Elaborado por: Betsy Argüelles
La llamada Ilustración o Iluminismo desarrollada en Francia
a lo largo del siglo XVIII, sobre todo en su segunda mitad, podemos verlo como
la preparación filosófica, ideológica y cultural de la Gran Revolución
Francesa de 1789. Los ilustrados fueron
los que prepararon las cabezas para esa revolución que transformaría no sólo a
Francia, sino a Europa y al mundo, en la medida que significó el triunfo de la
burguesía sobre el absolutismo y la nobleza feudal. Esos hombres creían
firmemente que con el triunfo del nuevo régimen, la humanidad proclamaría como
sus banderas a la libetad, la igualdad y la fraternidad entre los seres
humanos.
Principales
representantes:
Montesquie, Voltaire, Condorcet y Rosseau (marcaron el pensamiento humano con
sus aportes).
Aportes:
Voltaire: Orden en la historia y su sujeción a leyes.
Montesquie: En ese orden encuentra un carácter progresivo.
No existe ningún límite en el perfeccionamiento humano. El hombre es perfectible.
El Siglo XVIII, El
Siglo de las Luces:
Así se le llamó al siglo XVIII por el notable incremento
alcanzado en la vida intelectual, en la actividad científica y en la difusión de
la cultura. No constituyó un fenómeno de masas, pero sí un movimiento que se
extendió a grandes esferas.
Laplace (matemático y astrónomo francés) publicó su Exposición del sistema del mundo, obra
que recoge los progresos fundamentales del siglo en el campo de la
astronomía. Buffon
(naturalista y escritor francés) trabajó durante 30 años en
su Historia natural, hasta completar
32 volúmenes que resumían todos los conocimientos del mundo natural en su
tiempo.
En matemática, física y química se percibieron grandes
progresos. La filosofía de la ilustración fue un instrumento de combate en
poder de las nuevas fuerzas económicas surgentes. El fruto más depurado del
movimiento filosófico de aquella época lo constituyó La Enciclopedia, diccionario razonado de las ciencias, las artes y los
oficios, que se publicó entre 1751 y 1764 bajo la dirección de D´Alembert
(matemático y filósofo francés) y de Diderot (filósofo francés) con la
colaboración de más de un centenar de personalidades relevantes (Rousseau,
Helvecio, Holbach, Voltaire, Montesquie, etc.).
Influencia y
avances en la información después de la Revolución francesa:
Con la Revolución francesa, la prensa se convirtió en el
principal vehículo de instrucción y reivindicación política.
Las ideas de libertad,
igualdad y fraternidad, trilogía ideológica de la Revolución francesa,
hicieron que estos tres ideales penetraran en el mundo bibliotecario. Estas
ideas ejercieron gran influencia en cuanto al derecho de lectura y el libre acceso a las fuentes del saber, así se
comenzó a dar servicio a todo tipo de persona.
Posteriormente surgieron los conceptos modernos acerca de
la biblioteca actual, con su carácter al servicio del público, de uso
comunitario, de uso individual y gratuito de libros.
Durante esta época en América se dio gran impulso a la
biblioteca pública, como consecuencia de los ideales de libertad de las nuevas
naciones. Este movimiento que fue propiciado por la democracia, es el hecho más
importante del siglo XIX en cuanto a este servicio. En los Estados Unidos de
Norteamérica, la democracia favoreció la elevación de los habitantes
mediante la lectura, la cual se
practicaba principalmente en la biblioteca pública.
La Declaración de Independencia de los Estados Unidos
proclamó la necesidad de "tomar entre las naciones de la tierra el
puesto separado e igual a que las leyes de la naturaleza y el Dios de esa
naturaleza le dan derecho"
El
concepto filosófico de libre determinación se deriva de la necesidad humana de
hacer realidad sus aspiraciones y de la afirmación de la igualdad intrínseca de
todo ser humano, y como tal está conformado por principios que no provienen
únicamente de la cultura occidental. Como concepto político, la idea de
autodeterminación de los pueblos o de las naciones sí fue articulada por las
culturas periféricas durante la
Historia Contemporánea. Deriva del
origen de la compleja pero poderosa idea de «nación », consolidada en el
siglo XIX y generalizada en el siglo XX de la mano del proceso de
descolonización. El derecho a la
autodeterminación también debe considerarse vinculado evolutiva y
conceptualmente con la noción política de «independencia» generada por
la Declaración de Independencia de los Estados Unidos en 1776 y la Guerra de
Independencia Hispanoamericana (1809-1824).
