Reseña de
actividades
Misión
“Feliz Navidad Tepehuán”
realizada en Diciembre del 2004 en la sierra de Durango a favor
de las comunidades indígenas de Tepehuanes.
El equipo de misiones de la Fraternidad
Fray Juan Larios, se congregó el viernes 17 de diciembre en la
capilla del Colegio Franciscano, para la celebración de la misa
de envío que ofició Fray Tomás Cabral Bonilla, estuvieron
presentes los misioneros de Músquiz y Saltillo Coah., quienes
se unieron a esta causa.
El equipo quedó conformado por 40 personas, (jóvenes y adultos) mismos que el
sábado 18 se dieron cita en la Fraternidad, para realizar los
preparativos finales de su salida a la Cd. de Durango.
La salida se realizó a las 8:00 am, en un ambiente de entusiasmo
y alegría por el deseo de realizar este servicio, muy motivado
el equipo por la respuesta de la sociedad en general al apoyar
en la campaña de acopio de una forma tan generosa. Se trasladó
la mercancía que resultó de la colecta que fue aproximadamente
3.5 toneladas, en artículos diversos como ropa, despensas,
dulces, juguetes y cobertores.
El arribo a la Cd. de Durango, fue a las 7:00 p.m. ya que
durante el trayecto se tomó el tiempo necesario para el consumo
de alimentos, Fray Ricardo Espinoza fue quien recibió a los
misioneros y preparó el alojamiento en el Convento Franciscano
de Durango, para de ahí realizar la salida a la sierra por
Fraternidades.
A las comunidades más cercanas su salida por la noche y a las
más lejanas lo hicieron hasta el día siguiente, los misioneros
subieron a las comunidades en camiones de redilas.
Cabe señalar que la temperatura era muy baja y el traslado fue
lento por las condiciones del camino, no obstante esto, en
ningún momento decayó el ánimo de todos ni la emoción por llegar
a los puntos asignados.
El punto central fue el ejido La Flor, hasta donde bajaron los
camiones de las demás comunidades que habrían de trasladar a los
misioneros asignados a sus comunidades.
En esta comunidad el recibimiento fue cálido y tuvimos la
oportunidad de convivir con algunas de las familias que
generosamente nos ofrecieron bebidas calientes y algo de comida,
así como el apoyo y la orientación para el desplazamiento de la
mercancía, ya que fue hasta este lugar donde se depositó toda la
mercancía para su reparto y entrega.
Todas estas actividades se realizaron con dinamismo, los jóvenes
misioneros mostraron siempre interés y responsabilidad haciendo
todo de forma organizada.
Se respiró un ambiente de fraternidad, pues siempre estuvo claro
que todos formábamos un solo equipo.
Una
vez instalados en las comunidades, los coordinadores de
Fraternidad, se dirigieron a las personas encargadas de las
comunidades, para solicitar información y realizar de común
acuerdo las actividades programadas, las personas del lugar
mostraron verdadero interés y disponibilidad por apoyar a los
misioneros, señalaron que en la época Navideña, no es común
contar con la visita de misioneros, por lo que están realmente
agradecidos ya que precisamente en esta época es cuando más se
requiere el apoyo.
Cada Fraternidad realizó sus actividades programadas y en donde
hubo posibilidad (por la asistencia de celebrantes) se oficiaron
misas, celebraciones de la Palabra, Horas Santas, y en donde no
hubo asistencia de celebrantes, se rezó el Santo Rosario.
También se impartieron temas de evangelización de acuerdo a la
época, enfocados a las tradiciones de nuestra Fe Católica, se
realizaron algunas dinámicas, juegos de convivencia, que
culminaban con la petición y canto de posadas, todos los niños
recibieron su aguinaldo y juguetes, fue realmente emotivo para
todos los misioneros realizar esta labor, pues el iluminar una
sonrisa en los rostros de tantos niños y personas adultas, fue
una experiencia realmente grata, algunos de los misioneros se
conmovieron hasta las lágrimas por la satisfacción de este
servicio que con la ayuda de tanta gente se pudo realizar.
Con el paso de los días ya todos se habían identificado con la
gente que acudía puntualmente a las actividades y celebraciones,
los misioneros estaban tan emocionados por esta razón que nadie
pensaba ya en volver a casa, incluso había quienes deseaban
quedarse por más tiempo, y es que realmente se requiere de más
tiempo para realizar todas las actividades que amerita una
misión y sobre todo lo que es más importante, establecer lazos
de unión con las personas, evangelizarles a través de la palabra
o el testimonio, para lograr esa unión fraterna que nos permita
a todos dar y recibir lo mejor de ambas partes.

El testimonio general de los misioneros sobre esta experiencia
fue llena de entusiasmo ya que la mayoría refiere, que este
apostolado, ofrece la oportunidad de un gran crecimiento
interior, despierta además un mayor interés por las necesidades
de los demás sobre todo de los más desprotegidos y motiva a
seguir trabajando solidariamente por causas como esta.
Para el regreso a Monclova, algunas de las Fraternidades fueron trasladadas hasta
Durango, otras al ejido La Flor, para de ahí bajar hasta Durango
de nuevo al Convento Franciscano, para las 3:00 a.m. ya todos
los misioneros habían bajado la sierra y descansaron unas horas
para realizar la salida a Monclova.
A la mañana siguiente a las 8:00 a.m. el
viaje de regreso fue tranquilo, hubo intercambio de
experiencias, bromas, mucha comida etc. Todos estaban felices de
haber cumplido con su misión.
COORDINADORES DE MISIONES-2004
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Fray José Guadalupe Gaytán
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Sra. Mica Vielma de Dávila.
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