CALEFACCION DE AGUA DOMESTICA



PARTE III
APLICACIONES REALES Y POTENCIALES DE LA ENERGIA SOLAR

CALEFACCION DE AGUA DOMESTICA
Cap�tulo 9

9.1 INTRODUCCION.

Una de las aplicaciones de la energ�a solar que ha tenido mayor uso y divulgaci�n es la calefacci�n de agua para consumo dom�stico. Las primeras patentes de calentadores solares aparecieron en Estados Unidos hacia finales del siglo XIX. En M�xico se han estado utilizando y desarrollando desde la d�cada de los 40.
En los lugares con buen clima y buena insolaci�n, los calentadores solares pueden ahorrar una fracci�n considerable del combustible para uso dom�stico. En las condiciones de Guadalajara, es posible que m�s de la mitad del consumo de gas LP dom�stico se deba al calentamiento de agua para ba�os. El resto se usa para cocina. Por otro lado, en lugares con clima extremoso, no basta el calentador solar para tener un ahorro tan significativo, dado que el principal consumo de energ�a se debe al aire acondicionado en verano, y a la calefacci�n en invierno.
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9.2 PRINCIPIOS DE FUNCIONAMIENTO.
La mayor�a de las aplicaciones de la energ�a solar, particularmente las que proporcionan un servicio que se requiere en forma continua, es decir, no s�lo cuando hay insolaci�n, requieren al menos dos elementos que ya se han descrito en cap�tulos anteriores: un colector, en donde se transforme la luz solar en el efecto deseado, y un almac�n, en donde se pueda tener una "reserva" del efecto deseado, para cuando no hay insolaci�n. Los calentadores solares, entonces, requieren por lo general de estos dos elementos,

Como se vi� en el Cap�tulo 5, la decisi�n de qu� colector emplear en un dise�o depende de las temperaturas que se requiera obtener. En el caso de los calentadores solares dom�sticos, las temperaturas requeridas son del orden de 40 a 60 �C. Esto implica que los colectores m�s adecuados, independientemente de otras ventajas que puedan tener, son los de placa plana. Dependiendo del dise�o particular del calentador, puede requerir una o dos cubiertas transparentes. Como se mencion� en el cap�tulo de colectores planos, una de las virtudes de este tipo de colector es que no s�lo capta la radiaci�n directa, sino tambi�n la difusa. Esto significa que un calentador solar bien dimensionado puede trabajar satisfactoriamente no s�lo en d�as soleados, sino en d�as medio nublados, siempre que la irradiaci�n total no caiga por debajo de ciertos l�mites y los usuarios no desperdicien el agua caliente.
Debido a que muchos usuarios prefieren el ba�o diario matutino, despu�s de unas horas en las que no ha habido insolaci�n, es necesario y pr�ctico tener una reserva de agua caliente, considerando adem�s que, en d�as muy nublados puede haber una baja significativa de la irradiancia solar. Con el uso de una reserva de agua caliente se logra satisfacer la demanda de agua cliente en m�s del 95% de los d�as del a�o.

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9.3 TIPOS BASICOS DE CALENTADORES SOLARES.
En esta secci�n hablaremos de los tipos b�sicos de calentadores solares que han tenido alg�n �xito comercial o tecnol�gico.

