Páginas de Historia
INVITACIÓN AL BICENTENARIO Y EL
CENTENARIO
* De Quintana Roo para México y el Mundo
Entramos al Mes de la Patria y a partir de
esta fecha debemos apuntar que faltan, en efecto, dos para arribar, al año
2010, al del Bicentenario del inicio de la lucha libertaria por nuestra
independencia; dos meses después llegaremos al del Centenario del inicio de la
Revolución Mexicana.
Celebrar de manera vigorosa y entusiasta
estas dos fechas nos debe llevar a iniciar un movimiento para impulsar las
actividades de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el
Centenario de la Revolución, para que a partir de estos al llegar al mes de la
patria en 2010, se puedan estos desarrollar en dos etapas, con distintas
actividades diarias en todo el Estado de Quintana Roo, que reflejen cómo la
independencia y la revolución influyeron en el impulso de nuestra entidad, pero
que además la proyecte a una nueva etapa de su desarrollo.
Los eventos que se realicen durante
estos períodos deben servir para impulsar nuestra identidad sobre la base del
conocimiento de nuestra historia y cultura. Por otra parte, los festejos del
Bicentenario y el Centenario podrían realizarse de tal manera, que signifique
el gran arranque del proyecto de Turismo Cultural para consolidar el desarrollo
de la entidad.
Si la Cultura está formada por una serie
de valores materiales y espirituales que cada pueblo crea en determinadas
etapas de su historia, y si cada pueblo tiene sus propias raíces culturales,
entonces debemos entender por turismo cultural como el encuentro de dos
culturas: la del visitante y la del visitado.
Lo importante en el turismo cultural es
ofrecer la recreación de nuestras expresiones culturales, y para su recreación
se requiere la participación de nuestro pueblo en todas sus expresiones, y, los
festejos del Bicentenario y el Centenario podrían ser un elemento clave para
promover este proyecto.
De lo que se trata también es de
impulsar durante los eventos, además la participación de la inversión privada,
por ejemplo los hoteleros, para que incluyan dentro de la gran promoción el que
los visitantes disfruten de los eventos que se den o los que se puedan presentar
en las instalaciones que le sean propias.
El esfuerzo y la inversión debe ser de
diversos sectores y no sólo la del Estado, por ello se debe pensar con amplias
perspectivas, pues todos los sectores económicamente activos deben percibir los
beneficios de los festejos, pero también del proyecto del turismo cultural.
Los programas del turismo cultural deben
iniciar su desenvolvimiento, también con la perspectiva de lograr el apoyo que
la UNESCO brinda a todas estas actividades y cuyos recursos llegan etiquetados.
En el propio programa federal de Turismo
Cultural se define como “Aquel viaje turístico motivado por conocer, comprender
y disfrutar el conjunto de rasgos y elementos distintivos, espirituales y
materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o grupo
social de un destino específico”.
“El Turismo Cultural juega un papel muy
importante para dar a conocer, preservar y disfrutar el patrimonio cultural y
turístico de nuestro país. Los efectos que genera el tratamiento adecuado del
turismo cultural, desde una perspectiva de mercados, trae como consecuencia, la
satisfacción del cliente, la conservación del patrimonio de uso turístico y el
desarrollo económico y social de las comunidades a partir de la generación de
nuevos empleos”.
“La cobertura del Programa, responde a
aquellos destinos turísticos o sitios específicos, que tienen un alto impacto
turístico desde el punto de vista de llegada de turistas, derrama económica y
generación de empleos. De esta manera se han seleccionado:
Zonas Arqueológicas, Museos, Santuarios,
Misiones
Ciudades Mexicanas Patrimonio Mundial
Ruta El Camino Real de Tierra Adentro
Ciudades Histórico-Culturales”.
Es indispensable iniciar desde ahora
toda una serie de actividades que nos permitan llegar al mes de la patria en
2010 con todas las condiciones listas para garantizar que los eventos del
Bicentenario y el Centenario serán un éxito.
Para garantizar ese éxito lo primero que
debemos hacer es difundir en qué consistieron las fiestas del Centenario de la
Independencia de México en 1910, que se desarrollaron entre el 1° de septiembre
(como referencia al inicio del mes de la Patria) y el 4 de octubre de 1910 (Como referencia a la fecha en que fue
aprobada la Constitución de 1824).
Existe un documental histórico filmado
en ese lapso y que se encuentra disponible en el Internet en el siguiente
enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=kHXm_K9fvhw
y en este se pueden ver cómo se
realizaron los distintos eventos, que naturalmente, adaptados a los adelantos
técnicos, se escucha la voz del historiador que los recrea.
En esta muestra se constata que se
llevaron a cabo inauguraciones de edificios públicos, exposiciones artísticas y
comerciales como las de España y Japón, desfiles militares y de carros
alegóricos, fiestas con fuegos artificiales en el Zócalo, “garden parties” y
“lounges champagne” en Xochimilco y en el Bosque de Chapultepec, banquetes como
el del Casino Español y el memorable baile en el Palacio Nacional.
En aquella ocasión, se hizo la mayor
derrama económica de todo el régimen del general Porfirio Díaz Mori, en obras
públicas, y sin embargo lo que siguió después, ante la incapacidad del régimen de
desminuir las tensiones y la desigualdad social, dio paso al inicio ese año de
la Revolución Mexicana por la cual se celebrará su Centenario.
Esperamos que desde ahora se instruyan
los preparativos del Bicentenario y el Centenario, con amplia participación y
que estos traigan nuevas perspectivas que a todos beneficien.
Autor: Raúl Espinosa Gamboa. Cancún,
Quintana Roo. México.