Perno Poste
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Nuevos enfoques en la reconstrucción coronaria
del diente endodónticamente tratado (DET)

Volumen 90 Nº 4 Septiembre/Octubre/ Revista de la Asociación Odontológica Argentina

Los conceptos referidos a la rehabilitación del diente endodónticamente tratado han cambiado sustancialmente. Se acepta como verdadero refuerzo a la misma estructura dentaria, por lo tanto los procedimientos que la conserven son de elección.

ALEJANDRO BERTOLDI

HEPBURN

Docente de Cátedra de Materiales Dentales

USAL/AOA

OBJETIVOS

• Descubrir la necesidad de la reconstrucción del DET.

• Descubrir las funciones, usos y técnicas operatorias de los dispositivos intrarradiculares.

Introducción

Pocos conceptos han sufrido cambios tan radicales en la Odontología contemporánea como el referido a la reconstrucción de la porción coronaria del diente endodónticamente tratado (DET).
Históricamente se enseñó que el DET debía llevar un “refuerzo” colado (perno) en su interior a los fines de poder soportar los requerimientos funcionales. Esta afirmación asumía a veces el carácter de un axioma, es decir una teoría que se acepta sin ser sometida a discusión.
Hoy es aceptado por numerosos autores e investigadores que un diente con un perno en sus conductos es más débil estructuralmente que uno que no lo posee1.
Analizaré en este artículo cuales son consideradas hoy en día las causas que dan origen a la problemática del DET, asimismo cuales serían los caminos más eficientes para su rehabilitación.

Desarrollo

Siempre se indicó la necesidad de reforzar al DET por considerarlo más débil que una pieza vital. Indudablemente al analizar la realidad en la clínica se advierte que esto es real (Figs. 1 y 2).

 

El motivo que se esgrimía para justificar esa debilidad del DET era su pérdida de agua que lo hacía más quebradizo. Esta justificación tampoco es considerada correcta hoy en día; la pérdida de humedad del DET comparado con el diente vital es del orden del 9%, lo que sería estadísticamente pero no clínicamente significativo2.

Las fibras colágenas, parte fundamental del componente orgánico tienen como función la de otorgar resistencia y flexibilidad ante las cargas que el diente recibe3. Al perder su metabolismo es de esperar alguna degradación, volviéndose más rígidas y menos flexibles pero no llegando a manifestar una diferencia clínica notoria con respecto al diente vital4.

Por lo tanto no podemos considerar esa justificación como la causa de la debilidad estructural del DET.

¿Por qué es más débil el DET?
Factores que lo debilitan.

1) Factor estructural

En forma continua se están generando fuerzas sobre las superficies oclusales de las piezas dentarias. Idealmente el diseño de la estructura

 

fig.1 y 2
 
dentaria genera las vías de transferencia para que sas fuerzas sean conducidas y se disipen en las áreas de soporte (ligamento periodontal y tejido óseo). En términos de ingeniería el diente sano es una estructura hueca, laminada y pretensada. Laminada porque las cargas “fluyen” por todos lados por igual sin necesidad de “nervios” concentradores y pretensada porque después de deformarse vuelve a su posición y forma original sin “vencerse”, con capacidad de deformación tridimensional ante las cargas masticatorias, acortándose en sentido apico-oclusal y abombándose en sentido mesio-distal. Todo DET sufre como consecuencia de la situación que lo llevó dicho tratamiento (caries, fracturas, restauraciones previas, etc.) y del tratamiento realizado (apertura endodóntica, pérdida del techo de la cámara pulpar, preparación para el perno, etc.) una pérdida estructural importante.
La magnitud y la ubicación del tejido dentario perdido generan la imposibilidad de transmitir esas fuerzas a áreas de soporte, concentración de fuerzas en el área coronaria, deformación exagerada y la posterior fractura. Volviendo a los términos de ingeniería, el DET deja de ser un elemento laminado pretrensado, liberando las tensiones. Las cúspides se separan más produciéndose una deflección.
Una pieza sana tiene una deformación cuspídea de hasta un micrón; al existir una cavidad tipo MOD, la deformación llega hasta los 5 micrones y si se hubiera hecho una apertura cameral, hasta los 179. En general toda preparación cavitaria va a generar una disminución de la resistencia, aumentando la deformación dentaria al recibir cargas funcionales8,11,12,13. Un factor digno de analizar a los fines de evaluar el daño estructural del DET es la pérdida de uno o dos rebordes marginales. Estos actúan junto con las paredes como anillos circunferenciales de refuerzo y su pérdida comprometen estructuralmente en forma seria al DET14. Podemos afirmar que en líneas generales, a mayor pérdida de tejidos, mayor pérdida de resistencia estructural del DET. El real refuerzo del DET son sus propios tejidos y estructuras anatómicas por lo que a la hora de restaurarlo serán de elección los procedimientos que aseguren una correcta retención de la restauración pero con el mayor criterio conservador de tejidos posible (Figs. 3, 4, 5, 6 y 7).