La Guerra de Independencia Hispanoamericana
comenzó a desencadenarse cuando las disputas por el trono entre el rey español
Carlos IV y su hijo, el futuro Fernando VII, fueron aprovechadas por Napoleón
para intervenir e imponer las llamadas abdicaciones de bayona» de 1808, por las
cuales ambos renunciaron sucesivamente al trono de España en favor finalmente
de José Bonaparte, luego de lo cual Fernando quedó cautivo. Pero la
intervención francesa desencadenó un levantamiento popular conocido como Guerra
de la Independencia española (1808-1814) que trajo incertidumbre sobre cuál era
la autoridad efectiva que gobernaba España.
Ante la ausencia de una autoridad
cierta en España y el cautiverio de Fernando VII, los pueblos
hispanoamericanos, bajo la dirección de los criollos, comenzaron una serie de
insurrecciones desconociendo a las autoridades coloniales. La primera
insurrección se produjo el 25 de mayo de 1809
en la ciudad de Chuquisaca, en el Virreinato del Río de la Plata, a la
que le siguieron levantamientos en todo el continente para formar juntas de
autogobierno.
·
El aspecto social también tuvo importancia. Los
blancos ocupaban la cúspide de la sociedad, divididos en dos categorías: los peninsulares
(1%) y los criollos, (20%) que dominaban la vida económica y
social, cuyo descontento les llevó a protagonizar la lucha por la
independencia. Los indios, negros y mestizos eran
la mayoría; muy explotados, dirigían sus quejas contra los criollos.
"La sepultura de los pueblos es la ignorancia..."
Simón Rodríguez
La moral venezolana fue bastante extraordinaria. El
venezolano promedio prefería la tiranía en vez de la libertad. De allí su
conflictiva y su tardanza. Cabe destacar que el movimiento de independencia, a
partir del siglo XIX, fue netamente impulsado por la nobleza criolla, que
normalmente descendían de los primeros colonos europeos y con altas riquezas en
tierras como para impulsar los movimientos.
El absolutismo español recaía
oblicuamente en la población venezolana. El pueblo estuvo dividido según su
cantidad de sangre blanca europea. Los blancos peninsulares ocupaban los
primeros puestos, mientras que los negros, los últimos. La colonia tuvo una
mezcla entre diversas culturas y rasas, por ende su discriminación en Europa.
El Rey pocas veces veía con buenos
ojos a las colonias. De hecho su política estuvo destinada para evitar su
desarrollo. Este gobierno estuvo bien centralizado hasta el punto de adoptarse
en repúblicas posteriores.
El sistema fue más justo de lo que
se cree. Existían instituciones que hacían ver constantemente los movimientos
de independencia como insurrecciones. La nobleza criolla, segunda en el estrato
social, no obtuvo directamente su gobierno. La cuestión es que el blanco
criollo siempre sintió la necesidad de su propio gobierno.
La cultura colonial es un tema
importante. Los próceres debieron de atacar directamente aquí, antes de
enfrentarse a los españoles en el combate. Venezuela estuvo sumergida en una
conflictiva del deber que hoy no vemos. Los pobladores, independientemente de
su grado de sometimiento, favorecían a las costumbres y rituales de obediencia
real. Naturalmente esto estuvo muy influenciado por la educación, que en los
altos grados era impartida por educadores religiosos, muy consientes de su
deber al Rey.
La opinión pública fue muy
deficiente y escasa. Debido al subdesarrollo intelectual, eran pocos los que opinaban
y expresaban su punto de vista. Hubo un tiempo en que el comercio entre España
y Venezuela se monopolizó atrayendo al primer insurrecto hacia la opinión
pública. Después de ese movimiento, el cual fue organizado por Francisco de
León, muchos otros acontecieron en la historia, suscitándose el más cercano e
importante, el del 19 de abril de 1.810, impulsador de la Independencia de
Venezuela.
Movimientos Subversivos (1.790-1.810)
"Rompamos las cadenas de la tiranía,
la injusticia, la
aprobio..."
