¿QUÉ ES UN HURACÁN?
El vocablo huracán, procede de las lenguas habladas por los aborígenes antillanos, constituyendo una tormenta que se forma alrededor de un centro de bajas presiones, y se nutre de nubes cargadas de lluvias que giran en la dirección de las manecillas de un reloj, tomando de las aguas cálidas de los mares la energía necesaria para su desarrollo lo que le permite alcanzar una gran capacidad destructiva, pudiendo desarrollar velocidades de rotación de 300 kilómetros por hora o más, y velocidades de traslación, que varían desde unos pocos kilómetros, hasta más de 30 por hora.
En días recientes, Cuba fue azotada por uno de tales fenómenos meteorológicos cuya intensidad sobrepasó la categoría cuatro, desolando a su paso, once de las catorce provincias cubanas, incluyendo la capital, Ciudad de la Habana.
La potencia de un Huracán está determinada por la fuerza de rotación de sus vientos, para ello los meteorólogos han adoptado una escala internacional de cinco categorías, pudiendo asegurarse, que el Huracán Dennis alcanzó categoría cuatro.
Los fenómenos de este tipo provocan gran temor en los habitantes de las islas caribeñas así como en aquellos que viven en zonas continentales de los Estados Unidos de Norteamérica y las costas mexicanas del golfo, región reiteradamente castigada por ¡tan indeseados fenómenos meteorológicos!
La isla de Cuba, por ser larga y estrecha, abarca desde los 74 grados hasta los 84 de longitud oeste, ello hace que un número elevado de tales eventos afecten territorio nacional. En la historia de la "CICLONOLOGÍA" DE LA REGIÓN, Cuba destaca entre las que mayor número de huracanes, nos hayan hecho el "honor de tan indeseables visitas".
La temporada ciclónica se extiende desde el Primero de junio hasta el 30 de noviembre, siendo para Cuba los meses de septiembre y octubre, los de máxima probabilidad, aunque pueden hacerse sentir en otros momentos, como se demuestra con el Huracán de San Rafael en febrero de 1833 que destruyó la capital cubana.
Otro indicio de la fortaleza del huracán Dennis son las diez víctimas mortales que dejó como saldo fatal, lo que no acontecía desde hace muchos años atrás, no por falta de medidas para proteger la vida humana, sino por la indisciplina y la temeridad de personas que no respetaron las orientaciones de la Defensa Civil.
Las imágenes que nos muestran las tele emisoras resultan en sí el mejor comentario, grandes y pequeñas ciudades totalmente destruidas, plantaciones de toda clase de cultivos, instalaciones industriales, turísticas, escuelas, enormes torres de televisión, y una interminable relación de destrucción jamás vista, se puede divisar por todos lados.
Largas jornadas de trabajo que se contarán por decenas o cientos, les tomarán a los cubanos, el retorno a la normalidad, pero con toda certeza, puede usted afirmar, que este Pueblo Heroico volverá a disfrutar del dulce sabor del éxito, amasado con el sudor y hasta con su sangre si se lo impone la vida.
Muchas muestras de solidaridad procedentes desde todas las latitudes nos hacen sentir que no estamos solos, que muchos ojos nos observan, que saben que alcanzaremos el nivel de antes del meteoro, pero, y lo más importante, que seremos el ejemplo a seguir por todos los que se vean afectados por fenómenos semejantes en nuestra zona geográfica.
Según especialistas en la materia, el Calentamiento Global está incidiendo negativamente en el proceso de formación y desarrollo de los huracanes, pues desde hace unos pocos años estos eventos meteorológicos se están incrementando en número e intensidad, sembrando el Mar Caribe de destrucción y muerte, en países extremadamente pobres y cuya recuperación, posterior al paso de uno de estos fenómenos, resulta cada vez más difícil.
Una vez más los países pobres, nos vemos forzados a padecer las consecuencias del indiscriminado derroche de los recursos energéticos por las grandes industrias, que nos están aniquilando en nombre de la LIBERTAD DE EMPRESA, que se puede dar el lujo de extinguir todo tipo de especies vivientes, incluyendo la "humana", si ello nutre las arcas de los grandes consorcios financieros.
Luchemos por impedir ese genocidio, EN ELLO NOS VA LA VIDA MISMA, INCLUIDA TAMBIÉN LA TUYA, MI BUEN AMIGO.
Autor: Dr. Alberto López Villarías.
País: Cuba.
Provincia: Ciudad de la Habana.