EL PARAÍSO BIEN VALE UNA MISA

Hace unos siglos, Enrique, el furibundo y protestante rey de Navarra, luchaba enfervorecidamente contra los católicos. Por una jugada del destino y los vínculos sucesorios, coincidió que fue elegido para ser futuro rey de Francia. Sólo había un problema: el rey de Francia debía, necesariamente, ser católico, condición sine qua non para ser soberano de la Hija Primogénita de la Iglesia. Haciendo gala de una hipocresía sin límites, abjuró de su religión protestante y pronunció la famosa frase que pasó a la historia: PARÍS BIEN VALE UNA MISA. Es un caso más que ilustra la tendencia de muchos hombres hacia la traición de sus principios y a venderse al mejor postor, si eso conviene a sus intereses. Pero no es ese el tema. Actualmente resulta habitual oír hablar a mucha gente de que debe trabajar tantos meses para pasarse unas vacaciones a Cuba, a Mallorca, a las Canarias, o a la India. Son sólo unos miserables quince o treinta días de vacaciones en lugares infestados de mosquitos, de calor sofocante y de tentaciones carnales a bajo coste. Lo sorprendente es que muchas de estas gentes son ateas y no se paran a reflexionar que con un mínimo de esfuerzo -recordemos la frase de Enrique IV- podrían pasarse LA ETERNIDAD en un paraíso incomparablemente más placentero que esos lugares a los que acuden como rebaños de ovejas ávidas de sol.

Si estas razones no son convincentes, es posible enfocar el asunto de manera menos atractiva, pero igualmente lógica. El destino de los perversos está diáfanamente señalado en la Biblia. Las vacaciones perpetuas en esa cloaca inmunda están garantizadas para cualquiera que reniegue del perdón divino y persista absurdamente en su condición malvada. Es irracional, pero la parte animal del hombre es considerable, y la lógica es muchas veces aplastada por la virulencia de los instintos primarios. Sin embargo, si HASTA EL ÚLTIMO SEGUNDO es posible rectificar, alguien puede dudar de que una simple misa bien merece el esfuerzo?



JESÚS EN TI CONFÍO

JESUS, EN TI CONFIO ! JESUS, ICH VERTRAUE AUF DICH ! JEZU, UFAM TOBIE ! JESUS, I TRUST IN YOU ! GESÙ, CONFIDO IN TE ! Ježíš, duveruji Ti ! Jésus, j'ai confiance en Toi!

La coronilla a la Divina Misericordia (para rezarla con las cuentas del rosario)

Al comienzo: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.

Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor. Que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nacío de Santa María Virgen. Padecío bajo el poder de Poncio Pilato. Fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos. Al tercer día resucíto de entre los muertos. Subió a los cielos. Está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creoen el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los antos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable.

Amén.

Al comienzo de cada decena: Padre eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciacíón de nuestros pecados y los del mundo entero. (una vez) En cada cuenta de la decena: Por su dolorosa pasión, ten misericordia de nosotros y del mondo entero. (10 veces) Al terminar: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Immortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero. (3 veces)

El Señor Jesús dictó esta oración a Sor Faustina en Vilna, en 1935.

En las revelaciones posteriores mostró su importancia y eficacia así como transmitió las promesas a ella vinculadas. En esta oración ofrecemos a Dios Padre "el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad" de Jesucristo, nos unimos a su sacrificio en la cruz para salvar al mundo. Ofreciendo a Dios Padre su "amadísimo Hijo", recurrimos al motivo más fuerte para ser escuchados. Pedimos la misericordia "para nosotros y el mundo entero". El pronombre "nosotros" se refiere a la persona que reza y las almas por las cuales desea o está comprometida a orar. Mientras que "el mundo entero" son todas las personas que viven en la tierra y las almas que sufren en el purgatorio. Rezando esta coronilla cumplimos el acto de amor al prójimo que - junto a la confianza - es la condición indispensable para alcanzar gracias. A las almas que recen esta coronilla - prometió el Señor Jesús - me place concederles todo lo que me pidan y agregó: si (...) está de acuerdo con mi voluntad.

