COLABORACIONES
Poemas en clave de ciencia-ficción
Desde Colombia, nos llega esta poética colaboración
de Antonio Mora Vélez.
LOS JINETES
DEL RECUERDO
Por Antonio Mora Vélez
1.-POEMAS APOCALÍPTICOS
LOS JINETES DEL RECUERDO
Van como espectros
deambulando por las
praderas desérticas
de la vieja comarca
de los francos,
tienen los ojos hundidos
y oscuros,
el cuerpo magro y
pálido,
cubierto de andrajos
y largas y delgadas
las manos,
como espigas marchitas.
En las noches estrelladas
salen de sus cuevas
a buscar el aire
y el agua de los cactus,
y a verse las arrugas
de sus rostros
con la claridad de
la luna.
Son los jinetes del
recuerdo
que cabalgan camélidos
mutantes
por las dunas y las
ondas,
repensando la vida
y el camino.
Dicen que sus voces
susurran
los buenos viejos
tiempos,
anteriores
al retorno de los ángeles,
y que relatan los
sonidos del horror,
las carnes desgarradas,
la tierra asolada
por el fuego
que vino del segundo
círculo,
más allá
del cielo de las naves
Ellos cuentan que
los
autores del estruendo
fueron
los mensajeros radiantes
de los dioses,
los mismos que les
dejaron el pan,
la luz sagrada y el
sueño
Y refieren que regresaron
silbando
extrañas melodías
de arena
y que se sintieron
defraudados
y que decidieron,
con el dolor de sus
antenas,
quemar las páginas
mal escritas
de esa historia
y comenzar de nuevo
Sincelejo, diciembre
de 2001
COLISION INMINENTE
A Inmanuel Velikovsky, in memoriam
Autor de "Mundos en colisión"
En esta alfombra de
terciopelo
tachonada de luceros,
la colisión
de los cuerpos
es un suceso tenebroso
que ha ocurrido
en infinitos tiempos,
como en un billar
cósmico,
y que ha llenado de
residuos
el espacio del juego
Ahora es inminente,
en términos
astrales, por supuesto,
que Andrómeda
se cruce en nuestra Vía
y sean las dos una
galaxia
de estrellas duplicadas
Y no sabremos entonces
si La Tierra
alumbrará las
mañanas de otro cuerpo,
Venus de otra historia,
o terminará
fragmentada
en una órbita de piedras,
o pulverizada,
viajando como espora
de los dioses
hacia la siguiente
posta de la vida.
Sincelejo, diciembre
de 2001
APOCALIPSIS XVI
En el horizonte de
sucesos
de un agujero negro
una estrella vigorosa
se alarga,
hilo fabuloso de energía,
y deja a su paso un
reguero
de planetas inciertos,
en uno de los cuales
florece la razón
del hombre
Los sueños
de uno de esos hombres
se vuelven radiación
en el espacio,
cabalgan a lomo de
neutrino
salvando los meandros
y abismos
de la materia oscura,
llegan a nuestra pradera
estelar,
esperanzados,
decididos a continuar
el juego,
perforan los siete
velos de la diosa
en busca del espejo
y se instalan en la
sustancia gris
de este poeta
que ahora los revela.
Sincelejo, diciembre
de 2001
APOCALIPSIS XVII
A Hollywood, factoría
de ilusiones
Primero fue un inmenso
hongo
que ahogó toda
la vida de esa orilla,
después el
alarido de la tierra
que sepultó
las esperanzas de
Los Ángeles
y el aire se llenó
de lamentos
y de nubes de polvo
y muerte
y en la visión
apocalíptica
del bardo
los sembrados amarillos
fueron enlodados por
el trueno
Años más
tarde
la visión del
poeta dijo
que todo fue cercenado
limpiamente
por el fuego,
que la nostálgica
playa de los astros
desapareció
montada en una cresta
diluida,
y que desde el borde
del acantilado
tenebroso
que limitó
el trayecto de los sueños,
los jinetes del recuerdo
aún perciben
las sonidos de la
furia
y el olor embriagante
de los naranjales en flor
Sincelejo, marzo
de 2002
LA HOJA QUE SE MUERE
La vi caer suavemente
sobre el césped
de
la alameda de los últimos días,
mientras observábamos
la soledad del mar
en esa playa del pasado
que fue sol, amor
y alegría
Yo leía los
versos dolorosos del adiós
que le decían
al mundo que la vida
tendría una
segunda oportunidad
en otra parte
y la vi caer segura
de su suerte
Tú estabas
a mi lado ¿lo recuerdas?