2) Factor disminución de sensibilidad Los dientes y el periodonto tienen un eficaz mecanismo de protección contra las cargas excesivas. Estudios, algunos de larga data y otros más recientes han demostrado que el DET tiene su umbral de tolerancia aumentado en un 57 a un 100% con respecto a los dientes vitales. Se considera entonces la existencia de mecanorreceptores en la pulpa, similares a los periodontales aunque de menor cuantía pero cuya destrucción implicaría una menor capacidad de defensa. Para que el DET responda se necesitan cargas hasta dos veces mayor que para que lo haga el diente vital, lo cual indudablemente lo deja en inferioridad de condiciones frente a carga funcionales y mucho más frente a las parafuncionales.

3) Factor iatrogénico en los procedimientos de restauración Existen varios procedimientos tanto en el tratamiento endodóntico como en el restaurador que pueden agravar la situación. Ejemplos serían el exceso de condensación lateral que puede ocasionar microfracturas, al igual que la cementación de un perno con el exceso de presión hidráulica del cemento al instalar pernos muy ajustados que no permiten el adecuado escape del exceso de cemento. También el funcionamiento de algunos pernos muy cónicos pueden generar el llamado efecto cuña y generar deformación exagerada y fractura de las porciones radiculares. Es común también la generación de fuerzas excesivas que llevan a las microfracturas en la preparación para perno o postes. La generación de calor es también una fuente de peligro por los cambios volumétricos y la deshidratación excesiva de la dentina que producen: en algunas técnicas endodónticas que utilizan obturaciones termoplásticas22 o en la preparación radicular para el perno por la fricción que se establece sobre todo si se emplean instrumentos rotatorios de poco poder de corte por mal estado.
Se han reportado aumentos externos de temperatura de hasta 7 grados para obturaciones y de hasta 15 para preparaciones para pernos.

Rehabilitación coronaria (RC):
Teniendo en cuenta lo arriba analizado, podríamos decir que la rehabilitación coronaria del DET va a depender de dos factores principalmente:
• la cantidad de tejido remanente.
• la ubicación de la pieza en la arcada dentaria.

