Como podemos deducir
de la lectura de los parágrafos 341,342 y 343 del Llibre dels Feits , esta
actuación sobre Enguera,
iba dirigida a dejar claro ante los suyos que el Rey, no
estaba dispuesto a ceder un ápice de las marcas de su territorio, incluso
aunque ello le llevase a una confrontación militar contra
Castilla.
Esta situación es la
que probablemente, llevó a Don Jaime I,a cruzar el Júcar, y a internarse
hasta SeIlent, donde estableció un campamento desde el que realizar
correrías como las que hizo sobre la huerta de Játiva, vigilar de cerca, e
incluso salir al encuentro de las huestes de su yerno, establecidas en
Enguera., en el caso de que éstas intentaran asomar por Anna y el “Plá de
les Creuetes”, depresiones de la Foya o del Sellent por Estubeny, hacia el
valle de Cárcer para alcanzar en éste al Júcar, o por la del Cañoles,
desde Canals y Alcudia de Crespíns, para apoderarse de Játiva.
Este campamento ,como
queda reflejado en el Llibre dels Feits,
se sitúa al pie de una alquería que denomina Sallent y que se corresponde
con el topónimo actual de la localidad vecina de Sellent. En este mismo
parágrafo se hace mención expresa de la existencia de la Villa
de Anna y del uso que sus pobladores hacían del agua mediante las azudes y
los molinos. Independientemente de la notable situación estratégica
que representaba la ubicación del campamento, la necesidad de tener una
disponibilidad de agua abundante para la tropa fue la razón
primordial que llevo al Rey a establecer “ La Bastida”.
...E
sobre açô, fom al puig, e el puig havia`ns enganats, que era fort de
la nostra part on lo veíem, e de l´altra part era pla que a peu
pla hi podia hom pujar. E Déus donà`ns una
alquería al peu del puig, en que havia molt bona força,
l´aigua d´un riu que li pasaba al peu, així com nós havíem
mester, e aquí faem nostra bastida e talam-los e trencam-los les
suts e els molins. E, quan nós les havíem
trencades, ells les refaïen.
E l´alqueria havía nom Sallent e pasaba per allí
un riu que passe per Ana, e l´aigua que ix de la font d´Ana.
E d´aquí
sabem, per cautius que preníem que molt los faíem gran mal en
trencar-los les cèquies e els molins. E nós, qui coneixíem que gran
mal era de la vila on tan gran gent havia, de tolre l´aigua on
devien regar amolre
[1]
los molins, pèro no els podíem trencar tots, per ço co haviem poca
companya, e allí havia-hi mester gran companya, e car era estret lo llogar.
-[1]
Terminadas estas escaramuzas con la trágica ejecución de los diecisiete
rehenes tomados por las tropas de D. Jaime I en Enguera , este prosiguió
la conquista, dejando latente el conflicto con su yerno, durante este
periodo, Alfonso intentó entrevistarse en varias ocasiones con el
Rey, bajo la argumentación de que aquellas conquistas le fueran
cedidas
como pago de la dote matrimonial, ya que casado con Dña Violante ,
hija de Rey, no había percibido dote alguna; aunque D. Jaime no accedió
inicialmente a las pretensiones de su yerno, la intervención de la reina y
de algunos cortesanos próximos al Rey en el sentido de que cada parte
recuperara las plazas de su propiedad contribuyeron a resolver un problema
de familia que acabo con la firma del tratado de Almizrra y definiendo en
el futuro la marca de los reinos de Castilla y Aragón, dejando a Anna
y la comarca como un territorio fronterizo, lo que marcaría
significativamente las posteriores repoblaciones y que daría origen al
mestizaje de lenguas que conformaría un habla muy peculiar que ha
perdurado hasta nuestros días. Esta línea de marca que situaremos en
el Montot
constituye dentro de nuestra provincia, la línea divisoria entre dos
formas de hablar.
