1. Conceptos Generales

 


1.1 Definición de insuficiencia cardiaca 

 

La insuficiencia cardiaca se define tradicionalmente como el estado fisiopatológico en que el corazón es incapaz bombear sangre a una proporción correspondiente con los requisitos metabólicos del cuerpo. Esta reducción en la función del miocardio es comúnmente causada por una lesión isquémica producida por una obstrucción coronaria, pero también puede ocurrir como consecuencia de cardiomiopatías primarias y por lesiones anatómicas de las válvulas cardíacas y  del pericardio.  

 

Los ventrículos responden a la sobrecarga hemodinámica crónica con el desarrollo de hipertrofia. Cuando existe una sobrecarga de volumen, el ventrículo tiene que movilizar un gasto cardiaco elevado durante períodos prolongados de tiempo (ej, insuficiencia valvular), y desarrolla una hipertrofia excéntrica (dilatación), con un incremento en su masa muscular, de tal forma que la relación entre el grosor de la  pared y la cavidad ventricular permanece relativamente constante. Si existe una sobrecarga crónica de presión (ej, estenosis aórtica, hipertensión no tratada), el ventrículo desarrolla una hipertrofia concéntrica, en la que aumenta la relación entre el espesor de la pared y el tamaño de la cavidad ventricular. En ambos casos, puede haber durante años un estado hiperfuncionante estable, pero finalmente se deteriora la función miocárdica, lo que da lugar a la insuficiencia cardiaca

 

Durante la última década, se han identificado mecanismos neurohumorales y hemodinámicos compensatorios que mantiene el rendimiento cardíaco y la perfusión periférica cuando la función cardiaca se daña. La insuficiencia cardiaca congestiva se  desarrolla  cuando   estos   mecanismos  adaptables  son  inadecuados  y  progresivamente  deterioran  la   función cardiaca. El tratamiento moderno de la insuficiencia cardiaca se dirige hacia la corrección de estos mecanismos fisiopatológicos.

 

Hasta muy recientemente, la comprensión médica consideraba la ICC como una enfermedad hemodinámica del sistema cardiovascular. Como resultado de esto, ha habido una creencia ampliamente sostenida, que hay una relación íntima entre las anormalidades hemodinámicas de la ICC y la incapacidad del ventrículo para expulsar sangre (fracción de eyección < 35%) y los síntomas (disnea, fatiga, edema). Esto llevó a plantear que las metas de tratamiento para la insuficiencia cardiaca deben ser aumentar la fuerza del bombeo del corazón (inotropismo positivo) y disminuir la carga de la circulación periférica (vasodilatación, aumento de la diuresis, etc.).

 

Sabemos ahora que la alteración principal en la ICC es un cambio en la estructura del ventrículo izquierdo, la remodelación ventricular, en qué la cámara se dilata (se hace más grande), se hipertrofia (las paredes se vuelven más gruesas), y el corazón se hace más esférico. Aunque pueden estar involucrados muchos mecanismos, las recientes investigaciones han proporcionado evidencia sustancial de que la activación del sistema neurohurmonal endógeno del cuerpo (sistema renina-angiotensina y sistema nervioso adrenérgico) puede jugar un papel importante en el remodelamiento cardíaco y, con esto, llevar a la progresión de la insuficiencia cardiaca.

 

 

2. Terapia no farmacológica

 


2.1 Introducción

 

Las metas mayores en el manejo de la insuficiencia cardiaca son mejorar la calidad de vida disminuyendo los síntomas y prolongando la vida. La terapia eficaz debe lograr, al menos,  una de estas metas.  El tratamiento de insuficiencia cardiaca debe dirigirse hacia:

 

1.       Identificación de la etiología de base

2.       Control de los síntomas: Tratamiento no farmacológico y tratamiento farmacológico

3.       Transplante cardíaco

 

Las estrategias terapéuticas apropiadas incluyen: Control del volumen intravascular y el gasto cardiaco, reducir la alta exigencia del ventrículo izquierdo, incrementar la contractilidad del miocardio

 

2.2 Buscar y tratar causas subyacentes

 

La búsqueda de una causa subyacente específica en la insuficiencia cardiaca es la primera e indispensable dirección, y la posibilidad de que algunas de estas causas sean corregibles debe tenerse presente. Cuando hay insuficiencia  valvular o estenosis, el reemplazo de la válvula protésica puede reestablecer la precarga y la postcarga a niveles normales o cerca de lo normal si la contractilidad del miocardio está intacta. Así mismo, la reparación quirúrgica puede corregir tales orígenes mecánicos o complicaciones tales como un aneurisma, una ruptura del septum ventricular o insuficiencia mitral proveniente de un trastorno o ruptura de los músculos papilares.

