LA INTERNACIONAL DEL TERROR.

Europa y Al-Qaida.

Por Luis Gutiérrez Esparza

Al-Qaida es el núcleo central de una red global de grupos terroristas islámicos, cada uno con sus propias raíces. A partir de 1999, ha buscado asimismo vinculación con organizaciones armadas, paramilitares o de tipo guerrilla, aun cuando no profesen la fe musulmana. En Europa se han detectado terroristas pertenecientes a formaciones vinculados con Al-Qaida como el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate argelino, el enigmático Takfir wal Hijra, o el denominado Al Tawhid. También existen contactos y presuntos vínculos con la ETA vasca, los terroristas corsos y los restos de la ultraizquierda alemana.

En cuanto al mundo en su conjunto, no hay duda de la personalidad diferenciada y de la raíz en problemas locales de los grupos fundamentalistas islámicos que luchan en Mindanao contra el gobierno filipino, en Cachemira contra el gobierno indio, en Bali, Maluku y algunas zonas de Sumatra y Java contra el gobierno de Indonesia; y en Chechenia contra el gobierno ruso.

El hecho preocupante es que todos esos conflictos locales confluyen en una guerra terrorista mundial -cuidadosamente orquestada-- contra todos aquellos que los fundamentalistas islámicos más radicales consideran sus enemigos, sean cristianos, hindúes, judíos o laicos. Así, Al-Qaida puede ser más peligrosa como estímulo, apoyo y proveedora de recursos, para todo un conjunto de grupos sólo muy laxamente conectados, que como organización concreta.

El atentado del 11 de marzo en Madrid ofrece, en este sentido, pistas significativas y por demás interesantes. Por una parte, los expertos de los principales organismos de seguridad europeos, coinciden en identificar el modus operandi utilizado en esta ocasión, con el que ha estado presente en las acciones de los terroristas chechenios en el metro de Moscú. Además, existen elementos de manufactura y cierta tecnología, que fueron rastreados hasta México, donde tanto Al-Qaida como la ETA han tenido contactos con organizaciones como el EZLN y el EPR.

En 1999, en una casa de descanso discreta pero bastante lujosa en sus interiores, cercana al balneario de Punta del Este, Uruguay, un alto dirigente de Al-Qaida -a quien algunas fuentes internacionales e inteligencia identificaron como Ayman Al-Zawahiri, considerado el principal lugarteniente de Osama bin Laden--, se reunió con representantes de algunos grupos guerrilleros o narcoguerrilleros latinoamericanos; varios de ellos, apenas la sombra de lo que fueron -en todos sentidos-en las décadas de 1970 y 1980: los Tupamaros de Uruguay, Sendero Luminoso peruano, el MIR chileno, las FARC y el ELN colombianos, un par de organizaciones bolivianas relacionadas con reivindicaciones de los indígenas y los cocaleros y el EZLN y el EPR mexicanos, entre otros.

Las propuestas para una estrategia común fueron recibidas con cierto recelo por algunos de los representantes latinoamericanos, aunque otros, como los colombianos y especialmente los de las FARC, se mostraron más que dispuestos a emprender operaciones conjuntas contra gobiernos latinoamericanos y Estados Unidos. De hecho, Al-Qaida entregó recursos para los campos de entrenamiento establecidos en torno a la llamada triple frontera, es decir, el área donde colindan Argentina, Brasil y Paraguay.

Por lo que se refiere a Europa, Magnus Ranstorp, subdirector del Centro de Estudios del Terrorismo de la universidad escocesa de Saint Andrews, ha declarado recientemente que en ese continente existen células durmientes de Al-Qaida y la cuestión no es si ocurrirá algún atentado, sino dónde y cuándo. Ya en junio de 2003, un informe confidencial de un grupo de expertos de la Unión Europea mencionaba que la amenaza era grave para Gran Bretaña y Francia, y citaba también a Bélgica, Holanda, Italia y España.

Un informe posterior de los Reinsegnements Généraux franceses precisaba que los tres países más expuestos a un ataque de Al-Qaida eran, en este orden, Gran Bretaña, Alemania y Francia. Algunos analistas estiman que, a pesar de que las detenciones realizadas han conducido a prisión a unos 150 sospechosos, Al-Qaida cuenta con millares de militantes en Europa: la inteligencia francesa habla de hasta 45 mil solamente en ese país; a ellos se sumarían alrededor de 30 mil en Alemania y 10 mil en Gran Bretaña.

Para Al-Qaida el gran enemigo es Estados Unidos, pero Europa es aliada fundamental de se país, cooperó en la intervención en Afganistán el año pasado y en Irak. Además, el territorio de la Unión Europea puede resultar más vulnerable que el estadunidense: la entrada resulta más fácil, por tierra, mar o aire, para posibles terroristas extranjeros y los minoritarios pero muy activos núcleos fundamentalistas, que han proliferado en el seno de las comunidades musulmanas europeas, pueden ofrecer apoyo logístico y nuevos reclutas.