Como consecuencia de este tratado Don Jaime tuvo que entregar a su yerno
D. Alfonso la ciudad de Villena a cambio del castillo de Enguera y
posteriormente el reino de Murcia en concepto de dote de su hija. Esta fue
la causa de que Murcia se incorporase a Castilla y no al reino de
Valencia, igualmente Jaime I de Aragón cede las Villas de Anna y Enguera a
la Orden de Santiago, siendo maestre D. Pelayo Pedro Correa, que
ciertamente actuó de mediador en el conflicto. La cesión se hace antes de
la firma del tratado de Almizra ,sobre la base de la redención del alma
del Rey y a titulo primeramente personal y luego a la orden y milicia de
la de Santiago. Se reconoce que existe una población cristiana y “
sarracena”, aunque las heredades eran mayoritariamente de los
“moros”. Esta donación de las encomiendas
de Anna y Enguera se hizo estando el Rey en el sitio de Biar en el Campo
llamado de Almizrra
y firmado a VII de las calendas de abril, es decir, a siete días
del mes de abril el 26 de marzo de 1244.
En cumplimiento de lo
mandado por el Rey, la Orden de Santiago, llevó pobladores nuevos y
comenzó a forjarse el pueblo bajo la custodia de los nuevos señores. En
esta encomienda se hace donación de “ todas las aguas, árboles,
hornos, molinos del termino, las salinas con todos sus derechos de lo que
existe desde el cielo hasta la tierra, pudiéndolo enajenar con la
obligación de poblarlo y por todo lo dicho se le entregarán al monarca
1500 sueldos anuales.
Este aporte de población pudo ser uno de los motivos por los que
inicialmente se castellanizó la lengua que se hablaba en la Villa de Anna.
LA REBELIÓN DE LOS
MORISCOS.
Durante los años
anteriores a 1272 , la villa de Anna, estuvo bajo la influencia del moro
Mohammad Abu Abdallah ben Hudzäil, conocido con el sobrenombre de AL-AZRAQ,
hijo del Walí (Gobernador) Hudzäil al Sähuir, muerto el año 1230. Al-Azraq
nació en Alcalá de la Jovada en 1208, culto y astuto, estuvo largas
temporadas en las Cortes de Aragón, Valencia y Granada. Tuvo la confianza
y la amistad tanto del Rey Jaime I de Aragón como del Rey Alfonso X de
Castilla, que lo utilizaron en su provecho cuando sus intereses
políticos y territoriales lo requirieron y que lo combatieron cuando
la situación estratégica creada por el caudillo “moro” puso en
peligro su control sobre el territorio.
Nacido de padre
moro y madre cristiana ,es una figura clave en los primeros años del Reino
de Valencia, puesto que fue el caudillo musulmán que más contratiempos
causó al Rey D. Jaime con sus sublevaciones.
- En 1247
encabezó una sublevación que duró tres años, debido a los atropellos que
sufrían
sus vasallos por parte de los caballeros cristianos. Fue derrotado en
Concentaina.
-
En 1258 volvió a
sublevarse, pero cercado y sin provisiones, tuvo que rendirse. Gracias a
la amistad que le unió en el pasado al Rey Jaime I, este le perdonó la
vida y le condenó al destierro. Marchó a Granada y en la Corte de su tío
Mohamed II permaneció durante 17 años
- Para detener el avance de las
tropas cristianas, en 1276, el Rey de Granada le envió al mando de un
ejército compuesto por 250 jinetes Benimerines (llegados del norte del
Africa) y 1200 soldados Araeces para tomar la estratégica ciudad de Alcoy.
Al llegar a estas tierras, se les unieron unos 1800 mudéjares y juntos
sitiaron Alcoy (1277). Antes de comenzar el asalto, cayo de su caballo y
murió. Sus tropas, faltas de jefe, levantaron el cerco a la ciudad y se
retiraron llevándose el cuerpo de Al-Azraq.
En nuestra comarca hay que
reseñar, un levantamiento que produjo a Jaime I la perdida de
los castillos de Montesa, Vallada, Chella , Navarres y Anna.
