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A lo mejor se acuerda: Miguel Ángel Cornejo

Fue una especie de mensajero no oficial del salinismo y su buena suerte se acabó con ese sexenio, en una etapa donde a la ilusión se le dio el nombre de la Excelencia

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OCTUBRE, 2008. La imagen aún es clara. El auditorio del casino está a reventar con gente de todos los estratos sociales aunque la mayoría son clasemedieros que aspiran a algo más. A los 15 minutos de retraso aparece un hombre de anteojos, pelo entrecano, perfumado y de sonrisa tan larga como teclado de piano. Es Miguel Ángel Cornejo, por entonces (1993) el gurú de la excelencia, el mismo que enseñará a los mexicanos cómo "ser excelente" ante las condiciones económicas que se avecinan.

Cornejo tiene irrefrenable carisma y es impensable que no le simpatice a quienes no están prejuiciados, aunque en más de una ocasión convence a quienes sí lo están. Quizá no sea un Demóstenes, pero Cornejo sí es excelente orador. Su traje azul oscuro de esa noche no muestra una sola arruga, ni siquiera las que se forman cuando uno se sienta. Su voz es fuerte, modulada sin aturdir, y no popea con el micrófono, lo cual es ganancia, como también lo es ver a las dos soberbias edecanes que parecen custodiarlo a los lados. Una es rubia platino, la otra morena tentación. Increíblemente los caballeros se olvidan de las chicas en cuanto Miguel Ángel Cornejo comienza a hablar... no, más bien, a hipnotizar con su discurso.

Las palabras "excelencia" y "liderazgo" salen de sus labios como una mantra: excelencia aquí, excelencia allá, liderazgo más acullá... cuando finalmente detiene su monólogo ("monopólogo", dirá algún miembro del Club Neólogo) se apagan las luces para exhibir un video en una pantalla im-proviso. Las primeras imágenes son de bosques y coníferas, cascadas a todo retumbe y la infaltable águila que arranca en vuelo. Enseguida se van acercando las palabras "excelencia" y "liderazgo" hasta cubrir toda la imagen y de ahí brincar al "excelente documental" que empieza con la imagen de Miguel Ángel Cornejo que se aproxima a la cámara mientras abre y cierra las manos cada vez que busca afianzar sus conceptos, idénticos todos ellos a los de su "monopólogo", sólo que esta vez se enumera una lluvia de incisos para alcanzar la "excelencia": visualización, determinación, ubicación, precisión y luego términos como ahínco, entereza, capacidad, disciplina.. y liderazgo.

"Todos podemos ser excelentes!, clama Cornejo al concluir el video para enseguida arrojar el hipersobado lugar común de cómo "conquistar las cumbres del éxito", pero el ánimo en el auditorio está tan elevado que nadie repara en el desliz y responde con un "¡sííííí...!" Miguel Ángel Cornejo, visiblemente extasiado, agradece los aplausos para luego alejarse corriendo del foro. A la salida vemos de nuevo a las edecanes de lindas piernas que ofrecen videos, cassettes con audioconferencias y libros que contienen la fórmula para ser "excelente", lo mismo que folletos, trípticos y transcripciones. Un negocio de millones de pesos (se rumora, aunque siempre sonó a exageración, que el gurú de la excelencia poseía avión particular).

                                                        * * *

Todavía a principios de 1994 Miguel Ángel Cornejo viajaba en su nube de la excelencia cuando luego ocurrieron los crímenes políticos que ya todos conocemos y que luego serían rematados con la crisis económica que cerró ese año. Para entonces toda la idea de "excelencia" y "liderazgo" empezaba a desmembrarse junto con el sexenio de Carlos Salinas. Cualquiera podía decir que, al final, el hábitat construido por Miguel Ángel Cornejo había resultado una farsa que comenzó cuando este administrador de empresas decidió empaquetar en video las enseñanzas de Og Mandino. De ahí pasó a las pláticas, luego a las "conferencias magistrales" cuya cotización subía conforme más gente asistía a verlo. Había que estar preparados para la bonanza salinista, a la entrada de México al Tratado de Libre Comercio. Había que ser "excelentes", pues.

En su momento nadie se dio cuenta de la baratija cornejiana: ¿cómo era que al escuchar al gurú nos sintiéramos como Carlomagno dispuesto a conquistar más territorios pero que media hora después todo fuera sustituido por la sensación de vacío, de que habíamos malgastado el tiempo? El optimismo de la "excelencia" se desinflaba rápidamente. Así, quienes adquirían los videocassettes con el curso y las consejas de Miguel Ángel Cornejo rara vez llegaban a verlo completo. El gurú convencía y describía "el camino hacia la excelencia", pero ya dependía de las ganas de uno por chutarse todos los videos o terminar los libros sobre la "excelencia".

El resto de los noventa fueron terribles para la "excelencia", a la que aparentemente no se le había protegido contra la ineptitud de nuestros políticos y nuestros economistas. Al llegar el nuevo siglo sólo la "excelencia" se había evaporado del vocabulario del mexicano por lo que Miguel Ángel Cornejo tuvo que dedicarse a otros asuntos, como el llevarse todo su mobiliario "excelente" de paseo por Sudamérica, aunque el más conocido de ellos ha sido como analista político si bien con mucho menor trascendencia. Pero después de todo era comprensible pues eran los mismos tipos que le derrumbaron su edificio de la "excelencia" y que en su tiempo resultó (inevitable alusión) excelente negocio.


* Esta es una serie que rebobinará situaciones que en su momento fueron de gran auge y hoy yacen en el empolvamiento.

© copyright, Derechos Reservados, 2008 

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3 comentarios

alvaro_paulette escribe 15.10.08

Genial bromista este tipo Cornejo?? El cómo pudo embaucar a miles de mexicanos que compraron sus videos y gastaron miles de pesos en sus conferencias inútiles es uno de los más grandes misterios en la sicología de nuestro país, al final quedó exhibido como un charlatán peor en el ínter se hinchó de billetes

boroboy_kid escribe 16.09.08

por supuesto que me acuerdo como miguel angel cornejo dejaba a todos con la boca abierta con su rollo chafa de la excelencia, era todo un embaucador de cuello blanco jajajaj

felipillovox escribe 16.10.08

¡Claro que me acuerdo de miguel Ángel Cornejo! ¡Amigo, usted puede ser EXCELENTE y obtener un LIDERAZGO en su vida!. Puras jaladas pero bien que hizo dinero el señor

 

 

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