LAS CRONICAS DE KADINGIR
Entrevista con Mercè
Masnou
Ishtar es una niña
de 11 años que a pesar de tener tan extravagante nombre se comporta
como todo crío de su edad: es traviesa, alocada, curiosa, imaginativa
y optimista. Vive una infancia feliz en Can Sata, el caserón que posee
su familia: Jacques, su padre, escritor de profesión, Anna, su madre
que es pintora y su hermanito de seis años, Gerard. Sin embargo hay
alguien más de la familia que es muy importante para ella, su abuela
Nirgal quien se dedica a la arqueología y a la que curiosamente jamás
ha visto. Durante años ha recibido cartas diarias de esta abuela tan
peculiar y a pesar de la distancia, un fuerte lazo se ha creado.
Para el día de su 11
cumpleaños le llega la gran sorpresa: Por primera vez verá
personalmente a su querida abuela. Ese día entra a la antigua habitación
que ésta ocupaba, pero en vez de ella, se encontrará con un
extraño osito parlante llamado Nakki, quien le dirá que viene
de otra dimensión. Las sorpresas no terminan allí; la abuela
no vendrá pues tiene una buena excusa: La ha raptado el malvado señor
de Zapp, ¿Por qué? Sencillamente porque Nirgal es la reina
de los zitis, una de las seis razas que habitan el planeta Ki. Ishtar debe
pues tomar el lugar de su abuela, para lo cual enfrentará tres pruebas,
que la harán merecedora del cetro de Zink. ¿y cómo
se supone que irá a esa otra dimensión? Simplemente utilizando
algo que a ella le parece una video consola pero que en realidad es Kadingir,
una tecnología que le ha permitido durante siglos a los zitis pasar
de su planeta a la tierra a través de unos portales que desgarran
el espacio y el tiempo.
Así empieza la historia
del primer libro de las Crónicas
de Kadingir
: El cetro de Zink. Libro que tiene la particularidad de haber
sido escrito a dos manos por los autores catalanes Joan Llongueras y Mercè
Masnou. Ambos se conocieron virtualmente, haciendo parodias de Harry Potter.
Pero pronto decidieron realizar algo más personal. Mercè cuenta:
“Él tenía el embrión de una historia de un planeta con
dos soles, yo ya había escrito una novela sobre un universo paralelo.”
Así pues, decidieron unir sus ideas para crear una sola obra. A pesar
de venir de mundos distintos- del cómic él y de la narrativa
en general ella – no tienen problemas al momento de trabajar; es más,
muchos críticos asegura que es imposible saber quién ha escrito
cual capítulo. “Somos muy distintos pero tenemos una forma de pensar
y de redactar bastante parecida en el fondo. Hemos pasado mucho tiempo trabajando
el imaginario de nuestro planeta, los personajes, la geografía, las
características de cada una de las razas, la historia, etc. y eso,
a la hora de afrontar los libros es una gran ventaja.
Al principio pensamos de forma
sintética toda la trama y vemos, capitulo a capitulo, como se va a
desarrollar: quién participa en todo momento y cuáles son las
acciones principales. Con todo este bagaje acordado, Joan empieza a redactar
y me pasa lo que llamamos "la patata caliente". Yo recojo el envite y lo
repaso, renuevo o amplio (en el primer libro, por ejemplo, su capitulo inicial
se transformó en tres). Se lo devuelvo y el texto va y viene como
si estuviéramos en un partido de tenis. Si entre medias detectamos
que nos estamos alejando de lo previamente pactado nos reunimos y discutimos
las nuevas posibilidades abiertas.
Cuando ya hemos liquidado
los cuarenta capítulos volvemos a reunirnos y leemos el libro de forma
integra en voz alta, para tener una perspectiva completa. En ese momento
estamos aun a tiempo de cambiar lo que nos puede parecer raro o corregir
alguna posible incoherencia. Podemos estarnos desde las 4 de la madrugada
hasta pasadas las 12 de la noche...”
Es así como ya van
por el segundo libro: “El Señor de Zapp” y prometen mucho más.
“El mundo de Ki puede dar mucho de si. Tenemos por delante toda la historia
del planeta desde sus primeras conexiones con la Tierra, allá por
el 2.500 a.c. y eso da para muchos libros”. No en vano Joan y Mercè
han escogido como los nombres de sus personajes y el lenguaje que se habla
en su universo literario, el idioma de los antiguos asirios. ¿Una
elección extraña para un libro orientado a un público
juvenil? No, piensa Mercè. Ambos autores tiene experiencia con este
público y saben que pueden inclusive ser mucho más críticos
y exigentes que el adulto. Se acabó el tiempo de las historias fáciles
en los libros para niños. Tampoco temen al estereotipo de que la ciencia
ficción es un género “menor” en la literatura española:”
El publico juvenil lo adora. Lo interesante es darles buenas historias. Si
eres capaz de ofrecer una buena trama, de crear unos buenos personajes, el
público no tiene problemas en aceptar tu propuesta y eso p arece demostrar
los más de 10.000 libros vendidos de la primera entrega en catalán
y los 8.000 en castellano.” Y para ellos lo cautivante de esta historia es
en primer lugar un héroe “diferente” pues es feliz. No es huérfano
como la mayoría de los batmans u hombres araña que habitan
nuestro mundo fantástico, tampoco es un ser sin planeta como Super
Man, por el contrario, ella tiene dos. El lenguaje que utilizan está
también pensado en atraer al público. Este libro tiene mucho
humor y un lenguaje coloquial que corresponde a la manera como actualmente
hablan los jóvenes. Sin embargo el público adulto también
encuentra esta saga interesante pues en sus páginas hay paralelismos
con situaciones, países y políticos de la actualidad.
No se debe olvidar la buena
estrategia editorial que han llevado acabo:
una página web con “noticias” del planeta Ki
- además de un léxico para no perderse con los nombres – visitas
a colegios, vestidos con los trajes “tradicionales” de los zitis, presentaciones
en librerías, trailers en youtube, etc. Lo que se traduce como un
éxito editorial tanto el la lengua original – el catalán –
como en castellano, inclusive existe una traducción al coreano.
Prueba de que la ciencia ficción
en español se porta bien y promete mucho para el futuro.
Páginas web
Para saber más de Mercè
y Joan: www.antoniakerrigan.com
Para saber más de Kadingir:
www.kadingir.com
Fotos:
1. Mercè y Joan en
el salón del manga 2006. Foto Joan Puig
2. Mercè y Joan. Foto
Joan Puig