2.3 Educación del paciente

El primer y más importante paso en el manejo de la insuficiencia cardiaca es la  educación del paciente acerca de la naturaleza de su enfermedad y la razón de su terapia. Una comprensión completa de la enfermedad puede ayudar a eliminar los temores contraproducentes y el rechazo a la terapia, y más aún lograr la complacencia del tratamiento. Dentro de los aspectos importantes están:

ð      Evitar la actividad física extrema 

ð      Mantener un estilo de vida activo que incluye ejercicio moderado  

ð      Restricción de la ingesta de sal  

ð      Reducción de peso  

ð      La importancia de complacencia de la medicación  

ð      Seguir los horarios de la medicación

Mientras las medidas no farmacológicas anteriores pueden proporcionar algunos beneficios terapéuticos modestos en el manejo de la insuficiencia cardiaca, sus más importantes beneficios son hacer al paciente jugar un papel activo y cooperativo en su tratamiento que es  principalmente farmacológico.

3. Terapia farmacológica

 


3.1 Prevención de la insuficiencia cardiaca

 

ð      Control de factores de riesgo coronario, incluyendo hipertensión, hiperlipidemia y tabaquismo.

ð      En pacientes con infarto de miocardio reciente, reperfusión y antagonismo neurohormonal con un IECA y beta bloqueadores que pueden reducir el daño miocárdico y el riesgo de eventos subsecuentes.

ð      En pacientes asintomáticos con disfunción ventricular izquierda, un IECA y un beta-bloqueador pueden  producir beneficios complementarios.

 

3.2 Medidas generales

 

ð      Mantenimiento del balance de fluidos mediante restricción de sal y monitoreo diario del peso corporal

ð      Mejorar condición física con un estimulo de moderado ejercicio y eliminar el excesivo descanso en cama

ð      Control de la fibrilación auricular, anticoagulación en pacientes con alto riesgo, y revascularización en pacientes seleccionados.

ð      Eliminación de drogas antiarrítmicas, AINES, y la mayoría de los bloqueadores de canales de calcio.

3.2 Diuréticos

La meta de la terapia con diuréticos es promover sodio y excreción de agua por el riñón. Los objetivos a corto plazo son reducir presión del volumen cardíaco (precarga) y por consiguiente disminución de los síntomas congestivos y disminución del edema periférico.  Los objetivos a largo plazo es la reducción de la dilatación ventricular para disminuir la tensión de la pared ventricular.  

Existen muchas clases de diuréticos y ellos son clasificados según los sitios designados específicos en el nefrón en los cuales alteran la reabsorción de sodio:

1.       Diuréticos de asa (en la porción ascendente del asa de Henle) 

2.       Diuréticos tipo tiazídicos (en el tubulo distal)  

3.       Diuréticos ahorradores de potasio (en la célula principal sensible a la aldosterona del túbulo colector)  

Otras categorías menores incluyen:  

4.       Diuréticos osmóticos   (manitol)

5.       Aquellos con acciones en el túbulo proximal (acetozalamida)

 

La potencia del diurético se relaciona con su sitio de acción dentro del nefrón. Más sodio se reabsorbe en los segmentos más proximales del nefrón y, por consiguiente, los diuréticos de asa producen pérdidas más grandes de sodio y agua que los diuréticos  tiazídicos. Sin embargo, los diuréticos con acciones en le túbulo proximal (ej, acetazolamida) son relativamente ineficaces porque un gran parte del sodio y agua que no se absorbió en el túbulo proximal, es reabsorbido en los segmentos más distales, predominantemente en el asa de Henle. Esta atenuación de acción del diurético también ocurre con los diuréticos de asa, aunque es relativamente menor debido a la capacidad de reabsorción baja de los túbulos distal y colector.

