Tomado de “Niñas y Niños Creadores de
Baja California Sur”, que forma parte de la “Biblioteca de Pequeños Creadores” publicados
por Conaculta e Instituto
Sudcaliforniano de la Cultura el año
2004.
La fiesta de San Javier Baja California
Sur, patrono de la misión y del pueblo, se celebra los días 1,2, y 3 de
diciembre y aunque el número de personas que habitan el lugar es de 93, para
las fiestas llegan miles de visitantes”.
“A la fiesta llega gente de todos los
ranchos, como Los Corrales, Los Dolores, El Tablón, La Herradura, El Agua
Escondida, La Caldera, Rancho Nuevo, el Pasito, El Horno, El Segundo Paso,,
Santa Isabel, La Higuera, Rancho Viejo, La Poza de González, El Aguacate, La
Junta, El Edén, Palo Blanco, La Poza de Teresa, Chula Vista, La Caponera, Santo
Domingo, Los Candiles, Agua Bonita, La Palmita, Los Pilares, Piedras Paradas,
El Picacho, San Guillermo, Palo Chino, Santa Rosa, Los Tepetates y otros”.
“Todos corremos a ver cuando llega la
cabalgata, que son entre 40 y 100 jinetes que llegan a agradecer y a pagar
mandas a San Francisco Javier. Vienen desde Los Cabos, La Paz, Comondú, La
Toba, Loreto y Muelgué. El año pasado venían dos mujeres en cabalgata”.
“Son dos los caminos que llegan hasta
aquí; los dos son de terracería: uno viene desde Loreto, mide 36 kilómetros y
es muy peligroso por sus voladeros. Por ese camino la gente viene caminando,
otros vienen en motocicleta, en bicicleta de montaña, otros en carro y algunos
en taxi”.
“El otro camino viene de Ciudad
Constitución; por ese camino la gente sólo viene en carro o a caballo. Al
pueblo lo adornan con largos mecates, con triángulos de papel de diferentes
colores. De la Toba y otros ranchos bajan músicos con sus guitarras, tocan
dentro y fuera de la iglesia, cantan todo el día y toda la noche canciones
viejas que otros compusieron y también las canciones que compusieron ese año.
Cada grupo canta al mismo tiempo que los otros, todos se divierten, se ríen de
las cosas que cuentan, a veces se ríen porque se les olvida una canción”.
“En la calle se ponen puestos para
vender comida, dulces y ropa, también juguetes, como carritos, muñecas,
pelotas, pescados de juguete, pistolas, resortes de colores: amarillo, rojo,
verde, azul: de todos los colores. La gente de aquí vende dulces de guayaba,
biznaga, papaya, mango, toronja, limón, naranja china, tomate, pitahaya dulce y
pitahaya agria, lima, dulce de pitahaya, ciruela, higo, zapote, dulce de leche,
panocha de gajo, de calabaza, de sandía, de tomate, de camote, dulce de
tamarindo”.
“La gente de afuera vende otros dulces
diferentes, como paletas, gomitas, sabritas, banderas –que es un dulce de coco
verde, blanco y rojo y tiene un papel transparente que lo envuelve-, el pica
fresa, bubulubu, chicles azules, cacahuates, lanzas –que son palos con chile-,
dulce de tamarindo –que tiene dulce de azúcar y chile- y dulces de algodón.
También llegan juegos, como el “brinca-brinca” y “el torito que da vueltas”.
Casa de la cultura de Cancún.