Secretaría de Cultura Casa de la Cultura
de Cancún
RUMBO AL BICENTENARIO Y EL CENTENARIO
(5)
VIRREYES DE MÉXICO 1590-1606
La Casa de la Cultura de Cancún, cada
semana está dando a conocer diversos episodios de nuestra historia con el
objeto de crear un ambiente de entusiasmo para que al arribar el 2010, unidos
con todo el país celebrar el Bicentenario de la Independencia Nacional y el
Centenario de la Revolución Mexicana.
En esta oportunidad, con la valiosa
colaboración de la Fundación José Lima Zuno, de la Historiadora Carolyn Valero,
de la joven estudiante Sabina Jiménez, siguiendo con el proyecto denominado
“Rumbo al Bicentenario y el Centenario” desglosamos las primeras etapas del
proceso histórico y a continuación haremos mención de tres virreyes más que
desempeñaron un papel importante en el período de la llamada Nueva España o
México colonial.
La Casa de la Cultura de Cancún, desea
además en esta ocasión expresar su alegría por el Decreto firmado por el
Gobernador del Estado de Quintana Roo, licenciado Félix González Canto y
publicado en el Periódico Oficial el 3 de octubre del año en curso, con la
finalidad de llevar a cabo las festividades y conmemorar el Bicentenario de la
Independencia Nacional y Centenario de la Revolución Mexicana, a celebrarse en
el año 2010.
Igualmente pronuncia su júbilo ante la
libre decisión de diversos ciudadanos que han manifestado su deseo de
participar en este proyecto con información de actos o actividades que hoy
forman parte indeclinable de nuestra historia nacional.
A continuación los tres siguientes
Virreyes:
Luís de Velasco- Marqués de Salinas
(1590-1595). Nació en la ciudad de Carrión de los Condes, Palencia, España,
hijo del virrey del mismo nombre. Fue virrey de la Nueva España en dos
ocasiones (1590-1595; 1607-1611) y también Virrey de Perú (1596-1604).
Siendo muy niño, acompañó a su padre al
Nuevo Mundo. A la muerte de su padre, siguió en Nueva España como regidor, pero
a consecuencia de sus enfrentamientos con Álvaro Manrique de Zúñiga, el nuevo
Virrey, volvió a España donde Felipe II lo nombró Embajador en Florencia. El
día 19 de julio de 1589 recibió el nombramiento de virrey de la Nueva España,
en lugar del marqués de Manrique. Su entrada oficial en la ciudad de México fue
el 25 de enero de 1590.
Durante su primer mandato como Virrey en
Nueva España ayudó a sofocar la oscura conjura en la que Martín Cortés, el hijo
del conquistador, estaba involucrado. Continuó la labor de su padre con sus
medidas a favor de los indígenas. Conquistó a los chichimecas fundando
establecimientos de tlaxcaltecas.
En tanto su segundo mandato en Nueva
España comenzó las obras del desagüe del valle de México, remedio propuesto por
el ingeniero y cosmógrafo Enrico Martínez para resolver el problema de las
frecuentes inundaciones que sufría la Ciudad de México.
Concluido su mandato, regresó a España
donde se le confió la presidencia del Consejo de Indias. Considerado uno de los
administradores coloniales más capaces, en recompensa a sus servicios recibió
el título de Marqués, con lo que pasó de Señor a Marqués de Salinas.
Gaspar de Zúñiga (1595-1603). Este
virrey nació en Monterrey, Orense, España. El 28 de mayo de 1595, se le expidió
el nombramiento de virrey de la Nueva España, llegó a Veracruz a mediados de
septiembre y el 5 de noviembre hizo su entrada oficial a la ciudad de México,
donde fue recibido con mucha atención y respeto.
Inmediatamente organizó una expedición a
California a cargo del marino Sebastián Vizcaíno. Descubrió todo el litoral de
California y dio el nombre del virrey a la bahía que aún lo conserva, pero como
ninguno de los puertos era favorable para colonizar regresó al sur; fundó el puerto
de La Paz, porque los grupos indígenas que allí encontró eran pacíficos y
continuó el regreso hasta Acapulco. El virrey mandó otra expedición a Nuevo
México, al mando del capitán Lope de Ulloa, quien fundó la población de Santa
Fe pero no encontró las famosas Siete Ciudades de Oro de las provincias de
Cíbola y Quivira.
Este virrey puso mucho empeño en que los
indios se reunieran en pueblos y congregaciones cercanos a sus tierras e
impidió que fuesen despojados y explotados por mineros y ricos propietarios.
El 13 de septiembre de 1598 murió el rey
Felipe II en El Escorial. Se le guardó luto en México y fue fijada la fecha
para la jura de Felipe III.
El virrey Zúñiga trasladó la población
de Veracruz al lugar donde hoy se encuentra y el rey Felipe III le dio el
título de ciudad en 1615. Se la construyó en toda forma, frente al Castillo de
San Juan de Ulúa. En 1639 los jesuitas fundaron un colegio que tuvo mucha
importancia. En Topia, Durango, hubo sublevación de indios contra el maltrato
de que eran objeto.
El obispo Ildefonso de la Mota logró que
depusieran esa actitud belicosa ofreciéndoles que se les respetaría. Después de
infructuosos intentos por colonizar California, el padre jesuita Juan María
Salvatierra fundó la población de Loreto, en la costa oriental.
Por disposición de la Corona el conde de
Monterrey fue promovido al virreinato del Perú con fecha 19 de mayo de 1603. Su
despedida fue muy suntuosa y espléndida. Fue un virrey benefactor de los
indios.
Juan de Mendoza y Luna (1603-1607).
Nació en Guadalajara, España y quedó sin padre siendo un niño, por lo que se
educó al lado de su madre. Fue gobernador de Sevilla y allí se enteró muy bien
del manejo de los asuntos de Indias, por lo que la Corona le expidió el
nombramiento de virrey de la Nueva España el 19 de mayo de 1603.
Hizo su entrada en México el día 26 de
octubre del mismo año e inmediatamente procedió a acusar al conde de Monterrey
por gastos excesivos y por haber extendido su actuación más allá de sus
facultades. Estas acusaciones no progresaron por ser infundadas y exageradas.
En 1604 se produjo otra gran inundación
de la Ciudad de México, por lo que el virrey propuso fuera trasladada la
capital a otro lugar, pero esto resultaba imposible por lo costoso y porque la pérdida
habría sido irreparable. Después intentó el marqués de Montesclaros llevar a
ejecución el desagüe de Huehuetoca, pero sería obra de muchos años y requería
el trabajo diario de unos 15,000 indios.
Entonces se recurrió a reparar los
bordes que levantó don Luís de Velasco, construyendo a la vez las calzadas de
San Antonio Abad, Chapultepec, San Cristóbal y Guadalupe. Fue construido sobre
arcos el acueducto que conducía el líquido de las fuentes de Chapultepec al
centro de la ciudad, limpiadas acequias y empedradas las calles.
El virrey marqués de Montesclaros fue
trasladado al Perú con fecha 20 de noviembre de 1606 y entregó el gobierno a
don Luís de Velasco hijo. Montesclaros fue un gobernante, activo e inteligente.
Después de su virreinato en el Perú regresó a España, en donde desempeñó altos
cargos y recibió honores. Murió en Madrid el 9 de octubre de 1628.