Sofocado el levantamiento y hecho prisionero Al- Azrach, el día 6 de
Enero de 1272 Jaime I manda publicar un decreto de expulsión de los
moros, dándoles un plazo de ejecución de un mes, permitiéndoles salir
con sus caballerías, ropas hasta el Reino de Murcia. Muchos se marcharon
pero otros se refugiaron en Montesa y los pueblos cercanos entre
estos Anna ; esto supuso saqueos, siendo frecuente en la época la
aparición de vecinos colgados en los árboles, probablemente después de
haber sido asaltados por este grupo. Fue Pedro , hijo de Jaime I el
Conquistador quien al tomar las riendas del poder armó un poderoso
ejercito que derroto a los sublevados en Montesa en la Peña de
la Mola.
Pese al decreto de
expulsión y dado que existía una notable dependencia de los
moros, que eran en Anna la base de la población, como he señalado,
se dio la paradoja de que no todos tomaron el camino del destierro,
a muchos se les permitió quedarse como cristianos nuevos en la
comarca, también en Anna. De esta época datan las primeras referencias
sobre el poblado de Vilanova de Anna, que conoceremos como Agres , poblada
exclusivamente por moriscos hasta su desaparición después de la expulsión
de 1609.
Ese sustrato
fundacional que dio origen a la villa de Anna,
fue a establecerse, en el entorno de la fortaleza , junto a la plaza de
los Álamos, en una zona de abundante agua y perfectamente protegida, por
su ubicación. Al este el barranco del Nero, por norte y sur la
acequia que introduce las aguas de la Albufera y al oeste tras ese
canal las primeras edificaciones de las calles de Arriba y En medio. En el
extremo Noroeste de la Plaza, todavía pervivía durante el siglo
XVIII un puente que unía la Plaza Mayor con la de los Álamos.
Con la cesión de la
Villa a la Orden de Santiago y la llegada de los nuevos pobladores
dependientes de los nuevos señores, el poder político y social de los
moriscos fue disminuyendo por lo que no es extraño que estos nuevos,
fueran ocupando los lugares que les correspondían a los antiguos
pobladores en el entorno de la fortaleza y que estos fuesen desplazados si
no en su totalidad si en un número significativo, entorno a las
veinte familias, hacia la otra parte del barranco del Nero en dirección
sur-este en lo que conoceremos como Agres.
Esta separación
física que suponía el paso del barranco del Salto entre estas dos
comunidades, deja traslucir la resistencia pasiva que debió producirse, ya
que no consta que hubiesen enfrentamientos militares entre ambas
comunidades. Los pobladores de la Vilanova de Anna fueron un grupo
de personas que no acabaron de aceptar el dominio impuesto por el
Conquistador y la paz ofrecida por los nuevos señores, los de Agres,
construyen un mezquita y los de la población una pequeña Iglesia, los
primeros eran de credo musulmán y antiguos propietarios de sus
tierras ahora desposeídos de ellas, los segundos eran repobladores o
moriscos sujetos al dominio directo y útil de los nuevos señores. La
sima cultural y social que debió de abrirse entre ambas comunidades, debió
de ser enorme , de otra manera, no se puede explicar como tras
el decreto de expulsión de 1609, los únicos moriscos afectados fuesen los
de Agres. Finalmente los nuevos señores no se limitaron únicamente a
apropiarse del dominio útil de los moriscos expulsados, pues el directo ya
lo ejercían, si no que terminaron con toda evidencia física del
asentamiento quedando, años después, reducido a una casa y un corral de
ganado.
Es pues desde la
Conquista del Reino de Valencia por el Rey Jaime I , en general, y el
Tatado de Almizrra en particular,que los pobladores de Anna de credo
musulman al igual que los de otras tierras soportaron unas
condiciones de expolio, fruto de la derrota militar que puso un grado de
humillación y sufrimiento que marcó la vida en el territorio hasta el
siglo XVII. A los moriscos, se les permitió seguir viviendo en sus
tierras, aunque como pueblo vencido, y tuvieron que someterse al derecho
enfiteutico de los nuevos señores. La guerra de la “Germania”, de 1522 les
terminó obligando a vivir como cristianos y a sufrir un bautismo forzoso y
colectivo que los convertiría, desde aquel momento, de mudéjares a
moriscos o tagarenos, con la obligación de oir misa en la Villa,llevaron
una doble vida de supervivencia hasta mucho mas allá la expulsión de
1609.
