LA INFLUENCIA DE LA INFLUENZA

 

En 42 años de ejercicio profesional nunca había vivido alguna situación como la atribuida a la epidemia de influenza que recientemente tuvimos en México, y no voy a hablar de los aspectos médicos, interesantes por cierto, sino de toda la parafernalia, armada entorno a ella. Veamos el momento histórico, político y económico en que surge: se da en una crisis económica originada en el país más rico del orbe, causada por la caída del mercado inmobiliario, debido a la pérdida del poder adquisitivo, seguida por quiebras bancarias y de empresas automotrices. Y bueno si sabido es que cuando a Estados Unidos le da gripa, a México le da pulmonía fulminante, entonces si la crisis económica en Estados Unidos ha sido grande, las repercusiones en México son mayúsculas. La visita a México del primer presidente negro en la historia de Estados Unidos, en un momento en que el regateo por la ayuda económica para apoyar a nuestro país en la lucha contra el narcotráfico Se debatía, en el que los reclamos porque la lucha es a todas luces injusta, ya que por un lado se hacen esfuerzos por decomisar cargamentos de droga, se aprehenden a personajes importantes de los principales cárteles, pagando un alto costo en vidas humanas, bien sea en personal del ejército y de los cuerpos policiacos, de personas inocentes secuestradas, en enfrentamientos o quizá ejecuciones, pero del otro lado de la frontera no se hace nada por frenar el consumo de drogas y el contrabando de armas resulta un negocio muy redituable; Tiempo de campañas electorales para elecciones internas en que la lucha partidista se intensifica, y en el que la influencia de la influenza fue importante, aprovechando la gran penetración de los medios televisivos en la población, había que robar cámara, aparecer a mañana, tarde y noche y competir para ver qué administración, si la azul o la amarilla, si la federal o la citadina eran más eficientes y con ello ganar votos para las próximas elecciones; la ayuda en especie que llegó del extranjero paliaba las grandes carencias del sistema de salud, no de la situación que se vivía en el momento sino fruto de la deshonestidad de muchos años, pero lo más importante era que la posición de víctimas de la adversidad nos hacía sujetos de crédito de importantes sumas provenientes del Fondo Monetario Internacional o de la Organización Mundial de la Salud, había entonces que implementar medidas espectaculares que justificaran tanto la solicitud de préstamos o aportaciones como ocultaran errores.

Cierto es que la aparición del virus A H1 N1 causó un problema de salud pública, pero mucho más importante resultó la manipulación que se hizo del problema.

 

Dr. Bulmaro Landa Quezada.

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