Si bien las condiciones internas de América Latina son distintas por lo que se refiere a la existencia de comunidades islámicas importantes, no puede perderse de vista el hecho de que se ha detectado activismo fundamentalista de grupos wahabitas en Chiapas y en algunas regiones de América del Sur, particularmente en Colombia, Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay.

Nada es realmente seguro cuando se trata de la internacional del terror.

Hace unos meses, Estados Unidos utilizó a los grandes consorcios informativos internacionales para difundir la versión de que en un área montañosa de Pakistán, estaba acorralado y a punto de caer prisionero, "el número dos" de Al-Qaida, Al-Zawahiri, a quien se identifica asimismo como brazo derecho de Bin Laden.

Sin embargo, oficiales del ejército paquistano en Waziristán, la zona en cuestión, manifestaron sus dudas respecto a la identidad del "blanco de gran valor" escondido entonces en una especie de búnker. El general Saldar Hussein dio a conocer que habían sido interceptadas algunas conversaciones radiofónicas conforme a las cuales, alguien se encontraba herido en el lugar y necesitaba del auxilio de 14 guardias de elite para escapar. Los interlocutores hablaban en uzbeko o checheno, lo cual descartó que pudiera tratarse de gente a las órdenes de Al-Zawahiri. ¿Quién era, entonces, el alto jerarca supuestamente acorralado? Todo parece indicar que se trataba de Yumá Namanganí, el comandante militar del Movimiento Islámico de Uzbekistán, lugarteniente general de Bin Laden para el Cáucaso y Asia Central.

Nmanganí es un elemento clave en los planes de Bin Laden para librar una guerra terrorista a escala mundial cuyo objetivo declarado es la retirada de las tropas estadunidenses de la península arábiga y el establecimiento de un califato en el Cáucaso y Asia Central, donde tendrían su sede el poder wahabita y el propio gran maestre del terrorismo internacional, para llevar la yijad o guerra santa a todos los confines del orbe y convertir o exterminar a los infieles.

La estrategia inicial puede extenderse hacia tres objetivos: a) la destrucción del Estado de Israel; b) la victoria de los musulmanes en todos los conflictos que les oponen a otras comunidades, desde Chechenia hasta Filipinas; y c) el derrocamiento de todos los gobiernos islámicos que no se basen estricta y exclusivamente en la Shari'a (la legislación coránica), que de acuerdo con el profeta Bin Laden serían apóstatas. Se trata, pues, de un desafío de proporciones colosales del que los países europeos no pueden quedar al margen, debido a sus vínculos con Estados Unidos, con el mundo árabe y con Israel.

Nunca se repetirá lo suficiente que la amenaza de organizaciones como Al Qaida se dirige en primer contra las poblaciones musulmanas. Serán ellas las que, en su caso, estarán sometidas a regímenes tiránicos como el de los talibanes; y son ellas las que más víctimas han tenido. El número de civiles, mujeres y niños incluidos, que han perecido por la barbarie terrorista en Argelia, es bastantes veces superior al de las víctimas del 11 de septiembre de 2001 y del 11 de marzo de 2004.

Incluso desde el punto de vista de la seguridad occidental, la variable crucial será la actitud que adopten los musulmanes de todo el mundo. La amenaza de Al-Qaida es primordialmente ideológica. El peligro estratégico de largo plazo que representa para la seguridad internacional, se basa en la politización y la radicalización de los musulmanes, un fenómeno que hasta ahora, ha escapado al control de las naciones occidentales, así como de los países musulmanes del Medio Oriente y de Asia.

Si los gobiernos y la sociedad civil reaccionan únicamente ante la amenaza militar de Al.-Qaida y desconocen o minimizan su desafío ideológico, la internacional del terror no encontrará, en el largo plazo, mayores problemas para reclutar más terroristas, entre las sucesivas generaciones de jóvenes musulmanes frustrados, desilusionados y sin más alternativa existencial que matar o morir, para encontrar un lugar en el paraíso, como muyajedines o combatientes de la guerra santa.

Resulta fundamental evitar que Al Qaida logre convertir en realidad el supuesto "choque de civilizaciones" entre el Occidente y el Islam. Y esto es algo que los europeos parecen tener bastante claro. En una encuesta realizada dos meses después del 11 de septiembre en los entonces 15 estados de la Unión Europea (UE), el índice de apoyo era de 67% respecto a incrementar las relaciones políticas y culturales con los países árabes y de 72% en cuanto a la mejora de las relaciones entre las comunidades musulmanas y la población local en el territorio europeo; pero también era de 62% por lo que toca a la afirmación de que es comprensible una cierta desconfianza respecto a la minoría musulmana en Europa.

Ciertamente, el 11 de septiembre de 2001 y más todavía el 11 de marzo de 2004, han perjudicado la imagen de los musulmanes en el Viejo Continente, aunque no han desatado una violenta reacción xenófoba. Por otra parte, no debe olvidarse que el tema de la inmigración se está convirtiendo en un motivo de preocupación para los europeos; y que parece existir un recelo particular respecto a los inmigrantes magrebíes (del norte de África). La integración de los inmigrantes musulmanes es, sin embargo, esencial para evitar que continúe la cadena de atentados.

 

Regresar.

Hosted by www.Geocities.ws

1