EN MEMORIA DE NORMAN BETHUNE
(21 de diciembre de 1939)

Obras Escogidas de Mao Tse-tung. Tomo II. Ediciones en Lenguas Extranjeras. Pekin. 1976.

El camarada Bethune[1] era miembro del Partido Comunista del Canad�. Ten�a unos cincuenta a�os cuando, enviado por los Partidos Comunistas del Canad� y los Estados Unidos, vino a China, recorriendo miles de kil�metros, para ayudarnos en nuestra Guerra de Resistencia contra el Jap�n. Lleg� a Yen�n en la primavera del a�o pasado; luego fue a trabajar en las monta�as Wutai y, para aflicci�n nuestra, ofrend� la vida en su puesto de trabajo. �Qu� esp�ritu impulsa a un extranjero a entregarse sin ning�n m�vil personal a la causa de la liberaci�n del pueblo chino como a la suya propia? El esp�ritu del internacionalismo, el esp�ritu del comunismo, que todos los comunistas chinos debemos asimilar. El leninismo ense�a que la revoluci�n mundial s�lo puede triunfar si el proletariado de los pa�ses capitalistas apoya la lucha liberadora de los pueblos coloniales y semicoloniales, y si el proletariado de las colonias y semicolonias apoya la lucha liberadora del proletariado de los pa�ses capitalistas[2]. El camarada Bethune puso en pr�ctica esta l�nea leninista. Los comunistas chinos tambi�n debemos atenernos a ella en nuestra pr�ctica. Debemos unirnos con el proletariado de todos los pa�ses capitalistas, con el proletariado del Jap�n, Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Italia y dem�s pa�ses capitalistas; s�lo as� se podr� derrocar al imperialismo y alcanzar la liberaci�n de nuestra naci�n y nuestro pueblo y de las otras naciones y pueblos del mundo. Este es nuestro internacionalismo, el internacionalismo que oponemos al nacionalismo y al patriotismo estrechos.

El esp�ritu del camarada Bethune de total dedicaci�n a los dem�s sin la menor preocupaci�n por s� mismo, se expresaba en su infinito sentido de responsabilidad en el trabajo y en su infinito cari�o por los camaradas y el pueblo. Todo comunista debe seguir su ejemplo. No pocas personas se muestran irresponsables en su trabajo, prefieren lo liviano a lo pesado, dejan las cargas pesadas a otros y escogen para s� las livianas. En cada ocasi�n, piensan en s� mismas antes que en los dem�s. Cuando hacen alguna peque�a contribuci�n, se hinchan de orgullo y la pregonan temiendo que alguien quede sin saberlo. No sienten cari�o por los camaradas y el pueblo, y los tratan con frialdad, indiferencia y apat�a. En realidad, esas personas no son comunistas o, al menos, no pueden ser consideradas como verdaderos comunistas. De todos aquellos que regresaban del frente, no hab�a ninguno que, al hablar de Bethune, dejara de expresar su admiraci�n por �l y de mostrarse conmovido por su esp�ritu. En la Regi�n Fronteriza de Shans�-Chajar-Jopei, todos los militares o civiles que fueron atendidos por el Dr. Bethune o que lo vieron trabajar, se sent�an conmovidos. Todos los comunistas deben aprender de este aut�ntico esp�ritu comunista del camarada Bethune.

El camarada Bethune era m�dico. Dedicado al arte de curar, perfeccionaba constantemente su t�cnica; se distingu�a por su maestr�a en el servicio m�dico del VIII Ej�rcito. Esto constituye una excelente lecci�n para aquellos que quieren cambiar de trabajo apenas ven otro nuevo, y para quienes menosprecian el trabajo t�cnico consider�ndolo sin importancia ni futuro.

El camarada Bethune y yo nos vimos una sola vez. Posteriormente, me escribi� muchas veces. Pero como yo estaba muy ocupado, s�lo le escrib� una carta y no s� si la recibi�. Me siento profundamente apenado por su desaparici�n. El homenaje que todos rendimos a su memoria demuestra cu�n hondamente su esp�ritu inspira a cada uno de nosotros. Todos debemos aprender de su desinter�s absoluto. Quien posea este esp�ritu puede ser muy �til al pueblo. La capacidad de un hombre puede ser grande o peque�a, pero basta con que tenga este esp�ritu para que sea hombre de elevados sentimientos, hombre �ntegro y virtuoso, hombre exento de intereses triviales, hombre de provecho para el pueblo.


Notas
(1)Norman Bethune era un c�lebre cirujano. En 1936, cuando los fascistas alemanes e italianos intervinieron en Espa�a, fue al Frente de combate a servir al pueblo espa�ol que luchaba contra el fascismo o. A comienzos de 1938, despu�s de estallar en China la Guerra de Resistencia contra el Jap�n, vino a nuestro pa�s encabezando un equipo de trabajadores m�dicos canadienses y norteamericanos. Lleg� a Yen�n entre marzo y abril de ese a�o, y al poco tiempo parti� para la Regi�n Fronteriza de Shans�- Chajar-Jopei. Trabaj� all� durante dos a�os, dando ejemplo de esp�ritu de sacrificio, entusiasmo en el trabajo y sentido de la responsabilidad. Habiendo contra�do una infecci�n mientras practicaba una operaci�n de urgencia, infecci�n que se transform� en septicemia, Falleci� el 12 de noviembre de 1939, en el distrito de Tangsien, provincia de Jopei.

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