Páginas de Historia
LA
SECRETARÍA DE CULTURA
* Urgente legislar sobre cultura y
educación superior
** Ellos hablan de Burocracia, nosotros de
Cultura
No es la primera vez que opinamos que es urgente
en Quintana Roo legislar en materia de cultura y educación superior, pues esto
surge de la condición objetiva de adecuar las necesidades de la entidad debido
al ritmo de su acelerado crecimiento y para poder cumplir con eficiencia y
eficacia las distintas tareas que le confieren estos rubros y para lograrlo es
indispensable crear la Secretaría de Cultura y reorganizar la Secretaría de
Educación y Cultura, que en sus años de existir como tal no ha cumplido con
excelencias las tareas que tiene a su cargo en relación a la cultura.
Lo anterior quiere decir que es necesario
reformar la Ley de Educación del Estado de Quintana Roo, modificando todo el
Título Noveno (del artículo 79 al 85) legislando a cambio en el mismo Título
Noveno "Sobre la Educación Superior y la Investigación Científica",
en el cual se establezcan los lineamientos para el fomento de la ampliación de
la educación superior y la investigación científica y el papel del Estado, como
institutos democráticos para el desarrollo económico y social de la entidad.
Por otro lado la Ley del Instituto
Quintanarroense, compuesta de 18 artículos y seis transitorios deberá ser
abrogada (por obsoleta y no estar cumpliendo la función para la cual fue
establecida), así como la Ley de Protección, Conservación y Restauración del
Patrimonio Histórico, Cultural y Artístico del Estado de Quintana Roo,
compuesta por 31 Artículos y 2 Transitorios, que igualmente debe ser abrogada,
por obsoleta y no estar en condiciones de cumplir con las necesidades del
desarrollo histórico de nuestra entidad, creando una nueva Ley de Fomento,
Difusión y Protección de la Cultura del Estado de Quintana Roo, cuyo contenido
recoja parte del comprendido del actual "Título Noveno, del Sector
Cultural, Capitulo Único", pero que en su totalidad lleve un carácter
democrático de preservación y desarrollo de nuestros valores culturales, no
como mera retórica.
La creación de la Secretaría de Cultura no
es un acto nuevo, pues ya existen en otras entidades como Distrito Federal,
Jalisco, Puebla, Michoacán, Oaxaca, Tabasco y San Luis Potosí, de las cuales,
el que esto escribe conoce su legislación respectiva y que curiosamente están
gobernados por distintos partidos, cuyos resultados son públicos y notorios,
razón por la que pensamos en que estas propuestas legislativas puedan dar paso
a reformas de contenido democrático. La oposición a que se legisle sobre estos
aspectos saldrá sin duda de los que desconocen el carácter de la misma y las
legislaciones respectivas en otras entidades, así como a los oportunistas que
gustan de "oponerse por oponerse".
Nos parece un lamentable desacierto y una
visión muy pobre las opiniones del director del IQC, Octavio Chávez Gabaldón,
en el sentido de que la creación de la Secretaría de Cultura sólo signifique
"un cambio de siglas" o que resultará "onerosa para el
Estado" la creación de esta secretaría, así como la del Presidente de la
Comisión de Puntos Legislativos del Congreso del Estado, licenciado Efraín
Villanueva Arcos, que afirmó que esa iniciativa "solamente aumentaría el
burocratismo (sic) y alejaría más el impulso de las actividades culturales de
la sociedad". Al contrario, la creación de la secretaría no significa un
mero cambio de siglas, sino más bien que pasa a ser responsabilidad del
gobierno el fomento, la difusión, la preservación y protección de la cultura.
En las actuales condiciones, pareciera que el gobierno del estado carece de una
política y compromiso cultural y por ello se han hecho presentes algunas
expresiones de crisis señaladas principalmente sobre el Instituto
Quintanarroense de la Cultura (IQC). No nos confundamos, ellos hablan de
burocratismo, nosotros de Cultura.
Cultura y Desarrollo Democrático
Por Cultura en términos generales se
entiende como "el conjunto de los valores materiales y espirituales
creados por la humanidad en el curso de su historia. La cultura es un fenómeno
social que representa el nivel alcanzado por la sociedad en determinada etapa
histórica: progreso, técnica, experiencia de producción y de trabajo,
instrucción, educación, ciencia, literatura, arte e instituciones que le
corresponden. En un sentido más restringido, se comprende bajo el sistema de
cultura el conjunto de formas de vida espiritual de la sociedad que nacen y se
desarrollan sobre la base del modo de producción de bienes materiales
históricamente determinados. Así, se entiende por cultura el nivel de
desarrollo alcanzado por la sociedad en la instrucción, la ciencia, la
literatura, el arte, la filosofía, la moral, etcétera y las instituciones
correspondientes. Entre los índices más importantes del nivel cultural en
determinada etapa histórica, hay que hacer notar el grado de utilización de los
perfeccionamientos técnicos y descubrimientos científicos en la producción
social, el nivel cultural y técnico de los productores de bienes materiales,
así como el grado de difusión de la instrucción, de la literatura y de las
artes entre la población".
