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Notación musical
Notación
musical, sistema de símbolos escritos que representan sonidos musicales. El requisito
principal de cualquier notación es que se adapte a la música que representa.
Notación occidental en pentagramas
La notación habitual de la música
occidental es la que utiliza los pentagramas. Su base es un conjunto de cinco líneas
paralelas. Cada línea y espacio entre ellas representa un tono diferente. Cada tono está
representado por un signo llamado nota, ubicado sobre una línea o un espacio del
pentagrama. La clave, que se coloca al principio de cada pentagrama, indica el tono
asignado a una de las líneas, a partir del cual es posible deducir y reconocer las otras
notas. La octava contiene 12 tonos, separados por semitonos, mientras que el pentagrama,
por razones históricas, tiene líneas y espacios sólo para las siete notas do, re, mi,
fa, sol, la y si (cinco de estas notas están separadas por un tono entero), por lo que se
utilizan símbolos adicionales. Estos símbolos se colocan justo antes de las notas y
alteran su significado, permitiendo de esta manera la notación de los tonos restantes. Se
trata de los símbolos del bemol (b), que baja la entonación de la nota en un semitono;
el sostenido (#), que eleva la nota a la que antecede en un semitono; y el becuadro (___),
que cancela los símbolos previos de bemoles y sostenidos. Si algunos bemoles o sostenidos
aparecen de forma regular a lo largo de una obra (un aspecto que depende de la tonalidad
de la música), sus símbolos aparecerán al lado de la clave, al principio, en lo que se
denomina armadura de clave.
La duración de las notas está
indicada mediante sus formas específicas; la duración de los silencios se establece
mediante unos signos especiales. Además, se puede añadir un puntillo que prolongará la
duración de la nota en la mitad de su valor. Incluso puede haber dobles y triples
puntillos. Cada uno de ellos incrementa la duración en la mitad del valor anterior, por
lo que, al menos teóricamente, cualquier nota puede recibir un número infinito de
puntillos (aunque nunca llegará a duplicar el valor de la nota original).
En distintos países se producen ligeras variaciones en los nombres de las notas y los
silencios. La nota más larga de la notación moderna, equivalente a dos redondas,
anteriormente se conocía como breve. Con el paso de los años se han introduciendo
valores rítmicos cada vez más pequeños. Hace 200 años la negra se consideraba el valor
básico, seguida de la mínima (ahora, blanca) y la semibreve (ahora, redonda).
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El compás o
metro es la agrupación de pulsos musicales en unidades básicas recurrentes. Se indica
mediante la armadura de compás, que muestra cuántos tiempos o pulsos están agrupados.
Aparece en el pentagrama inicial junto a la armadura de clave. Las líneas verticales
(líneas de compás) separan las distintas unidades métricas o compases. La armadura de
compás también indica un sistema de acentuación: generalmente el primer tiempo de cada
compás será el más fuerte. Además, hay otros símbolos que indican otros aspectos de
la música. La notación del ritmo y el compás se explican detalladamente en el artículo
ritmo musical. La notación completa de una pieza de música se denomina partitura. Sin
embargo, durante la interpretación, los músicos tocan leyendo una parte que solamente
muestra su línea de música; sólo el director (si lo hay) tiene una partitura completa.
Historia
El sistema
actual es el resultado de una evolución que se produjo a lo largo de muchos siglos. Las
formas de las notas se derivan de los neumas, unos signos manuscritos que se colocaban
sobre las palabras de las canciones medievales. Al principio los neumas sólo daban una
vaga indicación de las direcciones y patrones de la melodía. Gradualmente las formas se
hicieron más precisas y, alrededor del año 1000, se añadieron las primeras líneas de
lo que se convirtió en el pentagrama: primero una, después otra, luego fueron cuatro y,
al final, cinco. Alrededor de 1200, la notación de los tonos era bastante exacta aunque
resultaba imprecisa en lo que a la duración se refiere.