Francisco de Miranda
Después del movimiento extraordinario de Juan Francisco de
León, se suscitaron otros más bélicos. El sistema de gobierno colonial se
presentaba, en contraste con los sistemas de los Estados Unidos y Francia como
los más indecentes.
Las dos revoluciones suscitadas en
el mundo hacían acto de presencia. Los movimientos subversivos de este período
se vieron muy reflejados por aquellos, y es desde aquí que los patriotas
comienzan a tomar estos grandes aportes.
Los negros y los pardos, los más
marginados, se sublevaron en las cercanías de Coro. El 10 de mayo de 1.775 se
conoce la toma de varios territorios y haciendas, los cuales no duraron mucho
en su poder. El deseo de una república libre los llevó a intentar controlar la
ciudad de Coro, algo no muy sabio. Los negros, comandados por Chirinos carecían
de cualquier organización militar, esto les trajo la derrota.
Luego de la captura y la muerte de
casi todos los conspiradores, se comienza a fraguar otra conspiración, esta por
el contrario de la anterior, fue organizada por blancos criollos y blancos
peninsulares, la mayoría muy destacados para la época. Se empieza por la
creación de pancartas revolucionarias, donde se citaban las características de
las revoluciones del mundo. Se muestra la lucha por la libertad por medio del
alzamiento y su correspondiente recompensa.
Este movimiento no fue del todo
silencioso. En julio de 1.797, el Capitán General de Venezuela, ordena el
arresto de los presuntos conspiradores: Manuel Gual, José María España entre
otros. Este movimiento, al igual que los habidos en este lapso de historia,
solo sirvieron para animar a una república independiente.
También Francisco de Miranda aporta
una nueva ideología, para lo que sería el pueblo americano ideal. En su invasión
hacia las costas Venezolanas trajo una idea de república, fue algo como una
gran nación indígena con leyes republicanas. Esta idea es tomada posteriormente
por el Libertador para la creación de la Gran Colombia.
La invasión de Miranda fue
realizada en dos expediciones, una que pretendía entrar por las Costas de
Ocumare; como esta fracasó por la llegada de la armada española, se vio la
necesidad de otra expedición, que tampoco tuvo mucho éxito.
Miranda fue un gran militar en
Europa y en Norteamérica; él ayudó a la Revolución Francesa y a la de los
Estados Unidos, teniendo así cierto conocimiento de justicia republicana.
Todos los movimientos de esta época
en cuestión mostraron una necesidad de liberarse del absolutismo español y
construir una república independiente.
La independencia de los Estados
Unidos motivó a este fin, y produjo la emancipación de toda la América Latina.
"Libertad: Antes, ahora, siempre..."
Francisco de Miranda
Venezuela comenzaba a destapar sus ojos, ante la
perspectiva de liberación. Los movimientos subversivos se habían hecho presente
en la Capitanía. El ultimo fue el de Miranda, dos años antes, de la
problemática habida en Europa por la llegada de Napoleón.
Napoleón fue un emperador francés,
que se dio a la tarea de invadir a la Europa Absolutista. Para 1.808 ya había
dominado una parte de este continente, incluyéndose España.
Mientras esto ocurría, en las
Colonias de América el desconsuelo se hacía presente. En vista de la falta de
un Rey, las colonias estaban sujetas a un Consejo de Regencia, que de manera
indirecta era dominado por el Imperio Napoleónico.
Gran parte de Venezuela opta por
crear una junta suprema encargada de gobernar en nombre del Rey depuesto en
España. La otra parte de las Colonias que comprendían a la Capitanía
Venezolana, siguieron la sumisión al Consejo de Regencia.
El 19 de abril de 1.810 fue la
fecha en que se firma el documento que sería el principio de nuestra vida
republicana. Este decretaba la autonomía venezolana frente al consejo de
regencia e instaba a la creación de una junta gubernativa en Caracas. Esta
junta logró organizar el poder satisfactoriamente, e hizo que otras provincias
se copiasen y se unieran a ella.
Esta junta hizo arreglos en el
futuro sistema republicano. Firmó un tratado con Nueva Granada, que también
había optado por la creación de otra junta. El tratado comprendía la ayuda
mutua entre colonias, cuando surgiera circunstancia problemática.