LA FAMILIA
VILANOVA.
En 1332 tuvo lugar la rebelión de la aljama sarracena de Anna, debido al
embargo de ciertos bienes de éstos por parte del comendador Montalván.
Alfonso el Benigno absolvió a los sarracenos con el fin de frenar el
proceso de despoblación que estaba sufriendo el lugar.
Este era el panorama
habitual en la Villa de comienzos del siglo XIV , si a ello unimos la
falta de valor estratégico y una economía de sustento de una población
escasa y por la que se podían obtener escasas rentas, no resulta raro que
la encomienda no fuera especialmente atractiva para la Orden de
Santiago, que no opuso ninguna resistencia a la cesión a la
familia Vilanova.
El 9 de Abril de
1348 el Rey Pedro de Aragón - El Ceremonioso-, cede por vida y
la de uno de sus herederos, que fue D. Pedro de Vilanova, el derecho de
morabatí
y jurisdicción civil y criminal de la Villa de Anna a Vicente Vidal
de Vilanova, pasando en la practica de la jurisdicción de la Orden de
Santiago a la de la familia Vilanova y ello sobre la base de
que varios miembros de esta familia, algunos de ellos nietos de
Vidal, apoyaron a Pedro el Ceremonioso en su lucha contra los Unionistas
en la expansión Aragonesa en tierras Bizantinas y en la lucha sucesoria
Castellana estuvieron a favor de Enrique de Trastamara que estaba
respaldado por el Reino de Aragón.
Otro de los Vilanova, Raimon fue alguacil de Pedro IV y comandó las
tropas en la batalla de Mislata en 1348,
año de la cesión de Anna a Vicente Vidal de Vilanova. Finalmente, uno de
los Vilanova mas destacados fue Beltrán de Vilanova, hombre de confianza
de Jaime I, padre de Pedro IV, no olvidemos que dicho Beltrán actuó
como notario áulico y hombre de confianza del Rey Jaime
I ante su hija Violante, casada como ya se ha mencionado con D. Alfonso X
el sabio de Castilla en el Tratado de Almizrra que acabo con la
cesión de la villa de Anna a la Orden de Santiago.
D. Pedro de Vilanova, hijo de Vicente Vidal de Vilanova, heredó la cesión
de la Villa otorgada por el Rey a su padre. Fue Comendador de
Montalbán y casó con Violante Carroz de Vilanova muriendo en el año 1371.
El 18 de Abril de 1390 pasa nuevamente la Villa de Anna a la
jurisdicción de la Orden de Santiago en cumplimento de la cesión hecha por
Pedro IV, pero un año después el 18 de abril de 1391 el Rey D.
Juan I restituye la propiedad al hijo de Pedro Vilanova
,
con concesión ya hecha a su padre de mil florines de oro de Aragón, y con
el pacto especial de retrovendo y redimirla.
Esta restitución a
poco que se indague tiene mucho que ver con las circunstancias que
rodearon el reinado de Juan I y la necesidad de buscar apoyos leales
tras las Cortes de Monzón que se celebraron en 1389 y en las que se puso
de manifiesto que el rey fomenta una camarilla de cortesanos
que dilapidaron el patrimonio Real.
Juan I (Perpiñan 1350-
Foixà 1396) era hijo de Pedro IV y de Leonor de Sicilia. Tras la muerte de
su esposa Mata de Armagnac, se volvió a casar en segundad nupcias en 1379
con Violante de Bar, sobrina del Rey de Francia. Sostuvo fuertes
discrepancias con su padre. Su reinado comienza el día 5 de enero de
1387 y políticamente, supone el reconocimiento del Papa de Avignon.
LOS BORJA
SEÑORES DE LA BARONÍA DE ANNA.
Esta situación en la
que la propiedad pasaba de un señor a otro, se mantuvo de forma
provisional, pero siempre tutelada por la encomienda que poseía el
dominio directo sobre el territorio , la Orden de Santiago. Anna
perteneció a esta Orden durante 285 años los que van desde 1244 a
1529, en este año, el Rey Carlos I, por necesidades meramente
económicas, obtuvo una bula del Papa Paulo III por la que se le facultaba
la venta de estay otras encomiendas. A toda esta situación no fueron
ajenos los intereses que por esta tuvieron los Borja de Canals.