Sector posterior

Prevalecerá siempre el criterio de máxima conservación de tejidos dentarios pero habrá que evaluar si ese remanente es capaz de soportar la rehabilitación coronaria (RC) lo que obligaría a utilizar elementos de conexión o anclaje intrarradicular para conectar esa RC. Se deberán analizar la existencia de rebordes marginales y cúspides. En el sector posterior prevalecen las fuerzas verticales axiales y en virtud de esto el diente posee un empotramiento en superficie y una relación corono-radicular aproximada de 1:1 (a diferencia del sector anterior con prevalencia de fuerzas oblicuas no axiales con empotramiento en profundidad y relaciones corono-radiculares de aprox. 1:224. De reponer el tejido perdido con materiales plásticos o rígidos que puedan integrarse al remanente y darle cohesión, esas fuerzas podrán ser adecuadamente trasladadas a áreas de soporte. Hoy en día contamos en la Odontología Restauradora con materiales y técnicas que fácilmente pueden alcanzar ese objetivo: desde restauraciones plásticas para los casos de conservación de rebordes y caras libres hasta inlays u onlays en los casos de pérdida de uno o más rebordes. Es decir situaciones donde se “rellene” ese remanente con materiales integrados al mismo, lo que generaría un “monobloque” haciendo que la pieza recupere sus características de laminada y pretensada (Figs. 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14).
Con la colocación de algún elemento rígido (también integrado) que cubra y contenga mecánicamente a manera de una “tapa” al remanente previamente rellenado con materiales adhesivos, es decir con inlays, onlays y coronas se puede mejorar esa cohesión del remanente (ya no sólo por mecanismos adhesivos sino también mecánicos). Esos elementos “abrazarán” y “contendrán” al remanente no sólo por su porción oclusal sino también por sus porciones laterales. El DET podrá entonces recibir fuerzas y trasladarlas a áreas de soporte sin que se concentren en su porción coronaria posibilitando fracturas (Figs. 3, 4, 12, 13 y 14). Empleando el criterio arriba expuesto surge en la clínica que la mayor cantidad de casos en el sector posterior podrán ser restaurados sin colocación de elementos de conexión intrarradiculares (pernos o postes), conservando mayor cantidad de tejidos y posibilitando una mayor sobrevida de la pieza. Cualquier RC escogida deberá tener como consigna esencial la integración con los tejidos dentarios remanentes ya que a través de ella se podrá conseguir un real refuerzo estructural, devolviendo al DET propiedades biomecánicas adecuadas14 (Figs. 3 y 4). Esa integración supone el empleo de la adhesión en los procedimientos de restauración: empleo de ionómeros vítreos u composites con sus respectivos protocolos de adhesión para preparar la pieza dentaria en forma final o intermedia para recibir inlays, onlays o coronas.
El empleo de estos materiales a manera de dentina artificial devuelve la resistencia coronal o radicular perdida, mejoran el comportamiento físico, aportando a la estructura restaurada el módulo de elasticidad adecuado14 (Figs. 12, 13 y 14). Los materiales para elementos rígidos (inlays, onlays, coronas) de ser no metálicos (poliméricos o cerámicos) supondrán mayores posibilidades de integración que los elementos metálicos, colaborando mejor con el objetivo final de conseguir una total integración (Figs. 4 y 12). Las RC adheridas e integradas funcionarán como un solo bloque con el DET mejorando todos los aspectos biomecánicos: se evitan las concentraciones peligrosas de tensiones, aumentan la flexibilidad y estabilidad del sistema14. Sólo cuando el remanente coronario no sea capaz de soportar a la RC se colocará un perno colado o preformado con la única finalidad de unir a la RC con la porción coronaria y colaborar con la transmisión de cargas a áreas de soporte; no con la idea de obtener un refuerzo del remanente.

Sector anterior

El criterio de trabajo es igual que el sector posterior pero por recibir cargas con componentes oblicuos no axiales24 será muy probable la necesidad de estabilizar mecánicamente con pernos o postes (dispositivos intrarradiculares) esa pieza ya que los materiales de inserción plástica por sí mismos no serán adecuados para hacerlo.
Son poco frecuentes los casos donde podremos evitar el uso de pernos o postes y restaurar sólo con materiales plásticos. Deberán ser sólo casos con conservación de rebordes y caras libres prácticamente sin pérdida estructural. Por tal motivo será más habitual el uso dispositivos intrarradiculares para estabilizar esa pieza, otorgándole un “alma” rígida mejorando además el traslado de esas fuerzas a áreas de soporte. Podremos combinar el empleo de restauraciones plásticas si la cantidad de tejido coronario es suficiente (sin pérdida de rebordes o habiendo perdido sólo uno) con dispositivos intrarradiculares (Figs. 15, 16 y 17) o si la pérdida es mayor (dos rebordes con una o más caras libres) colocar sobre ese elemento intrarradicular una corona, incorporando en el muñón la mayor cantidad de tejidos dentarios posibles18,19,20,21,22. Como analizaremos a continuación los elementos de conexión intrarradiculares ideales para cumplir con esa función (conexión y traslado de fuerzas) son bastante distintos a los clásicos perno muñones colados.

