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A la memoria de mis padres y abuelos, que con tanto sacrificio y abnegación, abrieron los primeros surcos de esta bendita tierra casarense.

Colonia Mauricio y Santo Tomás fueron testigos de las rudas faenas que realizaron, conjuntamente con los demás colonos que trajeron a nuestro suelo, paz trabajo y progreso.

Simón Sigal

 

A los lectores:

He nacido en Carlos Casares, soy hijo y nieto de los primeros colonos que llegaron a nuestra patria chica, y he visto con mis ojos parte de los acontecimientos que han dado orígen a la historia parcial de nuestro Partido.

Conviene señalar, que en numerosas localidades de nuestro territorio, los jóvenes que cursan sus estudios secundarios quizá por falta de medios, suelen carecer de las nociones más elementales referentes a la historia de su terruño. de este hecho, no tiene importancia que se trate de una ciudad grande o pequeña, pues casi del mismo modo se ignoran generalmente, los orígenes del lugar y hasta quizás los episodios más significativos de su historia.

Pensemos que la historia local no es enemiga de la tradición nacional, sino todo lo contrario, y constituye el aliciente para que los jóvenes se interesen por la dimensión general de los fenómenos históricos.

Al estar ligados a la vida de nuestra ciudad, la visión de lo que pasa en los cercanos y alejados alrededores no se pierde, porque somos parte de la vida, del desarrollo y del progreso de nuestro pueblo.

Al ofrecer a los lectores este trabajo sobre los antecedentes históricos de Carlos Casares, lo hago con la convicción de que quedará documentado parte del camino recorrido desde los orígenes de nuestra ciudad. Ustedes asistirán a la gestación, al nacimiento, al desarrollo y a la madurez de un pueblo que lucha y que trabaja para alcanzar la meta del triunfo que el destino le marca.

Espero que esta obra reviva los recuerdos del pasado y sirva de guía orientadora a los historiadores del futuro.

EL AUTOR