ESTREÑIMIENTO, LOS RIESGOS DE NO DEFECAR DOS VECES AL DÍA

 

Hay personas y familias, que acostumbran a defecar una vez al día o a la semana y por hacerlo con la misma regularidad, lo consideran adecuado.

Las conductas aprendidas, no siempre son correctas y no defecar dos veces al día, aunque se haga a horas exactas, es inconveniente para el organismo.

Las heces, son el producto final, de uno de los procesos más completos que realiza el cuerpo, para intercambiar alimentos y eliminar sustancias.

Si la persona evacúa cada dos o tres días, altera al intestino, cambia la flora intestinal, varía la absorción de líquidos y otras sustancias que podrían trastornar otros órganos que se manifiestan con migrañas, dolores musculares, cansancio entre otras molestias.

Si la persona, conserva las heces en su organismo, hace que el intestino se mueva en forma incorrecta, lo que con el paso del tiempo, puede derivar en divertículos.

Si el individuo, no altera su ritmo de vida pero cambia sin razón aparente los hábitos defecatorios, lo mejor es consultar con el médico para determinar el origen del cambio que puede tratarse de una enfermedad sistémica o del tracto digestivo que de no atenderse en forma temprana, podría causar lesiones mayores como tumores e inflamaciones.

El gastroenterólogo gelber Burgos, señaló que los estudios de los hábitos de defecación y de inflamación de colon, requieren mayor profundización porque las estadísticas reflejan un cambio en el aumento de las enfermedades del intestino.

Señaló que el especialista, hará un historial clínico del paciente , para determinar si existen cambios en la alimentación, tuvo alguna enfermedad que lo obligó a permanecer inactivo y por último, clasificarlo para saber si es menor o mayor de 35 años descartándose los cincos de alarma.

 El médico

Tiene que saber si hubo sangrados, presencia de moco en la defecación, pérdida de peso, anemia, determinar si existen o no, masas mediante la palpación física un tacto rectal o estudios endoscópicos que configuren un diagnóstico certero.

“si uno determina la causa, puede corregirla, ya sea que se trate de un tumor, una enfermedad inflamatoria, divertículos, problemas de alimentación o del movimiento del intestino” explicó el profesional.

Expresó que lo mejor es descartar todo proceso de malignidad que son los problemas más graves, para retroceder hasta los trastornos más leves sin poner en riesgo la salud del paciente por pensar que podría tratarse de una condición pasajera.

La hipertensión, es una de las enfermedades más frecuentes de la sociedad, algunos de los medicamentos antihipertensivos, producen estreñimiento, y si por el contrario, la persona diabética no consume el tratamiento prescrito, sufren de estreñimiento por lo que en ambos casos, hay que acudir al médico tratante para corregir el problema.

 

Los suplementos de hierro, analgésicos, tranquilizantes, y algunos fármacos para la epilepsia y el mal de parkinson, pueden cambiar la condición defecatoria que de presentarse, es mejor consultar para corregirla

 

Recomendó consumir alimentos ricos en fibra como guayabas, melón, papaya, piña frutas tropicales en general, vegetales, tomar dos o tres litros diarios de agua, hacer ejercicio, reducir el estrés y mantener una actitud positiva hacia la vida.

 

Autor: Roberto Sancho Álvarez. San José, Costa Rica.

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