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Biological Monitoring Working Party (B.M .W.P.) |
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Farmilias #9; Puntuación |
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Siphlonuridae. Heptageniidae, Leptophlebiidae. Ephemerellidae, Potamanthidae. Ephemeridae Taeniopterygidae. Leuctridae. Capniidae, Perlodidae, Perlidae, Chloroperlidae Aphelocheiridae #9; 10 |
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Astacidae Lestidae, Agríidae, Gomphidae. Cordulegasteridac. Aeshnidae, #9; 8 Corduliidae, Libellulidae Psychomyiidae. Philopotamidae |
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Caenidae Nemouridae #9; 7 RhyacophiIidae, Polycentropodidae, Limnephilidae |
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Neritidae. Viviparidae. Ancylidae Hydroptilidae Unionidae #9; 6 |
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Mesovelidae. Hydrornetridae, Gerridae, Nepidae. Naucorídae, Notonectidae, Pleidae. Corixidae Hlaliplidae, Hygrobiidae, Dytiscidae, Gyrinidae, #9; 5 Planariidae. Dendrocoelidae |
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Baetidae Sialidae 4 Pisdcolidae |
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Valvatidae, Hydrobiidae, Lymnaeidae. Physidae. Planorbidae, Sphaeriidae Glossiphoniidae, Hirudidae, Erpobdellidae 3 Asellidae |
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Chironomidae #9; 2 |
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Oligochaeta (todos) 1 |
En el "National Water Council" (1.981), (20) (33), se ordenaron las familias de macroinvertebrados acuáticos en 10 grupos siguiendo un gradiente de menor a mayor tolerancia a la contaminación. A cada familia le hicieron corresponder una puntuación que varía de 10 a 1.
Alba-Tercedor y Jiménez Millan (1.985) incorporaron las familias de macroinvertebrados comunes en la Península Ibérica y que no se encontraban en dicho índice asignándoles una puntuación. (13) De esta manera se obtuvo el BMWP´ y que resulta ser una adaptación del índice de Hellawell (1.978).
Después de hacer estudios comparativos entre el BMWP (Hellawell, 1.978) con distintos índices de diversidad y biológicos Alba-Tercedor y Sánchez-Ortega (1.988) observaron que oscilaban de forma muy similar y que existía una correlación entre ellos. Rico y col (1.992) comprueban igualmente que existe una gran correlación linear entre el CBS de Chandler y el BMWP´, siendo este índice capaz de detectar pequeñas variaciones en la calidad del agua. (39)
Dado que éste índice sólo necesita una identificación de los organismos a nivel de familia para el seguimiento de la contaminación de los ríos se perfilaba como un nuevo índice práctico, de fácil aplicación y fiable, tal como se deseaba, una magnífica herramienta para el seguimiento y gestión de cuencas por personal técnico, con un importante ahorro, tanto económico como de tiempo, al permitir evaluar la situación de las aguas "a pie de río" (38)
Este nuevo índice: B.M.W.P.´, resulta ser de fácil utilización y de aplicabilidad a toda la península Ibérica, se basa en la existencia de una comunidad de macroinvertebrados que actúa como sensor ambiental.
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B.M.W.P.´ |
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Familias Puntuación |
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Siphlonuridae. Heptageniidae. Leptophlebiidae. Potamanthidae. Ephemeridae Taeniopterygidae. Leuctridae. Capniidae. Perlodidae. Perlidae Chloropcrlidae Aphelocheiridae #9; 10 Athericidae. Blephariceridae |
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Astacidae Lcstidae. Caloptcrygidae. Gomphidae. Cordulegasteridae. Aeshnidae Corduliidae. Libellulidae #9; 8 Psichomviídae. Philopotamidae. Glossosomatidae |
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Ephemerellidae. Prosopistornatidae Nemouridae #9; 7 Rhyacophilidae. PoIycentropodidae. Lininephilidae. Ecnomidae |
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Neritidae. Viviparidae. Ancylidae. Thiandae Hydroptilidae. Unionidae #9; 6 Platyenemididae. Coenagrionidae |
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Oligoneuriidae. Polymitarcidae Dryopidae. Elmidae. Helophoridae. Hydrochidae. Hydracnidae. Clambidae. Hidropsychidae #9; 5 Planaridae. Dcndrocoelidae. Dugcsiidae |
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Baetidae. Cacnidae Haliplidae. Curculionidae. Chysomelidae Tabanidae. Stratiomyidae. Empididae. Dolichopodidae. Dixidae. Ccratopogonidae. Anthomyidae. Limoniidae. Psvchodidae. Sciomyzidae. #9; 4 Hidracarina |
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Mesoveliidae. Hydrometridae. Gerridae. Nepidae. Naucoridae. Pleidae. Veliidae Notonectidae. Corixidae Helodidae. Hydrophilidae. Hygrobiidae. Dvtiscidae. Gyrinidae Valvatidae. Hydrobiidae. Lvrnnacidae. Phvsidae. Planorbidae #9; 3 Asellidae. Ostracoda |
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Chirononiidae. Culicidae. Ephydridae. Thaumaleidae 2 |
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Oligochaeta (todas las clases). Syrphidae 1 |
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Puntuaciones asignadas a las diferentes familias de macroinvertebrados acuáticos para la obtención del B.M. W.P.´ |
Los organismos vivos que habitan en los cursos de agua presentan adaptaciones evolutivas a unas determinadas condiciones ambientales, y presentan unos límites de tolerancia a las diferentes alteraciones de los mismos. Estos límites de tolerancia varían, y así, frente a una determinada alteración se encuentran organismos "sensibles" que no soportan las nueva condiciones impuestas, comportándose como "intolerantes", mientras que otros, que son "tolerantes" no se ven afectados.