En la Ley de Educación del Estado de
Quintana Roo, en el Título Noveno se establece en "Artículo 79.- Para los
efectos de esta Ley, la cultura es el conjunto de conocimientos científicos,
literarios y artísticos adquiridos por las personas durante su formación
educativa.
En este sentido, (continúa el mismo
artículo) en la cultura se incluyen no sólo las llamadas bellas artes y las
letras, sino también la identidad, la democracia cultural y la participación
social; propicia la revisión de la dimensión y la finalidad cultural del
desarrollo, la vinculación de la cultura y la educación, los derechos humanos y
la paz; incluye el estudio y rescate de los estilos de vida, tradiciones,
costumbres y creencias en las relaciones entre los pueblos; favorece el
acercamiento a nuevos temas de reflexión tales como la cultura y la
comunicación y la salvaguarda del patrimonio cultural; igualmente alienta la
exploración de nuevos proyectos de educación artística, el desarrollo de la
producción y difusión de bienes y servicios culturales, de las industrias
culturales y la cooperación cultural internacional".
Los siguientes artículos, del 80 al 85,
formulan las bases teóricas y prácticas de lo anterior y que la SEyC ha sido en
todo tiempo incapaz de realizar en todas sus consecuencias y, que también
introducen elementos de crisis, razón que además justifica como necesaria
reorganizar la Secretaría de Educación y Cultura reformando la Ley de Educación
del Estado de Quintana Roo en sus artículos 79 al 85, legislando "Sobre la
Educación Superior y la Investigación Científica" como una función más de
la hasta ahora SEyC.
Pero darle paso a la creación de la
Secretaría de Cultura, no sólo significa reformar la Ley Orgánica del Gobierno
del Estado de Quintana Roo, es necesario abrogar la Ley del Instituto
Quintanarroense, así como la Ley de Protección, Conservación y Restauración del
Patrimonio Histórico, Cultural y Artístico del Estado de Quintana Roo, creando
a la vez una nueva Ley de Fomento, Difusión y Protección de la Cultura del
Estado de Quintana Roo, cuyo contenido recoja el carácter histórico y
democrático de la cultura y vida cultural, la impulse, la difunda y la proteja.
El Estado debe garantizar el disfrute,
preservación, promoción, difusión y recreación de la cultura, que como derecho
en la vida cultural, todo habitante tiene; a la vez tiene el deber de regular
la estructura y funcionamiento de las autoridades e instituciones públicas
encargadas de la preservación, difusión, promoción e investigación de la
actividad cultural; así como, promover la participación de los individuos,
grupos y organizaciones privadas en la preservación, promoción, fomento,
difusión e investigación de la cultura; fomentar los mecanismos de coordinación
celebrado con órganos federales, estatales, municipales e instituciones
privadas para la difusión, promoción e investigación de la actividad cultural
en el estado; y estas lleguen a todos los sectores de la población.
Cultura, Patrimonio Nacional Inalienable
Esta nueva ley está obligada a sustentar
la base nacional, sin desmembrar o desarticular el patrimonio cultural que
pertenece a todos los mexicanos, ni debilitando sus instituciones que pongan en
riesgo al mismo. Por ello, su guía no puede ser otra que la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y la propia del Estado de Quintana
Roo.
Esta Ley debe establecer claramente sus
mecanismos para su aplicación; las facultades y obligaciones del Gobernador del
Estado en materia de cultura; los objetivos y estrategias para la preservación,
fomento, difusión, estímulo y promoción de la cultura; la promoción y
preservación de las manifestaciones de la cultura estatal, regional, local y la
de los grupos indígenas asentados en el territorio estatal; para formular la
política cultural del Estado; promover la celebración de las distintas
actividades con el propósito de preservar las tradiciones y defender la cultura
en la entidad; impulsar la tarea editorial y los contenidos de cultura popular
para que la cultura pueda ser trasmitida por una amplia cobertura popular;
celebrar convenios con organismos federales, municipales y el sector privado,
para propiciar la preservación, promoción, difusión e investigación de la
cultura; y nombrar a los integrantes del Consejo Quintanarroense de Cultura.
La Secretaría de Cultura deberá tener
especial atención a la protección y promoción del desarrollo de lenguas,
culturas, usos, costumbres, recursos y formas específicas de organización
social de la cultura indígena; garantizar el conocimiento y ejercicio del
derecho a la cultura y sus manifestaciones entre los pueblos indígenas, sus
actividades artesanales y culturales; y todo lo demás que les son propios.
