En
las paredes no completamente verticales que no disponen de presas de pie y de
mano o en las paredes con pocas presas, se utiliza la escalada de adherencia.
La diferencia principal entre esta técnica y la "escalada normal de pared" es
la posición del cuerpo.
En
la escalada de adherencia, hay que separar todo lo posible el trasero de la
pared, el cuerpo debe sentirse lo más aplomado posible en relación con la pared
es decir, se debe marcar una línea vertica para hacer posible que el máximo
del peso del cuerpo se aplique en el punto de contacto de los píes con la roca.
Para ello estando con el cuerpo en posición recta resulta muy importante no
intentar alcanzar presas que se encuentran alejadas. Si llegara a cambiar el
ángulo exacto de presión sobre los pies, el peligro de resbalar sería enorme.
Tratándose
de presas muy alejadas, lo ideal es utilizar la técnica de "superación por adherencia".
Para ello, se mantienen las manos en las presas disponibles.... ...se avanza
a pasos pequeños hasta situar los pies cerca de las manos.
Girando
hacia un lado la parte superior del cuerpo, puede soltarse una mano y alcanzar
una presa superior. Eventualmente puede girarse la mano que se mantiene en la
presa, para utilizarla como apoyo.
Aún
más difícil y extremo en la sucesión de movimientos es el apoyarse sin presas
de mano. Se apoya la palma de la mano sobre roca, con los dedos señalando hacia
abajo; a continuación se asciende con los pies hacia las manos; para alcanzar
nuevas presas se utiliza la tecnica descrita más arriba.

La
escalada de adherencia también se emplea para superar canales y diedros resbaladizos
desprovistos de presas de mano o de pie. En estos casos resulta importante echarse
todo lo posible hacia fuera, con lo cual el cuerpo tendrá una mayor libertad
de movimientos. En la escalada de adherencia resulta casi siempre imposible
volver atrás; por consiguiente es sumamente importante saber exactamente qué
movimientos se van a ejecutar en el siguiente paso hasta el próximo punto de
descanso. Cualquier cambio de presa de pie, cualquier transgresión y sobre todo
cualquier movimiento precipitado aumenta considerablemente el riesgo de caída.
La tranquilidad y el equilibrio interno son las principales condiciones psíquicas
para poder practicar con seguridad y placer la escalada de adherencia.