 

Recomendaciones generales:

 

1.       Los diuréticos deben ser administrados a todos los pacientes con falla cardiaca, quienes tienen una predisposición a retener líquidos. Estas drogas nunca deben ser usadas solas, aún cuando sean efectivas en el control de los síntomas.

2.       La meta de la terapia con diuréticos es eliminar los síntomas así como los signos físicos de retención de líquidos, tal como la distensión venosa yugular y/o edema.

3.       Los diuréticos quizás puedan alterar la eficacia y toxicidad de otras drogas para el tratamiento de la falla cardiaca, tal como los IECA y beta-bloqueadores.

 

La dosis apropiada de un diurético es extremadamente importante en pacientes con falla cardiaca. Una dosis baja de diuréticos reduce la eficacia de los IECA e incrementa el riesgo asociado a los beta-bloqueadores.

 

C            TIAZIDAS

 

Estos fármacos se utilizan con frecuencia por su eficacia administrándose por vía oral. Actúan sobre el mecanismo tubular renal de absorción de electrólitos, aumentan la excreción urinaria de sodio y agua por inhibición de la reabsorción de sodio al principio de los túbulos distales y aumentan la excreción urinaria de potasio incrementando la secreción de potasio en el túbulo contorneado distal y en tubos colectores. Su vida media normal es de 15 horas, el efecto diurético comienza a las 2 horas, el efecto máximo se obtiene a las 4 horas y su acción dura de 6 a 12 horas. Se eliminan por vía renal en forma inalterada.

La clorotiazida se administra en dosis de hasta 500 mg cada 6 hrs.  La hidroclorotiazida se administra, como diurético, en dosis de 25mg a 100mg una o dos veces al día, una vez en días alternados o una vez al día durante un período de 3 a 5 días a la semana.

 

C            DIURÉTICOS DE ASA

 

Estos diuréticos son extremadamente potentes y actúan principalmente en la rama ascendente del asa de Henle, inhibiendo la reabsorción de electrólitos (aparentemente mediante el bloqueo de un cotransportador de la membrana luminal). Disminuye la reabsorción de cloruro de sodio y aumenta la excreción de potasio en el túbulo distal. Ejerce un efecto directo en el transporte de electrólitos en el túbulo proximal. Estos diuréticos son útiles en todas las formas de insuficiencia cardiacas, sobre todo en los casos refractarios y en el edema pulmonar. Se ha demostrado su eficacia en los pacientes con hipoalbuminemia, hiponatremia, hipocloremia, hipopotasemia y reducción del filtrado glomerular y producen diuresis en los enfermos en que son ineficaces los diuréticos tiazídicos y los antagonistas de la aldosterona, aislados o en combinación.

 

Uno de los más usados es la furosemida que se usa en dosis de, 20mg a 80mg en una sola toma o aumentando la dosificación de 20mg a 40mg con intervalos de 6 a 8 horas, hasta obtener la respuesta deseada.

 

C            DIURÉTICOS AHORRADORES DE POTASIO.

 

Estos diuréticos son estructuralmente similares a la aldosterona e inhiben competitivamente a la aldosterona. Bloquean el intercambio de sodio por potasio, en el túbulo distal renal, lo que da lugar a un aumento en la secreción de agua y sodio y a retención de potasio. El diurético clásico que los representa es la espironolactona.

 

Las espironolactonas son más eficaces cuando se administran en combinación con tiazidas y diuréticos de asa, ya que, las acciones opuestas de estos fármacos sobre el potasio urinario y sérico posibilitan la diuresis sódica sin hiper ni hipokalemia.

 

El Aldactone A se puede administrar en dosis de 25 a 100 mg, 3 ó 4 veces al día, por vía oral. El efecto máximo se obtiene pasados 4 días de tratamiento. Las  dosis de mantenimiento van de  75mg a 400mg/día en 2 a 4 tomas.

