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SOBRE EL PROBLEMA DE STALIN
COMENTARIO SOBRE LA CARTA ABIERTA DEL CC DEL PCUS (II)
El problema de Stalin es un problema de importancia mundial que ha tenido
repercusi�n en todas las clases sociales de los diversos pa�ses del mundo
y sobre el cual todav�a hoy contin�a la controversia. Las diversas clases,
y los partidos o grupos pol�ticos que las representan, sostienen
diferentes puntos de vista al respecto. A lo que parece, no se podr�
alcanzar en este siglo una conclusi�n definitiva sobre este problema. Sin
embargo, en el seno de la clase obrera internacional y de los pueblos
revolucionarios, la mayor�a sostiene en realidad un criterio com�n;
desaprueba la total negaci�n de Stalin y venera su memoria m�s y m�s. Lo
mismo ocurre incluso en la Uni�n Sovi�tica. Nuestra controversia con los
dirigentes del PCUS es una controversia con un sector determinado.
Esperamos persuadirlos, a fin de hacer avanzar la causa revolucionaria. He
aqu� el objetivo que perseguimos al escribir el presente art�culo.
El Partido Comunista de China ha sostenido siempre que, al negar
totalmente a Stalin mediante la llamada "lucha contra el culto a la
personalidad", el camarada Jruschov se equivocaba completamente y
persegu�a objetivos ocultos.
El Comit� Central del PCCh se�ala en su carta del 14 de junio que la
llamada "lucha contra el culto a la personalidad" contraviene a la teor�a
�ntegra de Lenin sobre la relaci�n entre jefes, partido, clase y masas, y
socava el principio del centralismo democr�tico del Partido.
La carta abierta del Comit� Central del PCUS elude la respuesta a los
argumentos de principio que presentamos, y se limita a pegar a los
comunistas chinos la etiqueta de "defensores del culto a la personalidad y
difusores de las ideas err�neas de Stalin�.
Al luchar contra los mencheviques, Lenin dec�a: "el no dar respuesta a los
argumentos de principio del adversario, atribuy�ndole simplemente el estar
'apasionado', no es debatir, sino injuriar'' (1). La actitud del Comit�
Central del PCUS, manifiesta en la carta abierta, es exactamente la misma
que la de los mencheviques.
Aunque la carta abierta del Comit� Central del PCUS sustituye el debate
por las injurias, preferimos contestarla recorriendo s�lo a argumentos de
principio y a la abundancia de hechos.
La gran Uni�n Sovi�tica fue el primer Estado de dictadura del proletariado
del mundo. Al comienzo, el dirigente principal del Partido y del Gobierno
de ese Estado fue Lenin, y despu�s de su muerte, Stalin.
Despu�s de la muerte de Lenin, Stalin pas� a ser no s�lo el dirigente del
Partido y del Gobierno de la Uni�n Sovi�tica, sino tambi�n el jefe
reconocido del movimiento comunista internacional.
Hace s�lo 46 a�os que la Revoluci�n de Octubre inici� la historia del
primer Estado socialista. Y durante cerca de treinta a�os, Stalin fue el
dirigente principal de ese Estado. Toda la actuaci�n de Stalin ocupa un
lugar important�simo tanto en la historia de la dictadura del proletariado
como en la del movimiento comunista internacional.
El Partido Comunista de China siempre ha sostenido que el problema de c�mo
apreciar y enfocar a Stalin no es simplemente la evaluaci�n del propio
Stalin, sino, lo que es m�s importante, c�mo sintetizar la experiencia
hist�rica de la dictadura del proletariado y del movimiento comunista
internacional a partir de la muerte de Lenin.
El camarada Jruschov neg� por completo a. Stalin en el XX Congreso del
PCUS. En este problema de principio, que afecta a todo el movimiento
comunista internacional, no consult� de antemano con los partidos hermanos
e intent� imponerles luego un hecho consumado. Quienquiera que haga una
apreciaci�n de Stalin diferente de la que hace la direcci�n del PCUS, es
acusado no s�lo de "defender el culto a la personalidad", sino tambi�n de
"Intervenir" en los asuntos internos del PCUS. Pero nadie puede negar ni
la significaci�n internacional de la experiencia hist�rica del primer
Estado de dictadura del proletariado, ni el hecho hist�rico de que Stalin
fue dirigente del movimiento comunista internacional; por consiguiente,
tampoco puede negar que la apreciaci�n de Stalin es un importante problema
de principio que afecta al movimiento comunista internacional en su
conjunto. �Qu� razones tienen los dirigentes del PCUS para prohibir que
otros partidos hermanos hagan un an�lisis y evaluaci�n realistas de
Stalin?
El Partido Comunista de China siempre ha considerado que es necesario
analizar de manera cabal, objetiva y cient�fica los m�ritos y errores de
Stalin, empleando el m�todo del materialismo hist�rico y presentando la
historia tal como es, y que no se debe emplear el m�todo del idealismo
hist�rico, tergiversar y falsificar arbitrariamente la historia, ni negar
a Stalin en forma subjetiva, ruda y total.
El Partido Comunista de China siempre ha considerado que Stalin cometi� en
efecto algunos errores. Estos tienen sus ra�ces gnoseol�gicas y
socio-hist�ricas. Es necesario criticar, desde una posici�n justa y con un
m�todo correcto, los errores efectivamente cometidos por Stalin y no los
que se le imputan sin ning�n fundamento. Pero siempre hemos estado en
contra de una critica inadecuada de Stalin, hecha desde una posici�n falsa
y con m�todos err�neos.
