Entrevista con el Dr. Enrique Florescano Mayet
Juan Luis Delgado Macías
y Yolanda Macías Castillo
Licenciatura en Historia, 3er. semestre
El pasado viernes primero de septiembre, tuvimos la oportunidad de entrevistar al reconocido historiador mexicano Enrique Florescano. El doctor Florescano estuvo en la ciudad de Aguascalientes para participar en varias actividades, entre ellas la presentación del libro Haciendas y Ranchos de Aguascalientes del historiador aguascalentense Jesús Gómez Serrano, así como para dar una conferencia titulada Para qué estudiar y enseñar historia, mismo título de su más reciente libro. Al final de esta entrevista nos referiremos a varios de los puntos más importantes de dicha conferencia.
Persona amable, inteligente y educada, el doctor Florescano nos comentó lo siguiente:
Yolanda Macías - ¿Cómo es que se inició usted en este, como lo llama don Luis González, oficio de historiar?
Enrique Florescano - Pues circunstancialmente, porque fue cuando estaba yo en Jalapa, en la Universidad de Veracruz estudiando la carrera de Derecho, cuando se creó allí por primera vez la Facultad de Filosofía y Letras, y esa Facultad introdujo las carreras de Antropología, Arqueología e Historia, de Lenguas, Filosofía y Humanidades. A mí me atrajo mucho eso, y siento yo que fue entonces esta apertura que creó la universidad hacia el estudio de la Historia y de las Humanidades lo que me cambió a mí, porque no solamente llegaron allá profesores que daban esas clases, sino que era un ambiente interesado en esto; es ahí en donde se ve clarisímamente que entonces la universidad sí ayudaba a la gente a cambiar su idea del mundo.
Porque yo entré a la universidad con la formación, con los valores de mi familia que eran los fuertes, los importantes, las ideas, los principios que le enseñan a uno los padres, sí te empiezan ayudar a ver el mundo, pero entras a la universidad y de repente le cambia a uno totalmente sus ideas sobre la vida, el mundo y su propia perspectiva para realizar su vida; y eso fue lo que a mi me ocurrió, y eso es lo que veo que ahora no está ocurriendo, que la universidad ya no ayuda a los jóvenes a cambiar y a mejorar su idea del mundo; cuando la universidad deja de hacer eso, deja de ser universidad.
Y entonces eso era la Universidad de Veracruz, una universidad extraordinariamente activa, joven, emprendedora, innovadora, que estaba abriendo nuevos campos de estudio, y que estaba ayudando entonces a su sociedad a tener mejor educación, mejor compresión de su realidad y mejor estudio de lo que era en ese momento la realidad mexicana y su vinculación con el mundo.
Juan
Luis Delgado - ¿ Cuáles han sido sus experiencias más
significativas y más importantes dentro de su desarrollo
profesional?
EF Pues en el caso de tener como profesión la Historia, a mí me resolvió todos mis problemas, porque me gusta mucho estar investigando, me gusta esa función que tiene la Historia de ayudar a comprender el mundo, la vida de otros seres, de otras civilizaciones; y el hecho de que entonces te va creando siempre un desafío tras otro porque, por ejemplo: yo empecé estudiando historia económica y tuve que aprender técnicas y métodos que nunca había estudiado en la escuela. Entonces ahí aprendí que lo que te enseñaba bien la historia era aprender a ser buen estudiante, nunca dejas de ser un estudiante; si estás ahora interesado en la economía, pues tienes que aprender los fundamentos básicos de esa disciplina para explicar los fenómenos principales de la vida económica; pero la vida económica es solamente una parte de la vida humana, y si uno quiere ser historiador y quiere explicar un desarrollo social, pues entonces tienes que empezar a estudiar los aspectos sociales, los antropológicos, los demográficos; y entonces otra vez ahí está otro desafío que te obliga a ir abriendo otras perspectivas que no tenías contempladas y a conocer otras técnicas y otros procedimientos. Todo ello para a-prender a comprender mejor formas de vida distintas a las tuyas, o sea, que en ese sentido te va haciendo también una gente más tolerante, más aceptadora de la diversidad y la pluralidad de la existencia humana.