 

 

La reducción del peso corporal es el índice más sensible de una respuesta al diurético. En ausencia de edema, una pérdida de peso diaria de 0.5 a 1.0 Kg. junto con los hallazgos objetivos (ej, fovea, 3er ruido), son índices útiles de respuesta clínica. En presencia de edema periférico, o edema pulmonar agudo, puede ser necesaria un tratamiento más agresivo.

 

 

La respuesta a los diuréticos puede atenuarse por un "fenómeno de frenado" en que el equilibrio del sodio se mantiene porque la natriuresis se disminuye por la reabsorción compensatoria de sodio. El mecanismo de esta respuesta no se entiende completamente, pero puede ser corregido restringiendo la ingesta de sodio en la dieta y doblando la dosis del diurético.  

 


Efectos adversos:

 

1.       Las anormalidades de los electrólitos comúnmente ocurren durante el tratamiento con diuréticos, normalmente dentro de dos a cuatro semanas por que es el tiempo en que un nuevo nivel elctrolítico estable se ha alcanzado. La Hipokalemia es causa por:  

-         Disminución en la  reabsorción de potasio en el asa de Henle (diuréticos de asa)

-         Déficit de magnesio causado por disminución en la reabsorción de magnesio en el asa. La hipokalemia y la disminución del magnesio celular pueden ser un problema serio en la insuficiencia cardiaca debido al riesgo aumentado relacionado con las arritmias. La disminución en el potasio sérico puede ser atenuada con la administración concomitante de IECA o con los diuréticos ahorradores de potasio como el agonista del receptor de aldosterona, la espironolactona. (diuréticos de asa)  

-         La alcalosis metabólica es generada por la excreción urinario aumentada de iones de hidrógeno estimulada por el hiperaldosteronismo secundario, amoniagenesis aumentada y secreción de NH4+ por el túbulo proximal, y secreción tubular de protones. Aunque ésta es una forma de cloruro alcalosis, el reemplazo del cloruro de sodio no es factible porque puede causar deterioro extenso de la función cardiaca. Reduciendo la dosis de diurético de asa y agregando acetazolamida aumentar la excreción de bicarbonato, la alcalosis metabólica puede ser corregida. (tiazidas)  

 

2.       La hiperuricemia ocurre y es exacerbada por la depleción de volumen durante la terapia con diuréticos porque la reabsorción tubular de ac. úrico se relaciona directamente al sodio. La hiperuricemia asintomática no requiere tratamiento, aunque los niveles de ac. úrico plasmáticos alcancen niveles muy altos, porque la artritis gotosa aguda y la precipitación de uratos en los túbulos renales normalmente no ocurren. (de asa y tiazidas)  

 

3.       La Ototoxicidad es un efecto adverso importante de los diuréticos de asa. La pérdida auditiva sensoneural, normalmente se relaciona a la inhibición del transporte de Na, K, Cl en el octavo par y  ocurre con dosis diarias de furosemida que exceden a 1 gramo. Este efecto es sinergizado con el uso de antibióticos aminoglicósidos. 

 

3.3 Vasodilatadores

 

La Insuficiencia cardiaca esta  asociada con activación del sistema neurohumoral que produce una aumento en la contracción de vasos venosos y arteriales. La terapia con vasodilatadores esta dirigida a reducir la resistencia vascular periférica y con eso reforzar la función cardiaca y mejorar los síntomas. Los vasodilatadores pueden agruparse en dos grandes categorías:

 

1.       Los que disminuyen el tono del músculo liso vascular a través de acciones directas en:  

·         Las venas periféricas (ej, nitratos)  

·         Las arterias periféricas (ej, hidralazina)  

·         Combinaciones de las acciones en ambos sitios

 

2.       Inhibidores de los efectores que se activan en la insuficiencia cardiaca:  

·         El sistema renina-angiotensina-aldosterona (ej, IECA)  

·         El sistema nervioso simpático (ej, bloqueadores adrenérgicos) 

La respuesta hemodinámica a la terapia con vasodilatadores puede predecirse, en parte, por su sitio de acción, por ejemplo, los venodilatadores tendrán efectos deseables principalmente en pacientes con síntomas relacionados a congestión pulmonar secundaria, a presión del llenado ventricular izquierda elevada. En contraste, efectos no deseables de venodilatacion (ej, hipotensión) pueden ocurrir cuando la precarga ha sido mejorada previamente por terapia con diuréticos, restricción de sodio o en trastornos diastólicos primarios en el que el rendimiento cardíaco depende casi exclusivamente de la precarga.

