PEDRO FELIPE VALENCIA Y CODALLOS
Miércoles 9 de septiembre, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
http://pachajoa.110mb.com/
Amigos:
Pedro M Ibáñez en su libro "Crónicas de Bogota" relata los últimos
días de los próceres
Pedro Felipe de Valencia y Codallos (1774-1816) Conde de la Casa Valencia
y Camilo
Torres Tenorio (1766 -1816) . Esta nota contiene fragmentos de la parte
relacionada con
el prócer Conde Felipe Valencia y Codallos.
Cordialmente,
***
Crónicas de Bogotá
Por: Pedro M Ibáñez
Fragmentos.
Pedro Felipe Valencia, Conde de Casa Valencia, fue en ese día la última víctima.
Para él no existían las tradiciones aristocráticas que gravitaban sobre las
viejas sociedades, con todo el peso de seculares privilegios; él desechó los
antiguos abolengos y todo elemento de subordinación que aún flotaba en el
ambiente de esos días. El Conde era natural de Madrid, y vino a nuestro país
a los treinta y siete años de edad, poco después de la transformación política
de 1810, a la cual se afilió y contribuyó en gran manera a consolidar, sirviendo
destinos y colaborando en los papeles públicos. El Conde se dirigió a Morillo en
enérgica representación, en la cual manifestaba la falta de autoridad de un
Capitán General para juzgar a un grande de España, superior a él. Uno de los
miembros del Consejo de Guerra que lo juzgó entonces, Teniente de Morillo y
después General de la República, don Tomás de Heres, refería que el Consejo
estuvo decidido a salvarle la vida, pero que el descomedimiento con que el Conde
lo trató fue motivo para condenarlo a muerte .
De la última voluntad del señor de Casa Valencia tomamos estas líneas:
Debo $ 1,000 a don Gregorio María Urreta; dejo libros, entre los cuales algunos
prohibidos; un reloj que en lugar de números tiene las doce letras de la Casa
Valencia, mis títulos de mayorazgo y dos retratos. Estas tres cosas pido se le
den a mi esposa. Dejo además dos cadenas de reloj, varias sortijas, otro reloj
pequeño de sobremesa y alfileres de camisa.
La condesa viuda se llamó doña María Antonia Junco y Rosales.
El General Morillo, extraño Plutarco de estos mártires, condensa así los
servicios y méritos de esta víctima preclara:
Don Pedro Felipe Valencia, ex-Conde de Casa Valencia. Era Oficial de la
Secretaría de Estado, Coronel de los reales ejércitos y Caballero del Orden de
Santiago; a la entrada de las tropas francesas en España fue nombrado por el
Duque de Berg Secretario General de la Junta Suprema de Gobierno. El intruso Rey
José lo hizo Consejero de Estado en la sección de Guerra, condecorándolo con la
Orden que tituló Real de España y le acompañó hasta Sevilla. Fue nombrado
Comisarlo regio de Córdoba; Coronel del segundo Regimiento de Españoles Jurados
: Después Prefecto de Málaga. Concluida la guerra de España se hallaba en París,
donde trabajó ya en favor de los rebeldes de América y contra el Rey y la
Nación, imprimiendo y publicando en aquella capital papeles subversivos, que
después transmitió a este continente. Salió para Burdeos y se embarcó con
destino a estos países a sostener el Gobierno republicano, en donde se
naturalizó como ciudadano, renunciando a sus títulos, y siguió con el mayor
entusiasmo escribiendo porción de papeles y proclamas en las que injuriaba
altamente la soberanía del Rey y manifestaba el odio eterno que profesaba a
todos los españoles, sin embargo que él había nacido en Madrid.
El Conde de Casa Valencia era poeta. En dos libros de literatura nacional se
conservan producciones del noble hijo de Madrid. Siete meses antes de su trágica
muerte, firmó en Popayán una poesía para celebrar el matrimonio de don José
Rafael Arboleda con doña Matilde Pombo. Existen también unas redondillas
escritas en honor de distinguidas damas santafereñas.
Nota: Información adicional, hacer clic sobre:
Conde
Pedro Felipe Valencia.