A�n en vida de Lenin, Stalin luch� contra el zarismo y por la difusi�n del
marxismo; despu�s de haberse incorporado a la direcci�n del Comit� Central
del partido bolchevique encabezado por Lenin, luch� para preparar la
Revoluci�n de 1917, y tras la Revoluci�n de Octubre, luch� en defensa de
las conquistas de la revoluci�n proletaria.
Fallecido Lenin, fue bajo la direcci�n de Stalin que el PCUS y el pueblo
sovi�tico lucharon resueltamente contra todos los enemigos internos y
externos, defendieron y consolidaron el primer Estado socialista del
mundo.
Dirigidos por Stalin, el PCUS y el pueblo sovi�tico persistieron en la
l�nea de la industrializaci�n socialista y de la colectivizaci�n de la
agricultura del pa�s y lograron grandes �xitos en la transformaci�n y
edificaci�n socialistas.
Dirigidos por Stalin, el PCUS, el pueblo y el Ej�rcito sovi�ticos libraron
arduas batallas y obtuvieron la gran victoria de la guerra antifascista.
En la lucha contra el oportunismo de todo tipo, contra los enemigos del
leninismo, los trotskistas, zinovievistas, bujarinistas y dem�s agentes de
la burgues�a, Stalin defendi� y desarroll� el marxismo-leninismo.
Con sus obras te�ricas, literatura inmortal del marxismo-leninismo, Stalin
hizo un aporte imborrable al movimiento comunista internacional.
Dirigidos por Stalin, el PCUS y el Gobierno sovi�tico aplicaron una
pol�tica exterior que, en su conjunto, correspond�a al internacionalismo
proletario, y prestaron gran ayuda a las luchas revolucionarias de los
pueblos de diversos pa�ses, incluida la del pueblo chino.
Stalin se coloc� al frente de la corriente hist�rica, dirigiendo la lucha
revolucionaria; fue enemigo irreconciliable del imperialismo y de todos
los reaccionarios.
La actuaci�n de Stalin est� indisolublemente ligada a las luchas del gran
PCUS y del gran pueblo sovi�tico, y es inseparable de las luchas
revolucionarias de los pueblos del mundo entero.
La vida de Stalin fue la vida de un gran marxista-leninista, de un gran
revolucionario proletario.
Es verdad que mientras consegu�a grandes �xitos para el pueblo sovi�tico y
el movimiento comunista internacional, Stalin, el gran marxista-leninista
y revolucionario proletario, cometi� ciertos errores. Algunos fueron
errores de principio y otros cometidos en el trabajo pr�ctico; algunos
pudieron haberse evitado, otros eran dif�ciles de evitar, en ausencia de
un precedente que sirviera de ejemplo a la dictadura del proletariado.
En ciertos problemas, Stalin se apart�, en su manera de pensar, del
materialismo dial�ctico, cay� en la metaf�sica y el subjetivismo y, como
consecuencia de ello, perdi� a veces el contacto con la realidad objetiva
y con las masas. En la lucha tanto dentro como fuera del Partido, a veces
y en algunos problemas, Stalin confundi� dos categor�as de contradicciones
de distinto car�cter, esto es, contradicciones entre los enemigos y
nosotros y contradicciones en el seno del pueblo, y confundi� los m�todos
diferentes para resolverlas. En la labor de liquidar a los
contrarrevolucionarios, efectuada bajo la direcci�n de Stalin, se castig�
con justicia a un gran n�mero de contrarrevolucionarios que se lo
merec�an; pero, al mismo tiempo, se sentenci� equivocadamente a algunos
inocentes y se cometi� en 1937 y 1938 el error de ampliar el radio de la
represi�n. En materia de organizaci�n del Partido y del Estado, Stalin no
aplic� plenamente, o viol� hasta cierto punto, el principio proletario del
centralismo democr�tico. Al resolver los problemas en las relaciones con
los partidos y pa�ses hermanos, cometi� ciertos errores. Adem�s, dio
algunos malos consejos en el movimiento comunista internacional. Estos
errores causaron algunos da�os a la Uni�n Sovi�tica y al movimiento
comunista internacional.
Los m�ritos y errores en la vida de Stalin son una realidad objetiva
hist�rica. Comparados sus m�ritos y sus errores pesan m�s los primeros que
los �ltimos. Las acciones principales de su vida son acertadas, y sus
errores son de segundo orden. Todo comunista honrado que respete la
historia, al hacer el balance de las actividades te�ricas y pr�cticas de
Stalin en conjunto, ver� primero, sin duda, lo que constituye el aspecto
principal de su vida. Por lo tanto, al apreciar, criticar y vencer con
acierto los errores de Stalin, debemos salvaguardar el aspecto principal
de su vida, y salvaguardar el marxismo-leninismo, que �l defendi� y
desarroll�.
Ser�a beneficioso que los errores de Stalin, que s�lo son de orden
secundario, se consideraran como lecciones hist�ricas que sirvieran de
escarmiento a los comunistas de la Uni�n Sovi�tica y de otros pa�ses, con
el objeto de que no repitan los mismos errores o cometan menos. Para todos
los comunistas, las experiencias hist�ricas tanto positivas como negativas
son beneficiosas, siempre que sean acertadamente resumidas en conformidad
con la realidad hist�rica y no tergivers�ndola.