El tratamiento con vasodilatadores es útil para todas las formas de insuficiencia cardiaca, desde las leves y crónicas a las graves y agudas. Los vasodilatadores no resultan útiles en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca diastólica única, sino que cuando hay compromiso sistólico.

 

 

3.4 vasodilatadores directos

 

C            NITRATOS

 

La nitroglicerina y el dinitrato de isosorbida, actúan casi exclusivamente en el lado venoso de la circulación; estos fármacos producen una acumulación de la sangre en el lecho venoso y actúan primordialmente reduciendo la presión del llenado ventricular. La nitroglicerina debe administrarse en forma de parche o por vía intravenosa si se quiere un efecto prolongado, y el dinitrato de isosorbida es más eficaz si se administra por vía sublingual produciendo concentraciones plasmáticas máximas luego de los 6 minutos, que descienden con rapidez (vida media: 45 minutos aproximadamente). Los metabolitos iniciales principales, el 2-mononitrato, y el 5-mononitrato, tienen una vida media más prolongada y se considera que son responsables de la eficacia del dinitrato de isosorbide.

El nitroprusiato sódico  debe administrarse como infusión endovenosa (0.1 a 3.0 mg/Kg. Por minuto), y su acción es rápida y breve por lo que se utiliza habitualmente en la insuficiencia cardiaca aguda. Para su empleo se requiere un control cuidadoso de la presión arterial y del electrocardiograma y, si es posible, de la presión de enclavamiento pulmonar. Por lo que para esto es necesario estar en una unidad de cuidados intensivos.

 

C            HIDRALAZINA

 

Actúa por vasodilatación directa de las arteriolas, con la consecuente reducción de la resistencia periférica. También posee un leve efecto sobre las venas. En la insuficiencia cardiaca congestiva tiene efectos beneficiosos gracias al aumento del gasto cardíaco, la disminución de la resistencia sistémica y la reducción de la poscarga. El rango de dosis eficaz es de 25 a 100 mg. diarios. Cuando se combina con un nitrovasodilatador reduce eficazmente la morbilidad y mortalidad en pacientes con ICC.

 

Existe un a pequeña evidencia que avala el uso de hidralazina o nitratos como monoterapia in el tratamiento de la insuficiencia cardiaca, pero hay evidencia para indicar que estas dos drogas actúan sinérgicamente, ambas a nivel hemodinámico y a nivel fisiológico, y la hidralazina puede prevenir el desarrollo tolerancia al nitrato.

 

C            COMBINACIONES HIDRALAZINA  - NITRATO

 

1.       Esta combinación no debe usarse en pacientes sin antes ser tratados con IECA, ni como sustitución en pacientes que toleran los IECA sin ninguna dificultad.

2.       Tal combinación debe ser considerada en pacientes quienes no toleran los IECA por hipotensión o hiperazotemia.

3.       Existe sólo una pequeña evidencia que avala el uso de nitratos solos o hidralazina sola en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca.

C            ANTAGONISTAS DEL CALCIO[1]

 

1.       Los antagonistas del calcio NO DEBEN ser usados en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca.

2.       La mayoría de los calcio-antagonistas deben ser evitados en la insuficiencia cardiaca, incluso cuando son usados en el tratamiento de la angina o la hipertensión. Hay una persuasiva evidencia, sin embargo, que el amilodipino no tiene efectos adversos que afecten la supervivencia.

3.       Con la información disponible se puede afirmar que el amilodipino no debe ser usado para prolongar la sobrevida en pacientes con cardiomiopatía no isquémica.

