Secretaría de Cultura Casa de la Cultura
de Cancún
RUMBO AL BICENTENARIO Y EL CENTENARIO
(3)
TRES
PRIMEROS VIRREYES DE MÉXICO
La Casa de la Cultura de Cancún, cuando
faltan dos años para arribar al 2010, en que se celebrará en todo el país el
Bicentenario de la Independencia Nacional y el Centenario de la Revolución
Mexicana, con la valiosa colaboración de la Fundación José Lima Zuno, de la
Historiadora Carolyn Valero, de la joven estudiante Sabina Jiménez, continúa
con el proyecto denominado “Rumbo al Bicentenario y el Centenario”, consistente
en emitir cada semana un pasaje sobre este proceso histórico.
Los primeros tres Virreyes fueron
importantes en la consolidación de la llamada conquista y el dominio
español, estos son:
Luis de Velazco
(Carrión de los Condes, 1511-México,
1564), Administrador español. Fue virrey de Navarra (1547-1548) y de Nueva
España (1550-1564). Aplicó las disposiciones de las Leyes Nuevas y atenuó el
rigor de los evangelizadores sobre los indios. Inauguró la Universidad de
México (1553). Lo más relevante de su administración fue la explotación de las
minas de plata de Zacatecas. En 1563, Velasco organizó la fundación de Nombre
de Dios y de Durango y, ordenó la expedición de Legazpi y Urdaneta a Filipinas
(1564).
Don Luis de Velasco empezó a estar
enfermo, a guardar cama, hasta que murió en el antiguo palacio de los virreyes
el 18 de julio de 1564. En su pliego de mortaja encargaba el gobierno interino
al licenciado Francisco Ceinos, como presidente de la Audiencia; recomendaba a
su familia se encargase de pagar algunas deudas que tenía pendientes en el
comercio. Casi no había dinero para sepultarlo. Fue un activo y probo virrey.
Gastón de Peralta
(Gastón de Peralta, marqués de Falces y
de Peralta; Navarra, 1510-Valladolid, 1580)Gastón de Peralta, fue hijo de
aristócratas navarros. Se desempeñó eficientemente como comandante militar,
diplomático en Italia y gobernador de Navarra. El Real Consejo de las Indias lo
propuso al Rey para que viniera de Virrey a Nueva España, cuando llegó la
noticia de la muerte de don Luis de Velasco. Entonces se embarcó a Veracruz
donde arribó a principios de septiembre de 1566. A su llegada a México tuvo que
conocer de los procesos y ejecuciones a consecuencia del juicio contra Martín
Cortés, Marqués del Valle de Oaxaca, acusado de conspirar contra Su Majestad el
Rey Felipe II. Suspendió la ejecución de la sentencia de Don Luis Cortés,
hermano del Marqués, enviado a España.
Durante su gestión abrió un hospital
para ancianos, inválidos, convalecientes y locos. Acusado de animosidad en su
contar por los oidores, se le retiró a la Metrópoli; Estas acusaciones fueron
comunicadas al monarca español Felipe II en una carta. Alarmado, Su Majestad
envió a dos visitadores, Luis Carrillo y al Licenciado Alonso de Muñoz, a la
Nueva España para investigar los casos. Ellos le ordenaron al Virrey Peralta
regresarse a España para explicar su conducta, pero después fue intentado y
absuelto
Martín Enríquez de Almansa (1568-1580).
(Castilla, España, -Lima, 1583)
Administrador español
Cuarto virrey de Nueva España entre 1568
y 1580, luchó contra los indios huachiles, que habían realizado incursiones
contra algunos lugares del virreinato. Por este motivo reforzó las defensas con
los fuertes de San Felipe, Ojuelos y Portezuelos. Durante su gobierno reprimió
numerosas revueltas indígenas y tomó medidas para la institución formal del
Santo Oficio en México.
Además, impulsó el empleo de la técnica
de la amalgama, la cual revalorizó la producción de plata en Nueva España, que
a partir de entonces sería siempre superior a la de oro. También promovió la
exportación a España de maderas tintóreas, palo brasil y lanas, recibiendo a
cambio mercurio, paños y artículos de lujo. Dicho comercio se realizaba a
través de Veracruz, de cuyo puerto partía anualmente, desde 1563, una flota con
destino a la metrópoli.
Enríquez de Almansa fue nombrado en 1581
virrey de Perú, cargo que mantuvo por espacio de dos años y durante cuyo
ejercicio hizo posible el establecimiento del servicio postal en el virreinato
del Perú; su gobierno estuvo marcado también por los estragos del terremoto de
Arequipa (1582).