
- Una de las muertes más absurddas de la historia musical le acaeció a Jean-Baptiste Lully. El creador de la ópera francesa contaba con cincuenta y cinco años y estaba en la cúspide de la fama tras una larga carrera ascendente trabajando en la corte de Luis XIV, el «Rey Sol».
Al dirigir la interpretación de un Te Deum por la curación del rey, se propinó él mismo un fuerte golpe sobre un pie con el gran bastón que se usaba entonces para marcar el compás sobre el suelo. La herida le produjo tal infección que murió a los pocos días.