MI AMOR MÁS IMPORTANTE
- ¿Quiere transformarse? -; me preguntó
con voz de amor.
Yo quería, pero tenía miedo: miedo de la
felicidad.
- ¿Quiere transformarse? -; me preguntó.
Ella era como Rapuncel: la princesa que
guía al ciego por el bosque,
y le abre los ojos con un beso.
A mí me habían enseñado que no debía
aceptar, que no debía ser feliz.
Que debía mantener mi condición social,
que debía buscar parejas iguales que yo,
del mismo nivel: del mismo nivel en
todos los sentidos.
- ¿Quiere transformarse? -; me preguntó.
Yo quería, pero le dije que no.
Ella se creyó rechazada, pero fui yo
quien me rechacé a mi mismo.
En ese atardecer en el centro de
Santiago, todo lo que era alegre se puso triste.
¿Quién me había enseñado a rechazar mi
felicidad?:
¿mi papá, una tía solterona, una cultura
pesimista?
Otras veces el amor había resultado,
pero esta vez era la más importante.
- ¿Quiere transformarse? -; me preguntó.
Estaba vestida de blanco. Tenía el pelo
muy largo. ¡Era hermosa!
No pudo ser; pero sigo creyendo que otra
mujer como ella, me preguntará alguna vez:
"- ¿Quiere transformarse?"
Esta vez le diré que sí; aunque el
espíritu de mi padre, de mi tía,
de la cultura dominante, me digan:
"Dile que no, porque no debes
cambiar de estado".
Yo le diré que sí, porque es lo que
quiero hacer. Porque es lo que mi naturaleza quiere.
Entretanto seguiré viviendo, amando a
veces,
intentando luchar por mí y por una
sociedad mejor.
Hasta que llegue el día en que una mujer
de pelo largo, vestida de blanco, me pregunte:
"¿Quiere Transformarse?"
Esta vez le diré que sí, y con un beso
de amor, ambos abriremos los ojos.
Autor: Luis Alberto Méndez Quezada.
Santiago de Chile, Chile.