcine)

 

Larga es ya la lista de los mexicanos reconocidos con premios internacionales. Lejano 1971 cuando Manuel Arango produjo el documental “Centinelas del silencio” (dirigido por el húngaro Robert Amram), que obtuvo los dos primeros premios Oscar, el mas codiciado de los reconocimientos del mundo del cine, aunque “La Palma” de Cannes sigue siendo quien mas prestigio otorga. El domingo 27 de mayo de 2007 nos regocijamos con la noticia de que Carlos Reygadas obtuvo el “Gran Premio del Jurado” por su película “Luz del Silencio” y, por su parte, Elisa Miller gana por el mejor cortometraje con “Ver Llover”. Lo dicho: La nueva ola mexicana es, ya desde hace unos ayeres, una vanguardia internacional del cine actual.

 

La embajada de Francia organizó, hace un mes, una recepción para "despedir y homenajear" a la delegación mexicana, que fue la más numerosa -100 personas- que jamás haya asistido al célebre festival francés. México presentó 12 cintas en la edición 60 del Festival de Cannes y se llevó a cabo del 16 al 27 de mayo.

 

No sólo fue una delegación numerosa, sino que participó en prácticamente todas las secciones de Cannes: la competencia oficial y la Semana de la Crítica (de la cual Gael García ha sido "embajador"). La única cinta latinoamericana que compitió por la Palma de Oro (el premio principal) fue “Luz silenciosa”, de Carlos Reygadas, obtuvo el mencionado premio, segundo en importancia del certamen.

 

Además de “Luz silenciosa” y el corto “Ver llover”, de Elisa Miller, se presentaron: “Párpados azules” de Ernesto Contreras y “Déficit de Gael García Bernal” en la Semana de la Crítica; el documental “La palomilla salvaje”, de Gustavo Gamou, y el corto “En el cielo como en la tierra”, de Natalia López; “Malos Hábitos”, de Simón Bross, se presentó en función de gala, el 20 de mayo, al celebrar el 60 aniversario de Cannes; y otros cinco trabajos mas.

 

Mariana Stavenhagen, en entrevista al diario La Jornada (12-05-07), declaró:"Estamos viviendo un momento de euforia positiva en torno al cine mexicano… con unas 60 películas creadas el año pasado…” . Elsa Reyes, productora de “La sangre iluminada”, agregó: “Había años en que sólo se filmaban dos… Ha habido más diversidad de proyectos, se están viviendo todas las formas de producción en México".

 

Como ya lo hemos apuntado, esto no es producto de la casualidad. Los cineastas mexicanos se preocupan y ocupan de hacer “buen cine”, los reconocimientos, más que merecidos, llegan mas tarde o más temprano pero llegan

 

Alguien me ha preguntado de cuando comenzó a forjarse esta “nueva ola mexicana”. De si podríamos hablar de un “parte-aguas” en la producción de este nuevo cine. Y me la ponen difícil. Aunque, forzando un poco las cosas, podríamos decir que Carlos Carrera inicia la serie de premios en el festival de Cannes cuando su corto animado “El héroe” de 1994 obtuvo el primer lugar en su género. Luego vinieron premios internacionales para “La mujer de benjamín”, su opera prima como largometraje.

 

Una camada de directores-guionistas-productores –auténticos hombre orquesta- comprometidos y decididos a contar las historias del México que les ha tocado vivir, en esto estriba su validez, su temática abarca todos los géneros, estilos, acontecimientos, problemáticas y diferentes puntos de vista de la realidad mexicana. Lo mismo denuncian los problemas sociales y políticos “Hasta morir” (Fernando Sariñana, 1994) y “La ley de Herodes” (Luis Estrada, 1999); que se sumergen en la poesía y la búsqueda de la identidad con “Bajo California, el límite del tiempo” (Carlos Bolado en 1998). No debemos olvidar al antecesor inmediato Jorge Fons que realiza en 1989 “Rojo Amanecer” producida por Valentín Trujillo y Héctor Bonilla. La lista es demasiado grande y este espacio pequeño para mencionarla. Hay que revisar la producción mexicana de los últimos 17 años. Hay que ver sin prejuicios este cine. Ese sería el mejor homenaje que podemos hacer para coadyuvar a nuestro cine: cumplir como espectadores pagando el costo de verlas en el cine o rentándolas.

 

Según Mi lente, la diversidad temática, asumida con responsabilidad, honestidad, y mucho, mucho empuje y valor, son la razón de que esta nueva ola mexicana se encuentre encumbrada y realizando un Cine de Arte -así con mayúsculas- que es al mismo tiempo mexicano y universal. Mucho mejor sería que este cine se realice en México y las ganancias se queden en el país, que nuestra industria pueda crecer y sigamos la ruta de un cine de y para México

 

 Natalia López (realizadora de uno de los cortos), también es editora de Luz silenciosa.

 

Autor: Rafael Fernández Pineda. Cancún, Quintana Roo. México.

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