Francisco Javier Mina nació el 1 de
julio de 1789, en Navarra España y sus padres fueron don Juan José Mina Espoz y
doña María Andrés Larrea, que contaban con una fortuna económica que bien les
aseguraba el porvenir a sus hijos. Realiza sus primeros estudios en su tierra
natal y luego fue enviado al Seminario de Pamplona, donde estudiará latín,
matemáticas y humanidades. Posteriormente se traslada a Zaragoza, donde habría
de concluir sus estudios de jurisprudencia. En ese lugar estableció amistad con
un coronel retirado, Juan Carlos de Aréizaga el cual le aconsejaba y explicaba
su interpretación de la marcha que llevaban las guerras europeas, aprendiendo
de este las ideas liberales.
Cuando Napoleón invadió a España, Mina
interrumpió su carrera para enlistarse en el ejército del Centro, que combatió
a los franceses. En este ejército con el grado de Coronel, don Francisco Javier
Mina reunió y organizó muchos grupos dispersos que pelearon bajo su mando. En
la contienda fue apresado, juzgado y condenado por los invasores al destierro a
Francia el 1 de abril de 1810, donde lo confinaron en la prisión de Vincennes;
fue ahí donde aprovechando su tiempo profundizó en sus estudios de matemáticas
y de ciencias militares.
Al recobrar su libertad, Mina regresó a
su patria, y de acuerdo con su tío Espaz, intentan hacer una revolución para
establecer la Constitución, pero fue descubierto y tuvo que salir de nuevo a
Francia y después a Inglaterra. Ya en Londres, Mina conoció al religioso,
político e historiador Fray Servando Teresa de Mier, quien escribía sobre las
guerras de independencia en México, y se unió en la lucha por la independencia
de la Nueva España al formar y comandar una expedición, invitando a Fray
Servando y una treintena de insurgentes más de diversas nacionalidades y, luego
de reunir algún dinero y pertrechos partió de Liverpool el día 15 de mayo de
1816 rumbo a los Estados Unidos a donde llegó el 30 de junio tropezando con no
pocas dificultades para llevar a cabo su proyecto.
Vencidas las dificultades logró dos
embarcaciones con patriotas armados y las envió por delante para salir después
el mismo en su nave el 27 de septiembre para llegar a Puerto Príncipe y luego
recibir apoyo del presidente Petion de la parte sur de Haití, partió de ahí el
23 de octubre rumbo a Galveston a donde arribó el 24 de noviembre de 1816. No
obstante siguieron las dificultades para ejecutar sus planes de modo que tuvo
que viajar a Nueva Orleáns donde permaneció un tiempo para embarcarse de nuevo
rumbo a Galveston el día 16 de marzo de 1817, arribando a Soto la Marina donde
desembarcó el 15 de abril de ese año.
Cuando don Francisco Javier Mina desembarca
en Soto la Marina las fuerzas insurgentes parecían estar ya derrotadas, pues
muchos de sus caudillos habían ya muerto o se encontraban dispersos. La llegada
de Mina reactivó la Guerra de Independencia. La campaña militar será breve pero
brillante y se desarrolla principalmente en San Luis Potosí y Guanajuato.
Al desembarcar, el 15 de abril, en Soto
la Marina, Mina que llevaba consigo una imprenta, rápidamente editó una
proclama, en la que hizo saber los motivos de su intervención en Nueva España.
En ese manifiesto afirma que “la Patria no está circunscrita al lugar en que
hemos nacido, sino más propiamente, al que pone a cubierto nuestros derechos
personales”.
Dos días después de su desembarco, el 17
de mayo siguiente, la fragata española de guerra, “Sabina”, se presentó en Soto
la Marina y hundió uno de los barcos de Mina; otro pudo huir y el tercero quedó
encallado. Mina salió el 24 de su campamento, con 300 hombres, apoderándose de
700 caballos, empezando su campaña militar libertaria.
El 3 de junio tomó a Valle del Maíz; el
15 a Peotillas; el 19 a Real de Pinos; el 22 se unió a una partida insurgente y
el 24 entró al Fuerte del Sombrero, defendido por el insurgente Pedro Moreno.
Pero, en cambio, en Soto la Marina fueron derrotados los soldados que dejó y
entre ellos fue aprehendido Fray Servando Teresa de Mier.
El mariscal Liñán se presentó el primero
de agosto frente al Fuerte del Sombrero y estableció el sitio. Los defensores
del fuerte trataron de romper el cerco, por fin el 19 Pedro Moreno lo logra;
Mina que estaba ya fuera desde el día 8, acude a auxiliar al Fuerte de los
Remedios, donde el padre Torres hacía resistencia a los realistas.
Siguió su campaña por numerosos sitios
hasta llegar a Jaujilla, donde estaba la Junta de Gobierno, el 12 de octubre.
Se le encomendó que atacara a Guanajuato; pero sus tropas fueron dispersadas
por el enemigo. Mina se refugió con Pedro Moreno en el rancho de El Venadito,
donde fueron atacados el 27 de octubre, en que murió Moreno peleando. Mina fue
hecho prisionero y llevado al cerro del Borrego, donde lo fusilaron el 11 de
noviembre. Al morir don Francisco Javier Mina tenía 27 años. Sus restos
descansan hoy en la Columna de la Independencia.
Autoras: Carolyn Valero y Sabina
Jiménez. Cancún. Quintana Roo. México.
Casa de la cultura de Cancún.