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1. Calentador solar autocontenido.
Este es uno de los calentadores solares m�s simples que se pueden concebir (descartando, por supuesto, un garraf�n o tina con agua directamente expuestos al Sol).
El calentador autocontenido es simplemente un recipiente (una caja, un tambo, varios tambos peque�os, etc.) dispuesto de tal manera que presente su mayor �rea hacia la posici�n promedio del Sol. Esta cara se pinta de negro y hace las veces de colector solar. El recipiente se llena con agua, que se calienta directamente por contacto con la cara expuesta al Sol. Por los lados y el fondo se a�sla t�rmicamente para evitar las fugas de calor. La figura 9.1 muestra un corte esquem�tico de un calentador solar autocontenido.
El nombre de "autocontenido" viene de que en el mismo elemento f�sico del sistema se conjugan las funciones de colector y de termo almac�n. Como puede verse, esto es algo as� como exigir funciones contrarias en un mismo elemento del sistema. Por un lado, la parte superior del recipiente debe hacer las veces de colector, es decir, funcionar como un elemento para la transferencia de calor, del Sol al agua. Por otro lado, como en el mismo recipiente se mantiene almacenada el agua caliente, debe hacer las veces de termo, que es la funci�n opuesta a un colector. Es por esto que en este tipo de calentadores solares se utilizan dos capas de vidrio (o del material transparente de la cubierta). Esta es una forma de lograr que durante el d�a entre la radiaci�n solar hasta la placa negra, pero durante la noche pierda relativamente poco calor. Diversos estudios han demostrado que si se utiliza s�lo una capa de vidrio (o ninguna), las p�rdidas nocturnas son tan altas, que al amanecer casi se ha perdido la energ�a colectada el d�a anterior. Por otro lado, tres o m�s capas de vidrio dan como resultado demasiadas reflexiones y absorciones en los vidrios, de manera que, aunque la p�rdida se ve efectivamente disminuida, lo que sufre m�s son las ganancias t�rmicas durante el d�a.
Un par�metro importante en el dise�o de los calentadores solares autocontenidos es su espesor promedio. Definimos �ste como el cociente entre el volumen(m3) del recipiente y el �rea (m2) expuesta al Sol a mediod�a. Un calentador autocontenido deber� tener un espesor promedio menor que 0.4 m, con el objeto de tener una buena relaci�n de �rea de colecci�n solar a volumen de agua por calentar. Quiz� el �ptimo se encuentre alrededor de 0.2 m. Con espesores promedio menores, tambi�n hay un aumento significativo de p�rdidas nocturnas, por lo que no es deseable reducir mucho este par�metro.
La figura 9.2 muestra los resultados de un d�a de experimentaci�n con este tipo de calentadores solares. N�tese que las temperaturas dentro del colector pueden llegar a 70 grados cent�grados. La eficiencia t�rmica de este tipo de calentadores es relativamente alta, del orden de 45%, si se eval�a �nicamente para el per�odo diurno. Esta eficiencia cae bastante si se toma en cuenta la p�rdida nocturna. Las caracter�sticas de funcionamiento de este calentador lo hacen id�neo para usar el agua caliente durante el mismo d�a, a partir del mediod�a, hacia la tarde o al comenzar la noche.
Un tama�o muy com�n en este tipo de calentadores es de 200 litros de capacidad. Esto es suficiente para dos o tres personas. Una ventaja caracter�stica de este tipo de calentador es que f�cilmente se pueden instalar m�s unidades en paralelo. En otras palabras, es muy f�cil tener un crecimiento modular para un mayor n�mero de usuarios. En general, este tipo de calentadores s�lo pueden soportar presiones moderadas entre 1 y 2 m. de columna de agua. En ocasiones se requiere un "rompepresi�n", es decir, un elemento que permita trabajar al calentador con muy poca columna de agua sobre �l, independientemente de la altura a la que se encuentre el tinaco de alimentaci�n.