En vista de la desunión de las
colonias que estuvieron a favor de su gobernabilidad, se crea un congreso que
comenzaría sus funciones el 2 de marzo de 1.811.
Mientras tanto, en el resto de la
América Española se producen movimientos similares y proclamándose, en algunos
de los casos, la separación de España. Venezuela, en vista de las perspectivas,
Firma el Acta de su Independencia el 5 de julio de 1.811, la cual impulsa a la
creación de la Primera República.
Esto no fue bien visto en las
Colonias Venezolanas. Se producen sublevaciones y acontecimientos que lograrían
la perdida de la República. La República se pierde gracias a movimientos que
desde antes de la Firma del Acta de Independencia comenzarían a acechar su vida
republicana.
Entre conflictos económicos,
sociales y militares se encontraba la nación. El país carecía de comercio dado
el bloqueo en las costas patriotas. El pueblo estuvo desde un principio en
contra del movimiento, por ser los blancos criollos quienes lo dirigían. De
Coro parte Monteverde, una de las tantas ciudades en contra de la autonomía, y
comienza a hacer estragos en los desdichados estados republicanos. En vista de
la mala situación el Presidente Miranda entrega el poder el 25 de julio de
1.812.
La República se pierde después de
esta capitulación. La situación de Venezuela fue pésima y no podía sustentarse
por sí sola. Los problemas en el comercio, las distintas sublevaciones junto
con las pocas fuerzas republicanas hicieron que Monteverde avanzara y derrocara
la república firmada el 5 de julio.
Aunque la monarquía se restituyó,
la Firma del Acta trajo bastantes beneficios. Venezuela se sometió por entero a
la regencia pero el deseo de libertad imperó en los pocos republicanos que se
entraban en el exilio, estando entre ellos el futuro Libertador de la Patria
Firma del Acta de
Independencia (5 de Julio 1811)
Obra de Juan Lovera
Durante
la guerra de Independencia de Venezuela, entre 1811 y 1823 se libraron 80
batallas (incluyendo algunas libradas en la actual Colombia), con el resultado
que todos conocemos. En las listas a continuación se presentan todas las que se
pudieron discernir como tales.
Antes,
sin embargo, se darán algunos datos interesantes:
"...empezad vuestras funciones: yo he terminado las
mías."
Simón Bolívar
Después de concluidas las campañas emancipadoras, Colombia
ayuda a los territorios que hoy conocemos como Perú y Bolivia, en su
independencia. Mientras esto sucedía se comienza a fraguar lo que sería la
muerte del sueño bolivariano.
La Gran Colombia fue un gobierno
centralista, organizado para las batallas emancipadora, ahora terminada la
lucha, las necesidades entre los distintos departamentos cambiaba. Para
estudiar el proceso de la separación de Venezuela de la Gran Colombia, debemos
comprender su naturaleza político-social.
La población de Venezuela fue
diferente a la neogranadina. Cada parte tenía necesidades y culturas
contrarias. En 1.826 se presentó la oportunidad de separación, algo que animo
la situación. José Antonio Páez Presidía en el Departamento de Venezuela, el
Congreso decide su sustitución y el hecho presenta movimientos tanto en
Valencia como en Caracas que no apoyaban la decisión. Páez es reelecto y
desconoce el mandato supremo de Bogotá, esto es aprovechado por ciertos
sectores de la población lo cual origina la venida de Bolívar de sus campañas.
Bolívar propone un consejo nacional para que decidiera el futuro de la
República.
La convención celebrada el 2 de
abril de 1.828 fue un fracaso, lo que originó la concesión de poderes
dictatoriales a Bolívar. La dictadura bolivariana, fortaleció más las
necesidades de separación. El deseo de la independencia, que poco se había
perdido para el momento, concluyó con la creación de un congreso en Venezuela.
El congreso legalizó el desconocimiento de la dictadura de Bolívar y a mediados
de 1.830 ya existía la nueva República de Venezuela.
CONSECUENCIAS DE LA INDEPENDENCIA
Para España: la confirmación de que era una potencia de
segunda fila. La repercusión económica fue mayor, ya que desapareció una fuente
importante de ingresos para la Hacienda pública- los caudales de Indias- y el
comercio se redujo, lo que retrasó el proceso de industrialización en España.