te dije entonces que
una hoja sin sol
era la muerte,
como una mujer sin
amor,
o una cometa sin brisa,
y tú me preguntaste
por las razones escondidas
de la guerra
y por la desaparición
de las mañanas
Y yo te contesté
que la noche se acercaba
para vestir de negro
los colores
y almacenar las ilusiones
de los hombres,
que la vida podía
reverdecer
en otras hojas,
en otros tiempos,
y que había
que grabar en la retina,
para no olvidar su
brillo y su mensaje,
la luz de la última
estrella.
Sincelejo, marzo
de 2002
LA PALABRA PERDIDA
Al lado de la escalera
los cadáveres
y la ruina de enfrente
penetrando por la ventana
como una pesadilla.
La ciudad ha muerto
y con ella
las luces, la algarabía
y la esperanza.
Entre los escombros
un quejido
y más allá
del silencio unos ojos
tristes que no ven...
Todo ha sido consumido,
la noche sin tu olor
y tu rocío,
tus canciones, que
me faltan,
los sueños,
las risas y los árboles
y este pensamiento
que me duele
y que me enfrenta
a la realidad diseminada.
Ahora estoy solo frente
al mar
recordando las primeras
algas,
la primera hoguera,
la primera rueda,
la primera siembra
y el olor a leche
y pan de las mañanas
y vuelvo otra vez
sobre los pasos
del Hombre,
buscando explicar
lo inexplicable,
buscando la palabra
perdida
que nos condujo a
este laberinto
de piedras y vigas
solitarias.
Noviembre 21 de
2002.
2.-POEMAS CÓSMICOS
¡QUE GRAN DESPERDICIO!
A Carl Sagan, autor
de "Contacto",
in memoriam
Si esa luz que nos
llega de Sirio
o de Andrómeda
no alumbra el sueño
de otros seres
Si en todo el universo,
como dicen los escépticos,
la vida es ausencia
en medio de la noche
Y si la palabra reside
solo
en este valle del
cosmos
y el infinito es arena
y gas
y una que otra hoguera
en el tapete azabache
de los dioses
Qué gran desperdicio
de espacio,
Señor...
¡qué
falta de visión la tuya!
¡cuánta
soledad!
¡cuánta
tristeza!
Sincelejo, diciembre
de 2001
ESPERANZA
Las partículas
del horno primigenio
nos dicen que la vida
y la razón
son su destino,
que más allá
de las ondas residuales
hay una puerta estelar
aún virgen
que acelera el fuego
del futuro
El hombre lo intuye
¡maravilla de
los genes!
y dedica parte de
sus sueños
a descifrar el camino
de los dioses
y las toberas se encienden
y vuelan las naves
cada vez más alto
en busca del hermano.
Sincelejo, diciembre
de 2001
LAIKA
A diferencia de los
demás canes
de la Tierra,
ladraste tan alto
y tan fuerte
que aún se
escuchan tu alborozo,
y tu alboroto,
en el cuadrante del
futuro.