Las promesas particulares se refieren a la hora de la muerte: es la gracia de una muerte feliz y serena. La pueden recibir no sólo quienes recen esta coronilla con confianza y perseverancia, sino también los moribundos si otras personas la rezan en torno a su lecho.

Los sacerdotes - dijo Jesús - la recomendarán a los pecadores como la última tabla de salvación. Hasta el pecador más empedernido si reza esta coronilla una sola vez, recibirá la gracia de mi misericordia infinita. Por lo menos una vez, pero con la actitud conforme al contenido de la oración y ante todo con fe, confianza y humildad, así como con un arrepentimiento profundo y sincero.





The Chaplet of Divine Mercy (on ordinary rosary beads)Begin with: Our Father, Who art in heaven, hallowed be Thy name; Thy kingdom come; Thy will be done on earth as it is in heaven. Give us this day our daily bread; and forgive us our trepasses as we forgive those who trepass against us; and lead us not into temptation, but deliver us from evil. Amen.

Hail Mary, full of grace. The Lord is with Thee. Blessed art Thou among women, and blessed is the fruit of Thy womb, Jesus. Holy Mary, Mother of God, pray for us sinners, now and at the hour of our death. Amen.

I believe in God, the Father almighty, creator of heaven and earth. I believe in Jesus Christ, His only Son, our Lord. He was conceived by the power of the Holy Spirit, and born of the Virgin Mary. He suffered under Pontius Pilate, was crucified,died, and was buried. He descended to the dead. On the third day He rose again. He ascended into heaven, and is seated at the right hand of the Father. He will come again to judge the living and the dead. I believe in Holy Spirit, the holy Catholic Church, the communion of saints, the forgiveness of the sins, the resurrection of the body and the life everlasting. Amen.

On the large bead before each decade: Eternal Father, I offer You the Body and Blood, Soul and Divinity of Your dearly beloved Son, Our Lord Jesus Christ in atonement for our sins and those of the whole world. On the 10 small beads of each decade: For the sake of His sorrowful Passion have mercy on us and on the whole world. Conclude with (after five decades): Holy God, Holy Mighty One, Holy Immortal One, have mercy on us and on the whole world. (3 times) Jesus dictated the Chaplet of Divine Mercy to Sister Faustina in Vilnius in 1935. In the revelations that followed He disclosed to her its value and efficacy, as well as the promises He attached to it. In this prayer we are offering "the Body and Blood, Soul and Divinity" of Jesus Christ to God the Father. We are uniting ourselves with His sacrifice offered on the Cross for the salvation of the world. By offering God the Father His "most dearly beloved Son", we are using the most convincing argument with which to be heard. We are asking for mercy "for us and for the whole world." The word "us" refers to the person reciting the chaplet and those for whom he desires to offer it or for whom he should pray. The "whole world" indicates all people living on earth and the souls in Purgatory. By praying the words of this chaplet we are performing an act of love towards our neighbor, which along with trust, is the indispensable condition for obtaining graces. Jesus promised, It pleases Me to grant everything they ask of Me by saying the chaplet (1541) and He added, if (it) ... be compatible with My will. (1731) The special promises pertain to the hour of death; that is, the grace of happy and peaceful death. This grace may be obtained not only by those who recite the chaplet with confidence and perseverance but also by the dying, at whose bedside others will pray it.Priests, Jesus said, will recommend it to sinners as their last hope of salvation. Even if there were a sinner most hardened, if he were to recite this chaplet only once, he would receive grace from My infinite mercy. (687) Jesus promised to grant grace to those who recite this prayer at least once in their lifetime, providing it is said with an attitude of complete trust, humility, and a sincere, deep sorrow for sin.





Koronka do Milosierdzia Bozego (do odmawiania na zwyklej czastce rózanca)Na poczatku: Ojcze nasz, którys jest w niebie, swiec sie imie Twoje, przyjdz królestwo Twoje, badz wola Twoja jako w niebie tak i na ziemii. Chleba naszego powszedniego daj nam dzisiaj. I odpusc nam nasze winy, jako i my odpuszczamy naszym winowajcom. I nie wódz nas na pokuszenie, ale nas zbaw ode zlego . Amen.

