SEPARATA

    El objetivo de esta investigación es averiguar si es cierto o no que los horóscopos adivinan algo más sobre nuestras vidas que lo que lo haría un pronóstico realizado al azar.

    En la investigación participaron los alumnos de 7 grupos de 3º de ESO de nuestro colegio. Tuvieron que responder 2 veces indicando el grado de acierto, valorándolo entre 0 y 10, que habían tenido sus horóscopos en las 2 situaciones experimentales que se indican a continuación:

    1) El primer lunes de marzo se les presentaron los horóscopos de febrero y de la ultima semana del mes con los horóscopos de los 6 primeros signos cambiados (eran horóscopos falsos) y los otros 6 tal como habían sido publicados por una muy aceptada sociedad astrológica (eran horóscopos verdaderos).

    2) El primer martes de abril se les presentaron los horóscopos de marzo y de la última semana del mes con los horóscopos de los 6 primeros signos del zodiaco tal como se habían publicado por otra muy aceptada sociedad astrológica (eran horóscopos verdaderos) y los otros 6 cambiados (eran horóscopos falsos).

    Se calcularon las medias del grado de acierto que habían manifestado nuestros compañeros en todos los casos, tanto a los horóscopos verdaderos como falsos, obteniéndose los siguientes resultados:

VERDADEROS

FALSOS

Nº datos

Media

Nº datos

Media

Febrero mensual

55

5,38181818

78

5,40384615

Febrero semanal

55

5,59090909

78

4,91666667

Marzo mensual

73

5,21917808

52

4,90384615

Marzo semanal

73

4,87671233

52

5,57692308

TODOS

256

5,23632813

260

5,19230769

   Se realizaron rigurosas comparaciones estadísticas de diferencias de medias encontrándose que no había diferencias significativas:
    - Ni entre horóscopos verdaderos (los 6 últimos signos) y falsos (los 6 primeros signos) de febrero (tanto para el mes como para la última semana del mes) elaborados por la misma organización astrológica y respondiendo distintas personas pertenecientes a distintos signos.
    - Ni entre horóscopos verdaderos (los 6 primeros signos) y falsos (los 6 últimos signos) en marzo (tanto para el mes como para la última semana del mes) elaborados por la misma organización astrológica (distinta a la del mes de febrero) y respondiendo distintas personas pertenecientes a distintos signos.
    - Ni entre horóscopos verdaderos del mes de febrero (los 6 últimos signos) y falsos del mes de marzo (los 6 últimos signos) elaborados por distinta organización astrológica y respondiendo las mismas personas pertenecientes a los mismos signos (tanto para el mes como para la última semana del mes).
    - Ni entre horóscopos falsos del mes de febrero (los 6 primeros signos) y verdaderos del mes de marzo (los 6 primeros signos) elaborados por distinta organización astrológica y respondiendo las mismas personas pertenecientes a los mismos signos (tanto para el mes como para la última semana del mes).

    En definitiva, encontramos que, aunque se cambien las personas y los horóscopos a los que pertenecen, aunque se cambien las organizaciones que elaboran los horóscopos, aunque se cambie el intervalo temporal de adivinación (mes o semana) y aunque se cambie el tiempo (un mes u otro) en que se mide, las diferencias entre el grado de acierto de horóscopos verdaderos y falsos es mínima.

    Si además vemos que la diferencia de medias entre las 256 respuestas a horóscopos verdaderos y las 260 respuestas a horóscopos falsos es despreciable y que todas las medias están muy cercanas al 5 (es decir, en la mitad del intervalo 0-10 en el que se debía responder), podemos concluir con un alto grado de certeza que:

LOS HORÓSCOPOS NO AUMENTAN MÁS EL GRADO DE ACIERTO SOBRE NUESTRAS VIDAS QUE LO QUE LO HARÍA UN PRONÓSTICO REALIZADO AL AZAR

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