Funciones de los dispositivos intrarradiculares (pernos o postes)
Podemos decir que las funciones de los pernos o postes son las siguientes:
• retener la RC, conectándola a la raíz dentaria,
• distribuir las fuerzas en el área radicular evitando su concentración el área coronaria,
• trasladar la superficie de soporte a zonas de contacto con el hueso alveolar.
O sea que la función principal de un perno o poste será la de conectar la RC a la porción radicular y no la de fortalecer al diente28.
Postes (pernos preformados)
¿Que son los pernos preformados?

Son estructuras rígidas con formas y tamaños predefinidos que previo tallado del conducto con fresas provistas por cada diseño, son cementadas y sirven como base de retención para la restauración del remanente coronario10.

¿Qué es un poste?
Es un perno preformado que posee características de diseño y técnica especiales: 1) Inserción pasiva: se sabe que todo elemento que se inserte en el conducto radicular en forma activa (roscada) generará tensiones en la estructura remanente que pueden traducirse en fracturas en forma inmediata a su colocación o tardíamente. La dentina no tiene la elasticidad suficiente para soportar los diseños activos.
2) Ranuras de escape verticales: van a permitir el escape del exceso del medio cementante lo que va a evitar la generación de presión hidrostática con sus consiguientes peligros28.
3) Preparación radicular estandarizada con la forma del poste: se creará así una íntima adaptación del poste a las paredes del conducto radicular y se potenciarán los mecanismos adhesivos de integración (recordemos que par generar adhesión es necesario un íntimo acercamiento entre las partes a unir). Entonces las situaciones donde el poste “nade en un mar” de cemento no deben ser aceptadas. Por regla general el poste instalado hasta el fondo del tallado no deberá tener movilidad, de lo contrario no se ha conseguido buena adaptación y se deberá (si es posible según cada caso) ensanchar hasta la medida siguiente de poste. Si el poste no asienta por completo en la dentina, el medio cementante podrá llenar los espacios comprendidos entre el poste y la dentina; bajo situaciones de fatiga, el poste tiene micromovimientos que destruirán el cemento.

4) Superficie radicular con tratamiento macroscópico y/o microscópico que optimicen la retención: las superficies “aserradas” son las más habituales. La configuración del poste es un importante factor de retención; debe existir un adecuado grosor de cemento entre las espiras. Pueden estar microasperizadas (arenadas); la rugosidad del poste mejora su adhesión.
5) Cabeza del poste con superficie de apoyo: así se evitará la tendencia a introducirse dentro del conducto (efecto “cuña”) que es más habitual en los postes de sección cónica.
6) Cabeza del poste con criterio anatómico: facilita la reconstrucción del muñón y su posterior tallado.
7) Cabeza con longitud importante: mejora la retención del material para la reconstrucción del muñón (MRM).
8) Cabeza del poste con dispositivos físicos o químicos para integrar al MRM: ranuras o tratamientos que incluyen recubrimientos cerámicos silanizados para adherirse al composite (MRM).

Materiales disponibles
Podemos generar dos grupos básicos, metálicos y no metálicos.
1) Materiales metálicos: hoy en día son muy habituales los de titanio puro o aleaciones de titanio (con vanadio y aluminio).Ya han perdido popularidad los de acero. Ventajas del titanio: muy buenas propiedades mecánicas, biocompatibilidad (la mejor que se pueda lograr con un metal) y adecuada adhesión con materiales de fijación resinosos adhesivos a través de la formación de óxidos de superficie que reaccionan con los monómeros adhesivos. Como desventaja presenta su coloración oscura (propia de todos los postes metálicos).
2) Materiales no metálicos: Son desarrollos bastante recientes (algunos autores los llaman postes de tercera generación) que han ganado rápidamente popularidad. Encontramos postes de: fibra de vidrio en matriz de resina compuesta, fibras de carbono en matriz de resina epóxica (algunos con cubierta de cuarzo), cerámica de dióxido de circonio, resinas acetálicas, etc. (Fig. 5).
Con respecto a los metálicos cumplen las mismas funciones pero permiten rehabilitar al DET de forma más natural por razones:

• biológicas: no hay corrosión ya que no son metales.
• mecánicas estructurales: tienen un módulo de elasticidad más similar al de la dentina (tejido que intentan reemplazar). Soportan mejor situaciones de sobrecarga oclusal ya que absorben en alguna medida las tensiones que reciben sin transmitirlas a los tejidos adyacentes imposibilitando fracturas.
• estéticas: no son oscuros (excepto algunos de fibra de carbono sin cobertura de cuarzo) evitando la decoloración de los tejidos blandos y duros remanentes (síndrome de la raíz oscura) por translucidez y algunos tienen cierto grado de translucidez lo que permite el pasaje parcial de la luz a través de la RC simulando situaciones naturales (sí son complementados con coronas libres de metal).

Otra enorme ventaja que presentan es la de facilitar su integración a las estructuras dentarias ya que están elaborados con materiales más “integrables” a diferencia de los metálicos y más compatibles con los medios de fijación resinosos. Esto posibilitaría crear un verdadero “monobloque” entre el diente, el poste y el muñón lo que aportaría ventajas importantes en el comportamiento mecánico de la estructura (Figs. 5, 6 y 7).

Algunos de estos postes presentan características de diseño diferentes a los metálicos (superficies lisas, ausencia de superficies de apoyo) ya que en virtud de su mejor integración podrían no precisarlos.

Preparación dentaria para los postes
En este aspecto aparecen claras ventajas sobre los clásicos pernos colados:
Largo: se deberá ante todo superar el nivel de la cresta ósea para disminuir riesgos de fracturas independientemente de las necesidades de retención. Trabajando en una pieza con inserción ósea normal, se preconizó clásicamente que el perno debía ser lo más largo posible a fin de asegurar mayor retención (al menos largo como la corona que luego se colocaría). Esto genera situaciones de gran debilitamiento del DET.
Con los postes, al tener dispositivos (micro o macromecánicos) que mejoran la retención y al combinarlos con fijaciones adhesivas que aumentan sus valores de resistencia al desalojo33, esta circunstancia se modifica. Podemos emplear postes tan largos como el muñón que deberemos elaborar obteniendo adecuados valores de retención.


En general esto puede corresponderse con la mitad del largo radicular.

Ancho: al emplear postes estamos empleando elementos obtenidos en forma industrial a diferencia de los pernos colados (obtenidos en un laboratorio dental por proceso de colado), lo que implica tener elementos de mejores propiedades mecánicas. Esta mejora de propiedades hace que posean adecuada resistencia en diámetros más reducidos. Entonces no deberemos ensanchar tanto los conductos para instalar un elemento grueso para mejorar sus propiedades33. Incluso algunos trabajos reportan encontrar más resistencia a la fractura en postes de fibra de carbono que en postes de metal.
Entonces, tanto en largo como en ancho, las preparaciones radiculares para instalar postes son más económicas en tejidos; siendo entonces más acordes a la filosofía de trabajo arriba propuesta (máxima conservación de tejidos para “reforzar” al DET).

Forma: se sabe que las preparaciones para postes cilíndricos mejoran en retención por el paralelismo que se logra; pero también es cierto que al ser cilíndricas se alejan de la forma anatómica de la raíz pudiéndose generar situaciones de riesgo (perforaciones) en la preparación dentaria.
Las preparaciones para pernos cónicos mejoran en el aspecto anatómico pero empeora respecto de la retención mecánica.
Existen formas combinadas que toman las ventajas de cada una: una forma cónica hacia apical y paralela en la porción más coronaria.

Fijación de los postes
Es imprescindible que sea adhesiva. De esta forma se obtendrán los objetivos planteados al inicio de conseguir integración entre las superficies puestas en contacto mejorando el funcionamiento mecánico y elevando los valores de retención.
Algunos autores consideran que con la fijación adhesiva de los postes podremos conseguir un real refuerzo del remanente coronario o de la raíz (además de la función conectora y de traslación de fuerzas arriba explicadas).
Como en todas las fijaciones adhesivas se deben tener en cuenta dos aspectos:
a) contar con un medio de fijación (MF) para ese elemento, que debe tener ciertas características,
b) acondicionar ese elemento previamente para que pueda adherirse a través de ese medio cementante (acondicionamiento adhesivo previo).