Lenin se�al� m�s de una vez que los marxistas difer�an totalmente de los
revisionistas de la II Internacional en la actitud que tomaban hacia
personas como Bebel y Rosa Luxemburgo, quienes, a pesar de sus errores,
fueron grandes revolucionarios proletarios. Los marxistas no encubr�an los
errores de Bebel, Rosa Luxemburgo, etc., sino que, en los ejemplos de
estos revolucionarios, aprend�an "la manera de evitarlos y de satisfacer
las exigencias m�s rigurosas del marxismo revolucionario'' (2). Por el
contrario, los revisionistas "se alegraron mal�volamente" y "se
entusiasmaron" con los errores de Bebel y Rosa Luxemburgo. A este
respecto, Lenin cit� una f�bula rusa para ridiculizar a los revisionistas:
"Ocurre que las �guilas descienden m�s bajo que las gallinas; pero �stas
nunca se elevan como aquellas." Bebel y Luxemburgo fueron "grandes
comunistas" y, a pesar de sus errores, siguieron siendo "�guilas",
mientras los revisionistas eran una parvada de "gallinas" "en el traspatio
del movimiento obrero, en medio de un mont�n de esti�rcol"(3).
El papel que desempe�aron Bebel, Luxemburgo y otros en la historia est�
lejos de ser comparable con el de Stalin. Stalin fue un gran dirigente de
la dictadura del proletariado y del movimiento comunista internacional
durante una �poca hist�rica; se debe ser m�s prudente al apreciarlo.
Los dirigentes del PCUS han acusado al Partido Comunista de China de
"defender" a Stalin. S�, lo defendemos. Cuando Jruschov tergiversa la
historia y niega por completo a Stalin, es natural que tengamos el
ineludible deber, en bien de los intereses del movimiento comunista
internacional, de salir en defensa de Stalin.
Al defender a Stalin, el PCCh defiende su aspecto correcto, defiende la
gloriosa historia de lucha del primer Estado de dictadura del proletariado
del mundo nacido de la Revoluci�n de Octubre, defiende la gloriosa
historia de lucha del Partido comunista de la Uni�n Sovi�tica, y defiende
el prestigio del movimiento comunista internacional entre todos los
trabajadores del mundo. En una palabra defiende la teor�a y la practica
del marxismo-leninismo. No s�lo proceden as� los comunistas chinos, sino
tambi�n han procedido o proceden de la misma manera todos los comunistas
fieles al marxismo-leninismo todos los revolucionarios firmes y todos los
hombres honrados.
Al defender a Stalin, no defendemos sus errores. Hace mucho los comunistas
chinos experimentaron en carne propia las consecuencias de algunos errores
de Stalin. De los errores de las l�neas oportunistas de "izquierda" y de
derecha cometidos en una u otra ocasi�n en la historia del PCCh, en cuanto
a sus causas internacionales, algunos se produjeron bajo la influencia de
ciertos errores de Stalin. A fines de los a�os veinte, durante los a�os
treinta, y luego, a principios y mediados de los a�os cuarenta, los
marxista-leninistas chinos, representados por los camaradas Mao Tse-tung y
Liu Shao-chi, opusieron resistencia a la influencia de estos errores de
Stalin, eliminaron gradualmente las err�neas l�neas oportunistas de
"izquierda" y de derecha, y finalmente condujeron la Revoluci�n China a la
victoria.
Sin embargo, en vista de que las ideas err�neas planteadas por Stalin
fueron aceptadas y puestas en pr�ctica por ciertos camaradas chinos y que
los mismos chinos debimos asumir la responsabilidad por ello, nuestro
Partido, en la lucha contra el oportunismo de "izquierda" y de derecha,
siempre se limit� a criticar a nuestros camaradas que hab�an cometido
errores y nunca ech� la culpa a Stalin. E1 objetivo de nuestra cr�tica
consist�a en distinguir lo justo de lo err�neo, sacar las lecciones
correspondientes y hacer avanzar la causa de la revoluci�n. No exigimos
sino que los camaradas que hab�an cometido errores los corrigiesen. En
caso de que no lo hiciesen, se pod�a esperar que los comprendiesen
gradualmente a trav�s de sus experiencias pr�cticas, a condici�n de que no
organizasen grupos secretos ni realizasen actividades clandestinas de
sabotaje. E1 m�todo que adoptamos fue el m�todo normal, o sea, la cr�tica
y autocr�tica en el seno del Partido: partir del deseo de la unidad y,
mediante la cr�tica y la lucha, alcanzar una nueva unidad sobre una base
nueva. De este modo, logramos buenos resultados. En nuestra opini�n, como
se trata de contradicciones en el seno del pueblo y no contradicciones
entre los enemigos y nosotros, se debe adoptar este m�todo para
resolverlas.
�Qu� actitud han adoptado el camarada Jruschov y algunos otros dirigentes
del PCUS hacia Stalin desde el XX Congreso del PCUS?
En lugar de hacer un an�lisis hist�rico, cient�fico y cabal de la vida y
actuaci�n de Stalin, lo han negado por completo sin ninguna distinci�n
entre lo justo y lo err�neo.
En lugar de tratar a Stalin como camarada, lo han tratado como enemigo.
En lugar de hacer un balance de las experiencias mediante la cr�tica y la
autocr�tica, han achacado a Stalin todos los errores cometidos o le han
imputado "errores" inventados a su antojo.
En lugar de presentar hechos y razonamientos, han lanzado ataques
personales y demag�gicos contra Stalin, ataques encaminados a envenenar la
conciencia de la gente.
Jruschov ha injuriado a Stalin, calific�ndolo de "asesino", "criminal",
"bandido"(4) , "garitero", "d�spota del tipo de Iv�n el Terrible", el "m�s
grande dictador de la historia de Rusia", "tonto"(5) , "Idiota"(6) , etc.
