Bilenio
J.G. Ballard
Bilenio
J.G. Ballard
BILENIO: Este cuento parece
un poco desmañado, en comparación a otras obras más
logradas de Ballard. Si bien deja entrever un poco al "Ballard que será",
tiene un acabado a lo "taller de narrativa". Es una especie de estampa del
futuro (el bilenio=año 2000), en el cual la sobrepoblación ha
llegado a extremos imcreíbles. Los gobiernos deciden cuál es
el espacio, medido en pies cúbicos, que deben tener los cubículos
donde vive la gente. Una pareja de amigos descubre una habitación secreta,
y bondadosos ellos, invitan a otras personas a compartir este nuevo espacio,
para su posterior pesar. Quizá lo trillado del tema - la sobrepoblación-
no haya permitido un mayor vuelo al escritor inglés.
CRONOPOLIS: Este relato es
mejor que el anterior, y Ballard empieza a ser él mismo. En un extraño
futuro, los relojes están prohibidos, y Londres se ha convertido en
una ciudad habitada solamente en la periferia. Un niño encuentra un
reloj y aprende a usarlo a escondidas de los demás, pero un día
es descubierto por su maestro de escuela, quien lo lleva a conocer el centro
de Londres, que no estaba tan deshabitado como se pensaba. Lo mejor de este
cuento son las descripciones de un mundo cronometrado al máximo, de
manera que la medición estricta del tiempo se convierte también
en el ejercicio de la explotación y de la desigualdad de clases: el
reloj deviene en un instrumento de poder, de tortura. Ballard demuestra aquí
su maestría para crear mundos absurdos, en los que la gente puede rebelarse
contra el tiempo, por ejemplo. Y con éxito.
CIUDAD DE CONCENTRACION: Hasta
ahora, el mejor de la selección. El protagonista, Franz M., inventa
un artilugio para volar, y busca espacio para probar su invento. El problema
es que la ciudad en la que vive es una pesadilla arquitectónica, donde
cada pie cúbico tiene precio y donde no hay espacios libres que superen
los cien metros. Franz decide salir de la ciudad, para darse cuenta que ésta
parece no tener límites, como un a especie de Trantor o Coruscant que
se ha tragado a la gente. El final del cuento sugiere que acaso no estamos
en una ciudad o en la Tierra, sino en un lugar mucho peor...
LOS LOCOS: Otra vez, Ballard
nos introduce a un mundo en el que rigen leyes increíbles: están
prohibidas las ciencias psicológicas, y por ende, el ejercicio de la
psiquiatría deviene en una actividad clandestina y prohibida. Las cosas
llegan a tal extremo, que el protagonista de esta historia, psiquiatra de
profesión, se abstiene de dar un consejo que podría haber salvado
la vida de una muchacha que acaba por suicidarse, pues pesa más el
temor de volver a ser encarcelado por el ejercicio de su profesión.
Sin embargo, su vocación será más fuerte, y decide tratar
la neurosis de un abogado adicto a las drogas, con resultados inesperados.
Lo absurdo de la situación es que podría ser posible. Delirante.
MOVIL: Un concurso pueblerino
para la ejecución de una estatua conmemorativa da lugar a la creación
de un objeto extraño, ajeno a nuestras percepciones de lo que es el
arte... y uno recién comprende lo que significa la palabra "móvil".
Es el relato más "ballardiano" de la selección, y acaso el más
pesadillesco, pese a su temática aparentemente fantástica. En
efecto, ¿qué pasaría si las leyes físicas que
conocemos se alterasen para ciertos objetos, y estos empezaran a actuar conforme
a dicha alteración? ¿No es esto tanto o más amenazante
que cualquier monstruo surgido de nuestra imaginación?
AHORA: CERO: Esta historia
se aleja del Ballard clásico para adentrarse en un ámbito más
propio del pulp. Pero cuidado, las cosas no siempre son como parecen. En esta
aparentemente simple historia de un tipo que descubre que puede matar personas
con sólo desearlo, Ballard desnuda nuestro yo más mezquino,
y al final el lector tiene en claro que acaso ningún poder sea más
deseado por la gente que el poder de matar... incluso para el mismo lector,
a quien va dedicado el párrafo final.
EL ASESINO BONDADOSO: Cuento
un tanto intrascendente, la del viajero del tiempo que vuelve al pasado intentando
cambiar la historia, para descubrir que en realidad forma parte de ella. ¿Es
Ballard?
EL JARDIN DEL TIEMPO: Cuesta
creer que pueda mezclarse el amor, la tristeza y la belleza en un relato,
pero Ballard lo consigue. El Jardín del Tiempo, de cuyo origen o ubicación
nada se nos dice, está muriendo, mientras a lo lejos se perciben hordas
de guerreros que lo rodean y se acercan. Los habitantes del jardín,
resignados también a morir, disfrutan hasta el último momento
de la belleza del jardín y sus extrañas flores... ¿pero
mueren realmente?
Daniel Salvo (c) febrero de
2004
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