El linaje de los Borja
llega a Valencia acompañando al Rey Jaime I durante la conquista de
Valencia; procedían de la comarca Aragonesa de Campo de Borja de donde les
viene el apellido, tal y como queda reflejado en el Llibre del Repartiment.
Los Borjas se establecen en la zona tras la conquista, y de todos
ellos los que nos ocupan son las ramas que se establecen en Canals y en
Xàtiva, que darán origen a los papas Calixto III y Alejandro VI y con
ellos a una época de acaparamiento de poder político y económico muy
notable.

Inicialmente se
establecen en Xàtiva, ciudad en la que a finales del siglo XIII existen al
menos nueve personas con ese “apellido”; según relatan
Luis Pablo Martínez y Miguel
Navarro, a inicios del siglo XV eran once las familias que en Xàtiva
tienen ese patronímico.
Una de esas familias, con el paso
del tiempo fue adquiriendo cierta notoriedad social en la
ciudad de Xâtiva y para distinguirse del resto de los Borja de la
ciudad, añadieron a su apellido el patronimico de Gil.
El primer representante
conocido de esta rama es Gonçal Gil de Borja, quien, a partir de
1340, fue varias veces jurado de Xàtiva por el brazo militar y justicia de
la ciudad, cargos que ejerció con gran lealtad a la monarquía, haciendo de
Xàtiva un bastión realista durante la revuelta de la Unión contra Pedro el
Ceremonioso.
El apoyo demostrado por
esta familia al Rey,en su lucha contra los Unionistas, en la expansión
Aragonesa en tierras Bizantinas y en la lucha sucesoria Castellana, en la
que se posicionaron a favor de Enrique de Trastamara que estaba respaldado
por el Reino de Aragón, hizo que de igual forma que sucedió con la
familia Vilanova , tras el conflicto adquiriesen un rango nobiliario del
que carecían en origen.
A GonÇal le sucedieron
en estas funciones, su hijo Rodrigo Gil de
Borja, casado con Francesca de Fenollet, y posteriormente su
nieto, también llamado Rodrigo Gil de Borja al
que llamaremos “menor”, que casó con Sibília Escrivà, quienes
adquirieron cada vez mayor peso e importancia en el gobierno municipal.
Esta notoriedad llego hasta el punto de que la plaza donde se
encontraba la casa paterna acabó llamándose
Plaza de Rodrigo de Borja.
Durante este periodo
acumularon no solo prestigio y posición social , sino un
saneado patrimonio del que formaron parte entre otras las alquerías
de Estubeny y La Torre de Canals. Del matrimonio entre el menor Rodrigo
Gil de Borja y Sibilia Escrivà nacieron cinco hijos: Rodrigo,
Joan, Jofré, Galcerán y Eleonor.
La rama de los Borja de
Canals se inicia con Domingo Borja, del que encontramos huellas de
su presencia en esta ciudad a finales del S XIV y comienzo del XV. Éste
personaje no era un noble de”cuna" y las fuentes contemporáneas lo
definen como "un bon hom laurador de Xàtiva",fue uno mas de los
descendientes de aquellos “otros” Borja de Xàtiva, hombres que llegaron
de la comarca de “Campo de Borja” con el Rey Jaime I .
Domingo se casa
en primeras nupcias con Caterina , que fallece en el año de 1370. Durante
este tiempo, desempeñó diversos oficios entre los que recogemos :
-Guarda del
castillo de Montesa
-Subalcaide del
castillo de Buñol
-Controlador de los
pasos hacia el reino de Castilla
Todos estos cargos al servicio de la administración del Reino de Aragón
eran como puede observarse de rango menor, y nos dan una
muestra bastante clara del peso político y social de aquel primer
Borja de Canals. Posteriormente se casa en segundas nupcias con Francisca,
de la que nacen cinco hijos :
-Isabel: Señora de la Torre y lugar de Canals así como de la Baronía de
Anna.