Si la alteración llega a un nivel letal es ocupado por comunidades de organismos tolerantes. Del mismo modo, así cuando la perturbación no sobrepase el umbral letal, los organismos abandonan la zona alterada, con lo cual dejan espacio libre que puede ser colonizado por organismos tolerantes. De modo que, variaciones inesperadas en la composición y estructura de las comunidades de organismos vivos de los ríos pueden interpretarse como signos evidentes de algún tipo de contaminación.
Las técnicas que utilizan macroinvertebrados acuáticos como indicadores de calidad han demostrado su total eficacia en la detección de puntos de alteración y en la configuración y en el cartografiado de la calidad de las aguas.
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VENTAJAS Y DIFICULTADES A TENER EN CUENTA EN EL USO DE MACROINVERTEBRADOS BÉNTICOS PARA LA MONITORIZACIÓN DE LA CALIDAD DEL AGUA (Resumido por Rosenberg y Resh 1.993ª) (40) |
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VENTAJAS |
DIFICULTADES |
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Los macroinvertebrados son razonablemente sedentarios, su vida es larga en comparación con la de otros organismos, de modo que sirven para estudiar cambios durante largos períodos. El grupo es tan heterogéneo que una sola técnica de muestreo recoge muchas especies distintas, así que es posible que algunos de ellos responden a un determinado cambio de las condiciones ambientales. Además los macroinvertebrados son, por lo general, muy abundantes. (29)
Para Antoni Palau (1.990) (41), la elección del macrobentos como elemento de juicio para la evaluación de la calidad biológica del agua, se basa en una serie de premisas:
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Por otro lado, los índices bióticos (o biológicos en un sentido amplio) registran las alteraciones del medio desde dentro del propio sistema, mientras que los índices físico-químicos lo hacen exteriormente y en concreto, en base a los usos que el hombre requiere del agua. La estima biológica de la calidad del agua parte del supuesto de que los efectos de la alteración pueden ser deducidos de las características biológicas, prescindiendo del conocimiento "a priori" de la causa perturbadora (Warren 1.971, cita en Palau). (41)
En la presentación de un curso sobre indicadores biológicos de Calidad del Agua organizado por el MOPU (1.983), se sugieren unos puntos donde se resumen las ventajas de la utilización de los índices biológicos:
El bajo coste de la utilización de estos métodos, la rapidez de su aplicación y su fiabilidad los hace idóneos para la vigilancia de las cuencas hidrográficas. Presenta la ventaja de que, mientras los análisis físico-químicos reflejen una situación puntual, tanto en el espacio como en el tiempo, y por lo tanto sólo nos indica la situación del río en el momento del muestreo, los índices bióticos reflejan las condiciones existentes tiempo atrás antes de la toma de las muestras.
El BMWP´ presenta la enorme ventaja, según sus autores (Alba & Sánchez, 1.988) (38) de la facilidad de manejo, pero como contrapartida al basarse en un nivel sistemático de determinación poco preciso (familias), cae en algunas incoherencias pues existen géneros, (por no decir ya especies) dentro de una misma familia, con un valor indicador totalmente opuesto debido a que al mismo tiempo tienen representantes de aguas limpias y de aguas contaminadas. (41)
Alba-Tercedor (1.996), nos resume finalmente las razones fundamentales de la preferencia del uso de macroinvertebrados acuáticos por parte de los investigadores:
Consideramos, pues, a la vista de lo anterior que, sin duda alguna, los macroinvertebrados utilizados como bioindicadores pueden aplicarse a una gran variedad de sistemas acuáticos para comprobar la naturaleza y la extensión de la degradación del medio ambiente. Su uso en algunos sistemas demostrará que no sólo son destacados indicadores de la salud del ecosistema, sino también potenciales centinelas de la salud humana. También podrán ser utilizados con éxito en la evaluación de la eficacia de las acciones correctoras que se requieran adoptar en determinados casos de alteración, y en la comprobación del cumplimiento de la normativa medio-ambiental por parte de la industria. No debemos olvidar que hace muy poco, como ya hemos expresado anteriormente, en el Libro Blanco del Agua en España también se recomienda su uso.