Al vernos obligados a enumerar estos t�rminos sucios, vulgares y
mal�volos, tememos de veras que manchen nuestra pluma y papel.
Jruschov ha llamado injuriosamente a Stalin el "m�s grande dictador de la
historia de Rusia". �No equivale esto a decir que, durante 30 largos a�os,
el pueblo sovi�tico no vivi� bajo el sistema socialista, sino bajo la
"tiran�a" del "m�s grande dictador d� la historia de Rusia"? E1 gran
pueblo sovi�tico y los pueblos revolucionarios del mundo entero, �de
ning�n modo pueden estar de acuerdo con semejante calumnia!
Jruschov ha llamado injuriosamente a Stalin "d�spota del tipo de Iv�n el
Terrible". �No equivale esto a decir que la experiencia que el gran
Partido Comunista de la Uni�n Sovi�tica y el pueblo sovi�tico ofrecieron
durante 30 a�os a todos los pueblos del mundo, no es la experiencia de la
dictadura del proletariado, sino la experiencia acumulada bajo el dominio
de un "d�spota" feudal? E1 gran pueblo sovi�tico, los comunistas
sovi�ticos y los marxista-leninistas del mundo, �de ning�n modo pueden
estar de acuerdo con semejante calumnia!
Jruschov ha llamado injuriosamente a Stalin "bandido". �No equivale esto a
decir que el primer Estado socialista del mundo fue, durante un largo
per�odo, un Estado encabezado por un "bandido"? �De ning�n modo pueden
estar de acuerdo con semejante calumnia el gran pueblo sovi�tico y los
pueblos revolucionarios del mundo!
Jruschov ha llamado injuriosamente a Stalin "tonto". �No equivale esto a
decir que el Partido Comunista de la Uni�n Sovi�tica, que sostuvo durante
decenios una heroica lucha revolucionaria, tuvo a un "tonto" como jefe?
�De ning�n modo pueden estar de acuerdo con semejante calumnia los
comunistas sovi�ticos y los marxistas-leninistas del mundo!
Jruschov ha llamado injuriosamente a Stalin "idiota". �No equivale esto a
decir que el gran Ej�rcito sovi�tico, que triunf� en la guerra
antifascista, tuvo a un �idiota� como jefe supremo? �De ning�n modo
pueden estar de acuerdo con semejante calumnia los gloriosos mandos y
combatientes del Ej�rcito sovi�tico y todos los luchadores antifascistas
del mundo!
Jruschov ha llamado injuriosamente a Stalin �asesino". �No equivale esto a
decir que durante decenas de a�os el movimiento comunista internacional
tuvo como maestro a un "asesino". Los comunistas del mundo, incluidos los
de la Uni�n Sovi�tica, �de ninguna manera pueden estar de acuerdo con
semejante calumnia!
Jruschov ha llamado injuriosamente a Stalin "garitero". �No equivale esto
a decir que los pueblos revolucionarios en su lucha contra el imperialismo
y los reaccionarios tuvieron a un "garitero" como abanderado?. Los pueblos
revolucionarios del mundo, incluido el pueblo sovi�tico, de ninguna manera
pueden estar de acuerdo con semejante calumnia!
Estos denuestos que Jruschov ha lanzado contra Stalin constituyen un gran
insulto al gran pueblo sovi�tico, al Partido Comunista de la Uni�n
Sovi�tica y al Ej�rcito sovi�tico, un gran insulto a la dictadura del
proletariado y al sistema socialista, un gran insulto al movimiento
comunista internacional, a los pueblos revolucionarios del mundo y al
marxismo-leninismo.
Cuando Jruschov, que estuvo en la direcci�n del Partido y del Estado
durante los tiempos de Stalin, lo injuria ahora con tanta energ�a,
golpe�ndose el pecho, descargando pu�etazos sobre la mesa y gritando a voz
en cuello, �en qu� posici�n se coloca a si mismo? �En la posici�n de
c�mplice del "asesino" y "bandido"? �O en la de semejante del "tonto" e
"idiota"?
�Qu� diferencias hay entre estas injurias de Jruschov contra Stalin y las
de los imperialistas, los reaccionarios de todos los pa�ses, o los
renegados del comunismo? �Por qu� siente un odio tan inveterado hacia
Stalin? �Por qu� lo ataca a�n m�s ferozmente que a un enemigo?
Al oponerse a Stalin, Jruschov se opone furiosamente en realidad al
r�gimen sovi�tico, al Estado sovi�tico. En cuanto a los t�rminos que
emplea, de ninguna manera va a la zaga de Kautsky, Trotski, Tito, Djilas y
otros renegados, sino que los ha superado.
Vale la pena citar un pasaje de la carta abierta del CC del PCUS y
preguntarle a Jruschov: "�C�mo pueden abrir la boca para decir tales cosas
del Partido del gran Lenin, de la patria del socialismo, del pueblo que
fue el primero del mundo en realizar la revoluci�n socialista, salvaguard�
las grandes conquistas de �sta en duras batallas contra el imperialismo
internacional y la contrarrevoluci�n interior, revela maravillas de
hero�smo y abnegaci�n en la lucha por la edificaci�n del comunismo y
cumple fielmente su deber internacional ante todos los trabajadores del
mundo?"
En su articulo "El significado pol�tico de la injuria", Lenin dec�a: "la
injuria en pol�tica encubre a menudo la completa carencia de ideas, la
impotencia, la flojedad, flojedad repugnante de los injuriadores". �Acaso
esto no se aplica a los dirigentes del PCUS, que se sienten constantemente
perseguidos por el espectro de Stalin y tratan de encubrir su completa
carencia de ideas, su impotencia y su flojedad repugnante injuriando a
Stalin?