En esta
época apareció la primera notación de duraciones. Llamada notación modal, especificaba
un modo rítmico (o patrón) repetido constantemente. Alrededor de 1250 se establecieron
cuatro valores de duración para notas y silencios, así como una serie de reglas para
determinar si una nota dada debía subdividirse en dos o en tres notas más cortas. Pronto
se añadieron símbolos adicionales para duraciones más cortas. Si bien este sistema
medía las duraciones de forma algo variable, no incluía los acentos del compás. Las
armaduras de compás que regulaban las duraciones aparecieron por primera vez en Francia
en el siglo XIV. Cada armadura de compás representaba tres niveles de subdivisión. Con
el tiempo quedó descartado un nivel. Las armaduras de compás modernas representan una
unidad básica y un nivel de subdivisión. Con la introducción, a mediados del siglo XV,
de las cabezas de nota blancas, además de las cabezas de nota negras ya en uso, el
sistema se aproximaba mucho a la notación moderna.
En los
siglos XVII y XVIII se incorporaron los cambios finales a las armaduras de tonalidad y
compás modernas. Durante esta época, se usaba un sistema de notación llamado bajo
cifrado con el fin de indicar la armonía mediante números o cifras escritas debajo de la
línea del bajo (el bajo continuo), que mostraba qué acordes debían tocarse encima.
Hacia mediados del siglo XVIII, solían añadirse instrucciones subsidiarias como el
tempo, la articulación, las técnicas interpretativas y las expresivas. El uso de dichos
símbolos se extendió en gran medida durante el siglo XIX.
A mediados
del siglo XX, los críticos señalaron que para la música contemporánea no era
suficiente un sistema que se basaba en unos tonos espaciados irregularmente provenientes
de la música medieval. Las mismas críticas se aplicaron a las subdivisiones del ritmo
que solían ser binarias y que sólo vagamente daban respuesta a los problemas del tempo,
la dinámica y la articulación. Sin embargo, las continuas modificaciones del sistema,
particularmente intensas durante el último siglo, han demostrado que la notación en
partitura es una herramienta flexible, sutil y poderosa. Uno de esos avances es la caja de
notación (utilizada por Witold Lutoslawski y muchos otros), en la cual se encierra una
frase musical seguida de una flecha que indica que la frase ha de repetirse a voluntad
hasta la siguiente señal del director, en coordinación con la de otro músico o de forma
independiente.
Otros
sistemas de notación
Las notaciones alfabéticas se han
usado en diversos lugares del mundo desde la antigua Grecia. Los diagramas del jazz sólo
indican la estructura armónica pero dejan el resto a la voluntad del músico. Los neumas
no sólo se han utilizado en Occidente, sino también en China, Japón y el Próximo
Oriente, así como en el canto tibetano.
La tabulaturas son notaciones
compactas que usan signos, nombres o letras para anotar generalmente las digitaciones en
lugar de los tonos. La tabulatura moderna para guitarra es una cuadrícula en la que las
líneas verticales representan las cuerdas y las horizontales los trastes; los puntos
negros indican dónde poner los dedos.
En el siglo XX, los compositores de
obras aleatorias dejan deliberadamente varios elementos al azar y a la ambigüedad; sucede
lo mismo en cuanto a sus notaciones no convencionales, que suelen usar símbolos y
gráficos no musicales para evocar una respuesta individual por parte del intérprete. Por
ello, es estos casos, no hay dos interpretaciones iguales de una misma obra.

Conjunto
de música de cámara
La música de cámara está escrita,
casi siempre, para un número reducido de intérpretes. En un principio, los recitales
tenían lugar en residencias privadas, pero durante el siglo XX pasaron a ocupar las
grandes salas de conciertos. Este cuadro, titulado La fiesta, es obra del pintor francés
del siglo XIX Eugène Fichel.

Manuscritos
musicales
Este manuscrito es un recitativo de la
Pasión según san Mateo (1721) de Johann Sebastian Bach. La partitura, que presenta una
notación musical similar a la actual, se conserva en la biblioteca de la Universidad de
Leipzig.
   
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