¿Qué es el Patrimonio Cultural?
En términos generales el patrimonio
cultural son "los testimonios históricos y objetos de conocimiento que
continúen la tradición histórica, social, política, urbana, arquitectónica,
tecnológica, ideológica y de carácter económico de la sociedad que los ha
producido", los que a la vez cuentan o requieren de reconocimiento oficial
como tales.
El Patrimonio Cultural, de la misma
manera, los podemos dividir en objetivos y subjetivos, en materiales y
espirituales, pero para una definición más sencilla tenemos los Intangibles
entre los cuales se encuentran: Gastronomía y Repostería, el Folclor, las
Costumbres, los Rituales, las Danzas, Religiones, por eso también los dividimos
en objetivos y subjetivos.
Los bienes tangibles los componen los
Muebles, las Artesanías, Mobiliarios, Testimonios documentales, Instrumentos
musicales, Indumentaria, Pintura, Escritura, Cerámica, Orfebrería, Fotografía,
Video y Cinematografía.
Pero también son bienes tangibles los
Inmuebles, como son Arquitectura civil, religiosa, militar y funeraria; las
Zonas históricas y culturales; Ciudades y sitios históricos; las Zonas
arqueológicas; las Reservas y paisajes. Todos estos deben ser declarados
propiedad exclusiva de la Nación y por lo tanto, invendibles, inembargables e
inalienables.
La ley debe ser clara en cuanto a los
trabajos de descubrimiento, investigación, protección y restauración de sitios,
zonas y monumentos arqueológicos, paleontológicos, artísticos e históricos
ubicados en Quintana Roo y de ninguna manera desfasar a instituciones como el
INAH o, en su caso el INBA.
La ley debe proteger en todo momento el
valor cultural de las artesanías quintanarroenses y, por lo tanto, deberá
formar y mantener actualizado un padrón de artesanos en el Estado, manteniendo
al día el inventario de recursos artesanales; la capacitación de artesanos; las
investigaciones técnicas en relación con la artesanía y sus procesos; difundir
las artesanías por todos los medios que estén a su alcance; promover las reglas
técnicas para evitar que los procedimientos artesanales dañen al medio
ambiente.
Organización Estatal de Cultura
Para garantizar el correcto funcionamiento
de esta ley se hace necesario crear el Sistema Estatal de Cultura el cual para
su ejercicio estará integrado entre otros por los titulares de la Secretaría de
Educación, Secretaría de Cultura y los Directores de Área de la Secretaría de
Cultura, los Directores de Centros de Investigación Cultural y Organizaciones
Culturales del Estado de Quintana Roo, el mismo deberá ser presidido por el
Secretario de Cultura del Estado quien será responsable de la aplicación de la
política cultural del Estado de Quintana Roo. El Gobernador del Estado será el
Presidente Honorario. Las facultades y obligaciones de los integrantes de este
sistema serán establecidas en su Reglamento.
La nueva Ley de Fomento, Difusión y
Protección de la Cultura del Estado de Quintana Roo deberá establecer un
Consejo Quintanarroense de Cultura, pero con más amplia participación que la
tiene en la Ley (vigente) del IQC para coadyuvar al cumplimiento de objetivos
que persigue la creación de la Secretaría de Cultura, pero que a la vez
consolide la gobernabilidad democrática creando nuevas normas de convivencia y
procurando siempre que el fomento a la Cultura tenga un carácter democrático,
plural y popular.
Las autoridades en materia de cultura
estimularán y coordinarán la participación libre de la comunidad en la
organización, funcionamiento de las organizaciones y centros culturales, así como
en la elaboración y ejecución de los programas aprobados. Igualmente podrán
estimular la creación de instituciones privadas, sociedades, asociaciones y
fideicomisos que coadyuven al fomento cultural.
La Secretaría de Cultura contará con el
presupuesto de acuerdo con la ley, pero a la vez será la autoridad encargada de
vigilar la canalización y operatividad de los recursos y programas, con el
propósito de contribuir al desarrollo, difusión y fomento de nuevas actividades
culturales, lo cual niega la visión limitada de que resultará "onerosa
para el Estado" y pondrá fin a los supuestos de que "el IQC que no
cuenta con recursos ni para comprar una impresora (para computadora) de
setecientos pesos para los trabajos administrativos del propio instituto".
No debe retardarse más la decisión de
crear la Secretaría de Cultura, por el bien del estado que más visitantes
recibe, nacionales y extranjeros, lo cual impacta nuestra cultura… y de lo cual
comentaremos en otra oportunidad.
Por Raúl Espinosa Gamboa.
Cancún, Quintana Roo, México.