Los medios cementantes o de fijación ideal serán los basados en resina (con carga cerámica y los ionómeros modificados con resina) ya que con ellos y con el procedimiento de preparación adhesiva de las superficies se puede lograr adhesión (entiéndase por adhesión, situaciones de contacto entre partes donde estén presente los mecanismos micromecánicos y/o químicos).
El acondicionamiento superficial de los postes variará si son metálicos o no; para los metálicos se aconseja una microasperización (arenado), pudiendo el poste presentarse arenado por el fabricante. Este procedimiento aumenta la superficie de contacto, genera trabas micromecánicas por la infiltración de las microrrugosidades creadas y si es realizado en el momento previo a la fijación va a favorecer la penetración de esas microrrugosidades por el medio de fijación resinoso al elevar la energía superficial del poste; es decir que esa elevación de la energía superficial mejora el mojado por el MF (que al ser resinoso posee baja tensión superficial).
Si el poste no fuera metálico, por lo general exige de una limpieza previa con alcohol o acetona para ser posteriormente silanizado. O sea se lo trata como a los material cerámicos en general ya que el silano (vinil-silano) es una molécula bifuncional que unirá el componente cerámico del poste (a través del grupo silano) con la matriz orgánica del medio de fijación resinoso (a través del grupo vinilo). Los postes cerámicos de dióxido de circonio pueden (deben) arenarse pero los de fibra de carbono o de vidrio, no, ya que se deterioraría la matriz resinosa.
El empleo de postes en general facilita lograr la integración con los tejidos dentarios por presentar mecanismos microscópicos que mejoran la adhesión y por estar elaborados con materiales más “adheribles” (Figs. 5, 6, 7, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21 y 22).

Material para la reconstrucción del muñón (MRM)
Mucho se discutió este aspecto en el pasado pero hoy se acepta como material ideal al composite por varias razones:
• propiedades mecánicas razonablemente buenas (superan a los ionómeros de vidrio; igualan a las de la amalgama),
• facilidad de inserción (no se colocan matrices; como con la amalgama),
• rapidez de inserción y de tallado (no se difiere la sesión para esperar el endurecimiento final, como ocurre con la amalgama).
Pero sin lugar a dudas la ventaja más importante del composite como MRM es que es fácilmente integrable a la cabeza del poste y al medio cementante y permite de esa forma continuar con la “cadena” de integración (Figs. 18 y 21).
Existen muchas marcas comerciales de composites para esta finalidad y por lo general son de autoactivación ya que pueden ser llevados en bloque o en incrementos más grandes (los composites de activación química retrasan su punto de gelación y disipan durante el proceso de polimerización gran parte de las tensiones que se producen sin que ocurran desadaptaciones marginales).
Aunque se puede emplear cualquier composite, y aún de fotoactivación colocando algunos incrementos.
Algunos composites específicos para MRM son de color contrastante con el tejido dentario (azul o negro) para generar una clara diferenciación y no cubrir el margen dentario.

Tallado del muñón
Es sumamente importante a los fines de aportar resistencia y adecuado ajuste de la reconstrucción coronaria incluir en el tallado la mayor cantidad de tejidos dentarios. Por ese motivo no se aconseja eliminar el remanente coronario antes de colocar el poste, sino incluirlos en ese tallado (Figs. 18 y 21). El margen del tallado deberá estar asentado sobre tejido dentario y no sobre el composite MRM, aproximadamente 1.5 mm apical a la interfase composite-diente.
El margen de la corona sobre tejido dentario actúa a manera de “zuncho” aumentando la resistencia y conteniendo periféricamente a la raíz.
Contraindicaciones de los postes
Hay que tener siempre presente que en definitiva con los pernos preformados lo que se hace es adaptar la raíz a la forma del perno y no a la inversa como ocurre con los procedimientos de colado donde lo que se adapta es el perno. Entones existirán casos donde por cuestiones anatómicas de la raíz y del conducto (curvaturas, escasa longitud, forma o conicidad exagerada, etc.) será poco más que imposible realizar correctamente el procedimiento. En estos casos seguramente será más adecuada la selección de un perno colado.