Para las colonias: los intereses de las burguesías
comerciales y de los grandes terratenientes condujeron al fraccionamiento en
múltiples repúblicas, débiles e inestables, con formas de gobierno
autoritarias, en manos de caudillos militares, los únicos que
podían mantener sometidas a las masas. Las clases altas criollas se
identificaron con la nación pero no promovieron el desarrollo y las condiciones
de vida de negros, indios y mestizos empeoraron. El sueño de Bolívar de crear
unos Estados Unidos del Sur fracasó y pronto surgieron luchas fratricidas entre
los países por cuestiones fronterizas.
La independencia política de los nuevos estados no supuso la
independencia económica. El dominio español fue sustituido por el de Gran Bretaña
y Estados Unidos, que llevaron a cabo un neocolonialismo brutal, impidiendo con
ello el desarrollo económico de la zona. En 1823 el presidente Monroe había
declarado: "América para los americanos", es decir, que
sería un territorio preferente de Estados Unidos y que los europeos debían ir
abandonando sus intereses en el continente.
Venezuela
Venezuela sufrió una oligarquía
militar durante casi todo el siglo XIX, y la dictadura se impuso como la forma
de gobierno predominante. José Antonio Páez encabezó el primer gobierno de la nueva
nación; de corte centralista, el gobierno de Páez se caracterizó por: la
pérdida del poderío económico y educativo de la iglesia; la aplicación de la
pena de muerte para los crímenes políticos, y el continuismo de la esclavitud. Comenzó a levantar la economía, con lo cual
logró: amortizar la deuda nacional; construir vías de comunicación y dar
impulso al comercio exterior con la venta del café y el cacao.
En la década del 1848 al 1858,
desapareció la credibilidad de la administración pública, y comenzó a decaer
rápidamente la economía del país. Los errores del gobierno liberal de los años
60 trajeron como consecuencia una nueva guerra civil, que concluyó con la
presidencia de Antonio Guzmán Blanco. Su gobierno se caracterizó por garantizar
el voto universal, y la elección directa del presidente por el pueblo. Guzmán
Blanco gobernó durante 28 años, y trató de recuperar el crédito exterior, así
como las inversiones extranjeras. El último presidente del siglo XIX, Cipriano
Castro Ruiz, tomó la ciudad de Caracas al mando del ejército, y se convirtió en
el gobernante más corrupto del siglo.
PROBLEMAS FUNDAMENTALES DE
LA VIDA INDEPENDIENTE
Durante el siglo XIX, los
sucesivos gobiernos que ejercieron el poder después de la independencia se vieron influidos por las fuerzas
militares, la sucesión dinástica en el gobierno, las técnicas de gobierno no
delimitadas, los golpes de estado , el exilio de los ciudadanos más capaces, y
el constante fracaso de las constituciones
En el momento de tomar las
riendas del nuevo país, el elemento criollo no estaba preparado para dirigirlo.
Las guerras de independencia fueron encabezadas por hombres dedicados a la
carrera militar, que dominaban las técnicas de mando pero que -apenas- poseían
cualidades o principios de administración pública. Como consecuencia de sus victorias militares, controlaron las
masas populares, y fueron convirtiéndose en caudillos del pueblo, como Simón
Bolívar y José de San Martín. Hubo
líderes buenos y malos, pertenecientes a todas las clases sociales, del pueblo
o de la clase alta, pero todos con algo en común: su preocupación por la
patria. La mayoría de las veces, empezaron luchando por causas nobles, aunque
terminaran imponiendo su voluntad, por fuerza o por doctrina, para mantenerse
en el poder.
El dictador, por lo general,
llegaba al poder después de derrocar el régimen existente. Las dictaduras toman
auge en América Latina en las postrimerías del siglo XIX.
La diferencia entre ambos
líderes, el caudillo y el dictador, estriba en la forma en que llegan al poder:
el caudillo recibía el apoyo de las masas del pueblo, era un líder natural, y
tenía grandes sectores del pueblo incondicionalmente a sus órdenes. Por el
contrario, el dictador era un líder que se apoyaba en las fuerzas militares
para ejercer el control de la región. Su gobierno, tiránico y totalitario,
menospreciaba o ignoraba el poder legislativo. Tanto uno como el otro
promovieron inestabilidad política durante los años posteriores a la
independencia.
