El
último CENSO realizado en Chile en el año 2002, estableció que la población
chilena era de 15.050.341 habitantes, con una densidad media de 20 habitantes
por kilómetro cuadrado (km2). El crecimiento
ínter censal fue de 12,8%, lo que sitúa a nuestro país entre los países con más
bajo crecimiento demográfico del continente latinoamericano.
¿Dónde vivimos los
chilenos?, ¿Cuáles son las causas que explican la distribución espacial de
hombres y mujeres en el territorio nacional?
1.- UNA DISTRIBUCIÓN ESPACIAL FUERTEMENTE
DESEQUILIBRADA
Al observar el mapa de la ocupación
del territorio chileno constatamos de inmediato que la población se distribuye
desigualmente a lo largo y ancho del territorio nacional. Existen espacios vacíos, que son verdaderos
desiertos humanos, los cuales se sitúan en los extremos Sur y Norte del
territorio. Por el contrario, en la
Zona Central, y en un espacio más o menos reducido, existe una importante
densidad de habitantes.
La población se localiza esencialmente en el
litoral, en ciudades como Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena y
Coquimbo. En esta Zona las excepciones
son la ciudad minera de Calama y los Oasis de Pica, Azapa, San Pedro de Atacama
y Copiapo entre otros
B) LA ZONA CENTRAL: 28% DEL
TERRITORIO PARA UN 86,5% DE LA POBLACIÓN : con siete
regiones la Zona Central concentra a prácticamente 13 millones de
habitantes. Es aquí donde su ubican los
centros urbanos más importantes del país como son Santiago, Valparaíso y Viña
del Mar, Concepción y Talcahuano.
Importante es destacar que sólo la
Región Metropolitana concentra el 40,1% de la población Nacional, con una
densidad de 392,1 h/km2. La quinta
Región posee una densidad de 94,1 h/km2 y la Octava tiene una densidad de 50
h/km2.
C) LA ZONA AUSTRAL: LA ZONA DE
MENOR PRESENCIA HUMANA DEL PAÍS : en esta
área se localizan dos grandes regiones, la de Aisen y la de Magallanes con un
32% del territorio nacional y apenas el
1,6% de la población. Las densidades son
extremadamente bajas, la Región de Aisen tiene 0,8 h/km2 y la Región de
Magallanes 1,1 h/km2. La población
urbana se concentra en las ciudades de Aisen, Coyhaique, Punta Arenas y Puerto
Natales.
2.- LAS CAUSAS
DE LA DESIGUAL DISTRIBUCIÓN ESPACIAL DE
LA POBLACIÓN
Los elementos que permiten explicar el
fenómeno estudiado son de carácter histórico y geográfico
A) EL
DESARROLLO DEL CENTRO EN PERJUICIO DE
LOS EXTREMOS: El 12 de
febrero de 1541, 150 españoles fundaron la primera ciudad chilena: Santiago de
Nueva Extremadura, ciudad capital del Reino de Chile, ubicada en la Zona Centro
al igual que la casi totalidad de las ciudades fundadas en la época colonial.
La elección de este lugar se explica por las posibilidades agrícolas de la Zona
Central así como por la presencia de mano de obra indígena
Durante la Época Colonial y la Época de la República,
Santiago no hizo otra cosa que confirmar su rol político, económico y administrativo,
es decir, su rol centralizador. Este
centralismo produce un profundo desequilibrio poblacional caracterizado por la
excesiva concentración de la población en Santiago y por ende el fuerte
crecimiento de la Capital chilena, metrópolis de más de 5 millones de
habitantes.
La valoración económica y el consecuente poblamiento del
Norte, se produce tardíamente, en los siglos XIX y XX. El Norte Grande, I y II Región despertó gran
interés económico en la segunda mitad del siglo XIX gracias al descubrimiento
del guano y sobretodo del salitre, fertilizantes de gran demanda internacional. Estas riquezas naturales explican la Guerra
del Pacifico (1879-1883) entre Chile,
Perú y Bolivia.
El triunfo chileno sobre las tropas del Perú y de Bolivia
le permitieron posesionarse de la I y de la II Región y con ello de las
riquezas que estas contenían y del desierto más árido del mundo; el de Atacama.
La explotación del salitre significo el rápido
poblamiento del Norte chileno (puertos y oficinas salitreras); numerosos campesinos, venidos del Sur, se transformaron
en mineros.
La crisis mundial de 1929 y la invención del salitre
sintético provocaron una de las más severas crisis conocidas en nuestro país;
miles de mineros abandonaron las salitreras y se dirigieron hacia Santiago en
búsqueda de mejores oportunidades.
Durante el siglo XX el Norte chileno aporta a la economía
nacional las divisas provenientes de la explotación del cobre
A pesar de la importancia económica, el Gran Norte de
nuestro país aparece como un espacio periférico con escasa población y alejado
del Centro del país: Santiago.
De igual forma el Extremo Sur aparece como un espacio
periférico con escasísima población y de integración tardía. En efecto a pesar de que el Estrecho de Magallanes fue descubierto en el siglo XVI, sólo en el
siglo XIX se comienza la colonización de este territorio, es así como en 1849
se funda la ciudad de Punta Arenas y en
1895 se establece una política de Estado de colonización que permitió la
llegada de yugoslavos, españoles y alemanes, los que ocuparon tierras compradas
a grandes ganaderos (1902-1904).
Indudablemente que la intención de esta política era poblar un
territorio chileno y hacerse efectivamente presente en esta importante vía
interoceánica que es el Estrecho de Magallanes.
Aisen y Coyhaique son el fruto de la colonización de
comienzos de siglo.
B) LAS CONDICIONES
GEOGRÁFICAS TAMBIÉN EXPLICAN LA DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN: la instalación preferencial en la Zona
Centro del país se explica por las características climáticas y del
relieve. Con un clima mediterráneo y una
extensa planicie bien regada, como es la Depresión Intermedia o Valle
Central, es posible practicar la
agricultura y la ganadería y por ende construir ciudades.
Contrariamente a la situación anterior, el clima
árido del Gran Norte el clima frío y
húmedo del Sur Austral dificultan considerablemente la instalación humana. Si a lo anterior agregamos que en el Sur
Austral no existe la Depresión Intermedia y que el relieve se presenta muy
accidentado, entendemos el porque estas regiones tiene una densidad de
población tan baja.
CONCLUSIÓN: la población chilena aparece mal
distribuida a lo largo del territorio nacional.
Los extremos del país presentan bajas densidades, contrariamente a la
zona central donde habita el 80% de la población chilena. Santiago, la ciudad capital, registra las
mayores densidades del país. Razones
históricas (colonización) y geográficas (aridez y territorio desmembrado)
explican la desigual distribución de chilenas y chilenos a lo largo del
territorio