Sincelejo, diciembre
de 2001
LAS FUERZAS DEL COSMOS
A Stephen Hawking
En el gran horno cósmico
apareció
La Fuerza unificada
Tallo del cual se
desprendieron como hojas
La gravedad y la masa
y la energía confundidas
Y luego como gajos
La materia de protones
y electrones
Y las galaxias y los
soles
Del fuego estelar
de nuestro sol
Los elementos
Que formaron mares
Flores y criaturas
salvajes
Y en el cerebro del
Hombre
El pensamiento
Maravillosa conjunción
de
Moléculas y
células
Que sintetiza
Toda la aventura del
mundo
Sincelejo, diciembre
2001
SATURNO
Inmensa burbuja coronada
por el polvo residual
de alguna luna disgregada
Me embelesan
tu corona rielante
de roca y hielo
y tus bandas de nubes
paralelas
Contemplo tus veloces
pastores
abrir en tus anillos
surcos reservados
para mantener el control
de tus
corceles diminutos
y pienso en la esperanza
de encontrar
la arquitectura de
la vida
en las aguas embriagantes
de Titán
Saturno tiempo achatado
de color naranja,
en el pozo del recuerdo
pareces una nave que
se acerca
Sincelejo, febrero
de 2002
3.- POEMAS ESOTÉRICOS
A HIRAM ABÍF
Arquitecto del Templo
de Salomón
Venerable portador
Del saber de las pirámides
Maestro tallador de
corazones
Varón justo
de Tiro
Que levantaste
Las columnas de la
ciencia
Y la virtud
Y sobre ellas
El templo del drama
milenario
Tus obreros ambiciosos
Intentaron conocer
de tus labios
Los augustos misterios
del compás
Antes de
la edad y de la hora
Y te asesinaron con
las herramientas
Del oficio
A los siete días
del silencio
Al lado de la
acacia incorruptible
La estrella flamígera
nos devolvió
Tu logos
Emanación del
espíritu del cosmos
Y tu logos transmutado
en logia
Nos legó la
sabiduría de los símbolos
La interpretación
de los enigmas de la historia
Y la luz de los principios
Que esclarecen el
ascenso del Hombre
Sincelejo, diciembre
de 2001
ARRIBA Y ABAJO
"Como arriba es abajo;
como abajo es arriba"
El Kybalión.
Así como es
abajo es arriba
Somos hijos de la
misma fragua
Y en cada uno de nosotros
Hierve el mismo caldo
del Sol
Y luchan las mismas
fuerzas
Que le dan color y
ritmo al universo
Así como es
arriba es abajo
En cada átomo
vibra el cosmos
Y la gravedad de las
partículas
Se encarga de explicar
La mecánica
del mundo que se abre
Sincelejo, diciembre
de 2001
EL COMPÁS
Manantial de fuego
que llenaste
De vida los mares
de la tierra
Símbolo del
cosmos pensante
de los ángeles
Luz que llevaste la
verdad
A las tinieblas de
los primeros tiempos
Cono que refieres
la expansión
Del fuego y del espacio
Pirámide estelar
observatorio
Fuente de energía
De los primeros sembradores
Triángulo que
encierras
El nombre inefable
de la fuerza
Constructora
Arquitecto que describes
Las estelas del descenso
El eco de la aguas
desbordadas
Y el trazado de las
primeras piedras
Sincelejo, enero
de 2002
NOÉ
Llegaste a las costas
de Iberia
en una nao,
desde las fronteras
del abismo
y fundaste Noja y
Noega
en las playas del
Cantábrico
Y luego
Noya
Nojoa
y Noela
con todas sus fraguas
y bajeles,
antes de emprender
el viaje
por las columnas de
Hércules
hacia las tierras
selváticas de oriente
Fuiste nauta sembrador
de luz,
maestro venido de
las aguas,
enseñaste a
los hombres
el ritmo de la rueda,
el pulimento de la
piedra,
el arte de las cestas,
la estrategia del
rebaño
y la resurrección
de la semilla...
Después te
embarcaste
en el pasado de la
vid
y en la mítica
arca
y los cazadores de
Altamira
construyeron sus templos
como naves,
para recordar tus
viajes
y recordar a tus
hermanos navegantes
de los cabellos rojos.
