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La
llegada
El miercoles 5, a las 8,10 de la mañana, en un vuelo de Air France, Maxima,
Guillermo y su hija Catharina Amalia, de cinco meses, llegaron a Ezeiza.
En su cartera, Maxima llevaba el motivo que la habia traido de vuelta a su pais,
la excusa para que su hija conociera por fin la ciudad donde ella habia nacido:
una participacion discreta que la convertia, junto a su familia, en invitados
a la boda de Samantha Deane, intima de Maxima desde el colegio Northlands, y
Frederik Rengers, baron de van Welderen, empresario petrolero y muy amigo del
principe. |
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