-Alfonso: Que accedió al papado con el nombre de Calixto III (
13-12- 1378)
-Catalina: Casada con
D. Juan de Mila de Xàtiva, que fue fundador de la Casa Condal de Albaida.
-Francesca
-Joana
Isabel se casó con
Jofre , hijo de Rodrigo Gil de Borja , uniendo las familias de Xàtiva y
de Canals; dado que en la época la concertación de matrimonios con
fines de mejora social y patrimonial era frecuente, la pregunta que
suscita este acuerdo matrimonial, es :¿Cual fue el verdadero
motivo de aquella unión.?.
Si analizamos la
situación, nos encontramos con un matrimonio inicialmente establecido
entre una rama de los Borja ya posicionados socialmente en Xàtiva y
con un patrimonio en auge, aunque no cubría las pretensiones de poder de
Rodrigo Gil de Borja. Por el otro lado, la rama de los Borja
de Canals, asentada en el escaso patrimonio de un funcionario como era
Domingo de Borja. Evidentemente la razón última que posibilitó
este acuerdo matrimonial no debió ser, exclusivamente, el amor que se
profesaban ambos cónyuges, mas bien habría que buscarla en la visión
de Rodrigo Gil de Borja,que es capaz de ver las posibilidades, p
olíticas
que se le presentaban al emparentar con el hermano de
Isabel, Alfonso de
Borja, quien en esa época, además de
ser canónigo y profesor de Derecho Canónico
en Lérida, tenía un importante cargo en la corte, como abogado y vicecanciller
de Alfonso el Magnánimo.
Esta
posición,
le
reportaba
innumerables prebendas eclesiásticas y cargos civiles,lo
que se traducían en una buena cantidad de ingresos
y sobre todo, la influencia que en
el entorno del Rey ejercía el futuro papa Calixto III. De
esta posición,se sirvió el
propio Jofre, en la época que tuvo problemas con la
justicia, al ser acusado de dar muerte al síndico de la villa de Onteniente,
Folc de Montferrer (26 de octubre de 1420).Huyó a Italia, donde se
encontraba su cuñado con el Magnánimo, y por influencia de aquel obtuvo el
perdón del monarca y el cargo de alguacil real.
Del matrimonio entre
Jofre e Isabel nacen:
-Pedro Llansol de Borja: Casó con Dña Cubella de Aluche y no tuvieron
descendencia
-Rodrigo Llansol: Que fue Papa con el nombre de Alejandro VI.
-Mariana Juana que casó
con Berenguer Llansol y que fueron señores de Villalonga, dando inicio a
la linea de los Borja-Llansol.
De la unión entre
Berenguer y Mariana, nació Jofre Llansol de Borja que adquiere por
donación las villas de Villalonga y de Anna en 1463, tal y como figura en
el Archivo del Reino año 1474. Jofre contrae matrimonio con Juana de
Moncada de este nacen:
-Juan de Borja:
Que fue Arzobispo de Valencia.
-Rodrigo Llansol: Que cambia el apellido por el de Borja
-Pedro Luis: Arzobispo de Valencia y Cardenal.
Es evidente incluso
por el cambio de apellidos que sufren estos sobrinos del Papa
Alejandro VI, que estamos en la fase de apogeo del poder de los Borja y su
influencia abarcará todos los sectores de poder de la sociedad.
No encontramos en Anna ninguna evidencia arquitectónica y /o toponímica de que
la presencia de esta familia fuese mas allá del cobro de tributos o de la
ostentación del titulo que conllevaba. La relación de esta familia, como
la de otras que les precedieron y/o siguieron, con nuestra población no
tuvo nada de esplendoroso, limitándose a ejercer de
señores de haciendas y de personas, que heredaban, vendían o
traspasaron la Villa de Anna y el lugar de Agres en función de
intereses puramente económicos, ya que valor territorial o estratégico
pocas veces lo tuvo..
Rodrigo de Borja
hijo de Jofre y sobrino de Alejandro VI se casa con Francisca
Mascarell y vende la Torreta, el 5-1-1506, y adopta para sí el titulo de
Barón de Anna. De este matrimonio nacen al menos tres hijos:
-Miguel: Que
adquiere inicialmente el dominio de Anna y que luego venderá
a su hermano Bernabé.