Otra situación a tener en cuenta es la referida a la fijación del poste y a la elaboración del muñón: al indicar procedimientos adhesivos deberán darse determinadas condiciones (posibilidad de aislar el campo o al menos de controlar adecuadamente la humedad, desplazamiento de tejidos blandos, etc.) que a veces no son posibles. En esos casos también se recomiendan las técnicas convencionales con pernos colados.
En otras situaciones, sobre todo en el sector posterior (molares con nulo remanente coronario), donde debemos colocar más de un poste, puede ser más lógico elaborar un perno colado por cuestiones de acceso, complejidad de técnica y tiempo operativo.

Ventajas del uso de postes
De lo analizado en los apartados anteriores se deducen las ventajas:
1) Economía de tejidos sanos: volvamos a recordar que los tejidos son el verdadero refuerzo del diente. Los postes cumplen la misma función conectiva de los pernos colados pero con mayor economía de tejidos.
2) Mejor integración a los tejidos dentarios: la integración mejora la retención, y el funcionamiento mecánico del remanente. Puede existir por este motivo un real refuerzo mecánico del DET (en especial con el uso de elementos no metálicos).
3) Ahorro de tiempo y costos: es posible (y recomendable) colocar el poste y elaborar la corona provisoria en una sesión.
4) Tratamientos más naturales (en estética, función y compatibilidad biológica) con el empleo de postes no metálicos.

Coronas
Podrán ser de base metálica o no. De no serlo (porcelanas puras o poliméricas) supondrán mayores facilidades de integración al muñón y completar la “cadena de integración”. Deberán ser fijadas con protocolos adhesivos (preparación adhesiva de superficies y medios cementantes resinosos).

Conclusiones
El desarrollo de materiales compatibles biológica y funcionalmente con el DET, hace de las técnicas de rehabilitación de éste, procedimientos más confiables y sencillos. Aún así estas técnicas demandan de nuestros conocimientos técnicos y biológicos ya que existe un elevado número de factores que intervienen y se interrrelacionan en la problemática del DET.

Debemos considerar al DET como un órgano con déficit estructural y biológico pero con excelentes capacidades de reintegrarse a la función.
Se nos han abierto nuevos caminos que permiten alcanzar ese objetivo de forma más conservadora, funcional y natural.

Resumen
Los conceptos referidos a la rehabilitación del diente endodónticamente tratado han cambiado sustancialmente. Se acepta como verdadero refuerzo a la misma estructura dentaria, por lo tanto los procedimientos que la conserven son de elección. Asimismo se deben diferenciar las situaciones en el sector anterior y posterior de la arcada dentaria, siendo necesaria en el sector anterior una estabilización mecánica con pernos o postes. Será en cambio, más habitual no utilizar dispositivos intrarradiculares en el sector posterior. La integración de superficies que se consigue con los mecanismos adhesivos, permite más ahorro de tejidos. En tanto que las restauraciones (inlays, onlays, coronas y postes no metálicos) elaboradas con materiales más fácilmente integrables (cerámicos y compuestos) cobran mayor importancia en relación con esta filosofía.

Summary
The philosophy of the coronal rehabilitation of the endodontically treated teeth has substantially changed. The natural dental structure is accepted to be the real reinforcement of the tooth, so clinical procedures that preserve the natural hard tissues are preferred. Situations on the anterior and posterior side of the denture should be treated differently. A mechanical stabilisation of the anterior teeth with posts is needed. On the other hand, posterior rehabilitations will seldom use endodontic posts. The surfaces integration achieved with the adhesive techniques, will allow extra natural tissue saving. At the same time, restorations (non-metallic inlays, onlays, crowns and endodontic post) built with easier to integrate materials (such as ceramics or composites) become more important according to this philosophy.

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Por razones de espacio se ha omitido parte de la bibliografía.
Si desea consultarla puede contactar al autor a su correo electrónico [email protected]
   
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