Zdrowas Maryjo, laski pelna, Pan z Toba, blogoslawionas Ty miedzy niewiastami i blogoslawiony owoc zywota Twojego, Jezus. Swieta Maryjo, Matko Boza, módl sie za nami grzesznymi teraz i w godzine smierci naszej. Amen.

Wierze w Boga, Ojca wszechmogacego, Sworzyciela nieba i ziemi. I w Jezusa Chrystusa. Syna Jego jedynego, Pana naszego, który sie poczal z Ducha Swietego; narodzil sie z Maryji Panny. Umeczon pod Ponckim Pilatem, ukrzyzowan, umarl i pogrzebion. Zstapil do piekiel, trzeciego dnia zmartwychwstal. Wstapil na niebiosa, siedzi po prawicy Boga Ojca wszechmogacego. Stamtad przyjdzie sadzic zywych i umarlych. Wierze w Ducha Swietego, Swiety Kosciól powszechny, swietyh obcowanie, grzechów odpuszczenie, ciala zmartwychwstanie, zywot wieczny. Amen.

Na duzych paciorkach (1 raz): Ojcze Przedwieczny, ofiaruje Ci Cialo i Krew, Dusze i Bóstwo najmilszego Syna Twojego, a Pana naszego Jezusa-Chrystusa na przeblaganie za grzechy nasze i calego swiata. Na malych paciorkach (10 razy): Dla Jego bolesnej meki, miej milosierdzie dla nas i calego swiata. Na zakonczenie (3 razy): Swiety Boze, Swiety Mocny, Swiety Niesmiertelny, zmiluj sie nad nami i nad calym swiatem. Te modlitwe podyktowal Pan Jezus siostrze Faustynie w Wilnie w 1935 roku. W nastepnych objawieniach ukazal jej wartosc i skutecznosc oraz przekazal obietnice do niej przywiazane. W tej modlitwie ofiarujemy Bogu Ojcu "Cialo i Krew, Dusze i Bóstwo" Jezusa Chrystusa, laczymy sie z Jego ofiara zlozona na Krzyzu dla zbawienia swiata. Ofiarujac Bogu Ojcu Jego "najmilszego Syna", odwolujemy sie do najsilniejszego argumentu, by byc wysluchanym. Prosimy o "milosierdzie dla nas i calego swiata". Slowo "nas" oznacza odmawiajacego koronke i tych, za których pragnielub jest zobowiazany sie modlic. Natomiast "caly swiat" - to wszyscy ludzie zyjacy na ziemi i dusze w czysccu cierpiace. Modlac sie slowami tej koronki, spelniamy akt milosci blizniego, który - obok ufnosci - jest nieodzownym warunkiem otrzymania lask. Przez odmawianie tej koronki - obiecal Pan Jezus - podoba Mi sie dac wszystko, o co Mnie prosic beda (1541) i dodal: jezeli to (...) bedzie zgodne z Moja wola. (1731) Szczególowe obietnice dotycza godziny smierci: laski szczesliwej i spokojnej smierci. Moga je uprosic tylko ci, którzy sami z ufnoscia i wytrwale odmawiaja te koronke, ale takze konajacy, przy których inni jej slowami modlic sie beda.Kaplani - powiedzial Jezus - beda (ja) podawac grzesznikom jako ostatnia deske ratunku; chociazby byl grzesznik najzatrwaldzialszy, jezeli raz tylko odmówi te koronke, dostapi laski z nieskaczonego milosierdzia Mojego. (687) Chociaz raz, ale w postawie zgodnej z trescia modlitwy, a przede wszystkim z wiara, ufnoscia i w pokorze oraz ze szczerym i glebokim zalem za grzechy.





Le Chapelet à la Miséricorde Divine (on récite les prières suivantes sur un chapelet ordinaire)Au début: Notre Père qui es aux cieux, que ton nom soit sanctifié, que ton règne vienne, que ta volonté soit faite sur la terre comme au ciel. Donne-nous aujourd'hui notre pain de ce jour. Pardonne-nous nos offenses comme nous pardonnons aussi à ceux qui nous ont offensés. Et ne nous soumets pas à la tentation, mais délivre nous du Mal. Amen.