-Bernabé de Borja: Que casó con Violante Pujades de Borja.
-Diego
Durante los años 1519
y 1522 en los que se produce la guerra de las Germanías,
los moriscos quedaron desamparados y los colonos que llegaron con los
nuevos señores, aprovecharon para culparlos de todos sus males, planteando
la conversión al credo cristiano, como el único camino para ser aceptados
en la comunidad
.Según recoge Vicente Rausell
fueron muchos los saqueos que sufrió la población de Anna por parte
de los que estaban fortificados en la ciudad de Xàtiva y que subían
a los pueblos de la Canal a realizar rapiñas. De todas estas, se destaca
la que realizo el 30 de agosto de 1521 el Capitan Rojas que al mando de
doscientos hombres saqueó la Villa de Anna, que se encontraba escasamente
protegida por unos señores que solo se ocupaban del cobro de los censos
correspondientes.
En 1525 Carlos I dictó un
decreto por el que todos los moriscos tenían que bautizarse o irse de
España, en Anna los bautizos son generalizados.
En 1564 figura como Alcayde de Anna D. Diego de Orosco.
El 12 de diciembre de 1574 el Rey Felipe II en las Cortes de Monzón,
basándose en una bula Papal dada por Pio V , con la finalidad de
hacer frente a los innumerables gastos de guerra, otorga la venta de la
Baronia de Anna y de Enguera, a Bernabé de Borja. En la época en la
que se produce la venta (6-3-1566) Anna tenía 125 casas de
moriscos ya convertidos
situadas entre los núcleos de Agres y la Villa. Muerto Bernabé la
propiedad de Enguera, recae nuevamente en su hermano Miguel.
El 21 de enero de 1574
se puede leer una escritura otorgada por treinta y ocho vecinos del pueblo
de Anna ante el notario Juan Doménech, en la que los justicias y jurados
autorizan a Juan Guacil, sindico de la corporación para tomar doce mil
libras y atender a las grandes necesidades del lugar y hacer la siembra
del siguiente año, con la finalidad de paliar la hambruna y el
consecuente despoblamiento de la población que previsiblente se iba
a producir de persistir las condiciones que se dieron en aquel año.
En este documento se lee que les da el permiso el señor del lugar, que en
esa época debía ser Miguel Borja; porque aunque las Cortes son de
diciembre de 1574 , esa primera venta se produce en 1566 y la venta, entre
hermanos, de la Villa se debió producir como consecuencia de dicho
otorgamiento en las Cortes de Monzón. En ese transito de tiempo se produce
el documento que no señala el nombre del Señor del lugar, seguramente por
estar pendiente del permiso real de venta.
LA VILLA DE
ANNA Y LOS CONDES DE CERVELLÓN.
El 5 de noviembre de
1585, las Cortes de Aragón Valencia y Monzón, aprobaron la venta que
el rey Felipe hizo de la Villa de Anna a los Condes de Cervellón,
ostentando el titulo de primeros Condes de Cervellón D. Bernabé de Borja y
Dña Violante Pujades de Borja.
De este matrimonio
nació Mauricio Pujades que adopta el apellido de su madre, lo que
nos muestra que aquellos no eran los tiempos de esplendor en
la casa de Los Borja. Mauricio en 1595, adquiere el señorío de Anna y se
desposa en segundas nupcias, tras el fallecimiento de su primera mujer,
con Dña Isabel de Proxita y de Pujades, hija de D. Fernando de Proxita y
de Dña Magdalena Borja, Condesa de Almenara e hija del Duque de Gandía. De
este matrimonio nacieron:
-Ángeles: Que caso con Francisco de Vilanova
-Carlos: Que fue Duque de Gandia.
-Violante: Contrajo
matrimonio con Miguel Ribelles y ostento el titulo de Señora de Cotes y
adquirió el señorio de Enguera.
-Fernando Pujades Olim
Borja. Será quien muerto D. Bernabé adquiera los derechos de la Villa de
Anna en 1595.