Pocos lugares del
mundo convocan en sí tantas motivaciones ecoturísticas representadas
en patrimonio natural, arqueológico, histórico y cultural
como este parque.
El Parque Nacional Natural Puracé tiene una extensión de 83.000 hectáreas que comprende parte de una de las regiones más sobresalientes del relieve patrio, formada por el macizo de Almaguer o Macizo Colombiano y la Sierra de Los Coconucos.
En su perímetro nacen los más caudalosos ríos del país: Magdalena, Caquetá, Cauca y Patía, y tienen amparo más de cincuenta lagunas que conforman un ombligo conocido, con razón, como la estrella hidrográfica de Colombia.
El río Magdalena
nace en la laguna de su mismo nombre, ubicada en una pequeña planicie
del Páramo de las Papas, al sur del Parque.
A su vez, el río Caquetá tiene origen en una planicie circundada por cerros en el Páramo de Peñas Blancas. Recientemente, se determinó que el nacimiento del río Cauca tiene lugar en el flanco suroeste del cerro Cubilete, en la depresión llamada La Josefina.
Por su parte, el río Patía se origina en tres lagos pequeños situados entre las estribaciones de los cerros San Ramón y San Alfredo.
De otro lado, al noroeste del Parque la laguna de San Rafael da nacimiento al río Bedón que se precipita por una encerrada garganta, cuya cuenca abriga fantásticos valores escénicos. La Sierra de Los Coconucos remata este inventario natural con una longitud de 6.250 m, orientada en sentido suroeste-noroeste.
Esta sierra es una cresta coronada de siete picos erizados, que enumerados de sur a norte, son:
1 . Cerro Pan de Azúcar. 5.000 m de altura, es el único que registra nieve durante todo el año.
2. Cerro sin nombre conocido. 4.500 m.
3. Cerros con dos picos. (A y B) 4.600 m.
4. Cerro Coconuco. 4.600 m.
S. Cerro con dos cráteres. 4.450 m.
6. Cerro al borde del cráter. 4.450 m.
7. Cerro Puracé. 4.780 m, es el único pico activo provisto de una fumarola en el flanco noroccidental.
La mayor parte del área del Parque corresponde a la denominada formación Popayán (Pleistoceno). Consta de lavas, cenizas aglomeradas, ignimbritas, tovas y depósitos fluviolacustres intercalados. El volcán del Puracé registró actividad durante seis ocasiones en el siglo pasado. La última erupción, el 26 de mayo de 1949, acompañado de un terremoto, provocó la muerte de 17 estudiantes de la Universidad del Cauca, que hacían parte de una excursión científica.
En el Puracé existen dos clases de aguas termales: la del río Vinagre (ácidas y azufradas) y la Pilimbalá, en la sierra Los Coconucos (salinas y azufradas) que alcanzan temperaturas de 36 grados.
El porque presenta 4 biomasa: selva húmeda del piso térmico frío, páramo, sub-páramo y piso nivel.
En los bosques andinos figuran el manzano (Alchornea spp.), el cubo (Verbecina arbórea), nazúa ( Vallea stipularis), candelos (Hieronyma spp.), higuerón (Ficussp.), laurel de cera (Myricapubescens), entre otros.
Entretanto, el páramo
registra cuatro complejos de asociaciones: el pajonal con dominio de Calamasgrostis
sp., el pajonal con dominio de Frailejones (Espeletia bartwegiana)
las consociaciones con chusques (Swallenochloaaff.) y comunidades
turberas y árboles enanos (Vaccinium floribundum, Miconia salicifolia).
Entre los mamíferos resaltan cuatro especies de primates: mono churuco (Lagothrix lagotricha), mono cotudo (Alouatta seniculus), maicero (Cebus apella), mico nocturno (Aotus lemurinus), también hay varias especies de murciélagos (Vampyrum spectrum, Sturnina erythromos, S. videns y Vampyrops sp).
Otros mamíferos como la comadreja (Mustelafrenata), oso de anteojos (Tremarctos ornatus), conejo de páramo (Silvilagus brasiliensis), ratón silvestre (7homasomys sinereiventer) y el venado conejo (Pudu mephistophiles), que es el venado más pequeño del mundo; y la danta lanuda o danta de páramo (Tapirus pinchaque), una especie de tapir, amenazada por la extinción.
El Parque posee más de 150 especies de aves entre las que se destacan el pato de los torrentes (Merganetta armata), el cóndor (Vultur gryphus) el águila de copete (Oroactus isidori), la pava andina (Penelope montagnii), colibríes, carpinteros y alondras (Grallaria rufula, Grallaria quintensis, Graltaria rufocinerea).
En la ictiofauna,
que ha sido poco estudiada, se registra el único pez nativo llamado
pescado negro (Astroblepusgrixalvi), endémico de los ríos
de la montañas de las cuencas del alto Cauca.
Fuera del perímetro
del Parque Nacional Natural Puracé, pero en su área
de influencia, se halla la zona arqueológica de San Agustín.
En efecto, en el alto Magdalena, en comprensión de los municipios de San Agustín, San José de lsnos y Salado Blanco (Huila), a 2.000 m de altura, se realizaron la mayoría de los hallazgos de una célebre cultura precolombina que sobresalió por la estatuaria megalitica y sarcófagos rnonolíticos.
Estos vestigios fueron descubiertos en 1757 por Fray Juan de Santa Gertrudis y, por ello se daba el nombre ancestral que recibe el río Magdalena en el sector, donde es llamado Guacahayo (río de las tumbas), cuyo nacimiento se produce 50 kilómetros más arriba.
Aunque quede fuera
del Parque, de San Agustín es inevitable hablar, por ser el principal
circuito arqueológico de Colombia, por la importancia que le reconoce
la comunidad científica mundial y por la antigüedad de los
vestigios (superior a la edad de las construcciones aztecas e incas).
Durante la época
de la conquista la vertiente oriental de la cordillera Central estuvo habitada
por tribus paeces, paíz y apiramas,
entre otros, que ocupaban la región de Tierradentro y el curso medio
y bajo del río
La Plata.
Otro grupo lingüístico, el coconuco, agrupaba muchas tribus que habitaron las cumbres y laderas del Parque. De estas familias vale destacar los guanacos, los yalcones, los oporapa, los moscopanes, lositopoes, los guambianos, puracé y coconucos.
Sebastián de Belalcázar, Pedro de Añasco y Juan de Ampudia, en viaje de conquista y exploración, llegaron desde Pasto a la región de Popayán, cuya fundación tuvo lugar, al parecer, en enero de 1537.
La usurpación de tierras, muerte y guerras con otros pueblos, obligó a los indígenas a replegarse a los páramos.
En la actualidad, descendientes de los Paeces se hallan localizados alrededor del Parque, en el extremo norte de las faldas del volcán Puracé.