Je vous salue Marie, pleine de grâce, le Seigneur est avec vous. Vous êtes bénie entre toutes les femmes et Jésus, le fruit de vos entrailles, est béni. Sainte Marie, Mère de Dieu, priez pour nous, pauvres pécheurs, maintenant et à l'heure de notre mort. Amen.

Je crois en Dieu, le père tout-puissant, créateur du ciel et de la terre. Et en Jésus Christ, son Fils unique, notre Seigneur, qui a été conçu du Saint-Esprit, est né de la Vierge Marie, a souffert sous Ponce Pilate, a été crucifié, est mort et a été enseveli, est descendu aux enfers, le troisième jour est ressuscité des morts, est monté aux cieux, est assis à la droite de Dieu le Père tout-puissant, d'où il viendra juger les vivants et les morts. Je crois en l'Esprit-Saint, à la sainte Église catholique, à la communion des saints, à la rémission des péchés, à la résurrection de la chair, à la vie éternelle. Amen.

Sur les gros grains, une fois: Père Éternel, je T'offre le Corps et le sang, l'Âme et la Divinité de Ton Fils Bien-Aimé, notre Seigneur Jésus-Christ, en réparation de nos péchés et de ceux du monde entier. Sur les petits grains, 10 fois: Par sa douloureuse Passion, prends pitié de nous et du monde entier. Pour terminer, 3 fois: Dieu Saint, Dieu Fort, Dieu Éternel, prends pitié de nous et du monde entier. Cette prière a été enseignée et ensuite dictée à soeur Faustine par le Seigneur Jésus, au cour d'une vision qu'elle eut le 13 septembre 1935, dans la Maison de la Congrégation des Soeurs de Notre-Dame de la Miséricorde à Vilnius. Dans les visions suivantes, Jésus a montré l'importance et l'efficacité de cette prière. Dans le Chapelet à la Miséricorde Divine nous offrons à Dieu le Père "le Corps et le Sang, l'Âme et la Divinité" de Jésus Christ, nous unissons nos prières à son holocauste de la croix pour la rédemption du monde. En offrant à Dieu le Père "Son Fils bien-aimé", nous faisons appel au plus fort des arguments: Dieu ne peut rejeter nos demandes si nous les Lui présentons par les méritesde la Passion de Son Fils de prédilection! Nous implorons, par ailleurs, "la miséricorde pour nous et le monde entier", y compris les âmes du Purgatoire; la prière de ce Chapelet est donc un acte d'Amour du prochain; l'Amour et la confiance en Dieu sont deux conditions inispensables pour obtenir des grâces. Il me plaît de leur accorder (aux âmes) tout ce qu'elles me demanderont en disant ce chapelet (1541) - a promis Jésus à soeur Faustine - si ce que tu me demandes est conforme à ma volonté. (1731) Il a donné également des promesses concernant la grâce de bien mourrir, surtout aux pécheurs endurcis qui diront le Chapelet à la Miséricorde avec confiance, à l'heure de leur mort.Quiconque le dira - a dit Jésus à soeur Faustine - sera l'objet d'une grande miséricorde à l'heure de sa mort. Les prêtres le donneront aux pécheurs comme une ultime planche de salut; même le pécheur le plus endurci, s'il récite ce chapelet une seule fois, obtiendra la gr^ce de mon infinie miséricorde. (687) Quand on récite ce chapelet auprès de l'agonisant, la colère divine s'apaise, la miséricorde insondable s'empare de son âme et les entrailles de ma miséricorde sont émues par la douloureuse passion de mon Fils. (811) Il faut veiller à ce que cette prière soit toujours accompagnée de l'esprit de foi, de confiance et de l'humilité, de contrition et de repentir pour les péchés commis, afin de porter des fruits à notre âme.





Der Rosenkranz zur Barmherzigkeit Gottes (gebetet auf einem einfachen Rosenkranz)Am Anfang: Vater unser, im Himmel, geheiligt werde Dein Name. Dein Reich komme. Dein Wille geschehe, wie im Himmel so auf Erden. Unser tägliches Brot gib uns heute. Und vergib uns unsere Schuld, wie auch wir vergeben unseren Schulgigern. Und führe uns nicht in Versuchung, sondern erlöse uns von dem Bösen. Amen.