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2. Calentador solar por convecci�n natural.
Un siguiente paso en la "evoluci�n" de los calentadores solares consiste en separar f�sicamente el colector solar del tanque de almacenamiento. Con esto, cada elemento del sistema puede ser dise�ado y construido para realizar eficientemente su funci�n. En este esquema, entonces, se calienta el agua dentro de los tubos o placas de un colector plano, para luego transferirla al termo de almacenamiento. Existen b�sicamente dos t�cnicas para transferir el agua caliente del colector al termo: la convecci�n natural y la convecci�n forzada.
En el calentador por convecci�n natural, tambi�n llamado termosif�n, la fuerza impulsora que mueve el agua desde el colector hacia el termo es de tipo hidrost�tico, un empuje asociado con el principio de Arqu�medes. El agua contenida en el colector, a medida que se calienta, disminuye su densidad. Si existe un circuito cerrado y adecuadamente construido entre el colector y el termo, es posible aprovechar esta disminuci�n de densidad para que el agua caliente fluya espont�neamente de la parte m�s alta del colector hacia la parte alta del termo. Al mismo tiempo, el agua de la parte baja del termo, que se encuentra a menor temperatura, fluye hacia la parte m�s baja del colector. El termo, pues, siempre debe encontrarse, en este esquema, a mayor altura que el colector.
Este sistema de convecci�n natural tiene ventajas y desventajas. La primera ventaja, respecto del calentador autocontenido, consiste en que, al llegar la noche o disminuir significativamente la irradiancia solar, el proceso de convecci�n natural se detiene. Por tanto, la energ�a t�rmica almacenada en el termo no tiende a perderse a trav�s del colector, sino �nicamente a trav�s de su propio aislante que, suponemos, es un buen aislante. As�, la p�rdida de temperatura durante la noche es mucho menor que en el calentador autocontenido. Una ventaja, respecto del calentador por convecci�n forzada que veremos despu�s, es que el de convecci�n natural no requiere energ�a extra para mover el agua. Puede decirse que el mismo Sol proporciona la energ�a para ello.
La desventaja principal de este tipo de sistemas se encuentra, quiz�, en los lugares con clima muy extremoso, en donde las temperaturas ambientales puedan llegar a las temperaturas de congelaci�n. En estos lugares no es recomendable el uso de calentadores por convecci�n natural, porque la congelaci�n nocturna del agua dentro de los colectores puede dar lugar a que se revienten sus tuber�as, quedando da�ado permanentemente. Por �ltimo, otra posible desventaja consiste en algo que ya se�alamos: el termo debe estar a una altura mayor que la del colector. La fuente de alimentaci�n, generalmente un tinaco, debe estar a mayor altura que el termo. En muchas azoteas no planeadas para la instalaci�n de un calentador por convecci�n natural, es necesario construir torres para reubicar el tinaco. Esto puede tener efectos arquitect�nicos indeseables.
Las dimensiones caracter�sticas de un calentador por convecci�n natural est�n dadas por el n�mero de usuarios. Como regla general, y sin ninguna deducci�n cient�fica de por medio, se recomienda tener un metro cuadrado de colector por cada usuario, as� como alrededor de cien litros de capacidad en el termo, tambi�n por cada usuario. En lugares con buen clima y buena insolaci�n, estas proporciones permiten suministrar agua caliente a m�s de 40 grados cent�grados (indispensable mezclarla con agua fr�a), durante el 95% del a�o. N�tese que los datos aqu� mencionados equivalen a un espesor promedio de 0.1 metro, seg�n se defini� en los calentadores autocontenidos. La siguiente tabla da los par�metros m�s comunes que hemos utilizado en el Iteso, para la instalaci�n de estos calentadores.
Algunos fabricantes, con el objetivo de ahorrar costos, proporcionan una menor �rea de colecci�n o volumen de termo por usuario. Esto puede funcionar adecuadamente en los d�as muy soleados, pero ciertamente se ver� en desventaja ante la presencia de nublados o de un aumento en la demanda de agua caliente.

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3. Calentador solar de convecci�n forzada.
Para los lugares donde los inconvenientes del calentador solar por convecci�n natural son importantes, existe otra alternativa: utilizar convecci�n forzada, es decir, emplear una peque�a bomba para hacer circular el agua entre el colector y el termo. Con esto se evita completamente la necesidad de que el termo est� a mayor altura que el colector. Podr�a incluso estar el colector en la azotea y el termo en un s�tano. La otra desventaja, la congelaci�n del agua en las tuber�as, tambi�n puede eliminarse mediante un sistema de convecci�n forzada, pero en este caso se requiere alg�n otro fluido de trabajo, o al menos agua con anticongelante, al igual que en los radiadores de autom�vil. Debido a esto, no es posible utilizar la misma agua que se utiliza en el colector, y se requiere un intercambiador de calor, para transferir el calor del fluido de trabajo al agua.
Otro elemento importante en un calentador por convecci�n forzada, es un termostato diferencial o control diferencial de temperatura (CDT) para encender o apagar la bomba, seg�n se requiera. Este termostato debe tener un sensor a la salida del colector y otro en el termo, para mandar la se�al de encender la bomba s�lo cuando el colector se encuentre a una temperatura suficientemente mayor que la del termo. De otro modo, el colector podr�a funcionar como enfriador. Cabe aclarar que, para esta funci�n no basta un "timer" o controlador de tiempo (que podr�a funcionar en el caso de calentadores de alberca) sino que se requiere un tipo de control que sea sensible a las variaciones diurnas de la irradiancia solar, o sombreos que puedan existir sobre el colector.

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Fidel Cruz N. M�xico DF 2000 Copyright � 2000

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