La gran mayor�a del pueblo sovi�tico desaprueba semejantes injurias a
Stalin. Ellos veneran cada vez con mayor cari�o la memoria de Stalin. Los
dirigentes del PCUS se han aislado de las masas en forma grave. Se sienten
constantemente amenazados por el espectro de Stalin, que los persigue, que
de hecho es el gran descontento de las amplias masas con la negaci�n
completa de Stalin. Hasta ahora, Jruschov no se ha atrevido a permitir que
el pueblo sovi�tico y los pueblos del campo socialista lean el informe
secreto, presentado en el XX Congreso del PCUS y en que niega por completo
a Stalin, debido a que se trata de un informe que no puede soportar la luz
del d�a, informe tristemente ajeno a las masas.
Lo que merece atenci�n especial es el hecho de que mientras injurian a
Stalin de mil maneras, los dirigentes del PCUS, �tratan �con respeto y
confianzas� (7) a Eisenhower, Kennedy y sus semejantes! Califican
injuriosamente a Stalin de "d�spota del tipo de Iv�n el Terrible'' y el
"m�s grande dictador de la historia de Rusia", pero, �elogian a Eisenhower
y Kennedy como personas que gozan del "apoyo de la mayor�a absoluta del
pueblo norteamericano" (8)! Califican injuriosamente a Stalin de "idiota",
pero, �elogian a Eisenhower y Kennedy como "sensatos"! Censuran y atacan
en forma mal�vola a un gran marxista-leninista, revolucionario proletario
y jefe del movimiento comunista internacional, pero, �ponen a los
cabecillas del imperialismo por las nubes! �Ser� posible que la ligaz�n
entre estos fen�menos sea s�lo casual y no la inexorable l�gica de la
traici�n al marxismo-leninismo?
Si Jruschov no es d�bil de memoria, debe recordar que en un mitin de masas
celebrado en Mosc� en enero de 1937, �l mismo conden� acertadamente a
aquellos que atacaban a Stalin, diciendo: "�Al levantar la mano contra el
camarada Stalin, ellos la levantaron contra todos nosotros, contra la
clase obrera, contra los trabajadores! �Al levantar la mano contra el
camarada Stalin, ellos la levantaron contra la doctrina de
Marx-Engels-Lenin!" El mismo ensalz� una y otra vez a Stalin, llam�ndolo
"el cercano amigo y compa�ero de lucha del gran Lenin" (9), "el m�s grande
genio, maestro y jefe de la humanidad" (10), "el grande y siempre
victorioso mariscal" (11), "el sincero amigo del pueblo" (12) y su
�propio padre� (13).
Si se comparan las afirmaciones hechas por Jruschov cuando viv�a Stalin
con las que hizo despu�s de su muerte, se ver� que �l ha dado un viraje de
180 grados en la evaluaci�n de Stalin.
Si Jruschov no tiene mala memoria, debe recordar, por supuesto, Que en el
per�odo de la direcci�n de Stalin, �l mismo apoy� y aplic� con particular
celo la pol�tica de la lucha por la liquidaci�n de los
contrarrevolucionarios de aquel tiempo.
El 6 de junio de 1937, en la V Conferencia de la Organizaci�n del Partido
de la Provincia de Mosc�, Jruschov dijo:
"Nuestro Partido aplastar� despiadadamente a la pandilla de traidores,
borrar� de la faz de la tierra a toda la carro�a trotskista-derechista. .
. La garant�a de esto la constituye la direcci�n inquebrantable de nuestro
Comit� Central, la direcci�n inquebrantable de nuestro jefe, camarada
Stalin. . . Aniquilaremos a los enemigos, a todos ellos hasta el �ltimo,
sin dejar indemne a ninguno, y echaremos al viento sus cenizas."
El 8 de junio de 1938, en la IV Conferencia de la Organizaci�n del Partido
de la Provincia de Kiev, Jruschov dijo:
"Los Yakir, Balitski, Liubchenki, Zatonski y otros canallas, quer�an
introducir en Ucrania a los terratenientes polacos, quer�an introducir
aqu� a los fascistas, terratenientes y capitalistas alemanes. . . Hemos
aniquilado un considerable n�mero de enemigos, pero todav�a no a todos.
Por lo tanto, debemos tener los ojos avizores. Debemos tener muy presente
las palabras del camarada Stalin: mientras exista el cerco capitalista,
los enemigos enviar�n a nuestro pa�s esp�as y saboteadores."
Jruschov, que se incorpor� a la direcci�n del Partido y del Estado durante
los tiempos de la direcci�n de Stalin y que respaldo activamente y aplic�
con firmeza la pol�tica de la lucha por la liquidaci�n de los
contrarrevolucionarios, �por qu� niega ahora todo lo que se hizo durante
esos tiempos y achaca a Stalin solo todos los errores cometidos, mientras
se presenta a si mismo como persona irreprochable?
Cuando cometi� errores, Stalin pudo hacerse la autocr�tica. Por ejemplo,
dio algunos malos consejos respecto a la revoluci�n china. Despu�s que
�sta triunf�, reconoci� sus errores. En el informe pronunciado ante el
XVIII Congreso del Partido Comunista (b) de la URSS en 1939, admiti�
tambi�n algunos errores cometidos en la depuraci�n del Partido. �Y
Jruschov? No sabe en absoluto lo que es la autocr�tica; solamente sabe
echar a otros la culpa de todos los errores y atribuirse todos los
m�ritos.
