Técnica de Dulfer

Entre la escalada de pared y la escalada de grietas tenemos el sistema descubierto por Hans Dúlfer, basándose en la oposición de tensiones provocadas por el propio cuerpo del escalador. La denominan también técnica de suspensión, pero en español, como en inglés y en francés es conocida por "técnica de oposición" o técnica de Dúlfer. La técnica de Dúlfer se utiliza en placas, fisuras y bordes de chimeneas que sobresalen afilados y también en los ángulos vivos de diedros. Se ejerce una oposición entre las manos y las piernas que se recarga mucho en tos brazos; por esta causa la técnica de Dúlfer exige mucha fuerza en los brazos. Para poder escalar limpiamente por oposición Dúlfer se requiere una colaboración eficaz y buena entre el esfuerzo de los brazos y el trabajo de las piernas.Los pies deben colocarse lo más alto posible contra la pared, para conseguir la oposición de fuerzas necesaria. Durante el avance las piernas deben doblarse para no empeorar el ángulo de colocación (el paralelogramo de las fuerzas). En la técnica de Dúlfer pueden ser útiles incluso las presas más pequeñas; a menudo resulta posible emplear la técnica de adherencia con los pies, con la cual se aplica contra la roca la mayor superficie posible de la suela Los brazos se mantienen siempre estirados, logrando así que se les recargue lo menos posible y se consigue un mejor ángulo de presión.

Según las presas que se encuentran en el tramo a recorrer se puede pasar una mano por encima de la otra o alzar la mano inferior hacia la superior. La técnica de los pies es parecida a la de las manos. Adelantando un pie por encima de otro o con una mano por encima de la otra se puede avanzar con más rapidez y con ello Se posibilita un ahorro de energía. Al alzarse, el ángulo de presión de pie permanece constante y con ello la seguridad de la presa de píe aumenta. La técnica de Dúlfer no sólo puede utilizarse para los ángulos de diedro, sino también para la escalada de pared.

Cuando se emplea esta técnica sobre una pared libre, se colocan las piernas una a cada lado de la grieta verical donde se prenden las manos para evitar que el cuerpo gire. Una posibilidad favorable y que debe ser utilizada siempre que se presente es la adherencia o roce del cuerpo contra la pared lateral; con ello se puede ahorrar mucha energía.

Puesto que el mínimo resbalón de los pies puede provocar inexorablemente una caida, se debe tener especial cuidado en roca quebradiza. En tal caso puede resultar posible, según la anchura de la grieta, utilizar una combinación de las técnicas de grieta y de Dúlfer. Se empotra una mano, mientras otra tira; del mismo modo se puede empotrar un pie en la grieta. La mano empotrada ahorra fuerza, aumenta la seguridad, puede facilitar posiciones de descanso y con frecuencia es la única posibilidad para colocar puntos de seguro en la posición de Dúlfer.

 

Cuando se utiliza la técnica de Dúlfer en flanqueos laterales, como en este caso con agarre inferior, resulta favorable mantener los brazos algo doblados, atrayendo el cuerpo hacia las presas. Si se dispone de presas para pies pueden llegar a colocarse las piernas en posicion acurrucada. La técrnca Dúlfer básicamente es algo arriesgada y sobre todo agotadora. La roca se ve extremadamente empujada hacia fuera. Si se tienen dudas sobre la resistencia de las fisuras o de las placas o de algo parecido o si las dudas son sobre la propia resistencia corporal. debe recurrirse desde el principio a la técnica de grietas. El cambio de la técnica de Dúlfer a la técnica de escalada de grietas se logra con dificultad; por el contrario, resulta poco difícil pasar de la técnica de grietas a la técnica Dúlfer. La técnica de suspensión pura, es decir el escalar ''colgando'' sin utilizar los pies, no se produce casi nunca en la práctica; sin embargo, si llega a ser necesario recurrir a este método, deben mantenerse los brazos totalmente rectos al agarrar de nuevo, para así ahorrar energía.

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