Sincelejo, febrero
de 2002
ATLÁNTIDA
En las profundidades
del lago Titicaca
las piedras cuentan
tu presencia
y confirman la tragedia
del agua y del fuego
que ocultó
a los talladores del tridente
de Paracas
y a los dibujantes
del aeropuerto
de los pájaros
De Tiahuanaco y de
Atlantis
(Los puertos de los
dioses
Del ancestro)
salió la nave
del rey Toth
rumbo a Tartessos,
cargada de maíz,
de oricalco y de tabaco,
el aciago día
del desastre
Entonces la memoria
de Toth
se asiló en
el valle de las moles
que apuntan hacia
el cielo
y su sabiduría
se expandió
por las costas de
Ugarit, Tiro y Sidón,
y el eco de sus naves
ancló en Jonia
y surgieron las ciudades
del hierro
y el pensamiento dio
un salto de gigante
y en Atenas la pluma
del filósofo
dejó constancia
de su gloria
Atlántida mil
veces sumergida,
imperio fabuloso
de murallas transparentes,
de cristales de fuego
y navegantes pelirrojos
que trillaron los
caminos
de los dioses
de oriente y de occidente
Atlántida edénica
de palacios, canales
y vergeles,
estás allí
dormida
en el regazo de Los
Andes,
en el folclor y en
las palabras
de los jinetes del
recuerdo
y en la sangre del
hombre
de Indoamérica
Sincelejo, febrero
de 2002
MOCHICA
A todos los antropólogos del
mundo, con mi
indignación por la pobreza de sus conclusiones
Eres hija de los caminantes
estelares
que convirtieron a
tus nativos
en semidioses
y que poblaron tus vasijas
con rostros diferentes.
En las Huacas del
sol y de la luna,
la serpiente de otro
mundo,
diosa del
océano
que recuerda los días
gloriosos
del pasado,
es también
la diosa de la muerte.
La memoria colectiva
guardó
en tu pensamiento
la avalancha de la
tierra y del agua,
y la serpiente voladora,
símbolo ancestral
de la ciencia y de la luz,
se trocó en
diosa del mar y del dolor
y en diosa de la montaña
que ruge.
Sincelejo, marzo
de 2002
LA ESFINGE
Estás allí
Con tu mudez de piedra
Conservando el mensaje
de los signos
Y la gloria de otros
tiempos
Estás allí
Coloso astral con
rostro de mujer
Y cuerpo de león
Indicando la fecha
del diluvio
Que sepultó
la isla de las letras
Estás allí
Soportando la arena
del desierto
Y la ceguedad del
hombre
Que te mira y no comprende
La angustia de tu
rostro
Sincelejo, marzo
de 2002
EL SANTO GRIAL
El calvario fue apenas
un sueño
en el corazón
de los sabios
que sacaron tu cuerpo
de la gruta
del agricultor de
Arimatea
La incredulidad de
tus discípulos
cubrió tu cambio
de escenario,
el amor de Magdalena
guardó tu semilla
que eclosionó
en los Pirineos
y esa semilla tiñó
de azul y de misterio
la sangre de los príncipes
Hoy tu símbolo
grabado
en el corazón
de los jinetes
del recuerdo
espera la aparición
de la espada
de la casa de David
y la devolución
de tu corona
arrebatada
Entretanto tú
sigues allí,
dormido,
a pocos metros de
la
Villa de los Cátaros,
a muchas horas de
la huerta
de tus padres
Sincelejo, marzo
de 2002
4.- POEMAS MÍTICOS
TEIKU
Te fuiste solitario,
sabio navegante del
espacio,
en busca de las llanuras
fértiles
del cielo
después de
haber sembrado,
al principio de los
tiempos,
la esperanza aquí
en la Tierra.
Sabías que
la morada final
era en lo alto,
en la barca del espíritu,
y que tarde o temprano
el rostro del juicio,
frente a las impurezas
de la vida,
marcaría el
retorno de tus pares.
Fuiste leyenda sinuosa
que se perdió
en la bruma
del follaje,
hasta hoy, que te
he visto erguido
en el corazón
de las palabras
ofreciéndoles
la libertad
y el sueño
a tus hermanos
de la Sierra.
Sincelejo, noviembre
3 de 2002
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