No es extra�o que estos actos infames de Jruschov se hayan producido en un
periodo en que el revisionismo contempor�neo se desborda. Justamente como
lo dijo Lenin en 1915 al criticar a los revisionistas de la II
Internacional por su traici�n al marxismo, �esto no es en absoluto
sorprendente en nuestro tiempo, cuando las palabras se olvidan, los
principios se pierden, la concepci�n del mundo se descarta y las
resoluciones y las promesas solemnes se arrojan por la borda� (14).
Toda una serie de acontecimientos producidos despu�s del XX Congreso del
PCUS ha demostrado plenamente cu�n graves consecuencias ha acarreado la
negaci�n completa de Stalin por la direcci�n del PCUS.
La negaci�n completa de Stalin ha proporcionado municiones a los
imperialistas y reaccionarios de todos los pa�ses, municiones que ellos
hac�an todo lo posible por conseguir en su lucha contra la Uni�n Sovi�tica
y contra el comunismo. Poco despu�s del XX Congreso del PCUS, los
imperialistas utilizaron el informe secreto anti-staliniano de Jruschov y
desplegaron una amplia campa�a antisovi�tica y anticomunista en todo el
mundo. Aprovechando esa oportunidad, los imperialistas, los reaccionarios
de todos los pa�ses, la camarilla de Tito y los oportunistas de todo tipo,
atacaron a la Uni�n Sovi�tica, al campo socialista y a todos los Partidos
Comunistas, a consecuencia de lo cual, muchos partidos y pa�ses hermanos
se hallaron en serias dificultades.
Como resultado de la fren�tica campa�a que despleg� la direcci�n del PCUS
contra Stalin, los trotskistas, que desde hacia largo tiempo no eran sino
cad�veres pol�ticos, resucitaron y armaron una alharaca sobre la necesidad
de "rehabilitar" a Trotski. En noviembre de 1961, cuando se clausur� el
XXII Congreso del PCUS, en una "Carta al XXII Congreso del PCUS y al
Comit� Central del PCUS", el Secretariado Internacional de la llamada IV
Internacional escribi� que Trotski hab�a declarado en 1937 que en el
futuro "un monumento ser�a erigido en honor de las v�ctimas de Stalin";
"hoy", afirma la carta, "esta predicci�n se ha hecho realidad. Ante
vuestro Congreso, el Secretario General de vuestro Partido ha prometido
levantar ese monumento". La carta exige en particular que el nombre de
Trotski sea "grabado en letras de oro en el monumento erigido en honor de
las v�ctimas de Stalin". Los trotskistas no disimularon su alegr�a y
estimaron que la campa�a iniciada por la direcci�n del PCUS contra Stalin
hab�a "abierto la puerta al trotskismo" y que esa campa�a era "muy
favorable al progreso del trotskismo y de su organizaci�n, la IV
Internacional".
Al negar por completo a Stalin, la direcci�n del PCUS persegu�a objetivos
ocultos.
Stalin muri� en 1953, y tres a�os m�s tarde, la direcci�n del PCUS lo
atac� con todo vigor en el XX Congreso del mismo; ocho a�os despu�s lo
volvi� a atacar furiosamente en su XXII Congreso y traslad� e inciner� su
cad�ver. Al atacar a Stalin con tanta furia una y otra vez, los dirigentes
del PCUS se propusieron acabar con la influencia imborrable de este gran
revolucionario proletario en los pueblos de la Uni�n Sovi�tica y del mundo
entero; tambi�n se propusieron negar el marxismo-leninismo, que Stalin
defendi� y desarroll�, y desbrozar el camino para la aplicaci�n completa
de su l�nea revisionista. La l�nea revisionista de la direcci�n del PCUS
se inici� precisamente con el XX Congreso y acab� sistematiz�ndose
�ntegramente en el XXII Congreso. Los hechos prueban cada vez con mayor
claridad que la adulteraci�n por parte de la direcci�n del PCUS de la
doctrina marxista-leninista sobre el imperialismo, la guerra y la paz, la
revoluci�n proletaria y la dictadura del proletariado, la revoluci�n en
las colonias y semicolonias, el partido del proletariado, etc., es
inseparable de su negaci�n total de Stalin.
La direcci�n del PCUS neg� por completo a Stalin bajo el r�tulo de la
llamada "lucha contra el culto a la personalidad".
Al plantear la llamada "lucha contra el culto a la personalidad", los
dirigentes del PCUS no se propusieron, como dec�an, restablecer "las
normas deferida del Partido y principios de direcci�n leninistas". Por el
contrario, contravinieron a la teor�a de Lenin sobre la relaci�n entre
jefes, partido, clase y masas, y al principio del centralismo democr�tico
del Partido.
Los marxista-leninistas sostienen que todo partido revolucionario del
proletariado, para ser el verdadero Estado Mayor del proletariado en la
lucha, debe resolver acertadamente el problema de la relaci�n entre jefes,
partido, clase y masas, y organizarse seg�n el principio del centralismo
democr�tico. Semejante partido debe tener un n�cleo dirigente m�s o menos
estable, compuesto de un n�mero de jefes probados en largas luchas que
sepan conjugar la verdad universal del marxismo-leninismo con la pr�ctica
concreta de la revoluci�n.
Los jefes del partido del proletariado, ya sean miembros del Comit�
Central o de los comit�s locales, surgen de la lucha de clases y del
movimiento revolucionario de las masas. Son infinitamente fieles a las
masas, est�n �ntimamente ligados a ellas, saben sintetizar con acierto sus
ideas y poner luego en pr�ctica las ideas as� sintetizadas. Los jefes de
este tipo son representantes verdaderos del proletariado y generalmente
reconocidos como tales por las masas. La presencia de jefes de este tipo
en un partido del proletariado es indicio de la madurez pol�tica de dicho
partido; en ellos reside la esperanza de la victoria de la causa del
proletariado.
