LAS SIETE MARAVILLAS DE LA NATURALEZA

 

el agua

 el eco

 el viento

 el arcoiris

 el rayo

 el trueno

 el relámpago

 

En estos últimos meses se promueve una campaña iniciada por un suizo para elegir "Las nuevas siete maravillas”, muy activamente se mueven los partidarios de una u otra maravilla, todo muy respetable, aunque yo considero que no se debe comparar estas maravillas, pues todas son eso: maravillosas. Los pueblos que las han construido lo han hecho según los cánones de cultura de su tiempo, de sus costumbres, de su manera de ver el arte.

Podemos decir que casi es imposible comparar los enormes "moais de piedra" de la Iala de Pascua (Chile); con por ejemplo, La Alhambra en Granada (España); ambas son demostraciones de una cultura en sí, un tiempo, un sentimiento. Ambas fueron levantadas en épocas diferentes, y sobretodo en condiciones muy diferentes, lo mismo las otras expresiones propuestas como Machupichu etc., todas tienen en común lo que ya dijimos son una maravilla todas y cada una de ellas.

En todo caso todas demuestran ese afán del ser humano por crear belleza. También este mismo ser humano crea cómo destruir la belleza, la naturaleza, la vida misma con todas sus expresiones, y así vamos destruyendo también esas maravillas que nos ha dado la naturaleza, sin que la humanidad hiciera ni el mas mínimo esfuerzo para construirlas, es decir, nos las regaló, por eso yo en esta apreciación quiero nombrar esas maravillas naturales que tanto asombro, bien o mal nos causa.

 

EL AGUA

 

, empezaré por el Agua, ese líquido absolutamente necesario para la vida humana, vegetal y animal, sin agua no podemos vivir, esa afirmación la escuchamos desde muy pequeñitos. Hasta hace pocos años atrás no se hablaba mucho sobre este bien natural, salvo en términos de potabilidad y de la necesidad de que todos tengamos acceso a ella, esta maravillosa agüita de mi tierra, que corre limpia y serena pareciera irse quedando en eso: en un verso.

 

Yo quiero invitarlos a todos a ir de paseo por esas aguas de aquí o de allá, conocer los múltiples trajes que usa esta maravilla, que es una artista para disfrazarse.

Si empezamos a caminar a la orilla de un río que vamos escuchando su rumor, y viendo las chispitas de agua al chocar contra peñas y piedras, quizás nos de alegría, o quizás nostalgia, también de repente temor pues las aguas todas son misteriosas.

Si echamos nuestra imaginación a volar nos encontraremos con los grandes ríos donde siempre nacieron pueblos y culturas, y algunas muy grandes, como la del Nilo, ese río que cambia de colores, y donde en sus zonas pantanosas todavía se refugian los grandes cocodrilos. O quizás un Ganges, que un día llevó aguas claras y es un río sagrado, pero que hoy es un río de infecciones, y un Volga con barquero y todo, que además nos están cantando "Ojos negros". O un río de La Plata, ancho como un mar, y tan a mal traer en sus zonas portuarias, pues con pena en el alma digo que casi no es agua en alguna de ellas, tan contaminada y llena de desperdicios está, pero sigue siendo un río, con una linda cultura y allí nos podemos tomar a su orilla un matecito mientras miramos los barcos de gran calado que llegan al puerto de Montevideo.

Y seguimos agua y más agua, encontramos un río amazonas, un Orinoco, un Mississipi y más ríos y mas agua; y así estamos tan acostumbrados de saber y ver que hay esas aguas. Y que no la cuidamos, antes todos los ríos eran de aguas bebibles o al menos servían para regar los campos, pero hoy ya no podemos ni siquiera comer sus peces, pues éstos están enfermos de contaminación, lo mismo que tanto lago, incluido el de “Los misterios", donde un día los cisnes de cuello negro huyeron, porque del hombre tiene recelo.

Lagos y ríos cuyas aguas han sido contaminadas sin compasión ni consideración, lagos y ríos en donde se vierten todo tipo de residuos de papeleras, y fábricas curtidoras o productoras de todo tipo de intoxicantes para la naturaleza y el ser humano.

Esa maravillosa agua que se vistió en forma de glaciar y lleva su vestidura desde hace millones de años y que ahora en poquitos años se están derritiendo por causa de las contaminaciones.

Esa agüita que nos cae en forma de lluvia, de esa lluvia que es una delicia escuchar cuando repiquetea en nuestra ventana, pero que es una pesadilla para el que no tiene cobijo, o esa lluvia que arrasa todo que se convierte en una pesadilla viviente para los pueblos orilleros y sus aledaños.

O esa agüita que en invierno cae en forma de nieve, blanca, silenciosa, fríamente misteriosa y que si hace mucho frío se convertirá en hielo; hielo frío y muchas veces fatal.

Y esa agüita que sale de nuestros ojos cuando tenemos pena o una gran alegría esa agüita llamada lágrimas pero agüita al fin y al cabo.

 

EL ECO

 

Esta maravilla de la naturaleza que tantas veces nos asombró y nos seguirá asombrando, quién no ha sentido la magia del eco en un túnel, o el eco del mar en un caracol, o el eco que deja en nuestro corazón una canción de amor, o el eco de un llanto, o el eco aterrador de un grito en la lejanía. ¿Quién no ha sentido angustia al escuchar el eco de las sirenas de alarma durante las guerras, o de la sirena de los barcos al dejar puerto? y ¿el eco de unos tacones por la vereda? Que fantástico escuchar cómo los sonidos se repiten hasta perderse quién sabe donde...

 

EL VIENTO

 

Esta maravilla que en la antigüedad movió las aspas de los molinos para así moler la harina. El viento, que no hasta hace mucho inflaba las velas de los barcos antes del invento de las máquinas a vapor. El viento ese que cuando se enfurece sopla con ira y arrasa con lo que haya en su camino. El viento que nos refresca cuando sopla como brisa, ese que mueve los follajes de los árboles o las aguas del mar. El viento verde que alguna vez persiguió a Preciosa...

 

EL ARCOIRIS

 

Esta maravilla de la naturaleza, el más colorido de todos los fenómenos, el más ingenuo, el más soñador, tan diferente, siempre desigual, dependiendo de las gotitas de agua. ya que según su tamaño y el ángulo que se miren así se verá este precioso arcoiris, con sus bellos colores y esa sensación de pureza en el aire que lo rodea. Esta maravilla natural que nos da sus colores y

el ensueño...

 

EL RAYO, EL RELÁMPAGO Y EL TRUENO.

 

esta aterrante maravilla, que puede incendiar bosques y praderas, es quizás la más fantástica, pues con él trae al relámpago y al trueno. Si hay algo fantasmagórico y por lo tanto emocionante es ver y escuchar las tormentas eléctricas, cuando en un día claro de pronto se obscurece, y se ven en el cielo las nubes negras y sopla el viento tibio pero fuerte, y la lluvia empieza a colgar en el aire y de pronto un rayo que rasga el espacio, una luz llamada relámpago lo ilumina todo y detrás un trueno que retumba y deja su eco en el espacio; luego una lluvia, es decir, agua en forma de lluvia, luego sopla el viento se lleva las nubes y ahí está el arcoiris con sus colores soñadores...

Yo apuesto por estas bellezas maravillosas de la naturaleza ¿y tú?

 

Autora: Patricia Müller. Estocolmo Suecia.

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