RUMBO AL BICENTENARIO Y EL CENTENARIO
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VIRREYES DE
MÉXICO 1624-1642
La Casa de la Cultura de Cancún, cada
semana está dando a conocer diversos episodios de nuestra historia con el
objeto de crear un ambiente de entusiasmo para que al arribar el 2010, unidos
con todo el país celebrar el Bicentenario de la Independencia Nacional y el
Centenario de la Revolución Mexicana.
En esta oportunidad, con la valiosa
colaboración de la Fundación José Lima Zuno, de la Historiadora Carolyn Valero,
de la joven estudiante Sabina Jiménez, haremos mención de tres virreyes
correspondientes al período de la llamada Nueva España o México colonial.
A continuación los tres siguientes
Virreyes:
Don Rodrigo Pacheco y Osorio (1624-1635)
Marqués de Cerralbo, 1565 - Madrid; junio de 1652), noble español, Inquisidor
de Valladolid, y XV virrey de la Nueva España en el periodo 3 de noviembre de
1624 a 16 de septiembre de 1635, nombrado por Felipe IV al enterarse de los
motines ocurridos en México, girándole instrucciones para investigar las causas
de dichos levantamientos.
Su primera acción como virrey fue la de
aprehender a una flotilla holandesa que pretendía invadir el puerto de
Acapulco, olvidando el encargo principal, puso en estado de defensa a dicho
puerto para evitar una invasión holandesa o francesa, ya que España se
encontraba en guerra con estos países. En este periodo la ciudad de México tuvo
la peor inundación de su historia. Se pensó incluso que la ciudad desaparecería
pues el agua ascendió hasta los 2 metros, y tardó más de cuatro años en
retirarse por completo. En 1635 regresó Rodrigo Pacheco a España para ser
embajador en Viena.
Lope Díaz de Armendáriz (1635-1640). Fue
el primer criollo que desempeñó el gobierno de la Nueva España. Nació en Quito,
en el Virreinato de Nuevo Toledo (el Perú), ciudad que hoy es la capital de la
República de Ecuador. Su padre era presidente de la Real Audiencia de esa
ciudad, donde él se educó siguiendo la carrera del mar. El 19 de abril de 1635
fue nombrado virrey de Nueva España e hizo su entrada en México el 16 de
septiembre del mismo año, ocupándose inmediatamente de continuar las obras de
seguridad para evitar las inundaciones, azote de la capital novohispana.
Durante su Gobierno atendió
principalmente las obras de desagüe de Huehuetoca y fundó la ciudad de San Juan
Bautista de Caldereita (1642) en el Nuevo Reino de León.
Este virrey se ocupó mucho en la
limpieza de la ciudad, disponiendo que fuesen desasolvadas las acequias por
donde se canalizaba a las aguas en caso de inundación o de aseo de la capital.
Durante su gobierno fue fundado el hospital del Espíritu Santo, y se disponía a
crear centros de población, sobre todo en el norte del país, cuando se supo que
venía otra persona a sustituirlo.
El virrey de Cadereyta, al entregar el
gobierno, fue acusado de muchas cosas por el obispo don Juan Palafox y Mendoza,
más bien por asuntos de carácter personal que acumularon sus enemigos. Como
marinero que era se ocupó en formar la Armada de Barlovento, para combatir a
los piratas. Esta flota, que estaba integrada por barcos ligeros bien armados,
tenía su base en Veracruz y constantemente patrullaba el litoral del Golfo de
México dándole seguridad a las poblaciones de la costa y al comercio de
cabotaje y de altura de España.
Diego López Pacheco Cabrera y Bobadilla
(1640-1642) (Marqués de Villena, conde de Xiquena y duque de Escalona). Este
personaje pertenecía a una de las familias más aristocráticas de España. Era
gente de armas y de letras, educado en la Universidad de Salamanca y sirvió en
los Tercios españoles en donde llegó al grado de coronel de infantería. Recibió
las órdenes para venir como virrey en enero de 1640; llegó a Veracruz a fines
de junio del mismo año en donde se dio cuenta de la imperiosa necesidad de
reforzar la Armada de Barlovento, ante la presencia constante de barcos
corsarios. Desgraciadamente los sucesos y las intrigas perjudicaron mucho al
virrey, ya que en Portugal se produjo una sublevación para separarse de España
y ocurrió que el duque de Braganza encabezara dicha revuelta alzándose como rey
de Portugal.
Aprovechó la salida de una flota hacia
España y embarcó en Veracruz, Se presentó en la Corte, fue recibido por el rey
quien le dio la razón en sus quejas y quiso reponerlo en el gobierno de la
Nueva España, pero Villena ya no aceptó. Se le dio en parte el dinero que había
perdido con la confiscación de sus bienes y fue enviado como gobernador primero
a la isla de Sicilia y después al reino de Navarra, muriendo en Pamplona el 27
de febrero de 1653.