Lenin ten�a toda la raz�n cuando dec�a:
"Ninguna clase en la historia ha podido subir al Poder a menos que
destacara a sus jefes pol�ticos, a sus representantes avanzados, capaces
de organizar movimientos y dirigirlos" (15).
Tambi�n dec�a:
"Es una tarea dif�cil y de larga duraci�n formar a jefes del Partido,
experimentados y de alto prestigio. Pero, sin ello, la dictadura del
proletariado y la 'voluntad �nica' de �ste no son m�s que frases vac�as"
(16).
El Partido Comunista de China siempre se ha atenido a la teor�a
marxista-leninista sobre el papel de las masas populares y del individuo
en la historia, a la teor�a marxista-leninista sobre la relaci�n entre
jefes, partido, clase y masas, y al centralismo democr�tico del Partido.
Persistimos constantemente en la direcci�n colectiva, pero nos oponemos al
empeque�ecimiento del papel de los jefes. Concedemos importancia al papel
de los jefes, pero nos oponemos a todo elogio del individuo que sea
desmesurado y no responda a la realidad, y nos oponemos a la exageraci�n
de su papel. Ya en 1949, a sugerencia del camarada Mao Tse-tung, el Comit�
Central del PCCh adopt� una resoluci�n seg�n la cual se proh�be celebrar
p�blicamente los cumplea�os de los dirigentes del Partido y denominar
lugares, calles o empresas con sus nombres.
Nuestra posici�n consecuente y justa difiere en forma radical de la
llamada "lucha contra el culto a la personalidad" planteada por la
direcci�n del PCUS.
Se torna m�s y m�s claro que, al plantear la llamada "lucha contra el
culto a la personalidad", los dirigentes del PCUS no se proponen
desarrollar la democracia, aplicar la direcci�n colectiva ni oponerse a la
exageraci�n del papel del individuo, como lo declaran, sino que persiguen
objetivos totalmente ocultos.
�Cu�les son, en �ltima instancia, los objetivos de la "lucha contra el
culto a la personalidad" sostenida por los dirigentes del PCUS?
Para decirlo con franqueza, no son sino los siguientes:
La "lucha contra el culto a la personalidad" planteada por Jruschov es una
infame intriga pol�tica. Semejante persona, como lo se�alaba Marx, "como
te�rico es un cero a la izquierda, pero las intrigas son su
elemento.''(17)
La carta abierta del Comit� Central del PCUS dice que, "al desenmascarar
el culto a la personalidad y luchar contra sus consecuencias", ellos
"colocan en alto lugar a los dirigentes que . . . gozan . . . de merecida
autoridad". �Qu� significan estas palabras? Significan que mientras
arrastran por el barro a Stalin, los dirigentes del PCUS ponen a Jruschov
por las nubes.
Ellos describen como "fundador activo del Ej�rcito Rojo"(18) a Jruschov,
que en los tiempos de la Revoluci�n de Octubre todav�a no era comunista y
que durante la guerra civil era un trabajador pol�tico de bajo rango.
Ellos atribuyen totalmente a Jruschov la gran victoria de la batalla
decisiva en la Gran Guerra Patria de la Uni�n Sovi�tica, diciendo que en
la batalla de Stalingrado "muy a menudo se o�a la voz de Jruschov"(19) y
que �ste "fue el alma de los stalingradenses" (20).
Ellos atribuyen totalmente a Jruschov los grandes �xitos logrados en las
armas nucleares y la t�cnica coheteril, llam�ndolo "padre de la
cosmon�utica" (21). Pero nadie ignora que los logros de la Uni�n Sovi�tica
en la producci�n de bombas at�micas y de hidr�geno fueron grandes �xitos
que alcanzaron los cient�ficos y t�cnicos sovi�ticos y el pueblo sovi�tico
en el per�odo de la direcci�n de Stalin. Las bases de la t�cnica coheteril
se asentaron tambi�n en el per�odo de la direcci�n de Stalin. �C�mo se
pueden borrar totalmente estos importantes hechos hist�ricos? �C�mo se
pueden atribuir todos los �xitos a Jruschov?
Ellos ensalzan a Jruschov, que ha revisado las tesis fundamentales del
marxismo-leninismo y que considera anticuado el leninismo, como el
"admirable modelo que ha desarrollado y enriquecido en forma creadora la
teor�a marxista-leninista" (22).
Los dirigentes del PCUS hacen todo esto encubri�ndolo con la consigna de
la "lucha contra el culto a la personalidad", y de hecho, como dec�a
Lenin, "en lugar de los antiguos jefes que se aten�an a las ideas comunes
sobre las cosas simples, se destacan. . . jefes nuevos que dicen tonter�as
y disparates que escapan a todo calificativo" (23).
La carta abierta del Comit� Central del PCUS calumnia la posici�n
marxista-leninista en que perseveramos, diciendo que nosotros intentamos
"imponer a los dem�s partidos el orden, la ideolog�a y la moral, las
formas y m�todo de direcci�n, que florecieron en el per�odo del culto a la
personalidad". Semejante afirmaci�n revela a�n m�s lo absurda que es la
llamada "lucha contra el culto a la personalidad".