Y Vemos que entre sus publicaciones se han editado varios libros en inglés, y que además su tesis de doctorado fue escrita en francés ¿ Usted cree que es importante para el historiador manejar otros idiomas, y porqué ?
EF Ahí está, es otra de las condiciones indispensables del conocimiento histórico. Si un mexicano, un peruano o un argentino, quiere estar al tanto de lo que está ocurriendo en el mundo, tiene forzosamente que aprender las lenguas de donde se difunde el conocimiento histórico más importante. Mínimamente inglés y francés. Pero también si uno va a estar interesado o especializado en la historia europea, tendría que aprender alemán, italiano o portugués que para nosotros es muy fácil leer. Pero si la universidad no obliga a sus estudiantes a que tengan competencia en el manejo de idiomas, entonces ya los está encerrando en un tiempo prehistórico, o sea que están leyendo libros casi todos obsoletos o muy pasados de moda, y por lo tanto no está abierto a los grandes cambios y transformaciones de la historia; que es por cierto, una de las disciplinas que más se ha transformado en los últimos 30 años, pero eso ha ocurrido fundamentalmente en Europa y en los Estados Unidos.
Entonces un estudiante de historia que no sepa idiomas, prácticamente es un analfabeta. No se puede ser historiador ignorando lo que están haciendo los historiadores de las mejores universidades del mundo. Por tanto, para un profesor o investigador de historia, las lenguas tienen que ser obligatorias.
JL La historia mexicana, por los diferentes matices que posee, atrae bastante a historiadores extranjeros, y por tanto, éstos han hecho con sus investigaciones, trabajos y publicaciones una aportación muy importante al conocimiento histórico de México.
¿ Usted cree que para el historiador extranjero es más fácil realizar las investigaciones, por tener más recursos, posibilidades y oportunidades, que para un historiador mexicano?
EF
No, yo no creo. Yo creo que en la investigación
histórica lo más importante, realmente, es el interés. Si uno
tiene verdadero interés en la historia, uno puede superar
problemas de técnicas o de recursos. No creo que los
norteamericanos, ingleses o los franceses hacen mejor historia de
México porque tienen más recursos; siento que es porque están mejor
preparados, porque primero ya definieron su interés por la
profesión de historiador y quieren ser historiadores, por lo
tanto, quieren ganar un lugar allí, quieren ser competitivos,
quieren ser los mejores; cuando escriben su libro, quieren que lo
lea la mayoría de la gente, que sea un libro citado, que sea un
libro reconocido; eso quiere decir que son profesionales,
totalmente profesionales.
Un historiador mexicano tiene que tener esos mismos incentivos, esos mismos parámetros; tiene que ser una gente que cuando se mete a eso lo va hacer bien, de la mejor manera, con los mejores métodos, como si estuviera en Inglaterra o en Estados Unidos. Esos son los criterios que debe de tener.
Ahora claro, tiene mas restricciones, pero aquí los buenos historiadores inmediatamente, también, tienen becas, apoyos, reconocimientos, etcétera. Lo que no está claro, es que las universidades no fijan los niveles de competitividad, de selección, de rigor; y ahí sí, o sea, cuando ya un estudiante llega a entrar a la Universidad de Yale o de Francia o de Italia, pues ya pasó una serie de etapas muy rigurosas de selección, que aquí son menos porque cada vez, por ejemplo, ya no se pide conocer el idioma inglés o el francés; bueno pues entonces, ese señor que entra a la universidad entra en inferioridad de circunstancias que uno que entra a la universidad italiana, francesa o norteamericana. Y simplemente estamos bajando los niveles, con pretextos a veces de no limitar el acceso al sistema educativo a la gente de menos recursos, pero esa no es la manera, la universidad no va a arreglar los problemas sociales que existen en el país, ni las diferencias económicas. Lo que tiene que hacer es producir buenos estudiantes, buenos profesores y buenos investigadores; y eso que se difunde en su sociedad, esa es su función, y para eso tiene que poner los requisitos más altos.