Gegrüßet seist Du, Maria, voll der Gnade, der Herr ist mit Dir. Du bist gebenedeit unter der Frauen, und gebenedeit ist die Frucht Deines Leibes, Jesus. Heilige Maria, Mutter Gottes, bitte für uns Sünder jetzt und in der Stunde unseres Todes. Amen.

Ich glaube an Gott, den Vater, den Allmächtigen, den Schöpfer des Himmels und der Erde, und an Jesus Christus, Seinen eingeborenen Sohn, unsern Herrn, empfangen durch die Heiligen Geist, geboren von der Jungfrau Maria, gelitten unter Pontius Pilatus, gekeuzigt, gestorben und begraben, hinabgestiegen in das Reich des Todes, am dritten Tage auferstanden von den Toten, aufgefahren in den Himmel; er sitzt zur Rechten Gottes, des allmächtigen Vaters; von dort wird Er kommen, zu richten die Lebenden und die Toten. Ich glaube an den Heiligen Geist, die heilige katholische Kirche, Gemeinschaft der Heiligen, Vergebung der Sünden, Auferstehung der Toten und an das ewige Leben. Amen.

Auf den großen Perlen: Ewiger Vater, ich opfere Dir auf den Leib und das Blut, die Seele und die Gottheit Deines über alles geliebten Sohnes, unseres Herrn Jesus Christus, um Verzeihung für unsere Sünden und für die Sünden der ganzen Welt zu erlangen. Auf den kleinen Perlen: Durch Sein schmerzhaftes Leiden habe Erbarmen mit uns und mit der ganzen Welt. Am Ende dreimal: Heiliger Gott, heiliger starker Gott, heiliger unsterblicher Gott, habe Erbarmen mit uns und mit der ganzen Welt. Dieses Gebet diktierte Jesus, der Herr, Schwester Faustyna in Wilno im Jahre 1935. In den Folgenden Offenbarungen zeigteihr Jesus den Wert und die Wirksamkeit dieses Gebetes und überlieferte die mit ihm zusammenhängenden Verheißungen. In diesem Gebet opfern wir Gott Vater: 'Leib und Blut, Seele und Gottheit' Jesu Christi, indem wir uns mit Seinem Kreuzesopfer für die Erlösung der Welt verbinden. Indem wir Gott Vater Seinen 'Geliebsten Sohn' aufopfern, berufen wir uns auf das stärkste Argument, um erhört zu verden. Wir bitten um Barmherzigkeit 'für uns und für die ganze Welt'. Das Wort 'uns' bedeutet den Betenden und diejenigen für die er betet oder zu beten verplichtet ist. Jedoch die ganze Welt- das sind alle auf dieser Erde lebenden Menschen und Seelen, die im Fegefeuer leiden. Wenn wir die Worte dieses Rosenkranzes beten, erfüllen wir den Akt der Liebe zum Nächsten, der - neben dem Vertrauen - unerläßliche Bedingung zum Gnadenerhalt ist. Mir gefällt es, ihnen durch dieses Gebet alles zu schenken, worum sie Mich bitten (1541), versprach Jesus und fügte hinzu: Wenn das, worum du bittest mit Meinem Willen übereinstimmt. (1731) Einzelne Verheißungen beziehen sich auf die Stunde des Todes: Gnaden eines glücklichen und friedvollen Todes. Nicht nur jene können sie erbitten , die selbst mit Vertrauen und Ausdauer des Rosenkranz zur Barmherzigkeit beten, aber auch Sterbende, bei denen andere die Worte des Rosenkranzes beten.Die Priester weden ihn den Sündern als letzten Rettungsanker reichen, sagte Jesus. Sollte es der verstockteste Sünder sein - falls er nur einmal diesen Rosenkranz betet, wird ihm die Gnade Meiner unendlichen Barmherzigkeit zuteil. (687) Wenn auch nur einmal, doch mit Gefühlen, die der Bedeutung der Worte im Gebet entsprechen, vor allem aber mit Glauben, Vertrauen, Demut und tiefer, echter Reue für die Sünden.






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