Agustín Ahumada y Villalón 1755-1760.
Fue un militar que desempeñaba el
gobierno de la ciudad de Barcelona al designado virrey de la Nueva España,
cargo que desempeñó del 10 de noviembre de 1755 hasta su muerte acaecida en la
ciudad de México el 5 de febrero de 1760. En 1756 se ocupó de arreglar
irregularidades del clero de Puebla, el que concedía autorización a personas de
poca confianza para la fabricación de aguardiente y para explotar casas de
juego.
El virrey, efectivamente, ya tenía algún
tiempo de estar enfermo, murió y fue sepultado en la iglesia de la Piedad.
Francisco Echeverri 1760.
Cuando murió el marqués de las
Amarillas, la Real Audiencia de México abrió el pliego de mortaja y encontró
que se nombraba virrey interino de Nueva España al gobernador de Cuba, de
febrero a junio.
Francisco Antonio Cajigal de la Vega
1760.
Nacido en Hoz de Anero (Ribamontán al
Monte) en 1695. Como militar participó en el sitio de Gibraltar en 1727 y,
cinco años más tarde, en la conquista de Orán. En 1738 fue trasladado a
Santiago de Cuba, donde ya teniente general, comandó la defensa contra el
asalto británico en 1742.
Fue durante 13 años gobernador de Cuba,
de 1747 a 1760, cuando se convirtió, durante cinco meses, en virrey de Nueva España,
administran toda la colonia española. De regreso a España participó en la
guerra de los Siete Años contra los ingleses,
Hizo su entrada en México el mismo mes y
se ocupó de inmediato en revisar el estado de cuentas de la hacienda; concedió
libranza de derechos por diez años a los productos provenientes de La Florida y
de Panzacola, con lo que ayudó mucho a la economía de aquellas lejanas
gubernaturas; declaró libres de alcabalas los productos de hierro y acero, para
el beneficio de la minería. Para aumentar los ingresos vendió los derechos de
naipes y de recaudaciones de la Aduana de Veracruz, por cinco años. Hizo
ascender los efectivos del ejército a 3,000 hombres y a su hijo lo nombró
comandante de la compañía a caballo de los guardias virreinales.
Como Fernando VI había muerto subió al
trono español el rey Carlos III y fue expedido un indulto general que sin
embargo no agració a muchos presos porque estaban en las excepciones. Este
virrey no fue honrado y dispuso que se le otorgara un sueldo muy alto y se le
cubriesen los gastos, muy caros, de su viaje de ida y de regreso a La Habana, a
donde llegó de nuevo como gobernador. Falleció en su localidad natal a los 82
años de edad.
Joaquín de Montserrat 1760-1766.
A principios de 1760 fue nombrado virrey
de la Nueva España don Joaquín de Montserrat, marqués de Cruillas, quien el 19
de septiembre del mismo año recibió en Otumba el bastón de mando y entró a la
ciudad capital del Virreinato el 6 de octubre. Desde un principio este virrey
se ocupó en desarrollar un plan que tenía para organizar un verdadero ejército
colonial.
Para arreglar administrativamente a la
Nueva España arribó el visitador don José de Gálvez, con plenos poderes para
introducir reformas de fondo y nuevos conceptos en el manejo de la economía del
Virreinato.
Gálvez, después de realizar muchos
viajes al interior del país y de observar y estudiar todos los problemas que
eran planteados en el Virreinato, empezó a intervenir, por lo que el virrey se
disgustó, renunció al cargo y regresó a España.
Casa de la Cultura de Cancún.