|
Fuente: vizzavi.es-cine
nOTA; 3,5 DE 5
Lo mejor:
George Clooney
Lo peor:
Que el guión no
destile más ironía
¿De qué trata?
Danny Ocean (George Clooney) acaba salir de la prisión. Su tiempo de
reclusión lo ha invertido en perfilar su nuevo golpe. El blanco: robar más
de 150 millones de dólares, guardados en una sola caja fuerte, de los tres
casinos más lujosos de Las Vegas, el Bellagio, el Mirage y el MGM Grand,
durante el combate de boxeo más importante del año. Todos propiedad de Terry
Benedict (Andy Garcia). Un hombre elegante y despiadado que, para
postre, sale con Tess (Julia Roberts), la ex- esposa de Danny.
Y para llevar a cabo el atraco perfecto con éxito se rodea de los once
mejores especialistas: Rusty Ryan (Brad Pitt), destacado tahúr y su
mano derecha; Linus Caldwell (Matt Damon), un joven y experto
carterista; Basher Tarr (Don Cheadle), un genio de las demoliciones y
explosione; Livingston Dell (Eddie Jemison) un genio de la
informática capaz de infiltrarse en los sistemas más seguros; Frank Catton (Bernie
Mac), su hombre dentro del Bellagio, por trabajar allí como repartidor
de cartas, con un turbio pasado; Saul Bloom (Carl Reiner), veterano
timador que ya no ejerce pero que no deja escapar la oportunidad de volver a
entrar en acción en el que puede ser, ahora sí, el golpe de su vida; los
hermanos Turk y Virgil Malloy (Scott Caan y Casey Affleck), no
pueden estar juntos pero tampoco el uno sin el otro, son expertos en coches
y transportes; Yen (Shaobo Qin), el acróbata chino capaz de meterse
en cualquier lugar y Reuben Tishkoff (Elliot Gould), antiguo amo y
señor de los casinos de Las Vegas, quien da soporte financiero al equipo, en
lo que puede ser una dulce venganza al hombre que le desposeyó sin compasión
de su reinado, Terry Benedict.
¿Conseguirán el botín? ¿Con quien se quedará la chica?
Sobre la producción:
Steven Soderbergh ha reunido al reparto con el que cualquier director sueña:
son estrellas y también buenos actores. Son George Clooney, Brad
Pitt, Andy Garcia, Matt Damon y Julia Roberts.
Actores de talla encabezan el reparto de este filme inspirado en "La
cuadrilla de los once" que en 1960 protagonizaban un cuarteto no menos
espectacular como el formado por el Rat Pack, Frank Sinatra, Dean
Martin, Sammy Davis Jr. y Peter Lawford. Aunque el desafío
de "Hagan juego" es el mismo: un grupo de once hombres se unen para
perpetrar el mayor robo de la historia, en el lugar donde más dinero corre,
Las Vegas.
A la cabeza está George Clooney en el papel que en su día interpretara Frank
Sinatra. Para Soderbergh ha supuesto "un cambio total en mi carrera.
Ahora soy más libre y además la experiencia es un punto. Era el momento de
cambiar", ha afirmado el realizador.
El gran triunfador de la edición de los Oscar del 2001 con "Erin Brockovich"
y "Traffic" ha rodado un filme de puro entretenimiento, con el estilo
depurado del que siempre hace gala y con un reparto de lujo en el que no ha
habido roces. O al menos, eso afirman sus protagonistas. Nada de choque de
egos entre estrellas sino sólo risas y buenos ratos. "Es el rodaje más
divertido en el que he estado nunca", así de contundente se muestra
Damon.
Reunir a tanta estrella no ha sido tarea fácil. Una vez que en el plan ya
participaban Soderbergh y Clooney a través de su productora Section Eight,
el protagonista de "Tres reyes" se ha dedicado a reclutar al resto de la
banda. A Julia Roberts, la actriz que cobra veinte millones de dólares por
filme, la convenció enviándole un cheque de "20 dólares", o eso
cuenta la leyenda que Clonney se encarga de no contradecir afirmando sólo "quizás
han sido sesenta". Y es que todo el reparto se ha tenido que apretar el
cinturón, aunque eso no ha resultado un problema, al menos, para Clooney,
que ha conseguido convencer al resto del reparto como si de un director de
cásting se tratara.
Nuestra crítica:
Steven Soderbergh tiene una de las carreras más peculiares de cuantos
directores han triunfado en la meca del cine al haber conseguido éxito sin
tener que sacrificar su identidad y su estilo. Con inteligencia ha
compaginado trabajos en Hollywood con filmes que sentía necesidad de hacer
volviendo a su ciudad natal, Baton Rouge (Georgia). Películas tan personales
y experimentales como raras y poco comerciales. Ardua tarea si se tiene en
cuenta que con su primer largometraje "Sexo, mentiras y cintas de vídeo" y
con sólo 26 años ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1989. Pero
sin dejarse devorar por el éxito fácil ha sido capaz, en estos más de diez
años de trayectoria, de combinar ambas facetas. Filmes para todos los
públicos como sus dos primeras incursiones en Hollywood "The Underneath
(Bajos fondos)" y "El rey de la colina", y las posteriores con las que ya se
ganó el aplauso unánime de público y crítica "Un romance muy peligroso" y "Erin
Brockovich". Pero sin dejar de experimentar formas de narrar como en "El
halcón inglés" y tampoco ha olvidado probar con contenidos menos
convencionales, como en "Kafka" o "Schizopolis". Y la combinación de ambas
facetas culminan en "Traffic", trabajo con el que consiguió el Oscar al
Mejor Director.
Sin encasillarse Soderbergh se ha planteado un nuevo reto: realizar una
película de puro entretenimiento como si de emular al mismísimo Spielberg en
"Tiburón" se tratara. Y cito "Tiburón" porque Soderbergh no esconde su
admiración por esta obra que ha tenido como referente. Dicho esto que nadie
espere de "Ocean´s eleven. Hagan juego" un nuevo "Traffic", porque el filme
está más cercano a "Un romance muy peligroso", y no sólo porque George
Clooney esté en el reparto. Es cine divertimento en el que Soderbergh logra
desenvolverse con soltura, gracias a su maestría tras la cámara, su acierto
en confiar el montaje a Stephen Mirrione, ganador del Oscar por "Traffic"
y una estética cuidadísima de la que hace gala en todos sus filmes. El
objetivo es hacer pasar un buen rato, algo no tan fácil en estos tiempos.
Cierto que el arranque del filme puede resultar un poco lento, pero 11
personajes no se pueden presentar al mogollón. Además el filme va in
crescendo a medida que se suceden las imágenes. También es cierto que el
guión no es un portento de originalidad y, hasta en algún momento se vende a
los gustos de Hollywood, es decir, a lo que la mayoría del público espera
ver, pero lo resuelve con salidas llenas de gracia e ironía, con frases como
las que se utilizan para describir Las Vegas: "horterada monstruosa"
o "patio de recreo de América". Algo que en boca de George Clooney
sabe a miel.
A Soderbergh, por el momento, no hay nada que se le resista. Sólo cabe
esperar con que es capaz de sorprendernos la próxima vez.
|