Seg�n los dirigentes del PCUS, en la Uni�n Sovi�tica apareci� un llamado
periodo del "culto a la personalidad" despu�s que la Revoluci�n de Octubre
puso fin al periodo del capitalismo en Rusia. Parecer�a que el "orden
social", "la ideolog�a y la moral" de ese per�odo no eran socialistas.
Seg�n los dirigentes del PCUS, en ese periodo, el pueblo trabajador
sovi�tico sufr�a una �pesada carga", se cern�a sobre �l una "atm�sfera de
temor, suspicacia, desconfianza y vida emponzo�ada" (24), y se obstru�a el
desarrollo de la sociedad sovi�tica.
En su discurso del 19 de julio de 1963 en el mitin de la amistad
sovi�tico-h�ngara, Jruschov habl� desmesuradamente del dominio de "terror"
de Stalin y afirm� que �ste "sosten�a su Poder con el hacha". Al describir
el orden social de ese tiempo, dijo: "Entonces ocurr�a que alguien se iba
al trabajo sin saber si volver�a a casa, si volver�a a ver a su mujer y
sus hijos."
Seg�n la direcci�n del PCUS, durante el "per�odo del culto a la
personalidad", la sociedad fue a�n m�s "aborrecible" y "b�rbara" que
durante el per�odo del feudalismo o capitalismo.
Seg�n la direcci�n del PCUS, la dictadura del proletariado y el sistema
social socialista establecidos a consecuencia de la Revoluci�n de Octubre,
no eliminaron durante decenios la carga que pesaba sobre el pueblo
trabajador ni aceleraron el desarrollo de la sociedad sovi�tica; s�lo
despu�s de que en el XX Congreso del PCUS se llevara a cabo la llamada
"lucha contra el culto a la personalidad", se elimin� la "carga pesada"
sobre el pueblo trabajador y de s�bito "se aceler� el desarrollo de la
sociedad sovi�tica" (25).
Jruschov dijo: "�Ay! �Qu� bueno habr�a sido si Stalin hubiera muerto diez
a�os antes!"(26) Como es sabido, Stalin muri� en 1953. Si hubiera muerto
diez a�os antes, habr�a sido en 1943, a�o en que la Uni�n Sovi�tica inici�
la contraofensiva en la Gran Guerra Patria. En aquel entonces, �qui�n
esperaba la muerte de Stalin? �Hitler!
No es nada nuevo en la historia del movimiento comunista internacional,
sino una vil treta ya calada por la gente hace mucho tiempo, que los
enemigos del marxismo-leninismo utilicen expresiones tales como la "lucha
contra el culto a la personalidad" para vilipendiar a los l�deres del
proletariado y menoscabar la causa de �ste.
Durante el per�odo de la I Internacional, el intrigante Bakunin utiliz�
semejantes expresiones para injuriar a Marx. Al principio, en su deseo de
ganarse ma�osamente la confianza de Marx, le escribi�: "Soy su disc�pulo,
y me siento orgulloso de ello'' (27). M�s tarde, al fracasar su tentativa
de usurpar la direcci�n de la I Internacional, injuri� a Marx, diciendo
que Marx, �como alem�n y jud�o, es de pies a cabeza un autoritario� (28),
un "dictador" (29).
Durante el periodo de la II Internacional, el renegado Kautsky utiliz�
similares expresiones para injuriar a Lenin. Levant� calumnias contra
Lenin, llam�ndolo "el dios de los monote�stas", y diciendo que hab�a
"reducido el marxismo no s�lo a la condici�n de una religi�n de Estado,
sino tambi�n a la de una superstici�n medieval u oriental" (30).
Durante el per�odo de la III Internacional, el renegado Trotski tambi�n
utiliz� semejantes expresiones para injuriar a Stalin. Dijo que Stalin era
un "d�spota" (31) y que "Stalin, el bur�crata, estableci� el infame culto
al jefe, atribuy�ndole santidad" (32).
La camarilla tito�sta del revisionismo contempor�neo tambi�n recurre a
semejantes expresiones para injuriar a Stalin, llam�ndolo "dictador" en un
"r�gimen de absolutismo personal" (33).
Como se ve, la "lucha contra el culto a la personalidad" que ha planteado
la direcci�n del PCUS tiene su origen en Bakunin, Kautsky, Trotski y Tito,
y es utilizada por ellas para oponerse a los l�deres del proletariado y
socavar el movimiento revolucionario proletario.
As� como los oportunistas en el movimiento comunista internacional no
lograron negar a Marx, Engels ni Lenin con sus difamaciones, tampoco
Jruschov lograr� negar a Stalin con las suyas.
Lenin se�al� que una posici�n privilegiada no aseguraba el �xito de la
difamaci�n.
Jruschov pudo aprovecharse de su posici�n privilegiada para sacar el
cuerpo de Stalin del Mausoleo de Lenin; pero nunca lograr�, aprovech�ndose
de su posici�n privilegiada, para arrancar la gran imagen de Stalin del
coraz�n de los pueblos de la Uni�n Sovi�tica y del mundo entero.
Jruschov puede aprovecharse de su posici�n privilegiada para adulterar de
una u otra manera el marxismo-leninismo; pero nunca lograr�,
aprovech�ndose de su posici�n privilegiada, echar por tierra el
marxismo-leninismo, que Stalin defendi� y que defienden todos los
marxista-leninistas del mundo
Quisi�ramos darle un sincero consejo al camarada Jruschov: Esperamos que
llegue a comprender sus errores y abandone el camino completamente err�neo
para retornar al del marxismo-leninismo.
�Viva la gran doctrina revolucionaria de Marx, Engels, Lenin y Stalin!
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