 

Efectos adversos:

 

La intolerancia al nitrato se define como la respuesta atenuada a una dosis previamente eficaz y puede ser evitada manteniendo un periodo libre de nitrato por 12 hrs. cada día (ej, durante la noche). Otros efectos colaterales incluyen:  cefalea, taquicardia e hipotensión. Esta última es más probable que ocurra en situaciones de diuresis excesiva y pueden precipitar el fracaso renal agudo, sobre todo durante el uso concomitante de un IECA. Esto requiere reducción de la dosis del nitrovasodilatador y otras medicaciones de vasoactivos

 

 

3.5 Vasodilatadores que disminuyen la actividad neuroendocrina

C            INHIBIDORES DE LA ECA

 

El sistema de renina se activa para mantener la presión arterial y el flujo. Esta compensación se vuelve no adaptativa porque la vasoconstricción sistémica inducida por la angiotensina aumenta la postcarga y entonces precipita la falla cardiaca.

 

Recomendaciones generales

 

1.       Todos los pacientes, no algunos, sino TODOS los pacientes con insuficiencia cardiaca debida a disfunción sistólica ventricular deben recibir un IECA, a menos que el paciente sea intolerante a la droga o este contraindicado. El tratamiento no debe esperar hasta que los síntomas san severos o resistente a otras drogas.

2.       La aliviación de los síntomas puede ser tardía, y la progresión de la enfermedad puede ser modificada, incluso si no ocurre la mejora sintomática.

3.       Los efectos colaterales tempranos no deben prevenir el uso a largo plazo.

 

 

 

 

 

Se usan IECA en insuficiencia cardiaca para :

·          Mejorar la función cardiaca por:

o         Incremento de la salida de sangre desde el ventrículo izquierdo

o         Reduciendo la presión telediastólica ventricular

o         Reduciendo la resistencia vascular sistémica

·          Mejorar la sobrevida

·          Mejorar la capacidad funcional (New York Heart Association):

o         Menos disnea y fatiga

o         Mejora la tolerancia al ejercicio

·          Conservar los niveles de potasio y magnesio

·          Corregir la hiponatremia (cuando se combina con furosemida)

·          Reducir arritmias ventriculares

·          Reducir las consultas de emergencias y las hospitalizaciones

·          Reduce los requerimientos de oxigeno del miocardio en coronariopatías

Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina más usados

Droga (marca)

Fórmula (mg)

Dosis total diaria (mg) para insuficiencia cardiaca

Farmacocinética

Peak  de acción

Duración de la acción

Clearance

captopril (Capoten)

12.5, 25, 50, 100

2.5-100

1 hr

8 hrs

renal

Enalapril (Enalten)

2.5, 5, 10, 20

2.5 to 20

3-4 hrs

12-24 hrs

renal

Efectos adversos:

Cuando el rendimiento cardíaco disminuye, la presión arterial y filtración glomerular están conservadas por la vasoconstricción areteriolar mediada por la angiotensina II.  la Interrupción de estas respuestas por la inhibición de la ECA puede causar los siguientes efectos adversos, comunes y clínicamente significativos relacionados a este tipo de terapia:

 

- Hipotensión                                      - Insuficiencia renal                                         - Hiperkalemia

 

En pacientes con insuficiencia cardiaca severa, los IECA con duraciones largas de acción (ej, enalapril, lisinopril) más probablemente causará episodios prolongados de hipotensión. Esto ha sido asociado con síntomas como mareos y síncope, y también puede promover isquemia del miocardio y cerebrovascular. La hipoperfusión renal, junto con la disminución de la resistencia de la arteriola eferente mediada por la disminución de la angiotensina como ocurre con la inhibición de la ECA, pueden llevar al deterioro de la filtración glomerular renal (FGR) y pueden disminuir la excreción de sodio. La Hiperkalemia puede ocurrir porque la carga filtrada de potasio está reducida junto con la FGR. Además, la secreción del aldosterona disminuye y, así, la secreción de potasio se daña. Estos efectos adversos pueden ser atenuados usando IECA que tienen una duración más corta de acción y empezando con la dosis más baja. Esto es particularmente importante en pacientes con insuficiencia renal, porque la ruta primaria de excreción es el riñón.

