FRAY SERVANDO TERESA DE MIER
* Héroe de la Independencia
José Servando Teresa de Mier Noriega y
Guerra, más conocido como Fray Servando Teresa de Mier, nació en Monterrey el 18
de octubre de 1763 y sus padres fueron don Joaquín Mier y Noriega y doña
Antonia Guerra; en su ciudad natal realizó sus primeros estudios y,
posteriormente, se trasladó a la ciudad de México donde estudia, filosofía,
teología, se ordena como sacerdote y obtiene su doctorado.
Desde muy joven sobresalió por su
pensamiento independiente, abrazando las ideas liberales y oratoria, por lo que
es reconocido como destacado insurgente, político y predicador famoso por su
sabiduría.
El 12 de diciembre de 1794 pronuncia,
frente a las autoridades civiles y religiosas, un discurso poniendo en tela de
juicio, la veracidad de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, por lo que
es reprimido y desterrado a España, por 10 años “retirándosele el doctorado, se
le inhabilitó de por vida como catedrático y para la práctica del sacerdocio”.
Las ideas filosóficas, políticas,
sociales y económicas de la Ilustración que tienen un importante peso en las
cusas externas que hicieron posible la independencia, son precisamente las ideas
que se desarrollaron en varios países de Europa, en las que se descubre las
leyes de la naturaleza y que pretenden encontrarlas también la sociedad, donde
se cuestionan viejas instituciones como la monarquía y la desigualdad por
nacimiento (como justificación de la nobleza), a la par del desarrollo de las
ciencias naturales y las fuerzas productivas, un elemento importante del
desarrollo histórico del pensamiento liberal.
En 1803 en Londres, el venezolano
Francisco Miranda, funda una de estas escuelas del pensamiento liberal para
luchar por la causa americana y cuando se traslada a París, conoce a Bernardo
O’Higgins y otros hispanoamericanos que firmaran un acta secreta en la que se
comprometen a luchar por la independencia de sus países, y años más tarde
establecen el Consejo Supremo de América, además de la sociedad “Caballeros
Racionales” en la cual participan Bolívar, San Martín y el argentino Carlos
Alvar. En estas sociedades participaron Fray Servando y Javier Mina.
En España Fray Servando, luego de ser
encarcelado, escapa y huye a Francia, lugar en que fue el párroco de la Iglesia
de Santo Tomás, siendo en París donde conoció a Lucas Alamán, después viajó a
Roma, donde se le permitió colgar los hábitos. Regresó a España, en el cual
peleó contra los franceses y fungió como capellán.
En Londres conoce y convence a Francisco
Javier Mina de luchar por la independencia de México, acompañándolo en su
empresa, pero es hecho prisionero (1817) por los realistas poco después de
desembarcar en Soto la Marina, recluido en la prisión y posteriormente en la
cárcel de la Inquisición. Fue llevado a Cuba como prisionero, pero se evadió
una vez más, refugiándose en Filadelfia, para volver a México consumada la
Independencia.
Formó parte del primer Congreso
Constituyente como diputado por Nuevo León; participó en la firma del Acta
Constitutiva y de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos en
1824.
Sus últimos años vive en Palacio
Nacional, invitado por el presidente Guadalupe Victoria. Los escritos, cartas,
sermones y obras políticas de Fray Servando Teresa de Mier y Noriega Guerra “en
los que pugna siempre por la soberanía e independencia de los pueblos
americanos”, son considerados unas verdaderas joyas literarias.
Su vida de lucha y penurias le dejó muchos
enemigos, pero también la admiración y respeto de los mexicanos deseosos de
libertad y paz. Murió el 3 de diciembre de 1827.
Autor: Raúl Espinosa Gamboa. Cancún
Quintana Roo, México.