PERMANEZCA EL AMOR EN EL HOGAR
Es algo
común y fácil en estos tiempos tan críticos que estamos viviendo que los miembros
de una familia tengan fricción y desacuerdos entre ellos y si no se tratan
adecuadamente lo mas fácil que el diablo pone en las mentes es que cada quien
agarre por su lado “en los casos críticos” y luego se dicen “lo nuestro no
funciono”; porque este es el trabajo del diablo, al cual la gente común no le
da importancia porque no lo mira y solo mira a la persona ignorando que es el
mismo Satanás que nos envía a la mente pensamientos ofensivos unos contra otros
PARA DESTRUIR EL AMOR, LA PAZ , LA ARMONIA EN NUESTROS HOGARES, O EN NUESTRAS
VIDAS.
JUAN 10:10 El ladrón no viene
sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que
la tengan en abundancia.
Pero déjeme
decirle que para esto apareció Cristo Jesús para
deshacer las obras del diablo
1 JUAN 3:8 El que
practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del
diablo.
y no
permitir que esto suceda si seguimos sus instrucciones.
Y el nos enseña
que nuestra lucha no debe ser contra nosotros mismos (que nos vemos cara a
cara) sino contra Satanás y esa lucha no es cuerpo a cuerpo o carne y sangre
sino espiritual con armas espirituales las cuales Cristo provee.
EFESIOS 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los
gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad
en las regiones celestes.
Esta arma y
protección Dios la ofrece, pero tenemos que ejercitarnos en el uso de ella y
allí es donde esta lo difícil para el que comienza, pero si las utiliza con
perseverancia ¡hay victoria!
¿Cuales son esas
armas?
No hay arma
mas poderosa que el amor, Cristo Jesús vino a enseñarnos que nos amaramos y a
mostrarnos el amor
JUAN 13:34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
Pero
no de la manera que ama el mundo, o el ser humano que no sirve a Dios ”Si me amas , te amo” “ Si me tratas bien,
te trato bien” “Si me odias, Te odio” “Ojo por ojo, diente por diente” ¡No! ¡Dios ya cambio las
cosas!
MATEO 5:38-42 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera
que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera
ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que
te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera
tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
Así
funciona esta arma y funciona muy bien, por experiencia lo digo
El amor que
Cristo el Señor Jesús quiere en nosotros es primeramente unilateral, se da
aunque no se reciba, se entrega sin exigencias voluntariamente, aunque esto
implique su propio sufrimiento, porque el amor es sufrido, es benigno, no busca
lo suyo propio, busca agradar al compañero o compañera de su vida.
MATEO 5:43–45 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
Como también
el Dios nos habla a través del apóstol pablo.
1 CORINTIOS 13:4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la
injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
este tipo
de amor es el que vence!!
Cuando por
amor a nuestro compañero (a) podemos sufrir el desprecio, la critica hasta el mal
trato y antes de responder de la misma manera, se responde de una manera
bondadosa, amable, buscando el bien no el propio sino el de su compañero (a)
buscando no lastimar en ningún momento aunque el
otro si lo haga.
Si seguimos
estos principios básicos de Dios, las cosas empezaran a cambiar, es difícil
hacerlo, pero da buenos resultados, pues lo dijo el creador nuestro y el sabe
nuestras acciones y reacciones:
ROMANOS 12:21 ¡No seas vencido de lo malo, vence con el bien el mal!
GALATAS 6:7 No os engañéis; Dios no puede
ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.. Si sembramos amor con insistencia y
perseverancia, llegara el momento en que ese amor regresara a nosotros.
Dijo el
señor:
LUCAS 6:31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced
vosotros con ellos. todo lo que quieras que los hombres hagan con tigo esto
haz, y yo creo que
no hay quien quiera un mal trato desamor odio ni rencor.
Por si de
alguna manera le sirve mi experiencia muy particular, antes de conocer al Señor
mi esposa y yo, como a los dos años de casados ya no nos soportábamos, pero
quiero decirle que lo que mantuvo unido nuestro matrimonio en ese tiempo fue
que uno de los dos se humillaba y pedía perdón aunque no tuviera la culpa de lo
que ocasionaba la discordia, pero esto hacia reaccionar al otro y reconocerse
como culpable y de esta manera ambos nos perdonábamos y seguíamos adelante
Hasta que
nos encontró el Señor he hizo el cambio en nuestras vidas a través de su
palabra; y por la misericordia de Dios sigo estando unido a la mujer cerca que
hace unos 12 años decia yo, “ya no hay amor para ella en mi”, “no podemos
entendernos, mejor será el divorcio”; pero Cristo Jesús con su palabra hizo la
diferencia.
No deje que
Satanás destruya lo que con ilusión, esperanza, y amor se inicio entre ustedes,
y aun mas cuando hay alguien mas involucrado, fruto de ese amor, no permita que
se seque la planta del amor, cultívela riéguela, abónela; recupere el terreno
que ha perdido, trátense de nuevo como si apenas se estuvieran poniendo de
novios, recuerden esos tiempos, revívanlos.
Hebreos 13:4 Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin
mansilla.
El Señor
Jesús les bendiga ricamente.