 

Otros efectos adversos de los IECA, aún no relacionados directamente con la formación de angiotensina II, son::

 

- Tos no productiva                            - Rash                   - Disfagia                             - Neutropenia                      - Angioedema

 

De éstos, la tos es el más común y afecta quizás a un 10 a 15% de pacientes. Su prevalencia es incierta, pero probablemente este subestimada. El angioedema es sumamente raro, con una incidencia menor de 0.1%, pero su aparición indica la interrupción inmediata de la droga y puede requerir atención médica adicional. Estos efectos, sobre todo el angioedema, pueden ocurrir en todos los miembros de esta clase de droga y puede esperarse que se repita al cambiar a un IECA diferente.

C            BETA-BLOQUEADORES

 

1.       Todos los pacientes (según NYHA) con falla cardiaca clase II o clase III debido a disfunción sistólica ventricular izquierda deben recibir un beta-bloqueador a menos que el paciente sea intolerante a la droga o tenga contraindicaciones uso. El tratamiento no debe espera hasta que los síntomas san severos o haya resistencia a otra terapia.

2.       La aliviación de los síntomas puede ser tardía, y la progresión de la enfermedad puede ser modificada, incluso si no ocurre mejora sintomática.

3.       Los efectos colaterales tempranos no deben prevenir el uso a largo plazo.

 

No hay recomendaciones acerca del uso de Beta-bloqueadores en pacientes con falla cardiaca clase IV.

En los pacientes con insuficiencia cardiaca, los niveles de noradrenalina se elevan considerablemente. Esta hiperactividad adrenérgica refuerza la contractilidad ventricular. Sin embargo la estimulación adrenérgica crónica puede elevar también la postcarga por aumento de la resistencia vascular, puede conducir a arritmias y dañar directamente el miocardio. Por consiguiente la modulación de la respuesta fisiológica al aumento en los niveles circulantes de noradrenalina, podría bajar significativamente las proporciones de mortalidad total y mortalidad debida a muerte súbita en pacientes con insuficiencia cardiaca.

 

Las grandes dosis de beta-bloqueadores pueden agudizar la ICC, pero la administración de dosis progresivas, mejora los síntomas y retrasa la progresión de la enfermedad. Un ejemplo de dosis puede ser: metoprolol 5mg c/12 hrs. Y luego ir aumentando progresivamente. Otros B-bloqueadores usados son el carvedilol, propanolol y bucindolol.

 

Efectos adversos:

 

A pesar de los informes de respuestas clínicas favorables a los B-Bloqueadores,  hay un riesgo significante para el deterioro clínico relacionado a empeorar la insuficiencia cardiaca. Esto probablemente es debido a los efectos  inótropos negativos de estas drogas. Estos efectos adversos pueden mejorarse con el uso de agentes más nuevos que se evalúan actualmente. 

 

 

3.6 agentes inótropos positivos

 

C            DIGITÁLICOS

 

Recomendaciones generales:

 

1.       El digitálico es recomendado para mejorar síntomas en pacientes con falla cardiaca por disfunción sistólica  ventricular izquierda y deben ser usados junto a diuréticos, IECA y Beta-bloqueadores.

2.       Existe controversia sobre la dosis apropiada de digitálicos, y no esta claro si los niveles de digoxina sérica deben ser usados para guiar la terapia.

La dosis de digitalicos puede ser aumentada según los niveles séricos, con el  límite superior del nivel terapéutico para la digoxina a 1.6 ng/mL. Los ajustes de las dosis son requeridos en pacientes con insuficiencia renal y para una variedad de medicaciones concurrentemente usadas. Varios factores aumentan el riesgo de toxicidad de los digitálicos, incluyendo la hipokalemia y la hipomagnesemia. Éstos alteraciones electrolíticas comunes durante la terapia con diurético y deben identificarse y corregirse antes de empezar con digitálicos.  

Las dosis iniciales normalmente eficaces incluyen una dosis de 0.75 a 1.0 mg dentro de 24 horas, seguido por 0.125 a 0.25 mg/d. Un nivel de digoxina sérica debe obtenerse aproximadamente 12 horas después la una dosis de mantenimiento. 

