Allí durante 10 años fue formado en humanidades, filosofía y ciencia.
Como durante estos años, su salud fue delicada, le estaba permitido
quedarse en la cama hasta muy tarde mientras sus compañeros estaban en
clase. Descartes aprovechaba este tiempo para meditar profundamente,
rumiando lo que iba aprendiendo y considerando lo insatisfactorio de la
filosofía que le presentaban y lo sólido por el contrario, de aquellas
construcciones matemáticas.
Más adelante viajó mucho, estudiando, como él decía, en el libro del
mundo, como militar y como simple viajero.
En 1637 publicó su obra más importante: El discurso sobre el método.
En el que trata de dar reglas para conseguir acercarse a la verdad en
todos los campos. Como un ejemplo de su utilización aparece junto con
él su Geometría, en la que, mediante el uso de coordenadas, resuelve
un gran número de problemas de la antigüedad por procedimientos muy
originales, que luego dieron lugar a nuestra geometría analítica.