EFECTOS DE LA GUERRA
La lucha por la independencia
tuvo serias implicaciones. La
independencia no aseguró el fin de las guerras civiles, y los conflictos se
agudizaron luego de la guerra. Las tensiones sociales y raciales prevalecientes
durante la guerra polarizaron la sociedad del nuevo país. El poder político fue
débil, y promovió el desarrollo del caudillismo. Aunque la guerra terminó con el monopolio español, la nación
quedó a merced de la influencia económica de Estados Unidos e Inglaterra, que
dominaban el mercado atlántico. Además, prevalecía un clima de confusión,
desorganización e inestabilidad.
El Congreso de Panamá no contó
con el apoyo de todos los países Latinoamericanos. Luego de la independencia,
las naciones latinoamericanas atravesaron serias dificultades de tipo político
y económico que más bien generaron la disgresión de los estados. Además, las
potencias extranjeras -como Estados Unidos- veían con gran recelo la unidad
latinoamericana, pues podía poner en peligro sus intereses sobre la región.
Estas razones explican, en gran medida, por qué el Congreso de Panamá, de 1826,
no logró su cometido, y el sueño bolivariano de la confederación de los nuevos
estados americanos quedó inconcluso.
Opiniones del ilustre humanista Arturo Uslar Pietri 1999
La Guerra
de independencia de Venezuela fue la más larga de la América Latina. Duró
prácticamente 20 años. El costo que Venezuela pagó por ésta, fue el más grande
que pagó ningún país latinoamericano. Quijotescamente los venezolanos
concibieron la independencia como una empresa continental.
Este era
el pensamiento de todos los próceres - en diferentes
épocas- : Miranda, Simón Rodríguez, Bolívar, Sucre. Habría que analizar
cómo fue posible que esta pequeña región norte de América, una capitanía
general en el concepto de España, que no llegaba al millón de habitantes,
de muy modesto desarrollo económico y social, pudiera lanzarse a la
independencia de la América del Sur más allá de posibilidades y de recursos.
Al día siguiente de la batalla de Carabobo, que aseguraba la independencia de
Venezuela, Bolívar se marchó por más de 5 años para crear la Gran Colombia, con
Venezuela, La Nueva Granada y el Ecuador, y para participar decididamente en la
independencia del Perú, para crear Bolivia y para asomarse en la frontera de la
Argentina a las mas exaltadas posibilidades de integración continental. Un
ejército libertador que sembró de esqueletos toda la cordillera de los Andes
para sacar a los españoles de América.
Quince
años de guerra dentro de las propias fronteras venezolanas y fuera de
ellas desintegraron aquella pequeña nación, acabaron con todas las
instituciones, su estructura social y la actividad económica hasta
dejarla con una inmensa pobreza y limitación de recursos.
Durante
la mayor parte de su historia castellana, que ya son cinco siglos,
Venezuela fue un país pobre, con muy escasas posibilidades de desarrollo. Por
un azar de la geología, en poco más del último medio siglo en ese país surgió, inesperadamente,
una inmensa riqueza petrolera.
Venezuela
pasó de ser el tercero o cuarto productor de Café del mundo a ser el primer
exportador de petróleo.
Cuando
murió el dictador Juan Vicente Gómez (a fines de 1935) Venezuela era un país
muy pobre y atrasado. Inmensamente pobre. Con carencias de todo tipo.
Venezuela
tenía dos y medio millones de habitantes.
Era un
país prácticamente incomunicado. Hasta bien entrado el siglo XX la principal
forma de comunicación con la Guayana, con el Zulia y con los Andes era por
agua.
La
Universidad era una Universidad digna, seria y respetable pero muy atrasada. No
había una escuela de filosofía y letras, ni de geología, ni de ingeniería del
petróleo ni de economía, de modo que había un gran atraso.
Sin
embargo Venezuela era un país socialmente sano y normal. ---
¿Por qué? --- Porque el 80% de la población de Venezuela era de familias
campesinas, donde había un padre, había una madre y había unos hijos con
principios morales y a quienes se enseñaba a trabajar.
Venezuela
era un país económicamente sano. --- ¿Por qué?--- Porque, en primer lugar, el
país vivía del trabajo de los venezolanos.