Efectos adversos:

 

Intoxicación digitalica. Desencadenada por la disminución de los depósitos de potasio (por tratamiento diurético)y manifestada por anorexia, nauseas y vómitos, por estimulación directa de los centros bulbares.

 

C            DOBUTAMINA

La dobutamina es una droga inotropica positiva que estimula a los B y A-adrenoceptors, qué en ICC tiende a mejorar la función cardiaca y reduce la  resistencia vascular periférica. Es particularmente útil en pacientes con severa  descompensación de su ICC que no son sensibles a otras terapias. Sólo puede administrarse por vía intravenosa, por un tiempo corto. El rango de dosificación es 2.5 a 15 µg/kg/min.

C            AMRINONA

La Amilorida es un inhibidor de la fosfodiesterasa y se administra por vía parenteral. Sus efectos inótropos positivos son mediados por el aumento relativo del AMPc.   Se administra como dosis única (0.75 µg/kg) seguido por una infusión de mantenimiento de 5 a 10 µg/kg/min

 


3.7 Agentes antiarrítmicos

 

Según la clasificación de drogas antiarrítmicas de Singh-Vaughn Williams:

 

1.       Antiarrítmicos clase I no deben ser usados, excepto en arritmias ventriculares que amenacen la vida.

2.       Algunos de clase III, tal como la amiodarona, no parecen incrementar el riesgo de muerte y son preferidos sobre los de clase I

3.       La amiodarona no es recomendada como uso general para prevenir la muerte súbita en pacientes con insuficiencia cardiaca, ya tratados con IECA y Beta-bloqueadores.

4.       La deficiencia electrolítica puede causar arritmias y altera la eficacia y seguridad de las drogas antiarrítmicas.

 

El tratamiento antiarrítmico debe iniciarse  por la corrección de las alteraciones electrolíticas y de acido base inducidas por lo diuréticos, así como por la intoxicación digitálica

 

 

3.8 Anticoagulación

 

Los eventos tromboembólicos sistémicos y pulmonares son relativamente comunes en pacientes con cardiomiopatía congestiva, con una incidencia de 10 a 20% informados en varios estudios clínicos. En algunos de esos estudios, este riesgo aumentó incluso en pacientes con fibrilación auricular y con función sistólica notablemente deteriorada.  

 

Hasta ahora, el uso cauto de anticoagulantes ( heparina seguida de warfarina), debe ser considerado en pacientes con insuficiencia cardiaca severa asociada a factores de riesgo como fibrilación auricular, antecedentes de trombosis venosas y embolias pulmonares y sistémicas, a menos que exista una contraindicación a su uso.

 

3.9 Transplante cardiaco 

 

El transplante cardíaco es la forma más eficaz como terapia para la insuficiencia cardiaca terminal, con 85% supervivencia después de un año. Además, aproximadamente 80% de pacientes mejoran capacidad funcional I o II de la NYHA. Esto es en comparación con una primera proporción de mortalidad al año de 40% en pacientes con NYHA Clase IV quienes se tratan con IECA. Más de 3,000 pacientes se realizaron trasplantes del corazón en el mundo durante 1990, con uso limitado por la disponibilidad de donantes del órgano.  

 

La indicación primaria para el transplante de corazón es la insuficiencia cardiaca progresiva en un paciente más joven que no ha respondido a la terapia médica. Las etiologías más comunes incluyen enfermedad coronaria y cardiomiopatía idiopática.  

 

Después del transplante, los pacientes son propensos a la insuficiencia cardiaca recurrente. Las causas más comunes incluyen:

 

q       Sobrecarga ventricular derecha temprana y regurgitación tricuspídea  

q       Rechazo agudo  

q       Enfermedad restrictiva y el trastorno diastolico relacionado  

q       Coronariopatías 

 

Según estudios a largo plazo  esto ocurre en el 50% de los pacientes a 5 años después del transplante. No puede asociarse con angina porque el corazón esta denervado. El tratamiento específico de la insuficiencia cardiaca en el paciente transplantado dependerá en de su etiología específica

 



[1] Drugs and Dosing Regimens of the 1999 Heart Failure Consensus Recommendations

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