Cuando a la media noche me despierto
y siento humedecidas mis pupilas
por gota abrazadora como el fuego
que rueda silenciosa por mis mejillas,
pienso en mi novia y en sus ojos tristes,
peque�os, diamantinos y muy bellos,
donde he visto tambi�n, algunas veces,
silenciosas rodar gotas de fuego.
Si esas gotas de fuego as� vertidas
pudieran tomar forma y congelarse,
qu� collar tan hermoso formar�an
las tuyas blancas con las rojas m�as.