En todos los países del mundo, el estado vive
del país, y en Venezuela, el estado que era tan pobre como el país, vivía del
país, y el país vivía del trabajo de los venezolanos, de lo que los venezolanos
producían criando ganado o produciendo café, cultivando cacao o haciendo
otras cosas; eso aseguraba una vida muy limitada. La escasa riqueza de la nación
era producida por la agricultura, la cría y las minas. Las minas siempre
tuvieron poca importancia en el panorama de la vida nacional y no constituían
la base de ninguna renta importante para el Estado
Simón Bolívar
(El Libertador)
Conclusiones
La creación de la República de Venezuela
es el producto de los acontecimientos suscitados a principio de 1.826. La Gran
Colombia solo sirvió para la erradicación de la tiranía española.
Después de la separación de
Venezuela, el territorio que hoy conocemos como Ecuador y Panamá, también se
separa de Colombia, fragmentándose aun más el sueño bolivariano.
Así concluye el deseo de una Gran
Nación Independiente, cuatro países con ideologías contrarias que aun tienen
problemas fronterizos y que aun no pueden convivir entre sí.
Venezuela
ha evolucionado a partir de este suceso separatista. Se ha desarrollado hasta
lo que conocemos hoy en día, teniendo altos y bajos políticos, territoriales y
sociales.
La guerra
de independencia fue social, de connotaciones raciales, lucha de clases, eso es
lo que se vislumbra desde un primer momento.
La
historiografía venezolana, que desde un principio se ve influida por el culto a
Bolívar, no ha dejado de resaltar como este temía a la “guerra de colores” y a
la llamada “pardocracia”, de la cual había sufrido sus consecuencias
especialmente en la caída de la segunda república en 1814, y conocido la
historia de división y violencia entre castas en Haití por boca del presidente
del sur de esta nueva nación: Alejandro Petión, el cual le dio refugio y apoyo
entre 1815 y 1816. Esta experiencia marcó al Libertador el cual regresa a
Tierra Firme dispuesto a conseguir el apoyo de las mayorías, y cambiar de esa
forma la visión que se tenía de este sector de la sociedad, que hasta el
momento nunca había sido tomado en cuenta en los destinos de las provincias
ahora convertidas en nación.
En definitiva, Bolívar predijo con bastante exactitud la
inestabilidad suramericana que impera hasta nuestros días, y murió infeliz con
el resultado de su independencia.
Siento
que actualmente nuestra sociedad está sumergida en esa vorágine de deseos,
sueños y esperanzas de poseer un bienestar social en todos los sentidos. Creo que no existe una paz o tranquilidad
desde hace mucho tiempo en ningún estrato social. Independientemente de los nexos políticos de cada ciudadano
venezolano, esta investigación me ha permitido reconocer que estamos al borde
de la línea nuevamente como estuvieron nuestros antepasados y que deberíamos
haber aprendido de esa historia que nos recrea y dibuja en el mismo contexto a
los del presente con los del pasado.
“Lucha de poderes” es desde mi punto de vista nuestra actual situación
política. Empezamos con sueños noblez
y torcemos el camino, no sé porqué.
Los
sentimientos nacionales y de patriotismo son positivos, pero no en
extremos. Antes debería prevalecer el
sentido humanista y social para tratarnos unos con otros. Los cambios son de adentro hacia fuera. No realizaremos cambios profundos sino
predicamos con el ejemplo. El regalo
que nos concedió la naturaleza (petróleo) es un legado extraordinario en si,
pero mal aprovechado. Esa sociedad
campesina, pobre, de los siglos
anteriores ha mejorado en muchos aspectos, (académicos, industriales,
económicos, financieros), pero sigue siendo dependiente y no muestra signos de
mejorar.
"Un
pueblo sin historia, o que teniéndola no la conoce, es lo mismo que un hombre
sin recuerdos, condenado perpetuamente a seguir descubriendo las mismas cosas
ya descubiertas, a seguir inventando las mismas técnicas, seguir luchando
contra las mismas dificultades y cometiendo las mismas equivocaciones"
Steele
Commager
BIBLIOGRAFÍA
DICCIONARIO
FUNDACIÓN POLAR, Segunda edición, 1997.