Entonces, cuando tengamos esos requisitos, nuestros estudiantes van a ser tan buenos como los de cualquier universidad europea o norteamericana. No es problema de inteligencia, los mexicanos, creo yo, son tan inteligentes como los ingleses o los norteamericanos; pero no tienen la formación, ni la preparación que hoy tienen los norteamericanos o los franceses.
Y Incluyendo por ejemplo al Tec de Monterrey, o muchas escuelas que están en México...
EF Bueno, esas en su área sí, porque tienen los mismos criterios de selección. El Tec. tiene éxitos muy fuertes, como antes tenía el Colegio de México para Historia, o la Universidad (UNAM). Pero ahora, en la Universidad no hay ningún requisito; uno incluso puede reprobar siete años, y ahí sigue estando. Pues entonces, eso no va a dar una buena selección de alumnos.
JL Y en ese sentido cree que las universidades ¿ están estancadas o de plano van para atrás?
EF Yo pienso, que en relación a como estaban cuando yo estudié, en los años sesenta, están más atrás. Creo que es un problema de falta de rigor para crear una universidad de calidad, competitiva y útil a la sociedad.
Y Cambiando un poco el tema: en el actual escenario mexicano después del triunfo del PAN, ¿Cree que vaya a haber cambios en general con este nuevo sistema de gobierno?
EF No, no creo. Hay muchas preocupaciones y consideración de perspectivas, a veces pesimistas. Yo prefiero ver el 1 de diciembre cuál es el gabinete del señor Fox y cuál es su programa de gobierno. Hasta entonces creo que estamos hablando en especulaciones y en imaginaciones, pero creo que en los aspectos económicos dudo que haya cambio de la política actual.
Me preocupa sí, que hubiera cambios en el área de educación y en el área de cultura, donde tradicionalmente, los miembros del PAN han sido poco abiertos, ¿cómo se les llama?... conservadores, menos abiertos a los cambios en la cultura y en las ideas. Pero vamos a ver, yo creo que también sería un error político del presidente Fox hacer cambios en esto, porque daría una reacción tremenda, no solamente de los liberales, de los izquierdistas y de los priístas, sino de toda la sociedad. Es como cuando aquí, les prohibieron a las mujeres usar lapilul, pero en los sesentas todas las mujeres de San José de Gracia, que es un pueblo católico tradicional, hacían las estadísticas, y usaban lapilul.
No se puede parar la modernización de la sociedad, yo creo que en la educación igual: las mujeres, los hombres mexicanos van a pedir una educación moderna, una educación adecuada, como la que es de esta entrada al siglo XXI; que si no la aprenden en las escuelas, la están viendo en la televisión, en los periódicos, los niños en el internet. Ya nadie puede obligar a detenerse en un determinado momento de la historia, porque ya vivimos en ese sentido una sociedad global, que está sobre todo en la información, comunicándose todos los días, de manera que todos los niños pueden establecer contacto con esas ideas. Aún si tuviéramos una política negativa o atrasada, los niños rebasarían esa nueva circunstancia. El problema son los pobres, los niños que están en circunstancias diferentes a los de la mayoría de las ciudades, que pueden tener acceso a los nuevos medios de comunicación.
JL - Ya para terminar, algún consejo paara los estudiantes de Historia:
EF
Yo creo que lo único importante, es que cuando uno
escoge una carrera, realmente esté uno interesado en esa
actividad, es la mejor manera de no equivocarse. Entonces, si uno
escoge lo que más quiere, evidentemente va uno a trabajar
siempre con alegría, con interés en esos campos; y aunque no
haya una retribución, como no la hay alta en el área de
humanidades, la retribución humana es incomparablemente superior
a la de tener un salario más alto. Al final, un buen profesor,
un buen investigador en cualquier área, si tiene realmente
pasión y concentración en ese campo, su retribución, su
gratificación va ser altísima. Yo creo que la retribución de
una persona, que si se siente realizada en lo que está haciendo,
es la mayor recompensa que pueda tener haciendo su vida.