Don José Mariano Jiménez nació el 18 de
agosto de 1781 en San Luís Potosí en el seno de una familia acomodada. En su lugar
de origen realiza sus primeras letras y posteriormente se traslada a la ciudad
de México donde estudió para Ingeniero en Minas en el Colegio de Minería de
México obteniendo el título el 19 de abril de 1804. Posteriormente se
estableció en la ciudad de Guanajuato, donde estuvo al tanto de los brotes del
movimiento independentista.
En la ciudad de Guanajuato contrajo
matrimonio y a los pocos meses después de su enlace matrimonial, don Miguel
Hidalgo dio el grito de independencia en Dolores, Guanajuato y fue el 28 de
septiembre de 1810, cuando Jiménez se presentó ante el caudillo Miguel Hidalgo
y Costilla para ofrecer sus servicios en favor de la causa.
Al realizarse el ataque a la Alhóndiga
de Granaditas el joven ingeniero Jiménez ya era un soldado del movimiento
insurgente, por lo que en virtud de sus conocimientos técnicos, Hidalgo le
asignó la tarea de construir cañones, mismo que realizó con celeridad y
singular eficiencia. Obtiene el grado de coronel y es puesto a la vanguardia
del ejército y a cargo de la línea de artillería.
Jiménez obtiene, junto con Allende un
sonado triunfo en la batalla de Las Cruces y es ascendido a teniente general.
Por órdenes de Hidalgo, don José Mariano Jiménez viajó a la ciudad de México en
misión pacífica, para solicitar al Virrey la entrega de la capital al
movimiento independentista, pero la respuesta fue la amenaza de repelerlo
violentamente.
Después de participar en varias de las
acciones militares del movimiento de independencia, en el Consejo de Generales
de las fuerzas insurgentes se tomó la decisión de nombrarlo General en Jefe del
Ejército del Norte.
Marchó rumbo a Saltillo, enfrentándose
con las fuerzas del ejército realista al mando de Antonio Cordero a la altura
de Agua Nueva. Tras reñida batalla Cordero salió derrotado, recuperando los
insurgentes el armamento y para su buena suerte, muchos de los hombres de la
parte enemiga que recibieron el indulto de Jiménez y decidieron unirse a la
causa de la Independencia.
Ya en Saltillo Mariano Jiménez se reunió
con los demás hombres del movimiento y con ellos se dirigió rumbo a los Estados
Unidos de acuerdo con el plan que se habían trazado. Al llegar a Acatita de
Baján fueron sorprendidos y trasladados a Chihuahua, para hacerles un juicio y
dictarles sentencia de muerte.
El General Insurgente don José Mariano
Jiménez fue sentenciado a morir fusilado el 26 de julio de 1811, junto con Juan
Aldama e Ignacio Allende. Su cabeza fue expuesta en la Alhóndiga de Granaditas,
hasta la consumación de la Independencia, junto con las de Hidalgo, Aldama y
Allende. Sus restos reposan en el mausoleo de la Columna de la Independencia en
el Paseo de la Reforma. Su nombre está grabado con letras de oro en el Muro de
Honor de la Cámara de Diputados.
Casa de la cultura de Cancún.