¿POR QUÉ DEBEMOS PROTEGER A LOS NIÑOS
DEL HUMO DE TABACO?
Cada día, millones de niñas y niños
están expuestos al humo de tabaco ambiental (HTA) sin que ellos fumen. Cada día,
en millones de hogares, restaurantes y muchos otros lugares se fuma sin
considerar que estas pequeñas y pequeños están expuestos al daño del humo de
tabaco que generamos como adultos.
Según investigaciones realizadas en
México, la exposición al humo de tabaco aumenta en un 300% las posibilidades de
que padezcan neumonía [1] y en 35% de desarrollar asma. [2] El riesgo de
padecer otras infecciones agudas de las vías respiratorias aumenta y si el niño
o niña ya padece asma se multiplican las probabilidades de sufrir un ataque.
[3]
También aumentan las posibilidades de
que no crezcan adecuadamente sus pulmones, disminuyendo su función. Por si
fuera poco, la exposición a HTA aumenta el peligro para los niños de sufrir
enfermedades del oído medio, y por ello aumenta el riesgo de necesitar
operaciones para corregir estos problemas. [4]
Y si tienen la suerte de no padecer
ninguna de estas graves enfermedades durante su infancia, es bastante probable
que sufran de otros síntomas como flemas, tos, falta de aire, ojos irritados,
etc. [4]
¿Un riesgo 300% mayor es grave para
usted?
Si reflexionamos serenamente, saber que
el riesgo de nuestros hijos de padecer enfermedades aumenta en 30, 40 o 50%
sería motivo de preocupación, riesgos dignos de evitarse. Pero, como hemos
señalado, las pruebas científicas nos indican que esos riesgos pueden aumentar
hasta un 300%, con sólo exponerse al HTA. ¿Ello no nos motiva a tomar medidas?
¿Es riesgoso un poco de humo?
La respuesta científica es que no existe
un nivel de exposición al HTA que no sea perjudicial. Desearíamos que lo
hubiera, pero los estudios científicos que se han hecho en los últimos 30 años
–excepto los que fueron pagados interesadamente por las tabacaleras- indican
que no existe nivel seguro de exposición. En tal sentido, lo mejor es que las y
los niños vivan en ambientes 100% libres de humo de tabaco.
Es tu derecho decidir si fumas en tu
casa y en qué lugar. Es tu conciencia la que puede hacer conciencia de que ese
humo es un riesgo que hay que evitar o alejar para no dañar a tus seres
queridos.
1. Gutierrez-Ramirez SF, Molina-Salinas
GM, Garcia-Guerra JF, Vargas-Villarreal J, Mata-Cardenas BD, Gonzalez-Salazar
F. 2007. [Environmental tobacco smoke
and pneumonia in children living in Monterrey, Mexico]. Revista de
salud publica (Bogota, Colombia) 9:76-85
2. Barraza Villarreal A, Sanin Aguirre
LH, Tellez Rojo MM, Lacasana Navarro M, Romieu I. 2003. Risk factors for asthma in school children from Ciudad
Juarez, Chihuahua. J Asthma 40:413-23
3. Morfin-Maciel B, Barragan-Meijueiro
Mde L, Nava-Ocampo AA. 2006. Individual and
family household smoking habits as risk factors for wheezing among adolescents.
Preventive
medicine 43:98-100
4. USA_DHHS. 2006. The health consequences of involuntary exposure to
tobacco smoke: a report of the Surgeon General, Department of Health and Human
Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Centre for
Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office of Smoking and Health,
Washington, DC
Autores: Equipo de trabajo Por una Cultura Libre de Humo de Tabaco que ha colaborado con el Dr. James Thrasher del INSP de Cuernavaca Morelos.
Enviado por: Olivia Ortíz. México,
Distrito Federal.